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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2017

Por un socialismo donde el conocimiento se vuelva poltica

Fernando Luis Rojas y Carolina Garca Salas
Temas


Catalejo da continuidad a su serie Qu socialismo? con esta entrevista a la sociloga cubana Mayra Espina Prieto.

Carolina Garca Salas (CGS): El actual proceso de reformas implica determinadas transformaciones en las concepciones y prcticas del socialismo cubano. Cules considera que sean los rasgos que distinguen ese nuevo tipo de socialismo que se construye en el pas?

Mayra Espina Prieto (MEP): Habra que empezar diciendo que un socialismo con reformas es vlido. Esa discusin que parte de entender el socialismo como un momento de una revolucin mucho ms profunda y que lo considera, por tanto, ms revolucin permanente que reforma, ha sido superada por la propia vida. Adems, me parece una mala comprensin, porque aunque el socialismo en la concepcin tradicional es una etapa para llegar a otro momento, nadie puede predecir su duracin, depende de muchos factores y contextos.

La prctica actual parece indicar que es un momento largo, prolongado, que no se ajusta a esa visin sovitica de paso nmero uno y dos; que es un proceso tambin contradictorio, con avances y retrocesos, que incluso hay retrocesos imprescindibles para avanzar despus, o para sobrevivir en determinadas circunstancias y preservar esencias. Aunque ya sabemos que la perspectiva de quienes comparten esta manera de ver el futuro y el progreso es que va a ser superado, desde el punto de vista temporal podemos pensarlo como un momento prolongado, como una sociedad de llegada en s misma.

De este modo, creer que es perfectible e introducir reformas que tengan que ver con el avance de esa propia sociedad, de lo que no se logr, de los errores cometidos, o del contexto ms o menos difcil o positivo para esa experiencia, es lo ms normal del mundo. Es un socialismo que se reforma en la misma dialctica, si recordamos toda esa visin de los cambios cuantitativos y cualitativos.

Ahora bien, pensar que siempre el cambio es revolucionario es excesivo. Si lo miramos desde la teora de la complejidad y desde la dialctica, los cambios cuantitativos o cualitativos no necesariamente son revolucionarios, pero son un elemento de progreso, quizs no en una lnea general de concepcin del desarrollo, pero s para una circunstancia especfica. Un cambio puede ser contradictorio con relacin a un modelo, a un programa, a una visin, a un concepto, y sin embargo ajustarse a un momento y ser necesario. Esto puede parecer muy largo y complicado, pero lo que quiero decir es que dentro de una teora del socialismo se ubican perfectamente cambios reformistas, que no necesariamente son revolucionarios, pero estn en una lnea de progreso de acuerdo con las circunstancias concretas. Una teora general del socialismo que imagina que toda sociedad tiene que describir la misma trayectoria, tambin ha sido superada por la vida.

Creo que la reforma actual es consciente de la situacin crtica del pas especialmente en trminos econmicos, y de que sin sostenibilidad econmica el proyecto poltico-social difcilmente pueda no solo sobrevivir, sino lo ms importante, trazarse metas mayores. Tampoco est en el vaco. Podemos estar ms o menos satisfechos con el final, pero creo que la Conceptualizacin, los Lineamientos y el Programa han recogido un montn de demandas que surgieron de la produccin cientfico-social o de la opinin pblica, y han tratado de hilvanarlas. Claro, no es una reproduccin de todo lo que se ha propuesto, entiendo yo, mirndolo desde fuera, sino que tienen la visin y el enfoque del Partido, los grupos y los actores a los que se les encomend la tarea de producirlos, que interpretaron esas demandas y pusieron su propio sello. El Partido tiene su propia teora del cambio y ah la plasma.

Fernando Luis Rojas (FLR): Dnde estaran las continuidades y rupturas con etapas anteriores?

MEP: Creo que uno de los principales cambios de la actual reforma en relacin con otros momentos y modelos es el trnsito desde ese socialismo estadocntrico hacia una visin multiactoral. Eso haba sido dicho por todas las vas posibles, creo que desde los aos 80. Se trata de una propuesta que parte de aceptar que el socialismo es una construccin de actores mltiples y que no solo descansa sobre la propiedad estatal, sino sobre otro conjunto de actores econmicos y sociales que tienen roles que deben estar coordinados por una intencionalidad social de la economa.

Un segundo cambio, relacionado con el anterior, es el de una organizacin descentralizada de la sociedad. Es decir, nuestro socialismo ha apelado siempre a una gestin econmica, social y poltica centralizada, vertical, sectorial. No recuerdo que se haya usado oficialmente esta terminologa, pero creo que es un poco inspirada en eso de las poleas de trasmisin, la idea de que hay un centro que est arriba, que tiene mayores responsabilidades y una visin integrada de la sociedad, que sabe ms que los dems, y se relaciona as, de abajo a arriba, de arriba a abajo.

En la reforma actual se percibe una intencin descentralizadora, de redistribucin del poder econmico, de gestin organizacional hacia empresas y hacia los actores territoriales, y dentro de eso un fuerte peso del desarrollo local, de la municipalidad. Todo eso est en el espritu de los documentos, que son la plataforma de cambio.

Un tercer punto est relacionado con el sistema tributario, es decir, organizar la base econmica de la poltica social y del manejo gubernamental sobre la base de impuestos, de una fiscalidad ms transparente, diferente. Eso me parece muy bien, la contribucin directa. Entiendo que la intencin perspectiva es que todos los que reciben ingresos por vas diferentes hagan una contribucin al fisco. Cuando eso est bien estructurado y tenga la otra parte, la transparencia sobre el uso de los recursos, ser un elemento muy importante para la renovacin del socialismo, porque esa idea de una propiedad estatal que nos representa a todos, que vela por todos, diluye al sujeto individual y colectivo diverso y tambin lo enajena de sus derechos y de sus deberes.

CGS: Y en trminos de poltica social, qu distingue a esta reforma de otras realizadas en etapas anteriores?

MEP: La poltica social tambin ha sido objeto de cambios, aunque no estn demasiado explicitados. El primero es en el tema de la eficiencia y concentracin de recursos en aquellos ms necesitados. Es decir, no hay una intencin de desmantelamiento de la universalidad lo cual me parece excelente y se quiere concentrar recursos en aquellas necesidades prioritarias de la poblacin y en grupos vulnerables diversos, creo que la discapacidad y la tercera edad son los mejor visibilizados, con reconocimiento de la necesidad de su atencin prioritaria.

Otra modificacin importante, hay un cambio hacia una poltica social de acciones pblicas que no est por encima de los recursos reales con que cuenta el Estado, cuya base fundamental va a ser la poltica tributaria. De manera que la social se va a sostener cada vez ms y, perspectivamente, a partir de los ingresos que el Estado tiene por la va de los impuestos de los diferentes actores. Ese era un tema que no estaba muy claro en momentos anteriores.

Tambin hay cambios importantes en la poltica de empleo e ingresos, que en el modelo tradicional corri a cuenta del Estado. En los aos 80 algunas cifras indicaban que entre 96% y 97% de la fuerza de trabajo estaba vinculada al sector estatal, entonces eran muy pocos los campesinos y un minsculo sector no estatal urbano. Ahora hay un cambio radical en esto, que ha sido explicitado por diferentes autoridades.

En los inicios de este proceso de ampliacin del pequeo sector privado escuch que se esperaba que absorbiera alrededor de 40% de la ocupacin, no s si la cifra es exacta, pero lo que quiero decir es que hay una declaracin formal de las autoridades del papel del sector no estatal como generador de empleo e ingresos adecuados. Para m ese es un cambio grande en la poltica social, que modifica mucho los regmenes laborales y donde queda pendiente recobrar un anlisis crtico de todo lo que est pasando, en qu medida genera un trabajo de calidad, cmo se garantizan los derechos para esos trabajadores, etc.

