Portada :: Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2017

Devaluacin mundial del trabajo envenena desempleo en Brasil

Mario Osava
IPS

Wagnar Santana: La tercerizacin elimina la relacin empleado-empleador, con el desplazamiento frecuente del trabajador de un local de trabajo a otro, de funciones. El trabajador pierde su identidad, deja de saber si es metalrgico o prestador de servicios, a que categora pertenece.


Adems de elevar a 14,2 millones el total de desempleados, la aguda recesin en los dos ltimos aos introdujo a Brasil la tendencia mundial de flexibilizar las leyes laborales para abaratar ms an el costo del trabajo.

Generar ms empleos sin afectar ningn derecho es el argumento bsico del gobierno y defensores de la reforma ya aprobada en la Cmara de Diputados y pendiente de votacin en el Senado, anunciada para fines de este mes.

La creciente precarizacin del trabajo ser la consecuencia de esa medida, sostuvo Ricardo Antunes, profesor de sociologa en la Universidad de Campinas, en el sureo estado de So Paulo.

La tercerizacin elimina la relacin empleado-empleador, con el desplazamiento frecuente del trabajador de un local de trabajo a otro, de funciones. El trabajador pierde su identidad, deja de saber si es metalrgico o prestador de servicios, a que categora pertenece: Wagnar Santana.

El proceso que devasta todos los derechos laborales, segn el acadmico, comprende tambin la ley de tercerizacin de las funciones empresariales, ya vigente desde marzo, y una reforma previsional an en trmite inicial en el parlamento, pero de difcil aprobacin por exigir mayora de dos tercios en las dos cmaras legislativas.

Esa es una tendencia mundial que avanza segn la resistencia en cada pas, menos donde el movimiento sindical es fuerte, como Alemania y Francia, y ms donde el sindicalismo es dbil, como el Reino Unido y Estados Unidos, dijo Antunes en un anlisis para IPS.

En Brasil los trabajadores enfrentan esa ofensiva del capital debilitados por el desempleo, que debe mantenerse elevado por un largo perodo.

La tasa de desempleo abierto, medida por el estatal Instituto Brasileo de Geografa y Estadstica (IBGE), fue de 13,7 por ciento en el primer trimestre de 2017, correspondiendo a los 14,2 millones de desocupados, en un pas con 207,6 millones de habitantes y una fuerza de trabajo de 103,1 millones.

Pero la fuerza de trabajo subutilizada en la medicin del IBGE alcanz 24,1 por ciento o 26,5 millones de trabajadores, al incorporar los que trabajan pocas horas semanales y los que se considera solo mano de obra potencial.

La correlacin de fuerzas parlamentarias tambin es totalmente desfavorable, con el gobierno del presidente Michel Temer con una amplia mayora, aunque est vulnerable por las denuncias de corrupcin contra el propio mandatario y casi todos los lderes de la alianza gobernante, con la amenaza de ser enjuiciados por el Supremo Tribunal Federal.

La legislacin propuesta por el gobierno desregula las relaciones laborales con argumentos que revelan ignorancia o mala fe, acus Wagnar Santana, nuevo presidente electo del Sindicato de Metalrgicos del ABC, regin industrial vecina a So Paulo y cuna del Partido de los Trabajadores (PT) y de la Central nica de Trabajadores (CUT).

Esa desregulacin no increment el empleo en pases como Espaa, Mxico y Portugal, sino que aument el trabajo informal. En Mxico quien trabaja en la Volkswagen necesita otro empleo para una vida decente como ac, compar el sindicalista, obrero de esa montadora de vehculos de capital alemn.

Mantener formalmente derechos, como descanso semanal y seguro enfermedad, representa poco si se le quita al trabajador condiciones de hacerlos efectivos, ante la diseminacin de la informalidad, la tercerizacin, la inestabilidad en el empleo y tambin la debilidad sindical, razon a IPS.

