Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2017

Petrleo, geopoltica, intelectuales y tica

Julio A. Louis
Barmetro Internacional



El conflicto que vive Venezuela tiene dos fundamentos bsicos: petrleo y geopoltica. La humanidad depende del recurso petrolero, an para desarrollar energas alternativas que en un futuro preponderen. Y oh casualidad!, Venezuela es una de las naciones que posee ms recursos petroleros, si no, la que posee ms. Por eso est sufriendo lo que Ucrania o Brasil, esto es, el intencionado agravamiento de sus condiciones de vida, la promocin de la guerra civil, con el propsito deliberado de destruir al Estado-Nacin (poblacin, territorio, tradiciones, poder). Adems, la contrarrevolucin en marcha es vital a Estados Unidos -amenazado por el nacionalismo emancipador- para separar a Amrica del Sur de la influencia rusa y china, y recuperar el patio trasero, despus del viraje a su rbita de Brasil y Argentina.

Desde la prensa, hay quienes entrecomillan la revolucin bolivariana. Sin embargo, el simple hecho de haber nacionalizado gran parte de los recursos petroleros, de que PDVSA sea una poderosa empresa mundial, gracias a la poltica de Chvez continuada por Maduro; y que las Fuerzas Armadas Bolivarianas estn consustanciadas con su pueblo y no sean brazos ejecutores de planes imperiales, como sucedi en el Cono Sur sudamericano, alcanza y sobra para hablar de la Revolucin Bolivariana, sin considerar otros aspectos. En sntesis, est en juego la soberana nacional de Venezuela, y detrs, la soberana de los restantes Estados nuestro-americanos, agredidos por el imperialismo norteamericano.

El rol de los intelectuales. Cules?


Mientras en Voces del 8 de abril, he escrito La izquierda, con quin se identifica?, Jos Manuel Quijano ha escrito Los intelectuales y la masacre como arma revolucionaria, dos posiciones antagnicas. Considero necesario explicar que los intelectuales se distinguen entre s, en tanto expresan aspiraciones de clase o categoras sociales diferentes, o directamente opuestas. Contribuyen a elaborar conciencia de clase -de la nobleza, de la burguesa, del proletariado, etc.- y a persuadir de sus virtudes a otras clases o categoras (etnias, naciones, religiones, etc.). Por ejemplo, parte de la intelectualidad fundamenta la estabilidad del orden burgus -hoy trasnacional, neoliberal- y rechaza lo que lo altere, en nombre de principios tales como la libertad o la propiedad. Su presencia es bien considerada en la academia o en los medios masivos de comunicacin por su rol conservador o reaccionario, aunque ninguno reconocer que es un servidor funcional del sistema capitalista.

Distinto es el rol de la intelectualidad al servicio de las clases populares puesto que su elaboracin ideolgica y poltica trabaja por la contra hegemona de esas clases, combatiendo la del gran capital. Es peligrosa para el sistema, e incluso, a veces, molesta a los dirigentes de su clase.

El perfil de este intelectual (orgnico, le llama Gramsci) es el de inmiscuirse activamente en la vida de su clase o bloque de clases, construyendo, organizando, persuadiendo, porque expresado con las palabras y poesa de Jos Mart, con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar. Y, adems de poseer la amplitud mental para el estudio y la investigacin, por sobre todas las cosas no se desentiende de la realidad, y sabe jugarse la vida o la libertad, como ha sucedido, por ejemplo, en las dictaduras de la Seguridad Nacional, o sucede ahora con la ofensiva imperial en Brasil, en Venezuela, en varios pases de la regin.

Son filsofos, docentes, artistas, periodistas, profesionales, cientficos, tcnicos, etc. capaces de ligar la teora a la prctica (praxis). Se convierten en trabajadores ejemplares en sus funciones especficas y pueden ser cuadros sindicales, sociales, polticos. Y estn obligados a distinguir las contradicciones con el enemigo y las habidas en el seno del pueblo, a apreciar cul es la contradiccin principal en cada realidad concreta. Para ejemplificar: era totalmente legtima la oposicin a Stalin, pero cuando la Alemania nazi agrede a la Unin Sovitica, no caba otra actitud que defender a sta. Y eso mismo, vale para los crticos de Maduro con intenciones revolucionarias, en las condiciones de agresin presentes.

Acerca de la tica y de la moral


Hay una relacin entre estos conceptos semejantes, pero no iguales. La tica, surge en el interior de una persona, como resultado de su reflexin, y es notorio, su carcter terico, ntido en las grandes concepciones de la naturaleza y la sociedad (el cristianismo, el liberalismo, el marxismo, etc.). La moral gua las conductas en un contexto determinado, se aplica a situaciones concretas y est determinada por las culturas diversas de los pueblos.

En tal sentido, cuando las clases dominadas se sublevan, abandonan las virtudes que les ensearon (tal como la obediencia) y asumen las propias (la rebelda). No hay una moral neutra, sino, siempre, moral de clase, o en algunas situaciones, de etnia. As, el ideal moral de libertad, la burguesa lo asocia a su derecho de explotar. Ser libre la sociedad en que pueda explotar; ser tirnica aquella en que no pueda. El objetivo siempre del burgus es la defensa de la propiedad privada sobre los medios de produccin y de cambio para lograr la ganancia, con lo que impone el sufrimiento para los desposedos y desata la corrupcin.

Si toda moral es de clase, para los intelectuales orgnicos tambin lo es pues est enteramente subordinada a los intereses de la lucha de clases del proletariado. Nuestra tica tiene por punto de partida los intereses del proletariado en la lucha de clases (Lenin, Tareas de las Juventudes Comunistas, 1920) Y agregamos que, cuando el capital trasnacional intenta destruir los Estados Nacionales opuestos a sus designios, su tica tambin asume como irrenunciable, la defensa de la soberana nacional.

Coincido con J.M. Quijano cuando afirma que la masacre como arma revolucionaria solo puede germinar en tierra de odios. En mi artculo del 8 del corriente, tambin digo que la masacre germina con el odio. Ahora bien, Nuestra Amrica toda, con altibajos pronunciados segn las regiones y pases, ha sido y es tierra de odios. Corresponder a los intelectuales orgnicos evitar en lo posible la venganza, la de Espartaco, la de Toussaint-Louverture, la de la Revolucin Francesa o la de nuestros gauchos frenados por Artigas con su clemencia para los vencidos. Pero a la vez, comprender que toda revolucin, que en s es violenta, traer inevitablemente excesos.

En tal sentido, un ejemplo virtuoso fue el de Fidel Castro, cuando fusil en el paredn a los asesinos al servicio de Batista, evitando con ello, matanzas peores. O la poltica de Mandela una vez que se hizo del poder en Sud frica, evitando la venganza de los negros sobre los racistas blancos, que hubiera provocado un bao de sangre de los responsables del apartheid como de quienes no lo fueron. Lo hizo con determinados criterios. Propag por todos los medios disponibles que se procedera a amnistiar a quienes dijeran la verdad y justificaran que su conducta obedeca a rdenes recibidas. Cada caso se estudiaba en particular y la amnista se conceda o no. Por la Comisin de Verdad y Reconciliacin pasaron 212.800 personas y fueron amnistiados 1121 implicados. As se logr la eliminacin del rencor y la catarsis colectiva. Sobre estos ejemplos debemos elaborar nuestras propuestas.

[email protected]

Fuente: http://barometrolatinoamericano.blogspot.com.es/2017/06/petroleo-geopolitica-intelectuales-y.html


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter