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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2017

LGTBI & La manipulacin liberal
La liberacin homosexual y la poltica de izquierda

Luis E. Aguilar
Rebelin

Reflexin sobre la actual manipulacin de la lucha del movimiento LGTBi por parte de sectores liberales y el desclasamiento de la comunidad LGTBi.


Hoy ms que nunca, y en la vspera de la celebracin de los desfiles de Orgullo Mundial en Madrid, un momento especial y diferente pues se da por un lado en el alba del renacimiento politico del neo fascismo en el mundo angloparlante, y por otro tiene lugar en una capital europea pica y especial para el mundo gay, el tema de la diversidad sexual obtiene una visibilidad sin precedentes. Esta visibilidad sin embargo va de la mano de los sectores liberales que siempre han utilizado la aceptacin homosexual para sus fines poltico-electorales.

De igual manera hoy ms que nunca hay una mayor manipulacin por parte de los que durante todo el siglo XX intentaron violentamente modificar a su antojo las formas identitarias de las comunidades LGTBQ a la vez que se empea(ba)n en la construccin de una homophobia que, observamos, tampoco tiene precedentes. Los gays, y por lo tanto las formas de nuestras propias identidades individuales, nos expresamos como se nos ha permitido y no como hemos querido. Bajo esta premisa explicamos aqu las limitaciones de nuestras propias expresiones polticas como colectivo de masas con fuerza latente (y no potente) y las imposibilidades que ante nuestros ojos se exponen en un sin numero de caracteres institucionales que va desde los pasillos de las alcaldas de pueblo, hasta las grandes sesiones internacionales de las Naciones Unidas en Nueva York.

Todo el entramado institucional esta en nuestra contra. Peligran hoy en da incluso las conquistas que se han logrado en el occidente de Europa y en algunos puntos geogrficos particulares de Norte Amrica y Latino- Amrica. El tema de la homosexualidad ha sido abordado hasta ahora con poco esmero desde el pensamiento de la izquierda. Es, claramente, un tema embarazoso y complicado que no se ha podido incrustar responsablemente en el discurso.

La transicin que ha dado la identidad homosexual en las ultimas dcadas, y que responde ciertamente a la evolucin de la sociedad capitalista, en la actualidad bloquea cualquier intento de establecer conclusiones claras para el avance hacia un posicionamiento politico comprometido y genuino desde los sectores en resistencia y sobre todo los populares. Se nos ha dejado pues solos a merced de traficantes de votos, de oportunistas liberales que en realidad aceptndonos promueven un sin numero de problemas para nuestra propia comunidad. Por su parte los esfuerzos de los intelectuales no deben estar remontados en transferir la temtica LGTBQ dentro de los circulos de la izquierda y establecer maneras de salir aerosos frente a ella - es decir sin ser vistos como bestias de discriminacin, utilitaristas o integracionistas radicales - son en vano o erroneos.

Esta epoca ya paso y termino fracasando por varias razones, algunas de las cuales exponemos aqu. La ms importante de ellas es que ha sido evidente que a travs de la lucha por la aceptacin homosexual se ha terminado por acelerar el aburguesamiento de los partidos socialistas y su alejamiento de las masas trabajadoras. Al fnal se ha impuesto la rama capitalista liberal, - y nos referimos a la burguesia ms cosmopolita y urbana - pues es evidente ha ganado la batalla con creces y ha logrado modelar la misma identidad gay a su antojo, y en muchos casos al propio margen de las comunidades gay y queer. Desde la edad de oro del Reino de los Paises Bajos y an antes existe evidencia ya de modelos de vida de la nueva identidad homosexual interactuando de manera natural entre las cupulas de poder y clases dirigentes capitalistas en occidente.

Es ahi donde nace el caracter de homosexualidad que conocemos hoy en da y que se masific en el siglo XX provocando un choque moral entre conservadores y liberales. Esquemas de sus modelos predecesores los podemos ver hoy en da en el mundo arabe, las sociedades primitivas del viejo mundo y en algunas areas rurales de America Latina. Mientras tanto sabemos que existe una frontera interpretativa diferente de las formas y modos desde la poltica comunista y capitalista reaccionaria. La clase trabajadora, y cualquier intento de llevarse al poder a si misma, va a ver con mucho recelo la vida diversa que proponen los colectivos LGTBQ de casi todo el mundo, pues su misma identidad ha sido formada al antojo y bajo el escrutinio de la burguesa capitalista, su enemigo natural. No se le puede pedir a la sociedad socialista que acepte algo que es naturalmente contrario a ella.

En ese sentido Cuba, encontrndose en medio de un occidente tolerante, ha decidido tomar el tema con soltura y desde la via publica propone un modelo integracionista lleno de prudencia pero con ciertas manipulaciones similares a las de los sectores capitalistas liberales (decisiones externas al colectivo y no internas y autenticas). Aunque las evidencias aun estn por analizarse las fracturas cubanas duelen aun en la isla y a lo largo y ancho de la diaspora cubana. Pareciera que el Estado al verse imposibilitado de ejercer hegemona intenta a toda costa canalizar sus propias fuerzas vivas para suavizar las influencias extranjeras en este colectivo. Aunque, claro esta, los esfuerzos de Cuba sean en muchos casos mucho ms genuinos y sostenibles que los avances que se hayan visto hasta ahora en los pases occidentales. La redencin de Fidel Castro en los aos anteriores a su muerte fue un evento importantisimo para el mundo LGTBQ y su relacin con los herederos de la lucha de la clase trabajadora por su propia emancipacin.

Por otro lado, son comunes los ensayos marxistas que exponen como, histricamente, tambin la burguesa capitalista conservadora va a rechazar, a travs de la asimilacin familiar de la mano de la iglesia y los sectores conservadores de la clase trabajadora, la identidad y liberacin de la figura homosexual en la sociedad. Este fenmeno de unidad entre clases ocurre pues aunque en las esferas altas de la sociedad existe mayor tolerancia independientemente de la ideologa poltica es en la cuna de la vision de las normas morales de la sociedad popular en donde mayor presin, y por tanto violencia, se ha de desencadenar en contra de los homosexuales que hayan decidido expresar su inhibicin a nivel publico.

Esto se refiere a la declaracin personal de decidir tener una identidad homosexual, pues con respecto al sexo siempre desde que existe la humanidad se ha explotado a los homosexuales desde la niez hasta la vida adulta en los barrios ms populares. Reciben ellos toda la descarga de la testosterona masculina colectiva al verse imposibilitados a tener acceso a todas las mujeres que desearan en gran parte por esquemas impuestos por la iglesia. Es un fenmeno similar al de las mujeres de clase alta que gozan de mayores libertades que sus contrapartes de clase baja que son las que el patriarcado oprime a travs del esclavismo y la sumisin ideological ms frrea. Son estos jvenes los que deberan constituir la fuente de inspiracin para la construccin de la nueva sociedad y a la vez ser punto de atencin para las alarmas de proteccin de derechos humanos que los colectivos pretenden defender para evitar una masacre que podra continuar creciendo en el tercer mundo y mantenerse activa en muchas parte del mundo civilizado.

A este punto es imposible saber cuantos crmenes de odio contra la vida se estn dando da a da en el mundo pues los reportes de este tipo vienen cargados de gran manipulacin por parte de los medios de masas as como, incluso, por parte de las mismas personas que rodean a las vctimas por su nivel de desinformacin del modus operandi de la poltica del odio homo-fobico que cada vez es ms discreta e hipcrita. En este momento histrico, los sectores reaccionarios estn manipulando toda la temtica LGTBQ para crear relacin inversa en la forma en que evoluciona la poltica contempornea, y en particular la retrica de los partidos liberales, reformistas, socialistas y en algunos casos que cuentan con conexiones ms o menos fuertes con sectores de la clase trabajadora. Estos partidos son principalmente representantes de la clase media y la pequea burguesa comercial. En cambio los partidos que plantean el socialismo como una manera genuina para salvar a la humanidad, no pueden, y se ven imposibilitados en este momento histrico de asociarse a la comunidad LGTBQ de manera extraordinaria, sin embargo si pueden ser amigables a ella.

El socialismo debe mantenerse anclado en su principal pedestal de progreso, que son claro esta los trabajadores y las masas verdaderamente populares. En este sentido deben guardar silencio frente a las sirenas que pretenden obligarles a tomar partido y limitarse, como ya se ha dicho y solicitado por muchos colectivos, al respeto a la vida y la inclusion en todas las esferas sin discriminacin por condicin y preferencias sexuales. Un mecanismo similar de lo que hacen los reaccionarios al obligar tomar partido por sobre el derecho al aborto y al uso de la pldora del da siguiente para manipular resultados electorales sobre-simplificando la visin de todo el entramado moral que proponen los partidos politicos. No se puede caer en ese juego pero tampoco se puede caer en no hacer nada, es un tema que merece estudio y juicio politico mas all de la simple interpretacin casual y generalmente ideolgica que se hace por parte de los politicos de turno. La izquierda debe construir su propia poltica de inclusion de las comunidades LGTB.

Es obvio que esta no se podr plenamente aplicar sin eliminar la propiedad privada y las relaciones de explotacin de clase en general pero si pueden haber grandes avances en el tiempo que sea merecido. Al menos en America Latina los partidos revolucionarios si pueden hacer muchas cosas por los derechos colectivos de los sectores LGTBQ pero debern agarrar con pinzas a los representantes de los sectores con los que planean trabajar. Por desgracia nuestra comunidad es altamente manipulada por la institucionalidad privada y publica, nacional e internacional desde muchos puntos de vista.

Los colectivos genuinamente comprometidos con el socialismo deben dar un paso adelante en la lucha de clases sin dejar de lado sus propias luchas diarias por la obtencin de derechos de los homosexuales, su principal razn de lucha. En Europa por su parte las nuevas agrupaciones de izquierda como Le Front de Gauche, o Unidos Podemos, que han aparecido con el descontento y desilusin creado por el socialismo reformista, si pueden entablar un dialogo distinto con los colectivos de base de los cuales en muchos casos emanan elementos considerable de la clase trabajadora y que comprenden simultneamente la problemtica del colectivo LGTBQ. No se debe perder de vista sin embargo que el proceso de alejamiento del socialismo con las masas paso y pasa en su momento por el acercamiento simultneo a los actuales elementos de liberacin gay desde fines de los aos 60.

Esto es que los homosexuales, para poder liberarse han tenido que, como condicin impuesta desde el mismo capitalismo opresor, despolitizarse y convertirse en una masa apoltica y sobre todo sin clase (somos un colectivo actualmente hiper desclazado). Esta y otras condiciones son las que ha impuesto el poder fctico de la sociedades post industrials actuales a cambio del derecho a la vida para los colectivos LGTB. En ese contexto se asesino a Harvey Milk, y a muchos otros activistas politicos LGTB que intentaron, e intentan aun hoy en da, introducir la agenda del colectivo en la manera tradicional de hacer poltica. Para entender este proceso basta con comparar las imagines de los gay pride parades de los aos 70 y 80 con los de la actualidad.

Se ha metido a demasiada gente en prisin, se han asesinado muchas personas en nombre de la moral colectiva. Se han introducido todos los vicios y males dentro de la comunidad para podrir desde adentro cualquier elemento que lleve realmente a hacernos sentir ORGULLO de nosotros mismos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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