Otro elemento que me parece trascendental es que, aunque tampoco est muy bien perfilado, se infiere de los documentos de la plataforma de cambio que tomarn mayor protagonismo los gobiernos locales, provinciales y municipales, tendrn mayores posibilidades de adaptacin y de iniciativa propia. Por la Ley Tributaria todas las empresas enclavadas en un territorio tienen que contribuir con 1% de sus ganancias al gobierno municipal, y tambin est en proceso de afinamiento el mecanismo para que el gobierno use con fines de desarrollo local esa contribucin. Ya ese es un recurso financiero que permite ms libertad y autonoma para tomar decisiones.

Por supuesto, habr gobiernos municipales en los que ese 1% represente mucho en trminos cuantitativos porque tienen mayor cantidad de empresas o algunas importantes enclavadas, mientras que en otros ser menos. El hecho concreto es que representa un avance en trminos de financiamiento al desarrollo local. Para m es el potencial de renovacin ms importante en materia de poltica social, de manejo de la desigualdad, de promocin de equidad. Ello requerir que los gobiernos municipales adquieran capacidades y competencias, porque el marco jurdico est por debajo de lo necesario, habr que aprender a usar recursos con finalidades de poltica econmica y social, y tendra que haber una preparacin ciudadana ms efectiva para mejorar su estructuracin de demandas. Entonces yo veo ah una fortaleza, aunque por el momento est solo esbozada.

Como ves, yo me siento afn a estas tendencias de cambio, me parece que han identificado bien diferentes retos econmicos y sociales de la sociedad cubana actual. Para m fue una sorpresa muy agradable encontrar que en los documentos que se produjeron, debatieron y aprobaron en el VII Congreso del PCC, la nocin de participacin tom un protagonismo mayor que en el Congreso anterior. En uno de ellos, aparece como eje central el tema del gobierno eficaz, y varias veces se refiere al componente de la participacin como un elemento del mismo. Tambin hay un eje de desarrollo humano y sostenible donde se contempla la participacin, la descentralizacin, la multiactoralidad. Estos seran los aspectos ms renovadores para un modelo de socialismo en Cuba, junto con esa poltica social ms local, ms centrada en vulnerabilidades.

FLR: Cules son los puntos dbiles de este proceso?

MEP: A mi modo de ver, la premura o la fuerza del reto econmico termina solapando lo dems. En los Lineamientos est muy claro, la Conceptualizacin y el Programa lo matizan un poco, pero de todas maneras lo que percibo es que todo se subordina al reflote econmico del proyecto, y por lo tanto parecera que hay un conjunto de tareas sociales y polticas que dependen de esto. Entiendo y comparto esa fuerza decisiva que impone el reto econmico, pero no la idea de los despus. El llamado "efecto derrame" es un concepto que el neoliberalismo us mucho y parte de la nocin de que cuando tengamos ms, repartiremos ms. Pero para una distribucin equitativa, para emprender tareas de poltica social de mayor fortaleza, no hay que esperar a tener ms, cuando tienes ms lo haces mejor.

La intencionalidad social de la economa es un rasgo irrenunciable del socialismo. Claro que para esto hay que tener economa, y casi no tenemos, pero en cualquier caso la intencionalidad social tiene que regir el proceso. Entonces este es un dficit en el diseo de la plataforma de transformacin del pas, la subordinacin a la tarea econmica le resta potencial a esta renovacin en trminos sociales y polticos.

En mi campo, el de las polticas sociales y la desigualdad, esto se aprecia muy bien en trminos prcticos, se est implementando un conjunto de acciones: el cuentapropismo, la ampliacin de las Pymes, la entrega de tierras en usufructo, los crditos, los subsidios, etc. Ahora bien, cuando uno hace una lectura de estas como generadoras de nuevas oportunidades de trabajo e ingresos y la cruza con quines son los que pueden acceder, lamentablemente no hay estadsticas, al menos pblicas, que trasciendan datos generales. Las investigaciones sociales apuntan que el patrn de desventaja que ha atravesado todo el proceso y que se hizo muy fuerte en la crisis de los 90, se sigue reproduciendo. Mujeres, negros y mestizos, los adultos mayores, y algunos territorios especficos, tienen menos oportunidades para aprovechar esos nuevos nichos de ingresos. Hay cifras que sealan que las mujeres estn subrepresentadas en el trabajo por cuenta propia y que la mayora de ellas no es propietaria sino asalariada, lo mismo pasa con los jvenes, los negros y mestizos. Los estudios de caso alertan sobre la posibilidad de una sobrerrepresentacin de hombres blancos, adultos no jvenes que estn copando las mejores oportunidades en las Pymes o en otros sectores como el turismo. Estas cuestiones fueron sealadas por diversos centros de investigacin del pas desde los aos 90; recuerdo varias del Centro de Investigaciones Psicolgicas y Sociolgicas (CIPS) y del Instituto de Antropologa. Estudios recientes, como los del Centro de Estudios de la Economa Cubana (CEEC), dan cuenta de estas desigualdades, los de Dayma Echevarra sobre mujeres en el trabajo por cuenta propia son un ejemplo. Todas esas investigaciones indican que se contina reproduciendo que los grupos en desventaja tienen menos oportunidades para aprovechar estos nuevos nichos.

Desde un anlisis de polticas sociales y de acciones de promocin de equidad, lo que est faltando es el acompaamiento de acciones de redistribucin de activos, porque para aprovechar estas oportunidades hay que tener activos: casa, carro, dinero, vivienda en lugares cntricos hay que tener condiciones favorables de partida, o dinero o el bien como tal, y esos son activos que en la sociedad cubana estn asimtricamente distribuidos, por grupos sociales, por territorios. Entonces una reforma que lance estas oportunidades tiene que prever que hay grupos que no van a poder aprovecharlas y tiene que acompaarlas entonces de instrumentos, microcrditos para grupos en desventaja, capacitacin para mujeres y negros, hay que hacer una especie de discriminacin positiva.

Desde los niveles centrales se podran impulsar estas propuestas de herramientas, pero donde mejor ajustan es a nivel local, porque se trata de poder tomar decisiones para mejorar cosas que solo se conocen con exactitud all y, por otra parte, tambin contribuira a mejorar al actor sociedad civil, para que pueda construir mejor sus demandas, porque por el momento nuestra sociedad se queja mucho del pan, de los trmites de vivienda, del trasporte, pero creo que hay un dficit de construccin de demandas para mejorar su acceso a oportunidades. Esta es una sociedad civil que espera mucho y usa poco la concertacin para identificar, proponer y presionar. La reforma est urgida de este otro tipo de herramientas de redistribucin de activos para que los grupos en desventaja, cuyos puntos de partida estn en un nivel inferior, puedan aprovechar las nuevas oportunidades.

Otra cosa que me parece imprescindible, la institucionalidad cubana de poltica social a mi modo de ver est un poco atrasada, requiere de una modernizacin, es todava muy sectorial y fragmentaria: educacin, salud, trabajo etc. No quiere decir que no haya que tener una estructura institucional as, hay que tenerla porque este tipo de tema requiere especializacin, pero exige tambin una especie de complemento, que es una institucionalidad transversal, un ministerio, una secretara, una comisin de desarrollo social y equidad, cuya funcin es la de coordinar esas instituciones sectoriales en trminos de acciones y de presupuesto, y de decisin sobre a qu cuestiones se le dedica qu y cmo. Entonces habra una visin transversal que se concreta en lo local tambin.

Es muy difcil llevar adelante este tipo de reformas sin consecuencias negativas sobre la equidad si no se moderniza la institucionalidad de las polticas pblicas, sociales, y si no se le ponen otros ingredientes de herramientas ms direccionadas, afirmativas hacia los grupos en desventaja. No se trata para nada de desmantelar polticas universales, sino de complementarlas con este otro tipo de herramientas.

CGS: El tema de las desigualdades en el socialismo ha sido siempre objeto de polmica. En Cuba en algn momento devino tab. Estamos en un momento distinto en trminos de reconocimiento de las desigualdades y la pobreza?

MEP: Estamos en un momento distinto, pero por debajo del necesario. Los documentos de los que hemos estado hablando (Lineamientos, Conferencia del Partido, Conceptualizacin) son una expresin de la poltica social en un nivel ms general, de toma de decisiones macro, y en estos visualizo algunos cambios. Los Lineamientos, por ejemplo, apuntan que se requiere atender las vulnerabilidades, no es muy explcito, no hace un conteo, pero ah hay un reconocimiento de que hay gente que est en una situacin peor que otras, hay un reconocimiento de las desigualdades.

Luego, el documento de la Conferencia del Partido me quedan dudas de cul es su rol, si es solo algo interno u otra cosa tambin lo leo como programtico de la reforma. Ah hay una declaracin de que no se puede permitir discriminacin en acceso a cargos, ni por razones de sexo, de edad, gnero, raza etc., y se refieren los desbalances territoriales. No se habla de clases, no se habla de pobreza, pero al menos hay un reconocimiento de que en nuestra sociedad puede existir la discriminacin. En cualquier caso, se trata de un momento de mayor apertura hacia el reconocimiento de desventajas, lo cual es algo muy positivo, porque para atender desventajas y para desplegar acciones hay que reconocerlas. Me parece, por ejemplo, que a pesar de todos los dficits que tenemos, las acciones de inclusin a la discapacidad y a la tercera edad marchan a un ritmo mayor, creo que es por el reconocimiento de que ah hay un nicho de desventaja muy fuerte.

El VII Congreso rescata bastante la idea de la equidad, en varios lugares se hace referencia a la necesidad de un desarrollo con equidad social. Entonces me parece que, efectivamente, estamos en un nuevo y mejor momento.

Ahora bien. Quedan varios puntos flojos por resolver. Como deca anteriormente, en esos documentos, en los discursos y las acciones concretas, no hay referencia a la pobreza. Sin embargo, el Instituto Nacional de Investigaciones Econmicas (INIE), que pertenece al ministerio de Economa y Planificacin (MEP), a inicios de los 2000 hizo pblica la existencia de un veinte por ciento de pobreza urbana. Esa es una realidad que no ha sido superada, por lo tanto, un programa de cambio como este debera comprometerse y aceptar que existe, una pobreza amparada, como le ha llamado Aurelio Alonso, una pobreza que no es extrema, pero la hay. Ese es un reto para las polticas sociales, porque pobreza significa desventaja colocada, desigualdad colocada al nivel de necesidades muy bsicas. Hay amparo, pero tambin muy poca perspectiva de que los grupos que estn en esa situacin tengan opciones para superarlo. Reconocerlo es lo que te permite accionar, y este sigue siendo un dficit importante.

Con otros asuntos sucede lo mismo. Por ejemplo, el tema de la desigualdad racial, existe la Comisin Aponte que lidera la UNEAC, pero esta no es la institucin para hacer poltica social. Aunque me parece muy bien su liderazgo y la manera en la que han logrado colocar un asunto que es tambin cultural, creo que tendra que haber un comprometimiento pblico mayor con este tipo de desigualdad (mujer, raza, edad, territorios, ingresos) y una institucin transversal e interseccional sera la que podra atender mejor esto. Veo ah un nudo que es difcil desatar, creo que por una tradicin poltica, porque asumir esas desigualdades y la existencia de pobreza es fuerte, es como una autocrtica, y justo ah est el error. El pas ha vivido una crisis, es pobre, subdesarrollado, viene de una tradicin de integracin, de superacin de desigualdades, pero hay cosas que han hecho reemerger o han fortalecido desventajas que nunca pudieron ser eliminadas. Esto requiere de un enfoque complejo y si lo reconoces, tu poltica es diferente.

