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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2017

Centrismo y Tercera va, slo etiquetas?

Iroel Snchez
La pupila insomne


Un artculo del historiador Elier Ramrez Caedo titulado Centrismo y tercera va en Cuba ha despertado variadas reacciones. Pero a veces ilustra, o complementa un poco, dar la palabra a los protagonistas, algunos de los cuales Ral Antonio Capote ha sealado con nombres y apelidos en su artculo Tercera opcin en Cuba: El drama de los equilibristas y otros han recibido una descripcin bastante elocuente:

un conocido profesor universitario, hoy devenido adems en reformador constitucional, propulsor de cambios constitucionales, etc., incluso de una nueva Constitucin

Hay quien arguye que centrismo es una etiqueta, una creacin artificial. Sin embargo los delata el lenguaje equidistante de quienes citan a Gramsci pero niegan lo que este afirmaba cuando deca vivir quiere decir tomar partido, o peor, creen que no es evidente el partido que toman:

Otro aspecto que, segn muchos, parece interponerse en el camino de las negociaciones es el de Alan Gross, el contratista norteamericano preso en Cuba por ejecutar acciones no permitidas por las leyes, y los tres cubanos que cumplen sanciones severas en Estados Unidos por trabajar para entidades de la seguridad cubana. ( Cuba Posible: pensar el futuro de la Isla (II) , en OnCuba Magazine, 11 de noviembre de 2014)

Para los centristas, Alan Gross era el contratista norteamericano preso en Cuba por ejecutar acciones no permitidas por las leyes -se puede interpretar que se llev una luz roja o un cartel de Pare y no que trabajaba para las polticas subversivas de Estados Unidos contra Cuba -, sin embargo nuestros hroes cumplan sanciones severas -nunca injustas- por trabajar para entidades de la seguridad cubana.

O este otro equidistante ejemplo, firmado por la persona que en 2011, a travs de la influyente New America Foundation (NAF) -la mayor beneficiaria de fondos de la USAID en sus programas de promocin de la democracia en Cuba- intentaba responder De qu manera estas tendencias se relacionan con los intereses estratgicos de la poltica norteamericana y su objetivo declarado de promover una transicin pacfica a una Cuba democrtica y orientada al mercado ?. Con tendencias se refiere, en sus palabras para la NAF, a la liberalizacin poltica y el surgimiento de una Cuba ms abierta hacia el mundo exterior. Deca el colaborador de la NAF:

La poltica del embargo es una poltica imperial porque pretende imponer a travs de la coercin el tipo de gobierno que a ellos les gustara en Cuba, con las polticas que a ellos les gustaran desde Cuba. Es posible que esa poltica sea suplantada por una poltica de proyeccin hegemnica que lo que procura es persuadir al otro actor, a partir de dinmicas de informacin, dinmicas de incentivos, de que es mejor, para el actor ms dbil, adoptar cambios que lo hagan caber o entrar en un rompecabezas mayor donde predomina el liderazgo norteamericano.

Esto es algo que Cuba no parece aceptar y eso ya es un conflicto de Cuba no solo con Estados Unidos sino con un sistema internacional donde la primaca norteamericana es una realidad. El actual sistema poltico cubano y la direccin cubana no se sienten cmodos con el mundo de esa manera y hacen todo lo posible por cambiarlo. Es posible que Cuba modere esa manera de ser? Yo creo que s. Es posible que Estados Unidos asuma la bsqueda de sus mismos objetivos por un mtodo ms persuasivo y menos coercitivo?. (Arturo Lpez-Levy: En la medida en que la reforma econmica cubana abra los apetitos empresariales, el lobby pro embargo tiene que retroceder, Progreso Semanal, 14 de Marzo, 2014)

Hay un conflicto de Cuba no solo con Estados Unidos sino con un sistema internacional donde la primaca norteamericana es una realidad y la causa es es que el actual sistema poltico cubano y la direccin cubana no se sienten cmodos con el mundo de esa manera y hacen todo lo posible por cambiarlo. Para el idelogo de la NAF Cuba debe moderarse en su manera de ser pero EEUU no, Washington slo debe perseguir los mismos objetivos de modo distinto, recomendacin que Obama puso en marcha a partir de 2014. Para entender por qu, hay que leer la definicin de la New Amrica Foundation que dio Julian Assange a Ignacio Ramonet:

La New America Foundation, por ejemplo, en Washington, quin la financia? La respuesta es: Eric Schmidt personalmente, y Google como compaa, y el Departamento de Estado, y Radio Free Asia, y varias entidades ms, pero las que he mencionado son las principales patrocinadoras. Y su directora general, Anne-Marie Slaughter, haba trabajado anteriormente como asesora muy cercana a Hillary Clinton en el Departamento de Estado, y sigue siendo una asesora actual del Departamento de Estado. Y es profesora en Princeton, al mismo tiempo. Por lo tanto, aqu los tenemos a todos juntos: Eric Schmidt como individuo, Google como compaa, el Departamento de Estado como parte del Ejecutivo de EE.UU . Igual ocurre con Radio Free Asia, y con el mundo acadmico representado, en parte, por Anne-Marie Slaughter. ( Ramonet entrevista a Assange: Google nos espa e informa a EEUU, Cubadebate, Noviembre de 2014)

Lo mismo sucede con el trmino Tercera va, otra etiqueta inventada. Un llamado a Miami, publicado en El Nuevo Herald el 21 de marzo con el ttulo Miami, La Habana, Europa: hoja de ruta desde la socialista Fundacin Alternativas -vinculada al Partido Socialista Obrero Espaol (PSOE) y con el ex jefe del gobierno ibrico Felipe Gonzlez y el ex Ministro de Cultura y luego Exteriores, adems de ex Secretario General de la OTAN, y fundador de la revista Encuentro de la cultura cubana, Javier Solana, en su nmina arroja algunas luces y explica cmo sincronizar la estrategia hacia La Habana entre Europa y EE.UU., buscando una tercera va para influir en Cuba:

En este proceso, tan malo sera ir muy deprisa como muy despacio; tan malo sera focalizar exclusivamente en los avances econmicos, como exclusivamente en los polticos. No hay que saltarse ningn paso. Asimismo, es preciso sincronizar la sociedad de dentro, con la de fuera la dispora de Miami. Ello exige un cambio en la estrategia de aproximacin. Las dos vas ensayadas hasta ahora por espaoles y europeos no han funcionado. Una era la va oficialista de contactos con el rgimen, con limitaciones obvias. La otra va era el contacto con unos disidentes que no han contado con un respaldo significativo en la isla, y que a menudo han maniobrado, o bien aisladamente, o bien torpemente, siempre bajo la sospecha de la financiacin subversiva de Miami (las Damas de Blanco, por ejemplo).

Precisamente la tercera va que Europa y EEUU deberan poner encima de la mesa negociadora, el ncleo del deal, no son grandes exigencias a priori en libertades y pluralismo poltico por parte del rgimen cubano pues eso ha de llegar en el proceso negociador sino tener pleno acceso a la incipiente sociedad civil, tanto la opositora como la no opositora y la an no posicionada, fortaleciendo sus bases econmicas y favoreciendo su movilidad interna y exterior, mientras se va cimentando progresivamente una clase media.

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En Europa, pases como la Repblica Checa, Polonia, Suecia o Finlandia, van dejando atrs sus reticencias, mientras se confirma el giro de Francia o Alemania. Espaa y Europa pueden resultar tiles tambin como escenarios de encuentros orientados a la reconciliacin y al desarrollo, en un proceso transparente, y con el conocimiento de las autoridades cubanas. Por ejemplo, recientemente, grupos de opositores cubanos se reunan en Madrid en torno a la articulacin de un consenso mnimo que incluye movimientos polticos, ley de asociaciones, ley electoral o Cuba 3.0. (Internet).

Cualquier semejanza de ese consenso mnimo con el programa tercerista ratificado a propsito de los anuncios anticubanos de Donald Trump por quienes antes hacan equilibrios entre Alan Gross y Los Cinco, es casualidad?

Knut Fleckenstein, vocero internacional de los socialdemcratas en el Parlamento Europeo, ha dicho sobre la poltica de la socialdemocracia europea hacia Cuba despus de las declaraciones de Trump en el teatro Artime de Miami:

Nuestros esfuerzos por respaldar a los cubanos comienzan sabiendo que en Cuba no se respetan los derechos humanos. Y la nica forma de que los cubanos logren lo que quieren es dialogar con su Gobierno y no dejar sola a la sociedad civil.

