Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2017

El conflicto con Catar no es una simple confrontacin regional

Nicola Hadwa y Silvia Domenech
Rebelin


Para entender lo que ocurre en Catar y su quiebre con Arabia Saudita, as como la situacin de Palestina y de Medio Oriente a la luz del panorama poltico general de hoy, es necesario sin duda, analizar los ltimos acontecimientos, y los cambios que se estn produciendo en las correlaciones militares a raz de la lucha contra el Estado Islmico (Daesh) en Siria e Irak luego de 6 aos de batalla.

Como prcticamente todo el mundo sabe, aunque muchos se hacen de la vista gorda, la agresin orquestada entre Israel, Estados Unidos y Arabia Saudita contra Siria e Irak utilizando como medio el Estado Islmico, ha estado dirigida como primer paso, a derrocar esos gobiernos y dividir cada uno de estos pases en 3 estados, enfrentados unos con los otros, para luego amenazar y tratar de derrocar por la va militar al gobierno de Irn, concluyendo con ello la implementacin del denominado Plan Yinn[1], plan sionista para debilitar y dividir el Medio Oriente el cual, de hecho, es el que sirve de base y se plasma en lo que el presidente de Estados Unidos, George Bush, llamara a principios del aos 2000, la concepcin del Nuevo Oriente Prximo o Gran Medio Oriente[2], y Obama, unos 10 aos despus, el Gran Oriente[3].

Todas esas concepciones han sido elaboradas con el fin de dividir a todos los pases rabes, comenzando por Siria e Irak, con el objetivo final de dominar fcilmente los recursos energticos y mercados del Medio Oriente, a travs de eternizar la existencia de la entidad sionista y su podero, haciendo con ello imposible su derrota estratgica. Y cada una de ellas ha constituido un elemento imprescindible de la estrategia norteamericana que, dirigida a mantener la hegemona mundial de ese pas, intenta aislar a Rusia y China dominando los mercados y las fuentes energticas que provienen del Medio Oriente. Y, con ello, limitar los efectos y derrotar las alianzas establecidas en el seno de la Organizacin para la Cooperacin de Shanghi y el BRICS[4], as como limitar la influencia o sacar a esos pases de esa zona, dejando con ello la nueva Ruta de la Seda en el olvido, y el corredor econmico - que partiendo de Europa, terminara en China - definitivamente enterrado.

La puesta en prctica de estas concepciones imperial-sionistas, apoyadas tambin por las monarquas feudales rabes, sin embargo, va quedando solo en un proyecto tras la derrota de la organizacin terrorista creada por Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Turqua, Reino Unido, Francia y Catar: el Estado Islmico, su instrumento de agresin y derrocamiento de gobiernos.

Este plan, adems, incluye la creacin entre Turqua, Irak, Siria e Irn, valindose de los kurdos, de lo que sera un segundo Israel. Estado el cual, adems de servirles para generar una continua, larga, desgastante y destructiva guerra con sus vecinos, les permite asegurar el abastecimiento de gas y petrleo barato a la entidad sionista - lo que ya hacen, pero en menor escala -. Lo que por otra parte constituir un elemento necesario para el control de precios del petrleo de la zona y el mundo. Ese estado kurdo, sin embargo, no es aceptable para Turqua ya que le significara la perdida de al menos un 40% del total de su territorio. Situacin que lleva a que sus intereses entren en conflicto con ese objetivo y, de una participacin activa por intentar derrocar al gobierno sirio entre de lleno a enfrentar los planes de Israel y Estados Unidos, separndose de la conspiracin original, hasta entrar decididamente a discrepar y enfrentar los planes de stos. Hechos que, precisamente, explican el golpe militar llevado a cabo por Estados Unidos en Turqua intentando colocar un gobierno ttere o ms manejable, el cual fracas, llevando a descabezar a los elementos pro Washington dentro del ejrcito turco.