La tercerizacin elimina la relacin empleado-empleador, con el desplazamiento frecuente del trabajador de un local de trabajo a otro, de funciones. El trabajador pierde su identidad, deja de saber si es metalrgico o prestador de servicios, a que categora pertenece, lament Santana.

Se difunde la dificultad de organizacin de los sindicatos como el del sector de construccin, donde es intensa la rotacin de empleados, acot.

De esa forma, hacer que acuerdos entre patrones y empleados se impongan a las leyes, como pretende la propuesta oficial, juega en contra de los trabajadores.

Los sindicatos ms organizados y fuertes, como los de grandes industrias ciudades, podran negociar mejores acuerdos y hacerlos respetar, pero no as los dems, sin capacidad de resistencia. Eso terminara por nos debilitar a todos, ya que no estamos aislados, previ el sindicalista.

Otros factores conspiran contra el trabajo en Brasil, adems de la coyuntura de desempleo y crisis econmica agravada por los riesgos polticos. La desindustrializacin debilita el sindicalismo ms combativo, especialmente el de los metalrgicos.

El sindicato del ABC, que lleg a representar hasta 150.000 trabajadores en los aos 80, cuenta actualmente con solo 73.000 afiliados en su base, los municipios de So Bernardo do Campo, Diadema, Ribeiro Pires y Rio Grande da Serra, despus de altibajos en las dos dcadas pasadas, record Santana.

De los obreros metalrgicos de So Bernardo do Campo surgi el lder sindical y poltico Luiz Incio Lula da Silva, quien fund en 1980 el PT, con el cual lleg al poder el primer da de 2003 y gobern Brasil hasta el primer da de 2011, cuando entreg el testigo a su correligionaria Dilma Rousseff, destituida en agosto de 2016.

La crisis y la competencia internacional tambin contribuyeron al desempleo y a la menor participacin de la industria en el producto brasileo.

Pero es la devaluacin del trabajo a escala global, que Antunes atribuye a la transnacionalizacin de grandes empresas, al nuevo modo de produccin y la hegemona del capital financiero, la que promueve el retroceso en las reglas laborales, que se est imponiendo en Brasil.

Se trata de arcaizar las relaciones de trabajo de tal forma que apunta a la vuelta a la esclavitud, en muchos casos, segn el experto en sociologa del trabajo. El esclavo se venda, ahora se alquila por la tercerizacin, dice.

Antunes public en 1995 el libro Adis al Trabajo?, en que identifica la tendencia a la precarizacin y habla de esclavitud del siglo XXI. El trabajo precario era excepcin, ahora se volvi regla, sostuvo.

Un ejemplo es el britnico Zero hour contract (contracto de cero hora) que ya rige el trabajo de un milln de personas que quedan todo el tiempo a la disposicin de la empresa y atiende a llamados, ganando solo por las horas trabajadas, sin ningn otro derecho, destac Antunes.

En Brasil se incluy esa modalidad en la reforma laboral como trabajo intermitente.

La incorporacin al mercado mundial de la gran reserva de mano de obra china contribuy a devaluar el trabajo en todo el mundo.

Son trabajadores calificados que la revolucin aliment y escolariz. Hace cinco aos China ofreca bienes industriales de mala calidad, hoy tiene tecnologa de punta, destac el socilogo, aadiendo que Asia dispone de mucha fuerza de trabajo barata en India, Vietnam, Bangladesh, Indonesia, entre otros pases.

La rebaja de costos es generalizada. En Italia cierran fbricas que van para Polonia o Hungra, y los sueldos de 2.000 euros bajan a 300 euros, ejemplific.

Hay una nueva morfologa del trabajo. Tenemos en Brasil 1,5 millones de trabajadores en el telemarketing que antes no haba. El trabajo remoto, por conexin digital va celular o computadora, se disemin, observ.

Pero la clase trabajadora creci, aunque ms fragmentada y ms heterognea que antes, y sometida al trabajo virtual. Nuevas forma de lucha, piquetes y bloqueos de carreteras, como hicieron en Argentina, en lugar de huelgas, se van desarrollando, seal.