Creo que uno de los pocos instrumentos que es un reconocimiento tcito a esas desventajas es el subsidio para viviendas. Esto me parece muy bien, porque justamente el acceso a una vivienda decorosa y con estndares mnimos, dignos, es uno de los marcadores de desigualdad ms grandes que hay en el pas. Y otra cosa interesante, el subsidio es un instrumento, sus fondos surgen de las ganancias por ventas de productos de construccin locales, es decir, se forman en los municipios, lo otorgan los gobiernos municipales. Todo el proceso transcurre en la comunidad, esto implica el reconocimiento de que hay grupos que requieren atencin especial, y de que solo es posible hacerlo eficiente a escala local. Lo que hace la autoridad central es crear el mecanismo, la herramienta, pero se gesta con dinero local y se aplica, se decide, en la localidad. Tiene montones de fallas en las que no podramos detenernos ahora, pero veo ah un atisbo del tipo de instrumento que se puede aplicar para hacerse cargo de desventajas sustantivas, reconociendo que el microespacio es el ms adecuado para hacerlo.

CGS: Me parece muy interesante esta lectura de la reforma en Cuba que mira ms all de sus posibles efectos negativos en trminos de incremento de las desigualdades. Dnde ms estn esos nichos de potencialidades para la ampliacin de la equidad?

MEP: Creo que tiene mucho potencial; en primer lugar, ese del que acabamos de hablar, el reconocimiento del espacio local y de las polticas sociales a escala micro, legitimando tambin el protagonismo del actor gobierno y del actor sociedad civil para identificar las desventajas ms agudas, las prioridades. Si uno cruza esto con una desconcentracin de poder econmico por la va de las Pymes, de las cooperativas, de las tierras en usufructo, te das cuenta que todava es mayor el potencial, porque lo que quiere decir la reforma es que la capacidad de un Estado empleador, productor, distribuidor, lleg hasta un tope. Nunca debi haber sido as. Algunos piensan que esto sucedi porque la crisis cercen la capacidad del Estado para hacerse cargo de todas esas cosas, pero para m esa es una comprensin errnea de los roles del Estado socialista. Independientemente de los criterios de base, la idea es que ese modelo se agot, entonces, dnde est la solucin?, pues en la generacin de otros actores. Creo que podran haber ms, comunitarios, organizaciones sociales, que pueden ser tambin sujetos de propiedad y de iniciativas. Con las condiciones internas y externas en las que se desenvuelve nuestro pas, apostara a las soluciones que vienen por diversificar instrumentos de accin, de generacin de ingreso, de generacin de presupuesto, de cambios a escala micro. No quiere decir que esto ltimo vaya a resolverlo todo, pero ah hay un potencial, hay que desatarlo y hacerlo correr con todo eso otro que corresponde al espacio ms macro: la inversin extranjera, la empresa mixta, las iniciativas estatales productivas y de otro tipo. Es decir, hay que apelar a una disimilitud de herramientas, y creo que la reforma es consciente de ese potencial, quiz no todo lo que quisiramos.

En fin, si se unen la diversificacin de los actores econmicos, de los actores que generan empleo e ingreso, del papel de los gobiernos y las sociedades locales, hay un potencial grande de promocin de equidad. Claro, eso hay que acompaarlo de herramientas para modificar los puntos de partida de los grupos en desventaja, porque de lo contrario vuelve a ser hegemonizado por los que estn en mejor situacin, y terminas creando nuevas oportunidades que solo favorecen a los que ya estaban en un nivel mayor.

FLR: Un concepto que tambin ha sido muy problematizado desde las ciencias sociales cubanas es el de sociedad civil. Qu rasgos y espacios usted cree que son propios de la sociedad civil en el socialismo?

MEP: Esa vieja polmica de que el socialismo no tiene sociedad civil siempre me ha parecido caricaturesca. De hecho, creo que la Revolucin cubana gener una sociedad civil muy inclusiva, si uno mira la cantidad de organizaciones sociales que surgieron, de gente que nunca tuvo representacin, te das cuenta de que entre sus primeros impactos estuvo justamente ese efecto poltico-inclusivo, de potenciacin de una sociedad civil muy amplia, reconociendo la heterogeneidad de actores.

Para hablar de este tema con profundidad habra que ser experta y no es el rea en la que me muevo. Mi acercamiento tiene ms que ver con el potencial de la sociedad civil para construir demandas e involucrarse en polticas sociales de equidad. No lo trabajo desde la poltica, no tengo instrumentos de la sociologa poltica para analizarlo con profundidad, pero mi impresin es que esa sociedad civil inclusiva y muy abarcadora que cre el socialismo, reprodujo tambin el modo de organizacin de la gestin de Estado, la verticalidad, la centralidad de sus estructuras. Eso supuso tambin un estilo de sociedad civil de agregacin de demandas, el de abajo le informa al otro nivel, este al otro, y lo que va llegando a eso que se llama arriba es ya un filtraje donde los individuos y el grupo pequeo quedan desdibujados totalmente. Entonces, se crea una sociedad civil poco dinmica, que se mueve mucho por demandas de las direcciones centrales y poco por iniciativas de base. Creo que en algn momento eso pudo haber funcionado bien, quizs hasta los ochenta, por el tipo de tareas que se emprendi, pero ya cuando los actores se diversifican mucho, cuando se vive una crisis, hay un conjunto de factores que hacen que ese tipo de organizacin de la sociedad civil tenga que ser superado, porque la hace casi inoperante.

Entonces, se requiere un diseo ms horizontal, ms dinmico, ms de participacin directa y menos de agregacin, no se trata de desechar estas formas, sino de acompaarlas de otras que le pongan claro al individuo, a los grupos, a las organizaciones, cul es su vnculo con la decisin final en cualquier esfera. La distancia entre las personas y los niveles en los que se decide a veces es tan larga que terminan alejndose del proceso y descomprometindose.

Un rediseo de la sociedad civil es tambin el reconocimiento de nuevos intereses, organizaciones, la gente quiere formar grupos a partir de otras motivaciones, con otras maneras de relacionarse. Habra que potenciar entonces un activismo mayor a escala local. Quedan muchas cosas por hacer para dar una expresin ms concreta al compromiso individual con un proyecto social que no est ya muy visible.

FLR: Y en funcin de esto, qu renovaciones usted cree que necesitara el sistema poltico cubano?

MEP: Para hablar de este tema tambin hay que ser experto. Mis propuestas quedan en este nivel tan general: horizontalidad, mayor diversidad de organizaciones, otras maneras de colocar las demandas de la gente para balancear un poco ese sistema agregado de abajo para arriba, una representacin ms directa, etc.

Creo que debera modificarse la manera en que son elegidos los diputados, mi percepcin aqu es de ciudadana, cuando he tenido que votar por alguien en mi municipio me pregunto, pero de verdad corresponde votarlo por aqu? Esa persona no debera ir a representar un municipio sino una idea. Ese es un tema que requiere revisin, la democracia representativa, pero no puedo hacer ninguna propuesta seria porque no tengo herramientas sobre cmo se estructura de modo participativo un sistema de toma de decisiones de gobierno.

Tambin creo que debera complementarse ese tipo de sistema con otras herramientas de participacin directa, como pueden ser consultas pblicas, presupuestos participativos, etc. Hay un conjunto de nociones que pueden ser mejor usadas a nivel local y no necesariamente tiene que implementarlo todo el mundo a la vez, sino que un determinado gobierno municipal puede decidir qu cosas somete a consulta, qu tipo de presupuesto otorga a una experiencia participativa, qu convocatorias hacer a su ciudadana de manera directa, qu quedara para un sistema de delegados y representantes, y qu otras cosas pueden hacerse de manera directa, etc.

Por otro lado, esa renovacin del sistema poltico requiere informacin clara para una participacin efectiva. Habra que trabajar en funcin de un gobierno electrnico, de mayor acceso a la informacin. Aqu reacciono como una ciudadana que piensa en su contexto, en dnde y cmo quisiera participar.

CGS: De qu manera cree que las ciencias sociales han acompaado todo este proceso de cambio? Cules seran los principales desafos?

MEP: Las ciencias sociales en nuestro pas siempre han tenido una vocacin de participacin en el cambio. En todo el proceso de organizacin de la ciencia de los aos ochenta, era un requisito para la presentacin de proyectos que concluyeran con propuestas concretas, incluso deban tener, no s si sigue as, un usuario. Digamos que formalmente eso ha estado siempre en las concepciones sobre su papel en la sociedad.

Pero este tema es ms complejo, no es cualquier investigacin ni toda la investigacin. Hay un tipo cuya intencionalidad final es mejorar polticas y tiene una metodologa particular. No se trata de entregar al final un mandamiento al decisor, sino que es un estilo donde el operador de polticas tiene un mayor grado de involucramiento, donde los dos actores dialogan y se conocen ms para que cada uno pueda colocar en el otro sus prioridades, su manera de construir saberes.

Entonces creo que las ciencias sociales cubanas tienen esa vocacin, hacen un esfuerzo grande porque sus resultados lleguen a la poltica, pero estn lastradas por metodologas, por tradiciones que limitan mucho el poder colocarse en el tempo y en la lgica del decisor, por supuesto, de esa parte tambin se ponen obstculos; existen muchos prejuicios mutuos.

Todo el proceso de los Lineamientos y de la reforma ha modificado un poco ese contexto, porque los encargados polticos han convocado a muchos investigadores para que participen de los grupos. Entiendo que muchas de las llamadas tareas para la solucin de temas concretos, que se organizan alrededor de la Comisin de Implementacin, son ejecutadas por investigadores e instituciones de las ciencias sociales. Ah est un poco esbozado ese modelo de la produccin de conocimiento para la toma de decisiones.

Mi percepcin, desde fuera, es que efectivamente hay un momento renovador, pero todava no ha sido ledo y sistematizado en funcin del cmo se podran mejorar esos vehculos.

El reto justamente est en que la reforma no abandone el conocimiento cientfico como un factor de desarrollo y encuentre una manera de dilogo. No quiere decir que toda la investigacin deba tener un propsito prctico inmediato, eso sera errneo, porque esta es fundamental en todas las reas y es imprescindible para que no se atrase la ciencia. Se trata de identificar un tipo de conocimiento, un rea, para tributar directamente a las polticas, a las decisiones en diferentes escalas, y construir ese conocimiento de otra manera, establecer otro tipo vnculo con la toma de decisiones, mucho ms cercano, de produccin conjunta, de retroalimentacin.

Otra cuestin que me parece decisiva: no se trata solo del dilogo investigacin-decisores, ah tambin tiene que estar la sociedad. Esto es ms complicado porque la nocin tradicional de conocimiento cientfico supone que el portador es el investigador, el que tiene la metodologa, esa es una parte de la verdad, pero el conocimiento cotidiano, la manera en que la sociedad civil percibe sus propias condiciones es un nutriente fundamental en esa relacin, para que el conocimiento se vuelva poltica. Ese es el desafo, el involucramiento de la sociedad civil y sus diferentes grupos y una manera distinta de dialogar entre polticos, investigadores y sociedad civil, y que eso quede construido como una herramienta de la sociedad en su conjunto, como una forma de gestin.

El socialismo en su utopa siempre apel a esa idea de la ciencia como un resorte del desarrollo, yo creo que eso hay que hacerlo real, y estamos en un momento que podra traducirse en eso, en otra manera de gestionar la ciencia.

Fuente: http://www.temas.cult.cu/catalejo/por-un-socialismo-donde-el-conocimiento-se-vuelva-pol-tica



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