El ingreso de Rusia en Siria, sin embargo, inclin rpidamente la balanza de la guerra a favor de este ltimo pas y de Irak, por lo que el amplio proyecto de destruccin del Medio Oriente diseado por sionistas e imperialistas junto a los gobiernos reaccionarios rabes, va camino a la derrota final. Ello, evidentemente, ha obligado al imperio y a sus aliados a acelerar, a modo de plan B, la creacin del referido Estado kurdo, que separe a Irn de Turqua, y constituya un aliado amistoso y estratgico hacia Israel. Y, con ello, esperan lograr que la zona se mantenga en guerra permanente y, por supuesto, asegurar tambin tranquilidad permanente para los sionistas.

En este marco, el gobierno sionista incrementa, consecuentemente, tambin su apoyo a los grupos takfires y wahabes, con el objeto de prolongar el caos y hacer de la recuperacin de Siria un largo y costoso camino que obligue a ese pas a destinar los recursos a la reconstruccin, y no a prepararse o equiparse militarmente para recuperar los territorios usurpados y ocupados por Israel, de modo que siempre la balanza est a su favor. Y mientras la coalicin internacional liderada por EEUU deliberadamente hace todo lo posible tambin para apoyar a los grupos terroristas y debilitar a las fuerzas que se le oponen, Tel Aviv aplaude estos hechos y estimula pblicamente a Estados Unidos para que, en vez de eliminar a Daesh, acabe con la presencia de Hezbol e Irn en los altos de Goln[5].

En efecto, el apoyo de todo tipo que brinda Israel al Estado Islmico, y las agresiones cada vez mayores de ese estado arrogante y ocupante al pueblo palestino, entre las que descollan por su crueldad las dirigidas contra Gaza, han llevado a que los pases que conforman el Eje de la Resistencia antiimperialista[6] hayan centrado su foco hoy ms que nunca en un proceso que desde cerca de medio siglo se libra tambin en Medio Oriente, la liberacin del Goln[7].

Su reapertura como frente de lucha, que genera gran temor en la entidad sionista[8], fue anunciada por el presidente sirio Bashar Al-Assad tras los ataques areos a la zona de Damasco por Israel a principios de mayo del 2013. Y se explica por la particular significacin que tiene esta zona en el aspecto militar, constituyendo un importante objetivo actual sin cuyo logro definitivo Siria y Lbano se mantendran siempre bajo la amenaza sionista y en un plano de debilidad permanente, as como sometidos a ataques constantes bajo diferentes justificaciones. Ello es as, entre otras cosas, dado que estratgicamente el dominio de los Altos del Goln permite el control no solo del sur de Siria hasta Damasco, sino de todo el sur del Lbano desde el ro Litani hasta la propia frontera de Palestina ocupada, as como de la zona este del pas y el valle de Bekaa. Y es a la vez una importante ubicacin a travs de la cual el ejrcito israel presta todo tipo de apoyo a los grupos terroristas que intentan desestabilizar Siria (pues los arma, les presta asistencia mdica y ataca las posiciones de las Fuerzas Armadas sirias), como el Frente Fath al-Sham (antiguo Frente Al-Nusra). Y tambin por la significacin que la liberacin del Goln tiene en la liberacin de los territorios palestinos que hoy estn bajo el dominio sionista.

Todo ello, amn de la gran importancia del Goln para Israel, pues all estn las ms grandes reservas de agua dulce de la regin, de la que proviene el 25% de su abastecimiento, y tambin un tercio de su produccin vincola, y en ella se han encontrado importantes yacimientos de petrleo que son explotados por los sionistas.

Elementos todos stos que dejan claro el por qu de la aspiracin del actual gobierno sionista, de que el nuevo presidente norteamericano Donald Trump reconozca definitivamente la legitimidad de la ocupacin del Goln y su estatus como parte de Israel, a pesar de que las Naciones Unidas no han reconocido nunca ni reconocen esa accin[9], ya que ese territorio no les fue concedido, sino que fue ocupado por esa entidad en la en la Guerra de 1967, pues perteneca a Siria, y anexionado de hecho en 1981. Reconocimiento de Washington que los sionistas anhelan no slo fundamentado en la importancia estratgica del Goln para su seguridad, sino que con ese reconocimiento, sealan sus defensores, tambin se suavizara la demanda central de los palestinos para un estado dentro de las fronteras de 1967 Si puede ser revisada una frontera internacional junto a la frontera siria, los palestinos tendrn una poca difcil presentando como inviolable la lnea de armisticio de 1949 junto a la Margen Occidental[10].

Ante este difcil escenario, y la alarma que genera en los sionistas el avance de la alianza Irn-Siria-Hezbollah con Rusia frente al terrorismo takfiri, as como la posibilidad de que ese Frente de Resistencia pueda llevar adelante la lucha de liberacin del Goln sirio ocupado, el nuevo presidente norteamericano Donald Trump viaja a Arabia Saudita, Israel y tambin se rene con la ANP.

La visita de Trump persegua sobre todo el objetivo de utilizar a los gobiernos reaccionarios y monarquas rabes para implementar un plan que, con el apoyo de sus aliados tradicionales en Medio Oriente - es decir Arabia Saudita, Egipto y Jordania -, y basado en la propuesta hecha unos meses antes por el ministro de Defensa de Israel de formar una estructura rabe de defensa que acte por s misma a favor del imperialismo y el sionismo, les sirviera para hacer frente al Eje de la Resistencia y, particularmente, a Irn.

Ese plan, como no es difcil adivinar por sus consecuencias, ha incluido como obligado paso por su significacin en Medio Oriente, suprimir la resistencia palestina en nombre de la lucha contra el terrorismo. Por un lado, estrechando an ms el cerco a Gaza por parte de Egipto, y haciendo que la Autoridad Nacional Palestina incremente tambin su parte en ese cerco. Papel que desempea de inmediato con un proyecto de asfixia para esa Franja que incluye cortes de pagos, ayuda econmica y de energa.

Este ltimo hecho, sin embargo, no asombra ya a nadie, pues hace mucho que esa organizacin, que es un producto de Oslo, se conforma con administrar la ocupacin por cuenta del capital transnacional imperialista y de Israel. Y olvid y desech la liberacin de Palestina, convirtindose en un instrumento a favor del sionismo para desarticular los movimientos de resistencia en Cisjordania, como ocurre en la actualidad, y solo requiere ms tiempo para liquidar toda resistencia al interior del pueblo palestino, tarea que le fue asignada por aquellos Acuerdos (Oslo), y/o limitarla por medio del clientelismo y la corrupcin que la caracteriza. Sus fines no son otros que crear condiciones para constituirse aceleradamente en una burguesa palestina - que gobernar sin poder - unida al capital financiero sionista e internacional, y crear condiciones para implementar un sistema econmico neoliberal brutal que oprimir a su propio pueblo en los territorios que administra, siendo ello una de las razones que explica su necesidad de gobernar Gaza y, con ello, disponer de una salida por mar que le permita desarrollar el comercio exterior.

Y, por otro lado, ese plan ha incluido como se conoce, que los pases del Golfo, liderados por Arabia Saudita y en contubernio con Israel y Estados Unidos, presionen a Catar para que cambie su poltica, segn ellos, de apoyar el terrorismo. Acusacin por lo dems sorprendente al provenir de pases que han financiado y financian el terrorismo en Medio Oriente, y ser Catar un pas que ha venido participando hace aos en la puesta en prctica de la estrategia norteamericana y sus aliados regionales e internacionales, de poner fin al gobierno de Al Asad. Y pas que acoge una de las ms grandes e importantes bases militares estadounidenses en la regin. Lo que es expresin de las profundas contradicciones que se han ido fraguando entre Catar y Arabia Saudita como consecuencia de la evolucin de los acontecimientos en la regin, principalmente en Siria. Pues, si bien es cierto que ambos han coincidido histricamente en varios aspectos, presentan entre ellos importantes diferencias en cuanto a su visin del Medio Oriente.

As, Catar desea una agenda para el Medio Oriente basada en los pases sunitas y con su predominio poltico econmico, pero con relaciones normales con Irn y el mundo Shita, y tambin con Israel. Ese pas, - a diferencia de otros gobiernos y monarquas rabes que se asocian a la ANP apoya la Resistencia palestina en la defensa de la soberana de su pas, y en consecuencia, a Hamas, una de las principales organizaciones de sta y comprende, al igual que Hamas, que Arabia Saudita no acta pensando en el mundo rabe o los intereses de los pases que lo conforman. Catar, por tanto, no admite el rol que le estn asignando, declarando que nadie tiene derecho a injerir en su poltica exterior y no acepta que su independencia poltica sea limitada o determinada por Arabia Saudita. Es por ello que Arabia Saudita ha organizado[11] el bloqueo diplomtico, econmico y de todo tipo contra Catar acusndolo de apoyar el terrorismo, y amenaza incluso con atacarle militarmente. Con lo que no hace ms que reafirmar el rol que, como gendarme imperialista y sionista, est jugando en la regin, ejemplo de lo cual es la agresin a Yemen. Lo que tampoco es nuevo pues Arabia Saudita, apoya y est asociada a Israel y, bajo el pretexto del peligro chiita, pretende dominar el Medio Oriente, agredir a Irn por medio de una guerra terrorista y profundizar sus lazos con el sionismo y el imperialismo. Razn que explica asimismo la millonaria venta de armas que realiz Trump en su visita a los sauditas.

Son precisamente los elementos anteriores lo que permiten comprender que el conflicto con Catar va mucho ms all de una simple confrontacin regional. Y, asimismo, comprender por qu Turqua e Irn, ante la presin a que estn sometiendo a Catar, de inmediato hayan concurrido en su apoyo (tambin lo han hecho Pakistn y Marruecos) con el fin de evitar su colapso e impedir que sea obligado a permitir los ataques a Hamas. El hecho es que este conflicto con Catar est insertado en el explosivo escenario preparado por el imperialismo y el sionismo en el Medio Oriente, y est relacionado directamente y simultneamente con la geopoltica imperialista para mantener la hegemona mundial, y de Arabia Saudita por la hegemona regional y, por ende, con la guerra en Siria, el conflicto entre el pueblo palestino y el sionismo, as como la utilizacin por parte de Estados Unidos y del wahabismo, de los grupos terroristas para lograr sus fines y, por consiguiente la lucha contra Irn y el Frente de la Resistencia en Medio Oriente.

En este escenario, hoy por hoy, no obstante, las monarquas feudales apoyadas y defendidas por Israel y Estados Unidos se sienten estimuladas a la aventura de agredir a Irn. Y estn haciendo el trabajo sucio que ya no puede hacer Israel el cual, junto a Estados Unidos (donde domina el lobby sionista), ordena la organizacin de los colaboracionistas y traidores para implementar la guerra de agresin contra el Eje de la Resistencia y, definitivamente, hacer desaparecer a los palestinos. Con ello, esas monarquas estn de hecho ayudando a implementar el plan Yinn sionista. O, en otras palabras, estn siendo utilizada para lograr su propia destruccin pues, a mediano plazo, corrern la misma suerte y sern tambin reconfiguradas a favor de intereses que no son los suyos, como lo han hecho ya con Sudan y Libia.

A la ANP el futuro no parece tampoco depararle nada mejor. Si el imperialismo y el sionismo lograran derrotar a Hamas, lo cual parece poco probable, la ANP ya no les ser de utilidad, ni tampoco un estado palestino de ninguna especie. Basta mirar el proceso de expansin de los asentamientos y quedar ms que claro que la Autoridad Palestina es solo un pen de Israel, un pen momentneo, hasta que logren realizar totalmente sus objetivos expansionistas y de limpieza tnica.

Lo que queda claro es que, apenas nacida, ya se est dividiendo la alianza militar rabe similar a la OTAN que impulsa Israel por medio de Estados Unidos, y que el nuevo escenario del Medio Oriente ver a Catar alejado de las aventuras de los sauditas e Israeles, y al Frente de Resistencia marchando por su lado activamente, incluyendo a Hamas.

Notas

[1] El Plan Yinon fue expuesto en 1982 por el funcionario del ministerio de relaciones exteriores de la entidad sionista Oded Yinon en un artculo publicado por l en el peridico de la Organizacin Sionista Mundial, en el que aborda la Estrategia de la entidad sionista en los aos ochenta. Ideas stas que tiene su origen en realidad en lo expresado en 1954 por el ex primer ministro de la entidad sionista Ben Gurin, en su carta a Moshe Sharett. Ver: Israel Shahak. Greater Israel: The Sionist Plan for the Middle East. http://www.globalresearch.ca/greater-israel-the-sionist-plan-for-the-middle-east/5324815; David Ben Gurin. Carta a Moshe Sharett, 27 febrero 1954. http://www.voltairenet.org/article142644.html.

[2] Doctrina que modifica los lmites del Medio Oriente en funcin de los intereses vinculados con los hidrocarburos, su produccin y el control de su transporte, las riquezas hdricas, y sobre todo a las ambiciones hegemnicas de Estados Unidos. Ver: Thierry Meyssan. Bush inventa el Gran Medio Oriente. http://www.voltairenet.org/article126452.html.

[3] Concepcin que fundamenta el nuevo captulo planteado por el gobierno de Barak Obama, que extiende su zona de intervencin a toda la regin Asia/Pacfico, en abierto desafo a China y Rusia. Ver: Manlio Dinucci. El Gran Oriente de Obama. http://www.voltairenet.org/article175102.html.

[4] La Organizacin para la Cooperacin de Shanghi (OCS) fue fundada en el 2001 y en ella participan China, Rusia, Kazajistn, Kirguistn y Tayikistn, Uzbekistn, la India y Pakistn. La OCS si bien impulsa la cooperacin econmica entre sus participantes est enfocada ante todo hacia la seguridad regional, convirtindose en un factor estabilizador tanto a escala regional como global. El BRICS por su parte, creado en el 2008, es un bloque econmico-comercial formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica cuyo objetivo es lograr la cooperacin recprocamente beneficiosa entre los pases miembros.

[5] Israel pide a EEUU finalizar presencia de Hezbol e Irn en Goln. https://www.noticiasdeisrael.org/2017/05/26/israel-pide-a-eeuu-finalizar-presencia-de-hezbola-e-iran-en-golan/.

[6] El Eje de la Resistencia en Medio Oriente est conformado por el Movimiento Libans Hezbollah, el Gobierno sirio, el Movimiento Yemen Ansarol y otros grupos aliados como Hezbollah al Nuyaba de Irak, Hamas, Jihad Islmica Palestina y el Frente Popular para la Liberacin de Palestina (FPLP) y, sobre todo, por la Repblica Islmica de Irn, principal enemigo de Estados Unidos y de la entidad sionista, gran defensor de la causa del pueblo palestino y estrecho aliado de Siria y Hezbollah, al igual que de Rusia. Estas fuerzas constituyen en conjunto el muro de contencin al expansionismo imperialista y la injerencia occidental en Medio Oriente. Y sus objetivos se amplan hoy al conjunto de la regin para formar parte de las prioridades del mundo islmico, teniendo como centro a Palestina, la resistencia anti imperialistas y la seguridad ante las agresiones de la entidad sionista y de los reaccionarios rabes.

[7] Los Altos del Goln son una meseta ubicada en la frontera entre Israel, Lbano, Jordania y Siria, de unos 1800 km, de los cuales aproximadamente 1200 km estn bajo soberana de Israel, un corredor a lo largo de su frontera de 235 km estn controlados por Fuerza de las Naciones Unidas de Observacin de la Separacin (UNDOF), que supervisan la separacin de las fuerzas israeles y sirias, y vigilan esa rea, y el resto permanece bajo soberana siria.