La perspectiva futura es de lucha, rebeliones, y tambin represin, masacres. El siglo XXI ser de terremotos sociales, concluy Antunes.

- See more at: http://www.ipsnoticias.net/2017/06/devaluacion-mundial-del-trabajo-envenena-desempleo-brasil/#sthash.qVqrwoBz.dpuf
Adems de elevar a 14,2 millones el total de desempleados, la aguda recesin en los dos ltimos aos introdujo a Brasil la tendencia mundial de flexibilizar las leyes laborales para abaratar ms an el costo del trabajo.

Generar ms empleos sin afectar ningn derecho es el argumento bsico del gobierno y defensores de la reforma ya aprobada en la Cmara de Diputados y pendiente de votacin en el Senado, anunciada para fines de este mes.

La creciente precarizacin del trabajo ser la consecuencia de esa medida, sostuvo Ricardo Antunes, profesor de sociologa en la Universidad de Campinas, en el sureo estado de So Paulo.

El proceso que devasta todos los derechos laborales, segn el acadmico, comprende tambin la ley de tercerizacin de las funciones empresariales, ya vigente desde marzo, y una reforma previsional an en trmite inicial en el parlamento, pero de difcil aprobacin por exigir mayora de dos tercios en las dos cmaras legislativas.

Esa es una tendencia mundial que avanza segn la resistencia en cada pas, menos donde el movimiento sindical es fuerte, como Alemania y Francia, y ms donde el sindicalismo es dbil, como el Reino Unido y Estados Unidos, dijo Antunes en un anlisis para IPS.

En Brasil los trabajadores enfrentan esa ofensiva del capital debilitados por el desempleo, que debe mantenerse elevado por un largo perodo.

La tasa de desempleo abierto, medida por el estatal Instituto Brasileo de Geografa y Estadstica (IBGE), fue de 13,7 por ciento en el primer trimestre de 2017, correspondiendo a los 14,2 millones de desocupados, en un pas con 207,6 millones de habitantes y una fuerza de trabajo de 103,1 millones.

Pero la fuerza de trabajo subutilizada en la medicin del IBGE alcanz 24,1 por ciento o 26,5 millones de trabajadores, al incorporar los que trabajan pocas horas semanales y los que se considera solo mano de obra potencial.

La correlacin de fuerzas parlamentarias tambin es totalmente desfavorable, con el gobierno del presidente Michel Temer con una amplia mayora, aunque est vulnerable por las denuncias de corrupcin contra el propio mandatario y casi todos los lderes de la alianza gobernante, con la amenaza de ser enjuiciados por el Supremo Tribunal Federal.

La legislacin propuesta por el gobierno desregula las relaciones laborales con argumentos que revelan ignorancia o mala fe, acus Wagnar Santana, nuevo presidente electo del Sindicato de Metalrgicos del ABC, regin industrial vecina a So Paulo y cuna del Partido de los Trabajadores (PT) y de la Central nica de Trabajadores (CUT).

Esa desregulacin no increment el empleo en pases como Espaa, Mxico y Portugal, sino que aument el trabajo informal. En Mxico quien trabaja en la Volkswagen necesita otro empleo para una vida decente como ac, compar el sindicalista, obrero de esa montadora de vehculos de capital alemn.

Mantener formalmente derechos, como descanso semanal y seguro enfermedad, representa poco si se le quita al trabajador condiciones de hacerlos efectivos, ante la diseminacin de la informalidad, la tercerizacin, la inestabilidad en el empleo y tambin la debilidad sindical, razon a IPS.

La tercerizacin elimina la relacin empleado-empleador, con el desplazamiento frecuente del trabajador de un local de trabajo a otro, de funciones. El trabajador pierde su identidad, deja de saber si es metalrgico o prestador de servicios, a que categora pertenece, lament Santana.

Se difunde la dificultad de organizacin de los sindicatos como el del sector de construccin, donde es intensa la rotacin de empleados, acot.

De esa forma, hacer que acuerdos entre patrones y empleados se impongan a las leyes, como pretende la propuesta oficial, juega en contra de los trabajadores.

Los sindicatos ms organizados y fuertes, como los de grandes industrias ciudades, podran negociar mejores acuerdos y hacerlos respetar, pero no as los dems, sin capacidad de resistencia. Eso terminara por nos debilitar a todos, ya que no estamos aislados, previ el sindicalista.

Otros factores conspiran contra el trabajo en Brasil, adems de la coyuntura de desempleo y crisis econmica agravada por los riesgos polticos. La desindustrializacin debilita el sindicalismo ms combativo, especialmente el de los metalrgicos.

El sindicato del ABC, que lleg a representar hasta 150.000 trabajadores en los aos 80, cuenta actualmente con solo 73.000 afiliados en su base, los municipios de So Bernardo do Campo, Diadema, Ribeiro Pires y Rio Grande da Serra, despus de altibajos en las dos dcadas pasadas, record Santana.

De los obreros metalrgicos de So Bernardo do Campo surgi el lder sindical y poltico Luiz Incio Lula da Silva, quien fund en 1980 el PT, con el cual lleg al poder el primer da de 2003 y gobern Brasil hasta el primer da de 2011, cuando entreg el testigo a su correligionaria Dilma Rousseff, destituida en agosto de 2016.

La crisis y la competencia internacional tambin contribuyeron al desempleo y a la menor participacin de la industria en el producto brasileo.

Pero es la devaluacin del trabajo a escala global, que Antunes atribuye a la transnacionalizacin de grandes empresas, al nuevo modo de produccin y la hegemona del capital financiero, la que promueve el retroceso en las reglas laborales, que se est imponiendo en Brasil.

Se trata de arcaizar las relaciones de trabajo de tal forma que apunta a la vuelta a la esclavitud, en muchos casos, segn el experto en sociologa del trabajo. El esclavo se venda, ahora se alquila por la tercerizacin, dice.

Antunes public en 1995 el libro Adis al Trabajo?, en que identifica la tendencia a la precarizacin y habla de esclavitud del siglo XXI. El trabajo precario era excepcin, ahora se volvi regla, sostuvo.

Un ejemplo es el britnico Zero hour contract (contracto de cero hora) que ya rige el trabajo de un milln de personas que quedan todo el tiempo a la disposicin de la empresa y atiende a llamados, ganando solo por las horas trabajadas, sin ningn otro derecho, destac Antunes.

En Brasil se incluy esa modalidad en la reforma laboral como trabajo intermitente.

La incorporacin al mercado mundial de la gran reserva de mano de obra china contribuy a devaluar el trabajo en todo el mundo.

Son trabajadores calificados que la revolucin aliment y escolariz. Hace cinco aos China ofreca bienes industriales de mala calidad, hoy tiene tecnologa de punta, destac el socilogo, aadiendo que Asia dispone de mucha fuerza de trabajo barata en India, Vietnam, Bangladesh, Indonesia, entre otros pases.

La rebaja de costos es generalizada. En Italia cierran fbricas que van para Polonia o Hungra, y los sueldos de 2.000 euros bajan a 300 euros, ejemplific.

Hay una nueva morfologa del trabajo. Tenemos en Brasil 1,5 millones de trabajadores en el telemarketing que antes no haba. El trabajo remoto, por conexin digital va celular o computadora, se disemin, observ.

Pero la clase trabajadora creci, aunque ms fragmentada y ms heterognea que antes, y sometida al trabajo virtual. Nuevas forma de lucha, piquetes y bloqueos de carreteras, como hicieron en Argentina, en lugar de huelgas, se van desarrollando, seal.

La perspectiva futura es de lucha, rebeliones, y tambin represin, masacres. El siglo XXI ser de terremotos sociales, concluy Antunes.

Adems de elevar a 14,2 millones el total de desempleados, la aguda recesin en los dos ltimos aos introdujo a Brasil la tendencia mundial de flexibilizar las leyes laborales para abaratar ms an el costo del trabajo.

Generar ms empleos sin afectar ningn derecho es el argumento bsico del gobierno y defensores de la reforma ya aprobada en la Cmara de Diputados y pendiente de votacin en el Senado, anunciada para fines de este mes.

La creciente precarizacin del trabajo ser la consecuencia de esa medida, sostuvo Ricardo Antunes, profesor de sociologa en la Universidad de Campinas, en el sureo estado de So Paulo.

La tercerizacin elimina la relacin empleado-empleador, con el desplazamiento frecuente del trabajador de un local de trabajo a otro, de funciones. El trabajador pierde su identidad, deja de saber si es metalrgico o prestador de servicios, a que categora pertenece: Wagnar Santana.

El proceso que devasta todos los derechos laborales, segn el acadmico, comprende tambin la ley de tercerizacin de las funciones empresariales, ya vigente desde marzo, y una reforma previsional an en trmite inicial en el parlamento, pero de difcil aprobacin por exigir mayora de dos tercios en las dos cmaras legislativas.

Esa es una tendencia mundial que avanza segn la resistencia en cada pas, menos donde el movimiento sindical es fuerte, como Alemania y Francia, y ms donde el sindicalismo es dbil, como el Reino Unido y Estados Unidos, dijo Antunes en un anlisis para IPS.

En Brasil los trabajadores enfrentan esa ofensiva del capital debilitados por el desempleo, que debe mantenerse elevado por un largo perodo.

La tasa de desempleo abierto, medida por el estatal Instituto Brasileo de Geografa y Estadstica (IBGE), fue de 13,7 por ciento en el primer trimestre de 2017, correspondiendo a los 14,2 millones de desocupados, en un pas con 207,6 millones de habitantes y una fuerza de trabajo de 103,1 millones.

Pero la fuerza de trabajo subutilizada en la medicin del IBGE alcanz 24,1 por ciento o 26,5 millones de trabajadores, al incorporar los que trabajan pocas horas semanales y los que se considera solo mano de obra potencial.

La correlacin de fuerzas parlamentarias tambin es totalmente desfavorable, con el gobierno del presidente Michel Temer con una amplia mayora, aunque est vulnerable por las denuncias de corrupcin contra el propio mandatario y casi todos los lderes de la alianza gobernante, con la amenaza de ser enjuiciados por el Supremo Tribunal Federal.

La legislacin propuesta por el gobierno desregula las relaciones laborales con argumentos que revelan ignorancia o mala fe, acus Wagnar Santana, nuevo presidente electo del Sindicato de Metalrgicos del ABC, regin industrial vecina a So Paulo y cuna del Partido de los Trabajadores (PT) y de la Central nica de Trabajadores (CUT).

Esa desregulacin no increment el empleo en pases como Espaa, Mxico y Portugal, sino que aument el trabajo informal. En Mxico quien trabaja en la Volkswagen necesita otro empleo para una vida decente como ac, compar el sindicalista, obrero de esa montadora de vehculos de capital alemn.

Mantener formalmente derechos, como descanso semanal y seguro enfermedad, representa poco si se le quita al trabajador condiciones de hacerlos efectivos, ante la diseminacin de la informalidad, la tercerizacin, la inestabilidad en el empleo y tambin la debilidad sindical, razon a IPS.

La tercerizacin elimina la relacin empleado-empleador, con el desplazamiento frecuente del trabajador de un local de trabajo a otro, de funciones. El trabajador pierde su identidad, deja de saber si es metalrgico o prestador de servicios, a que categora pertenece, lament Santana.

Se difunde la dificultad de organizacin de los sindicatos como el del sector de construccin, donde es intensa la rotacin de empleados, acot.

De esa forma, hacer que acuerdos entre patrones y empleados se impongan a las leyes, como pretende la propuesta oficial, juega en contra de los trabajadores.

Los sindicatos ms organizados y fuertes, como los de grandes industrias ciudades, podran negociar mejores acuerdos y hacerlos respetar, pero no as los dems, sin capacidad de resistencia. Eso terminara por nos debilitar a todos, ya que no estamos aislados, previ el sindicalista.

Otros factores conspiran contra el trabajo en Brasil, adems de la coyuntura de desempleo y crisis econmica agravada por los riesgos polticos. La desindustrializacin debilita el sindicalismo ms combativo, especialmente el de los metalrgicos.

El sindicato del ABC, que lleg a representar hasta 150.000 trabajadores en los aos 80, cuenta actualmente con solo 73.000 afiliados en su base, los municipios de So Bernardo do Campo, Diadema, Ribeiro Pires y Rio Grande da Serra, despus de altibajos en las dos dcadas pasadas, record Santana.

De los obreros metalrgicos de So Bernardo do Campo surgi el lder sindical y poltico Luiz Incio Lula da Silva, quien fund en 1980 el PT, con el cual lleg al poder el primer da de 2003 y gobern Brasil hasta el primer da de 2011, cuando entreg el testigo a su correligionaria Dilma Rousseff, destituida en agosto de 2016.

La crisis y la competencia internacional tambin contribuyeron al desempleo y a la menor participacin de la industria en el producto brasileo.

Pero es la devaluacin del trabajo a escala global, que Antunes atribuye a la transnacionalizacin de grandes empresas, al nuevo modo de produccin y la hegemona del capital financiero, la que promueve el retroceso en las reglas laborales, que se est imponiendo en Brasil.

Se trata de arcaizar las relaciones de trabajo de tal forma que apunta a la vuelta a la esclavitud, en muchos casos, segn el experto en sociologa del trabajo. El esclavo se venda, ahora se alquila por la tercerizacin, dice.

Antunes public en 1995 el libro Adis al Trabajo?, en que identifica la tendencia a la precarizacin y habla de esclavitud del siglo XXI. El trabajo precario era excepcin, ahora se volvi regla, sostuvo.

Un ejemplo es el britnico Zero hour contract (contracto de cero hora) que ya rige el trabajo de un milln de personas que quedan todo el tiempo a la disposicin de la empresa y atiende a llamados, ganando solo por las horas trabajadas, sin ningn otro derecho, destac Antunes.

En Brasil se incluy esa modalidad en la reforma laboral como trabajo intermitente.

La incorporacin al mercado mundial de la gran reserva de mano de obra china contribuy a devaluar el trabajo en todo el mundo.

Son trabajadores calificados que la revolucin aliment y escolariz. Hace cinco aos China ofreca bienes industriales de mala calidad, hoy tiene tecnologa de punta, destac el socilogo, aadiendo que Asia dispone de mucha fuerza de trabajo barata en India, Vietnam, Bangladesh, Indonesia, entre otros pases.

La rebaja de costos es generalizada. En Italia cierran fbricas que van para Polonia o Hungra, y los sueldos de 2.000 euros bajan a 300 euros, ejemplific.

Hay una nueva morfologa del trabajo. Tenemos en Brasil 1,5 millones de trabajadores en el telemarketing que antes no haba. El trabajo remoto, por conexin digital va celular o computadora, se disemin, observ.

Pero la clase trabajadora creci, aunque ms fragmentada y ms heterognea que antes, y sometida al trabajo virtual. Nuevas forma de lucha, piquetes y bloqueos de carreteras, como hicieron en Argentina, en lugar de huelgas, se van desarrollando, seal.

La perspectiva futura es de lucha, rebeliones, y tambin represin, masacres. El siglo XXI ser de terremotos sociales, concluy Antunes.

- See more at: http://www.ipsnoticias.net/2017/06/devaluacion-mundial-del-trabajo-envenena-desempleo-brasil/#sthash.qVqrwoBz.dpuf

Adems de elevar a 14,2 millones el total de desempleados, la aguda recesin en los dos ltimos aos introdujo a Brasil la tendencia mundial de flexibilizar las leyes laborales para abaratar ms an el costo del trabajo.

