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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2005

Ecosocialismo: devastacin capitalista o nueva civilizacin

Gustavo Fernndez Coln
Rebelin


Un fantasma recorre el mundo: el fantasma de la devastacin de la naturaleza y de los pueblos pobres del Norte y del Sur, como resultado de la extensin planetaria del capitalismo. La raz de la crisis: el paradigma tico del individualismo competitivo y su corolario econmico de la lucha sin tregua por la mxima ganancia, al margen de cualquier otra consideracin de orden social, ecolgico, poltico o cultural.

No se trata solamente de un sistema de relaciones econmicas cuyas reglas de juego conducen, fatalmente, a la opulencia de una minora y a la miseria y la exclusin de las mayoras. Adems de eso, la encrucijada por la que atraviesa hoy la humanidad nos obliga a repensar el sentido de los avances tecnolgicos producidos en los ltimos doscientos aos para dominar y transformar a la naturaleza. Nos obliga a ensayar nuevos modos de organizar la toma de decisiones polticas, hoy secuestrada por las lites econmicas y militares del casino global. Nos obliga a inventar otra manera de afrontar los desafos de la educacin, la comunicacin y la convivencia entre los pueblos, para darle cabida a la diversidad de las culturas creadas por el ingenio de la especie. En fin, la exacerbacin de la inestabilidad y los conflictos que todos los individuos y sociedades del mundo sufrimos en la actual transicin histrica, responde a una dinmica mucho ms profunda que la de una debacle ccl
ica de la economa de mercado y se revela, cada vez ms, como una crisis civilizatoria.

Son al menos cinco las dimensiones cruciales de esta crisis.

La primera es la transicin de la era de las energas contaminantes (carbn, petrleo, gas, energa nuclear) a la era de las energas limpias (elica, solar, hdrica, geotrmica), indispensable si queremos revertir la destruccin de los ecosistemas de los cuales depende nuestra supervivencia.

La segunda transicin es la que marca el paso desde la propiedad privada y la gestin vertical de los medios de produccin, hacia la propiedad colectiva y la gestin horizontal de los mismos. Esta dimensin econmica de la transformacin en curso, tiene sus antecedentes en las distintas vertientes de la tradicin socialista y libertaria, derivada de ms de dos siglos de luchas populares para superar la pobreza y la exclusin provocadas por la mano invisible del mercado.

La tercera es la transicin de la representacin a la participacin como criterios fundacionales de la organizacin poltica de la sociedad. La crisis de los partidos y de las instituciones clsicas de la democracia delegativa apunta a la necesidad de construir una nueva institucionalidad, que d respuesta a los crecientes reclamos de participacin permanente de los pueblos en la toma de decisiones sobre los asuntos de inters colectivo. En este contexto, la democracia participativa y la democracia directa son las tendencias que irrumpen como alternativas frente al viejo orden poltico agonizante en el horizonte del siglo XXI.

La cuarta transicin se refleja en las luchas contemporneas contra la homogeneizacin cultural, impuesta a sangre y fuego a partir del siglo XV con la colonizacin cristiano-occidental de Amrica, frica, Asia y Oceana; e implantada con las armas de la seduccin publicitaria, a partir del siglo XX, con las redes globales de la comunicacin de masas. Frente a esta tentativa de aniquilacin de las identidades originarias de los pueblos, brotan las fuerzas del multiculturalismo para combatir las taras de la discriminacin, el racismo y la xenofobia, mediante la afirmacin respetuosa de las diferencias y el dilogo paritario entre las civilizaciones.

Por ltimo, la quinta transicin tiene que ver con el desplazamiento de la sociedad patriarcal por una nueva era de igualdad entre los gneros, evidenciada en el protagonismo creciente de la mujer en el ejercicio de roles anteriormente reservados a los hombres.

En sntesis, estas cinco tendencias y otras tantas que irrumpen a cada paso en la presente coyuntura histrica, expresan la complejidad de una serie de transformaciones sociales que apuntan, en su conjunto, al surgimiento de un nuevo paradigma civilizatorio, de alcance planetario y al mismo tiempo arraigado en las particularidades locales. Una nueva era a la que preferimos denominar Ecosocialista, para aglutinar en un solo trmino la multiplicidad y profundidad de los procesos revolucionarios en curso.

Vale advertir que al esbozar los rasgos esenciales de esta coyuntura, en modo alguno pretendemos sugerir que se trata de una dinmica lineal y exenta de eventos traumticos. Al contrario, cabe esperar que todos estos cambios se desarrollen dentro de una compleja trama de resistencias y conflictos, cuya resolucin depender, principalmente, de nuestra capacidad de discernimiento y empuje organizativo.

Es en este trance donde el Ecosocialismo emerge como expresin poltica de una tica global, centrada en la responsabilidad compartida de preservar la continuidad de la vida sobre la Tierra, mediante la seleccin de patrones tecnolgicos y energticos respetuosos de la salud del hombre y la naturaleza. Una tica que salvaguarde el derecho inalienable de los pueblos a escoger su propia senda de desarrollo en concordancia con los saberes ancestrales y las identidades culturales autctonas. Una tica que haga posible la construccin de un nuevo orden econmico internacional equitativo y solidario, donde la pobreza, la exclusin y la guerra fratricida se conviertan, ms temprano que tarde, en vestigios de una etapa histrica superada por la humanidad.


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