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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2017

Cmo autodestruir la izquierda
El caso italiano

Alessandro Faggiano
Ctxt


La peculiaridad italiana

Pese a algunos casos peculiares en donde los partidos tradicionales siguen dominando la escena poltica vase el caso de Alemania con CDU y SPD el replanteamiento de las narrativas polticas, sustentado por los efectos socioeconmicos producidos desde la crisis de 2008, ha infludo en el terreno de la competicin electoral. Es decir, que esta ya no se funda nicamente en la clsica dicotoma izquierda derecha. Del eje se pasa al plano (dos ejes) que incluye, actualmente, el posicionamiento respeto a la Unin (en crisis de legitimidad popular). A partir de este nuevo terreno electoral, se observa que las nuevas izquierdas, al igual que las derechas nacionalistas, captan el voto de los crticos frente a la Unin. Para ralentizar el avance de estas corrientes desestabilizadoras, los partidos tradicionales tienden a aglutinarse en un nuevo centro liberal, retricamente regenerado y pro-UE. El escenario que se presenta, por ello, es el siguiente: un centro moderado que busca captar el voto liberal, demonizando la amenaza populista (a menudo asociada a la demagogia) frente a una nueva izquierda radical (y tendencialmente horizontal) y/o una derecha ultraconservadora, reaccionaria, eurofbica.

En el caso francs nos hemos enfrentado a una competicin electoral monopolizada por los representantes de estas nuevas narrativas polticas (el ganador Macron, hijo del intento de regeneracin europesta, y Marine Le Pen, lder moral de los euroescpticos). En Espaa, el centro pasa por la necesaria cohabitacin entre PP, PSOE y Ciudadanos frente a la nica alternativa que se presenta en la nueva izquierda de Podemos. Finalmente, observamos cmo en Italia el centro de la accin poltica se ha movido hacia el lado derecho del tablero ideolgico: tanto por los principales temas tratados en la esfera de la opinin pblica, como por los actores polticos involucrados en el mismo proceso de agenda-setting. Los partidos que puedan colocarse ideolgicamente en el lado izquierdo del tablero se encuentran marginalizados, fragmentados en una multitud polticamente irrelevante. Nos preguntamos, por qu esta anomala? Por qu un pas con una fuerte tradicin roja (el Partito Comunista Italiano estuvo entre los ms importantes y votados en Europa) no presenta un partido fuerte que abandere la ideologa socialista?

La fragmentacin y marginalizacin de la izquierda en la era Renzi

En efecto, la izquierda (entendida como sujeto poltico) que se autodefine como tal logra un consenso mnimo, frente a la reparticin de la tarta electoral entre tres grandes polos. El ms relevante en la actualidad es el polo del centro liberal (abanderado por el Partito Democratico del ex primer ministro Matteo Renzi, ganador por mayora absoluta de la carrera a la Secretara General de su partido el 30 de abril pasado); despus, la histrica coalicin de centro-derecha (que incluye a Silvio Berlusconi y al lder del partido eurfobo Matteo Salvini) y, finalmente, el Movimento 5 Stelle, el cual ha contribuido al giro derechista de los ltimos aos. Ahora bien, a pesar de que dichos polos no son precisamente estables (el M5S y la Liga Norte comparten ideas muy prximas sobre la Unin Europea), ningn partido que los conforme puede ubicarse de forma clara en la izquierda.

El mismo Partito Democrtico (partido de gobierno que, hace 10 aos, aglutin varias almas de la izquierda italiana) se demostr polticamente afn al adversario de siempre, Silvio Berlusconi. La propia alianza entre el magnate y Matteo Renzi -- establecida en enero de 2014 y denominada patto del Nazareno-- marc el fin de la experiencia izquierdista del PD. La tendencia a abandonar ese lado del tablero vena ya marcada por el acuerdo de larghe intese (gobierno de coalicin) de 2013, que incorpor a Enrico Letta (PD) como primer ministro. Un acuerdo necesario, segn lo calific el exsecretario del PD, Pierluigi Bersani, para frenar el avance del M5S. Sin embargo, los sesmos que se han ido sucediendo y que han provocado una serie de escisiones dentro del PD se han producido enteramente durante el primer periodo de Matteo Renzi como secretario general (diciembre 2013- febrero 2017).

Emergen partidos como Possibile, Sinistra Italiana, Articolo Uno: Movimento Democratici e Progressisti, adems del movimiento poltico Campo Progressista liderado por el ex alcalde de Miln Giuliano Pisapia. Aunque en estos momentos cuentan con representacin parlamentaria --la de los diputados escindidos del PD- estas formaciones tienen muy difcil repetir su presencia en la Cmara porque ninguno de ellos alcanza el umbral electoral, situado en el 3%. Los sondeos muestran que todos estos partidos inscritos potencialmente en el rea de izquierda no alcanzan, en conjunto, una cifra de dos dgitos. Por el momento, el nico que podra aspirar a representacin parlamentaria sin recurrir a alianzas sera Articolo Uno: MDP, partido surgido tras las tensiones entre el grupo mayoritario del PD (liderado por Renzi) y la resistencia interna del grupo liderado por el histrico socialista Pierluigi Bersani. Sin embargo, hay ciertas diferencias ideolgicas que permiten entender por qu se han producido estas rupturas, esta fragmentacin tan nociva electoralmente hablando en el seno de las varias almas de la izquierda italiana.


Razones y lgicas de la marginalizacin de la izquierda: la fragmentacin

En primer lugar hay que tener en cuenta el sistema y las leyes electorales de las ltimas dos dcadas. La Segunda Repblica ha transcurrido entre leyes electorales proporcionales y mixtas, que han favorecido el surgimiento y crecimiento de pequeos partidos, que han tenido (y siguen teniendo) un papel fundamental a la hora de garantizar la mayora en Parlamento en favor del Ejecutivo. Aunque este papel haya sido desempeado prevalentemente por los partidos de centro (UDEUR y UDC en el pasado, NCD y otros en el presente), eso no ha impedido que pequeos partidos de izquierda contribuyeran a esa funcin. Despus del macroproceso judicial Tangentpolis y la implosin del Partito Comunista Italiano, las escisiones y fracturas fueron y siguen siendo algo habitual. El surgimiento de estos partidos --electoralmente pequeos pero muy relevantes a nivel parlamentario se ve incentivado por la generosa financiacin pblica de partidos, uno de los pilares del sistema poltico italiano. Ese elemento, combinado con la relativa facilidad para entrar en el Parlamento gracias a la ley electoral, explica por qu se ha producido esa fragmentacin. En el perodo del auge del bipolarismo (entre 2006 y 2008, durante el segundo Gobierno Prodi), la coalicin de la mayora de centro-izquierda contaba con hasta 16 partidos, todos regularmente financiados con dinero pblico. Una primera vuelta de tuerca se concret con la unin de los dos partidos ms poderosos del centro-izquierda (el Ulivo y la Margherita), dando a luz, en 2007, al Partito Democratico y cobijando tanto la experiencia de la izquierda socialista (Ulivo) como de la Democracia Cristiana (Margherita).

Desde entonces, el PD ha marcado el rumbo de los gobiernos de centro-izquierda. En los primeros aos (2007-2013) fue la rama ms izquierdista del PD la que lider el partido (desde Walter Veltroni hasta Pierluigi Bersani). Sin embargo, tras las elecciones de 2013, cuando se produjo la eclosin del M5S, las nuevas primarias celebradas en el partido otorgaron una victoria aplastante a Matteo Renzi. El joven democristiano con una trayectoria relevante en la poltica nacional, tras su paso por la presidencia de la provincia de Florencia y la alcalda de esta ciudad cambi definitivamente el rumbo del partido. Tras la defenestracin del ex primer ministro Enrico Letta (del mismo PD) asume el cargo ms alto del Ejecutivo y, desde ese mismo momento, da paso a la ltima fase de centralizacin del partido. Durante los siguientes cuatro aos empiezan a surgir partidos minoritarios formados por antiguos diputados y senadores del PD. El hecho de que todos los lderes de las nuevas formaciones (Possibile, Sinistra Italiana, MDP) formaran parte del PD les ha restado frescura en sus propuestas y capacidad para atraer votantes. Ninguno de ellos (Giuseppe Civati en Possibile, Pierluigi Bersani en MDP, Stefano Fassina en Sinistra Italiana) procede de un contexto nuevo, externo al mundo hipermediatizado de la poltica italiana. Sus figuras estn marcadas por el pecado original de haber militado en el PD. Adems, falta un liderazgo claro, fuerte, carismtico, que permita a estos partidos minoritarios coaligarse y ganar credibilidad.

De facto, aunque en Italia no influya demasiado la teora del voto til (una vez ms, debido al sistema electoral proporcional y, posteriormente, mixto), hay poca confianza en estos partidos debido, en gran parte, al propio devenir de la Seconda Repubblica, en la que estas formaciones minoritarias han jugado un papel decisivo a la hora de mantener (o hundir) los gobiernos, lo que ha fomentado una percepcin pblica negativa. En definitiva, la fragmentacin y marginalizacin de la izquierda en Italia podra analizarse en tres etapas distintas: la primera va de la disolucin del PCI hasta la fundacin del PD (1991-2007); la segunda, el perodo izquierdista del PD (2007-2013); y la tercera, el perodo democristiano (2013-2017). Este ltimo, como se ha visto, representa el punto de mayor inflexin electoral en la historia de la izquierda italiana.

 

La izquierda dispersa: entre las ilusiones del PD, del M5S y la abstencin

La decisin del Partito Democratico de colocarse en el centro del tablero no le ha restado atractivo para los moderados de centro-izquierda. La misma figura de Renzi, pese a haber perdido parte de la fuerza renovadora que supuso hace unos aos, sigue estimulando a buena parte de los moderados, ya sean jvenes, menos jvenes, ms de derechas o ms de izquierdas. En definitiva, Renzi consigue atraer a parte del electorado de izquierda por su carisma (sin duda es el mejor orador en la escena poltica italiana), por su capacidad de debatir y por su proactividad.

En un perodo histrico dominado por los liderazgos fuertes y hasta autoritarios, el ex primer ministro italiano se encuadra perfectamente en esa categora de personas de lite. l mismo intent cambiar el eje del juego y estimul (con xito) una narrativa fundada en el contraste entre el viejo y lo nuevo. El propio M5S (Movimento 5 Stelle de Beppe Grillo) tambin se ha beneficiado de ese planteamiento y ha conseguido captar el voto --sobre todo de los extremos-- de los desilusionados de izquierda (al menos en una primera etapa, entre las elecciones nacionales de 2013 y las europeas de 2014) y de una parte de la derecha, al autodefinirse como movimiento postideolgico. En los ltimos aos, el M5S ha virado ms hacia la derecha, tras la alianza con Farage en Europa, el apoyo a Trump y a Le Pen, el replanteamiento de las fronteras y la recuperacin de la plena soberana frente al monstruo europeo. En todo caso, esa postura no le ha impedido seguir siendo un partido extremadamente atractivo para todos los indignados, para aquellos que crean en un proyecto revolucionario y para quienes abogan por la participacin directa del ciudadano en la vida pblica.

Finalmente, no podemos olvidar la alta tasa de abstencin que prevn lo sondeos (en torno al 40%) en las prximas legislativas que an no tienen una fecha fija (podran ser en otoo o en 2018). La abstencin se alimenta, en buen medida, de ese electorado de izquierda que no se identifica con ningn partido y por los desilusionados que no se autoposicionan en el tablero ideolgico. Su actitud podra resultar determinante para revitalizar la izquierda en Italia. Pero, a da de hoy, no hay ningn partido, ni figuras carismticas, capaces de reanimarla por lo que la nueva izquierda en Italia, de momento, parece una pura quimera.


Fuente original: http://ctxt.es/es/20170621/Politica/13443/ctxt-italia-partido-democratico-movimiento-5-estrellas-renzi-berlusconi.htm



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