Generar ms empleos sin afectar ningn derecho es el argumento bsico del gobierno y defensores de la reforma ya aprobada en la Cmara de Diputados y pendiente de votacin en el Senado, anunciada para fines de este mes.

La creciente precarizacin del trabajo ser la consecuencia de esa medida, sostuvo Ricardo Antunes, profesor de sociologa en la Universidad de Campinas, en el sureo estado de So Paulo.

La tercerizacin elimina la relacin empleado-empleador, con el desplazamiento frecuente del trabajador de un local de trabajo a otro, de funciones. El trabajador pierde su identidad, deja de saber si es metalrgico o prestador de servicios, a que categora pertenece: Wagnar Santana.

El proceso que devasta todos los derechos laborales, segn el acadmico, comprende tambin la ley de tercerizacin de las funciones empresariales, ya vigente desde marzo, y una reforma previsional an en trmite inicial en el parlamento, pero de difcil aprobacin por exigir mayora de dos tercios en las dos cmaras legislativas.

Esa es una tendencia mundial que avanza segn la resistencia en cada pas, menos donde el movimiento sindical es fuerte, como Alemania y Francia, y ms donde el sindicalismo es dbil, como el Reino Unido y Estados Unidos, dijo Antunes en un anlisis para IPS.

En Brasil los trabajadores enfrentan esa ofensiva del capital debilitados por el desempleo, que debe mantenerse elevado por un largo perodo.

La tasa de desempleo abierto, medida por el estatal Instituto Brasileo de Geografa y Estadstica (IBGE), fue de 13,7 por ciento en el primer trimestre de 2017, correspondiendo a los 14,2 millones de desocupados, en un pas con 207,6 millones de habitantes y una fuerza de trabajo de 103,1 millones.

Pero la fuerza de trabajo subutilizada en la medicin del IBGE alcanz 24,1 por ciento o 26,5 millones de trabajadores, al incorporar los que trabajan pocas horas semanales y los que se considera solo mano de obra potencial.

La correlacin de fuerzas parlamentarias tambin es totalmente desfavorable, con el gobierno del presidente Michel Temer con una amplia mayora, aunque est vulnerable por las denuncias de corrupcin contra el propio mandatario y casi todos los lderes de la alianza gobernante, con la amenaza de ser enjuiciados por el Supremo Tribunal Federal.

La legislacin propuesta por el gobierno desregula las relaciones laborales con argumentos que revelan ignorancia o mala fe, acus Wagnar Santana, nuevo presidente electo del Sindicato de Metalrgicos del ABC, regin industrial vecina a So Paulo y cuna del Partido de los Trabajadores (PT) y de la Central nica de Trabajadores (CUT).

Esa desregulacin no increment el empleo en pases como Espaa, Mxico y Portugal, sino que aument el trabajo informal. En Mxico quien trabaja en la Volkswagen necesita otro empleo para una vida decente como ac, compar el sindicalista, obrero de esa montadora de vehculos de capital alemn.

Mantener formalmente derechos, como descanso semanal y seguro enfermedad, representa poco si se le quita al trabajador condiciones de hacerlos efectivos, ante la diseminacin de la informalidad, la tercerizacin, la inestabilidad en el empleo y tambin la debilidad sindical, razon a IPS.

La tercerizacin elimina la relacin empleado-empleador, con el desplazamiento frecuente del trabajador de un local de trabajo a otro, de funciones. El trabajador pierde su identidad, deja de saber si es metalrgico o prestador de servicios, a que categora pertenece, lament Santana.

Se difunde la dificultad de organizacin de los sindicatos como el del sector de construccin, donde es intensa la rotacin de empleados, acot.

De esa forma, hacer que acuerdos entre patrones y empleados se impongan a las leyes, como pretende la propuesta oficial, juega en contra de los trabajadores.