[8] El temor sionista est fundamentado, entre otras cosas, porque el Eje de la Resistencia cuenta actualmente con una enorme cantidad de efectivos, intenso adiestramiento y experiencia acumulada en casi 6 aos de constante lucha, as como con una gran cantidad de armamentos de alta calidad y eficacia, entre los que se incluyen las armas que les han arrebatado o confiscado a los grupos terroristas, armas que el imperio y los europeos junto a Israel le entregaban al Estado Islmico, compradas y financiadas con el dinero de Arabia Saudita. Todo lo cual ha implicado un significativo aumento de su capacidad de combate. Todo lo cual les da una importante ventaja frente al ejrcito sionista, que est compuesto por soldados venidos de diferentes partes del mundo y cuya extraccin social burguesa no tiene en la infantera las capacidades para derrotar o enfrentar eficazmente a estos movimientos de resistencia, basando su superioridad en la fuerza area. Esta ltima sin embargo se ha visto limitada a su vez, por la entrega por Rusia a Siria de armas de defensa area que incluye los misiles S300E y los S400, que ya han derribado 2 aviones sionistas y daado a otros dos. A lo que hay que agregar los misiles Iranes que han demostrado ser muy eficaces y de gran alcance, la enorme cantidad de misiles de Hezbollah y todas las armas modernas que han adquirido en esta larga guerra de Siria que han acortado las diferencias de las capacidades frente al enemigo sionista. Por otro lado, no es menor el crecimiento y desarrollo militar y de combate que han tenido tanto Hamas como la Jihad Islmica que, en conjunto, han podido derrotar todas las conspiraciones y agresiones a Gaza, logrando que el ejrcito sionista no haya podido cumplir ningn objetivo, debiendo limitarse a bombardear a la poblacin civil como chantaje inmoral pero inefectivo, dado que el pueblo palestino est determinado a pagar el precio necesario y avanzar a la liberacin. A todo esto debe sumarse, adems, la apertura del frente de Gaza, que hace que la entidad sionista deba distraer a lo menos al 50% de su ejrcito all, lo que disminuye notoriamente su capacidad de movilizar tropas a la frontera del Goln.

[9] La Organizacin de las Naciones Unidas, a travs de la Resolucin 242 1967 de su Consejo de Seguridad, adoptada por unanimidad, considera el Goln como territorio ocupado. Y por la resolucin 497, tambin aprobada por unanimidad, declar en diciembre de 1981 que la decisin israel era nula y sin valor. Lo que fue reafirmado por la Asamblea General de la ONU en su resolucin A/71/L.8 sobre el Goln sirio el 30 de noviembre de 2016. http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/71/24.

[10] Jonathan Schanzer y Mark Dubowitz. Apoyar a Israel en los Altos del Goln. https://www.enlacejudio.com/2017/02/20/apoyar-a-israel-en-los-altos-del-golan/.

[11] Arabia Saudita, Bahrin, Egipto y Emiratos rabes Unidos, primero, y luego Libia, Yemen, Maldivas, Mauritania y Comoras, y Jordania y Yibuti anuncian la ruptura de las relaciones diplomticas y la suspensin de las comunicaciones terrestres, martimas y areas con ese pas, tras acusar a Doha de apoyar el terrorismo.

Nicola Hadwa. Analista internacional chileno-palestino. Ex entrenador de la Seleccin Palestina de Ftbol, Director de la Liga Latinoamericana por el Derecho al Retorno y coordinador del Comit de Solidaridad con el Pueblo Palestino de Chile. Especialista en temas principalmente del Medio Oriente. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Silvia Domenech. Investigadora cubana con varios libros publicados. Doctora en Ciencias Econmicas y Profesor Titular de la Universidad de La Habana y de la Escuela Superior del PCC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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