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Primero: que las ganancias del turismo no vayan a parar a los consorcios estatales, sino que sean utilizadas para apoyar a todos los pequeos empresarios que abren sus negocios y aportan a la formacin de una economa. Segundo: el intercambio comercial debe ser atractivo para ambas partes. Tercero: sin reformas bsicas hacia una democratizacin las relaciones no pueden funcionar a largo plazo.

En el evento sobre Cuba y sus desafos actuales realizado por Cuba Posible en la sede neoyorkina de la Open Society Foundation del multimillonario, el Seor Uwe Optenhogel, director de la Oficina de la Fundacin Friedrich Ebert de la socialdemocracia alemana en Bruselas, coordin un panel en que hizo las preguntas a los panelistas, otorg la palabra y tambin opin, destacando, y ofreciendo para Cuba, su experiencia asistiendo a algunas sociedades en transicin segn su propia expresin. Aunque el Seor Optenhogel con esas palabras se refera explcitamente a la asistencia de su organizacin en las transiciones al capitalismo de los pases de Europa del Este -que como ha documentado la acadmica britnica Emily Morris no se pueden calificar de exitosas y mucho menos ejemplares para Cuba-, no mencion el papel de la Fundacin Friedrich Ebert en algunas sociedades en transicin sobre el que el ex agente de la CIA Philip Agee declar en marzo de 1987 en una entrevista a la revista Zona Cero, citada por Alfredo Grimaldos en la pgina 150 de su libro de 2006 La CIA en Espaa y publicado en Cuba en 2007:

Dentro del Programa Democracia, elaborado por la Agencia, se cuida con especial atencin a las fundaciones de los partidos polticos alemanes, principalmente a la Friedrich Ebert Stiftung, del Partido Socialdemcrata, y la Konrad Adenauer Stiftung, de los democristianos. Estas fundaciones haban sido establecidas por los partidos alemanes en los aos cincuenta y se utilizaron para canalizar el dinero de la CIA hacia esas organizaciones, como parte de las operaciones de construccin de la democracia, tras la Segunda Guerra Mundial. Despus, en los sesenta, las fundaciones alemanas empezaron a apoyar a los partidos hermanos y a otras organizaciones en el exterior y crearon nuevos canales para el dinero de la CIA. Hacia 1980, las fundaciones alemanas tienen programas en funcionamiento en unos sesenta pases y estn gastando cerca de 150 millones de dlares. Operan en un secreto casi total Las operaciones de la Friedrich Ebert Stiftung (Fundacin), del SPD, fascina a los norteamericanos, especialmente sus programas de formacin y las subvenciones que hicieron llegar a los socialdemcratas de Grecia, Espaa y Portugal, poco antes de que cayeran las dictaduras en esos pases e inmediatamente despus En Portugal, por ejemplo, cuando el rgimen de Salazar, que haba durado cincuenta aos, fue derrocado en 1974, el Partido Socialista completo apenas habra bastado para una partida de pker y se localizaba en Pars, sin seguidores en Portugal. Pero con ms de 10 millones de dlares de la Ebert Stiftung, y algunas otras remesas de la CIA, el Partido Socialista Portugus creci rpidamente y en poco tiempo se convirti en el partido gobernante.

En la pgina 152 de su libro, Alfredo Grimaldos cita a Justo de la Cueva, miembro de la comisin mixta de reunificacin del Partido Socialista Obrero Espaol (PSOE) en Madrid y proveniente del sector histrico del PSOE, que deja desalentado la militancia en 1979 declarando a la revista Tricolor:

el PSOE va donde diga la CIA a travs de Willy Brandt. Hasta en el propio Bundestag alemn se acaba de denunciar que la Fundacin Friedrich Ebert del SPD recibe dinero directamente de la CIA

Un artculo de Agee publicado en el nmero de verano-otoo de 2003 de Socialism and Democracy titulado Terrorism and Civil Society as Instruments of U.S. Policy in Cuba, y traducido por el sitio La Haine dice:

Los xitos de los movimientos revolucionarios de Etiopa, Angola, Namibia, Zimbabue, Grenada, Nicaragua y otros pases reunieron a veteranos de la guerra fra del Partido Demcrata y a internacionalistas del Partido Republicano en la creacin, en 1979, de la American Political Foundation (APF). La fundacin tena por funcin estudiar la viabilidad de establecer una fundacin legal financiada por el gobierno para subvencionar las operaciones en las sociedades civiles de otros pases por intermedio de organizaciones no gubernamentales estadounidenses.

En el seno de la APF se crearon cuatro grupos especializados task forces para llevar a cabo el estudio: uno de los demcratas, uno de los republicanos, uno de la Cmara de Comercio de EE UU y uno de la gran confederacin sindical estadounidense AFL-CIO. El trabajo conjunto recibi el nombre de Democacy Program. Estos grupos consultaron una amplia serie de organizaciones nacionales y extranjeras, y las que ms les llamaron la atencin fueron las fundaciones de los principales partidos polticos de Alemania Occidental, financiadas con fondos pblicos: la Fundacin Friedrich Ebert, del Partido Socialdemcrata (SPD); y la Fundacin Konrad Adenauer, del Partido Cristianodemcrata (CDU/CSU). Cuando se crearon estas fundaciones, en la dcada de 1950, su tarea consista en construir una () sociedad civil basada en el modelo parlamentario occidental, a la vez que utilizar su fuerza para reprimir los movimientos polticos comunista y otros de izquierda.

Desde muy pronto, la CIA canaliz fondos a travs de estas fundaciones para las organizaciones y grupos no gubernamentales de Alemania. Luego, a partir de 1960 estas fundaciones comenzaron a apoyar a los partidos polticos y otras organizaciones afines de otros pases, a la vez que canalizaban dinero de la CIA con este fin. En la dcada de 1980, estas dos organizaciones tenan programas en funcionamiento en cerca de 60 pases y gastaban alrededor de 150 millones de dlares al ao. Y lo que es ms interesante, operaban en un secretismo casi total.

Una de las operaciones desarrolladas por la Fundacin Friedrich Ebert demuestra el alto grado de efectividad que pueden alcanzar. En 1974, despus de 50 aos en el poder, el rgimen fascista de Portugal (pas miembro de la OTAN) fue derrocado, y un puado de oficiales militares comunistas y de izquierda se hicieron cargo del gobierno. En ese momento, el nmero de socialdemcratas portugueses, encuadrados en el Partido Socialista, a duras penas daba para formar un equipo de ftbol, y vivan todos en Pars sin ningn tipo de seguidores en Portugal. Gracias a no menos de diez millones de dlares provenientes de la Fundacin Friedrich Ebert, adems de otros fondos de la CIA, los socialdemcratas regresaron a Portugal, crearon un partido de la noche a la maana, lo hicieron crecer como los hongos y en pocos aos el Partido Socialista fue el partido gobernante en Portugal. La izquierda, en plena confusin, se vio relegada a un segundo plano.

Ver a los centristas cubanos aprovechando a Trump para relanzar su programa tercerista recuerda cmo en 1954, la misma CIA que organiz el derrocamiento de Jacobo Arbenz en Guatemala le orientaba a los integrantes de su Congreso por la Libertad de la Cultura (CLC) en Amrica Latina hacer una declaracin condenando el golpe de estado en el pas centroamericano, como se explica en el libro de Olga Glondys El exilio republicano espaol y la guerra fra cultural. La CIA dice Glondys- vio una excelente oportunidad para intentar vencer la desconfianza de los intelectuales latinoamericanos, presentando una genuina cara izquierdista y prodemocrtica del CLC. Incluso el jefe del CLC al igual que su miembro cubano Jorge Maach- critic el comunicado finalmente emitido porque tena una mencin al totalitarismo sovitico, lo que era perjudicial para el organismo, dadas las acusaciones que se le hacan de estar pagado por el Departamento de Estado. (Ver pgina 92, de La CIA y el exilio republicano espaol, Olga Glondys, Consejo Superior de Investigaciones Cientficas. Madrid, 2012.)

El representante del CLC para Amrica Latina, Julin Gorkin, un revolucionario prosestadounidense segn Glondys, pas de disidente del Partido Comunista de Espaa y fundador de un Partido Obrero de Unidad Marxista, para terminar en los aos 70 del siglo XX en la socialdemocracia del PSOE de Gonzlez y Solana.

Acerca del PSOE, Gonzlez y Solana he escrito antes. Con la ayuda de EE.UU. y la socialdemocracia alemana, desde una lite que era poco ms que una sigla, surgieron all y en Portugal, prcticamente de la nada, un socialismo y una izquierda listas para vender en el momento de la transicin :

En el libro La CIA en Espaa, del investigador Alfredo Grimaldos, se documentan varios hechos de la trayectoria de quien fuera uno de los principales beneficiarios de la llamada transicin espaola. Se relata su asistencia al congreso del PSOE de 1974 en Suresnes, Francia, con pasaporte confeccionado por el SECED (servicio de informacin franquista) y escoltado por oficiales de esa institucin. Es en ese evento, donde -segn se testimonia en la investigacin- haba ms oficiales franquitas que participantes, en el que el entonces joven abogado sevillano es electo Secretario General. Cuenta en el libro un capitn del CESED que despus de volver Gonzlez de Francia un comisario de Sevilla que lo detuvo se llev una bronca tremenda y tuvo que soltarle enseguida. Otro ex oficial franquista relata: la dictadura propici el resurgir del PSOE para ahogar al PCE (Partido Comunista de Espaa). El Congreso de Suresnes se haba celebrado slo seis meses despus de estallar la Revolucin de los Claveles en Portugal, con un marcado protagonismo del Partido Comunista, hecho que haba disparado las alarmas de los norteamericanos, que no estaban dispuestos a permitir una situacin similar en Espaa.

Afirma Grimaldos en su obra: Los delegados que asisten al Congreso de Suresnes representan, oficialmente, a tres mil militantes del interior, pero, en realidad, esa cifra es menos de la mitad. Durante los ltimos aos del franquismo, el PSOE es poco ms que una sigla. El mayor peso de la resistencia lo han llevado los comunistas. En definitiva, lo que ocurre en Suresnes es una refundacin del partido creado por Pablo Iglesias, con el modelo portugus como teln de fondo. En el pas vecino no exista ni un partido socialista histrico y hubo que inventar uno.

Gonzlez, ya en la direccin del PSOE, con el apoyo de los norteamericanos y la socialdemocracia alemana logra aislar a los comunistas en las negociaciones de la transicin. En el XXVII congreso de 1979, impone que se elimine el trmino marxismo de los estatutos del partido. En 1983 -luego de ser electo en 1982 jefe del gobierno- apoya la estrategia de despliegue de misiles en Europa impulsada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher, y en 1986 promueve la adhesin espaola a la OTAN. Esto ltimo constitua un cambio radical en las posiciones del PSOE, que, en su XVII Congreso de 1976, haba proclamado a la OTAN, de entrada no.

En relacin con la OTAN, Javier Solana, cercano colaborador de Gonzlez, quien fue sucesivamente, Ministro de Cultura, portavoz del gobierno y Ministro de Asuntos Exteriores, acumula el vuelco ms espectacular. Solana pas del a la OTAN de entrada, no, a ser el secretario general de la Alianza Atlntica durante la agresin a Yugoslavia, por lo cual fue declarado unnimemente por el parlamento ruso, en 1997, 'criminal de guerra'. En el ao 2006, como alto representante para la poltica exterior y de seguridad de la Unin Europea, justific los ms de mil vuelos ilegales de la CIA en Europa como parte de la 'guerra contra el terrorismo' asociados a torturas y ejecuciones extrajudiciales- con estas palabras: 'Con nuestros aliados norteamericanos compartimos la conviccin de que se necesita una accin dura'. Fue Javier Solana el que coordin en su origen una de las operaciones de propaganda anticubana a las que ms recursos ha dedicado el gobierno norteamericano, la revista Encuentro de la cultura cubana; la presidenta de la fundacin del mismo nombre, Anabelle Rodrguez, ha relatado en una entrevista cmo Solana la llam desde su despacho para proponerle el 'trabajo'.

A pesar de quienes se niegan a aprender de ella, la historia es una buena maestra. Tras ver caer en Guatemala al gobierno de Jacobo rbenz a manos de la CIA, un joven escribi a su madre que los trminos medios no pueden significar otra cosa que la antesala de la traicin, su nombre: Ernesto Che Guevara.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/06/26/centrismo-y-tercera-via-solo-etiquetas-por-iroel-sanchez/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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