Los sindicatos ms organizados y fuertes, como los de grandes industrias ciudades, podran negociar mejores acuerdos y hacerlos respetar, pero no as los dems, sin capacidad de resistencia. Eso terminara por nos debilitar a todos, ya que no estamos aislados, previ el sindicalista.

Otros factores conspiran contra el trabajo en Brasil, adems de la coyuntura de desempleo y crisis econmica agravada por los riesgos polticos. La desindustrializacin debilita el sindicalismo ms combativo, especialmente el de los metalrgicos.

El sindicato del ABC, que lleg a representar hasta 150.000 trabajadores en los aos 80, cuenta actualmente con solo 73.000 afiliados en su base, los municipios de So Bernardo do Campo, Diadema, Ribeiro Pires y Rio Grande da Serra, despus de altibajos en las dos dcadas pasadas, record Santana.

De los obreros metalrgicos de So Bernardo do Campo surgi el lder sindical y poltico Luiz Incio Lula da Silva, quien fund en 1980 el PT, con el cual lleg al poder el primer da de 2003 y gobern Brasil hasta el primer da de 2011, cuando entreg el testigo a su correligionaria Dilma Rousseff, destituida en agosto de 2016.

La crisis y la competencia internacional tambin contribuyeron al desempleo y a la menor participacin de la industria en el producto brasileo.

Pero es la devaluacin del trabajo a escala global, que Antunes atribuye a la transnacionalizacin de grandes empresas, al nuevo modo de produccin y la hegemona del capital financiero, la que promueve el retroceso en las reglas laborales, que se est imponiendo en Brasil.

Se trata de arcaizar las relaciones de trabajo de tal forma que apunta a la vuelta a la esclavitud, en muchos casos, segn el experto en sociologa del trabajo. El esclavo se venda, ahora se alquila por la tercerizacin, dice.

Antunes public en 1995 el libro Adis al Trabajo?, en que identifica la tendencia a la precarizacin y habla de esclavitud del siglo XXI. El trabajo precario era excepcin, ahora se volvi regla, sostuvo.

Un ejemplo es el britnico Zero hour contract (contracto de cero hora) que ya rige el trabajo de un milln de personas que quedan todo el tiempo a la disposicin de la empresa y atiende a llamados, ganando solo por las horas trabajadas, sin ningn otro derecho, destac Antunes.

En Brasil se incluy esa modalidad en la reforma laboral como trabajo intermitente.

La incorporacin al mercado mundial de la gran reserva de mano de obra china contribuy a devaluar el trabajo en todo el mundo.

Son trabajadores calificados que la revolucin aliment y escolariz. Hace cinco aos China ofreca bienes industriales de mala calidad, hoy tiene tecnologa de punta, destac el socilogo, aadiendo que Asia dispone de mucha fuerza de trabajo barata en India, Vietnam, Bangladesh, Indonesia, entre otros pases.

La rebaja de costos es generalizada. En Italia cierran fbricas que van para Polonia o Hungra, y los sueldos de 2.000 euros bajan a 300 euros, ejemplific.

Hay una nueva morfologa del trabajo. Tenemos en Brasil 1,5 millones de trabajadores en el telemarketing que antes no haba. El trabajo remoto, por conexin digital va celular o computadora, se disemin, observ.

Pero la clase trabajadora creci, aunque ms fragmentada y ms heterognea que antes, y sometida al trabajo virtual. Nuevas forma de lucha, piquetes y bloqueos de carreteras, como hicieron en Argentina, en lugar de huelgas, se van desarrollando, seal.

La perspectiva futura es de lucha, rebeliones, y tambin represin, masacres. El siglo XXI ser de terremotos sociales, concluy Antunes.

- See more at: http://www.ipsnoticias.net/2017/06/devaluacion-mundial-del-trabajo-envenena-desempleo-brasil/#sthash.qVqrwoBz.dpuf

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2017/06/devaluacion-mundial-del-trabajo-envenena-desempleo-brasil/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter