Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2017

Los dos entierros del seor Balfour

Daniel Lobato
InfoLibre


El cristiano sionista frente al judo antisionista

Hace cien aos hubo un poltico britnico racista, obsesivo e imbuido de una mstica cristiana por la que se crea representante de designios divinos. Se llamaba Arthur James Balfour. Era el paradigma del hombre blanco britnico colonial fabricado en la matriz evanglica e imperialista de la era Victoriana. Como primer ministro en 1905 promulg una ley de extranjera prohibiendo la entrada en Gran Bretaa de los judos que huan de pogromos (masacres) en la Rusia zarista. Aos despus, en 1917, como Ministro de Asuntos Exteriores, hizo que el gobierno britnico prometiera entregar un trozo de tierra, Palestina, al minsculo movimiento sionista internacional de entonces (Weizmann, Rothschild) sin preguntar su opinin a los nativos de esa tierra.

Es la Declaracin Balfour que cumple este ao su centenario, una inmoral e ilegtima decisin, desencadenante del genocidio y limpieza tnica del pueblo palestino a manos de extranjeros que invadieron su tierra empujados por el Imperio Britnico. Cuatromillones de judos haban abandonado Europa desde 1880 hasta Balfour, mayoritariamente al continente americano, y slo 100.000 judos europeos emigraron a Palestina siguiendo la llamada del sionismo. La idea mayoritaria era que, como judos, nada se les haba perdido en Palestina como para ir a vivir all. Lo mismo que piensan los miles de millones de cristianos del mundo.

As que se deba invertir esa tendencia, y como dijo el propio Balfour: el sionismo, equivocado o acertado, bueno o malo, es ms importante que los deseos o prejuicios de los 700.000 habitantes rabes que viven en esa tierra. Nada diferente a la tradicin colonial de Europa, que llevaba 500 aos disponiendo de tierras y nativos a su criminal capricho. Lo nico novedoso es que esta aberracin ocurri en ese siglo XX de la Declaracin Universal de Derechos Humanos.

Las razones para apropiarse de Palestina eran imperialistas, econmicas, racistas y simblicas-bblicas. Entre ellas, controlar el Canal de Suez y la ruta a la India, poseer una va de salida al Mediterrneo para el petrleo descubierto en lo que hoy es Iraq, y que otros (los palestinos) pagasen la factura de la irresuelta intolerancia y xenofobia occidental contra nuestros compatriotas judos europeos, mostrndoles la puerta de salida del continente en lugar de asumir valores inclusivos con este grupo social/religioso.

La mitologa bblica se encargar de encubrir todos esos factores con un renacimiento de Israel. Israel, el sujeto; los palestinos, los objetos.

As pues, tenemos en Balfour al prototipo de hombre cristiano, racista, antijudo, pero sionista. Muy parecido a lo que son EEUU o la UE hoy en da con sus leyes rechazando a refugiados y a la vez actuando de metrpolis coloniales del enclave israel.

Ser antisemita (utilizar este trmino como smil equivocado de antijudo) y ser sionista (defensor de Israel como estado colonial de extranjeros que buscan reemplazar a la poblacin nativa), son dos caractersticas casi siempre ligadas en estos cien aos, tal como vaticin en su diario el fundador del sionismo Theodor Herzl los antisemitas sern nuestros amigos ms confiables, y los pases antisemitas nuestros aliados.

Y frente a Balfour, sentado en el mismo Consejo de Ministros, otro miembro del gabinete se opuso enrgicamente a ese destino para Palestina. Era el nico judo, era antisionista, y adems Secretario de Estado para la India: Edwin Samuel Montagu. Era lo ms parecido a un progresista actual, contrario a las matanzas britnicas en la India y partidario de entenderse con Gandhi. A la postre estas posiciones le valieron su marginacin de la poltica. Respecto a Palestina, firm un Memorndum (del que tambin se cumplen cien aos) denunciando el antisemitismo del gobierno britnico y la tragedia que provocara el plan sionista de ocupacin colonial de Palestina.

En su brillante y lcido texto que, cien aos despus, sigue hoy atronando, advirti de que no existe un pueblo judo; nada tienen que ver un judo francs o un judo moro, salvo la religin, como tampoco son de la misma nacin un cristiano francs y un cristiano britnico (...) quiz se busca que la ciudadana se obtenga ahora por medio de un intolerante test religioso, Palestina ha tenido un papel importante en la historia juda, pero an mayor en la cristiana y musulmana. A partir de ahora todos los pases expulsarn a sus ciudadanos judos, y al apropiarse de Palestina, ellos expulsarn a sus habitantes actuales palestinos.

Sostener el artefacto israel profundiza el fracaso democrtico europeo

Puede parecer extrao que Montagu, judo, tuviera que ser el que denunciara la daina ideologa sionista, pero tal como llevan repitiendo muchos intelectuales judos o rabinos antisionistas, la mayora de los sionistas del mundo no son judos, sino cristianos evanglicos. Un ejemplo reciente es el de la primera ministra britnica Theresa May, que se confiesa cristiana anglicana, y sionista, y hace unas semanas declaraba que en este ao del centenario los britnicos deben enorgullecerse de Balfour y su legado.

Por el contrario, otras britnicas combaten y combatieron el sionismo, como la misionera cristiana Frances Emily Newton, que se enfrent a Balfour cuando ste visit Palestina en 1925, donde ella vivi 50 aos. Acus al gobierno britnico, a la Sociedad de Naciones y al Gobernador britnico de Palestina de privilegiar injustamente a la minora juda recin llegada frente a los palestinos, y denunci la represin brutal inglesa a las protestas. Cuando muri, desde Londres quisieron despreciarla diciendo que en apariencia era una mujer britnica pero con mentalidad palestina.

Theresa May elige la huida hacia adelante saltando por encima de los cadveres y refugiados palestinos. An peor, los humilla. Hace unos meses, una ONG Palestina realiz una peticin oficial al Gobierno Britnico para que Londres pidiera disculpas por Balfour y sus efectos catastrficos. La respuesta de Theresa May fue humillante, arrogante y respaldando incondicionalmente a Israel en sus acciones fuera de la ley. Aadi su profundo orgullo en crear un estado basado en la religin y un hogar seguro para los judos por las persecuciones que sufrieron en Europa. En su respuesta va implcito el fracaso de las supuestas ideas democrticas europeas inclusivas y el fracaso de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos. Habra que crear un estado cristiano para que los miles de millones de cristianos del planeta huyan a vivir a Beln o Nazaret como predican opinlogos indocumentados europeos en los medios?

En este ao del centenario de la Declaracin Balfour y sus criminales consecuencias, no hay ningn recuerdo para Montagu o Emily Newton. Y menos an, ningn recuerdo ni peticin de perdn a los palestinos. Cualquier reflexin autocrtica sobre Balfour resquebrajara la legitimidad del Estado de Israel. Los imperios coloniales, incluida Espaa, han preferido justificar sus crmenes mediante su superioridad moral frente a los brbaros, en lugar de reconocer y pedir disculpas por sus actos.

El primer entierro del seor Balfour y los aniversarios de su herencia: 100, 70, 50, 10

Balfour tuvo su primer entierro al morir en 1930 y no lleg a ver la totalidad de la catstrofe humana y geopoltica que impuls.A pesar de su muerte, dej un legado cmplice de aumentar la intolerancia europea y la dominacin a pueblos del mundo a los que se neg la voz y la autodeterminacin.

Esa herencia se expres durante el represor mandato britnico sobre Palestina con miles de encarcelamientos, muertos y ejecutados, para poder cumplir la voluntad de Balfour de entregar la tierra a los extranjeros. Su legado continu en la ilegtima particin de Palestina en 1947 por la recin nacida ONU (50 pases, muchos semicoloniales). De nuevo la ilegalidad de silenciar a los habitantes de la tierra e impedirles decidir su destino, entregando el 50% de la tierra a los recin llegados que slo eran un 30% de la poblacin en Palestina. De esa Resolucin de la ONU tambin estamos en su 70 aniversario. Al ao siguiente se aprob la Declaracin Universal de Derechos Humanos. Aprobar una cosa y la contraria en apenas doce meses. Por cierto, los espaoles y portugueses sabemos mucho de utilizar a una autoridad mundial para repartirnos el mundo de forma aberrante sin preguntar a los nativos: el Papa Alejandro VI y el Tratado de Tordesillas.

La herencia de Balfour prosigui entre 1947 y 1949 con la limpieza tnica por los israeles expulsando a 800.000 palestinos de su tierra y asesinando a miles, continu con la expulsin de 1 milln de judos de pases rabes y musulmanes como presagi Montagu, y contina hasta hoy con ms apropiacin de tierra por Israel, ms desposesin, ms expulsiones y ms masacres de palestinos. 50 aos de la ocupacin del resto de territorios palestinos y los Altos del Goln. Hoy en los territorios ocupados, los palestinos viven en guetos urbanos y rurales desconectados por centenares de checkpoints, y en Gaza en el mayor campo de concentracin del mundo del que se cumplen tambin 10 aos de su bloqueo inhumano. Fuera y dentro de Palestina, sobre un total de 12 millones, 8 millones de palestinos viven como refugiados o desplazados internos (350.000 israeles-palestinos dentro de Israel) a escasos kilmetros de la que era su casa, con o sin estatus y atencin legal.

Todos estos aniversarios de la gentica colonizadora del artefacto Israel: 100, 70, 50, 10, han sido encubiertos por la eterna y falsa charlatanera de mesas de negociacin, procesos de paz y solucin de dos estados. Tras el teln de esta farsa de escenario se esconde la mayor cantidad de legislacin internacional incumplida impunemente por ningn otro estado en el planeta. Cada aniversario ha ido profundizando el cambio de terminologa para abordar la situacin de Palestina en los medios occidentales: guerra de Gaza en lugar de masacre a poblacin civil encerrada, terrorista para negar el legtimo derecho a la resistencia frente a un invasor.

El propio concepto indebido de antisemita tambin ha sido manipulado: hace 80 aos era muy antisemita decirle a la alemana Ana Frank que no deba vivir en Frankfurt y tena que ser expatriada a Jerusaln. Hoy, por el contrario, los sionistas y los grandes medios de comunicacin nos llaman antisemitas a quienes rechazamos que deba existir un estado para y por las personas de religin juda, construido sobre la colonizacin de la poblacin nativa y la impunidad de incumplir toda la legalidad internacional.

El segundo entierro del seor Balfour, en el horizonte aunque sin fecha

Y sin embargo, el seor Balfour tendr un segundo entierro. Ser enterrada su ideologa y ser enterrada la construccin estatal sionista. El experimento de ingeniera social que represent el nacimiento de Israel, y el laboratorio de represin y control social en que se ha convertido, tendrn un final.

Por supuesto, como dice el periodista y ex-preso poltico palestino Mussaab Bashir, no se trata de solucionar la catstrofe palestina creando un desastre para los judos. Significa que tenemos que pensar en un futuro comn, en un nuevo pacto social sobre esta tierra, en un pas que tenga una nueva Constitucin, una nueva bandera y dos idiomas oficiales, el rabe y el hebreo. Se trata de construir un estado democrtico para todos los habitantes desde el ro Jordn hasta el Mediterrneo.

Y ese horizonte llegar. An no tenemos fecha para l y el camino seguir anegado de sangre palestina. Pero en trminos histricos ningn estado colonial ha podido perpetuarse. No hace falta remontarse a los estados cruzados medievales, tenemos Sudfrica muy prxima. En trminos demogrficos tampoco tiene futuro ese modelo de estado. Un 22% de la poblacin actual de Israel es palestina (casi dos millones), israels-palestinos de aquellos 100.000 nativos que consiguieron resistir a la expulsin de 1948. Las previsiones son que en unas dcadas llegarn a ser el 30%-40% de la poblacin de Israel y eso aterroriza a Tel-Aviv, que ya est ideando cmo profundizar su Apartheid interno (tambin hay judos de segunda y tercera clase en Israel), advirtiendo de que los israelopalestinos debern irse, quedarse como extranjeros o enfrentarse al ejrcito israel.

El motor para aproximar ese horizonte histrico y demogrfico sern las estrategias y decisiones polticas.

En occidente no tenemos ni idea de lo difcil que es para un pueblo establecer unas estrategias de resistencia a ms de un siglo de perspectiva, y sus fluctuaciones entre xitos-fracasos. Desde los tiempos de la lucha armada abierta, a las terribles concesiones palestinas de los Acuerdos de Oslo, pasando por la actual huelga de hambre de 1.600 presos y presas polticas palestinas silenciada en Europa, y en los ltimos aos la creciente llamada de Boicot a Israel, que por supuesto no es antijuda como tampoco era anti-hombre blanco el Boicot a Sudfrica del Apartheid. Igual que la demografa aterroriza, tambin las estrategias polticas exitosas palestinas llevan a Israel a la histeria. Y esto es as con el incremento del boicot internacional, al que intentan combatir destinando todo un Ministerio y multiplicando por veinte los recursos, esfuerzos, y su represin, pero de forma fallida como Tel Aviv reconoce en informes internos.

As que el horizonte del segundo entierro de Balfour se aproxima aunque nos pueda parecer lo contrario. Hay momentos histricos en los que se acerca ms rpido y otros ms despacio, segn la gasolina de las circunstancias y estrategias polticas, pero el motor del avance palestino a la paz con justicia es la resistencia.Existir es resistir, y la resistencia proporciona un avance unidireccional hacia ese da en que el sionismo saldar su deuda a Montagu, a Emily Newton y, sobre todo, al pueblo palestino, porque como dicen en Palestina, y aunque hayan pasado cien aos, una deuda no prescribe si alguien con legitimidad la sigue reclamando.


Daniel Lobato es activista en solidaridad con Palestina, Kurdistn y Oriente Medio

Fuente original: https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2017/06/04/los_dos_entierros_del_senor_balfour_primero_cuando_murio_segundo_horizonte_65883_2003.html


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