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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2017

Pobres, pero decentes

Arturo Arango
OnCuba


A la memoria de Fernando Martnez Heredia, que fue siempre un hombre pobre y decente.


En mi familia materna sola usarse esta variante que coloco en el ttulo antes que pobres, pero honrados, que es ms frecuente. Desconozco en qu momento alguno de mis antepasados crey que era preferible declararse decente primero que honrado. A lo mejor la eleccin tuvo que ver con el ejercicio del magisterio, la profesin con que muchos de ellos se ganaron la vida. He revisado el diccionario y confirmo que lo decente es ms abarcador que lo honrado, porque lo incluye: segn la primera acepcin que brinda el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espaola, decente es honesto, justo, debido. Pero el adjetivo no solo califica comportamientos sino que se expande hacia las formas: conforme al estado o calidad de la persona y adornado, aunque sin lujo, con limpieza y aseo, de manera que ser decente es tambin guardar determinadas apariencias que pueden relacionarse con la elegancia del espritu.

En la poca, ya lejana, de la que hablo, la adversativa (el pero) expresaba tambin el menosprecio hacia los que menos tenan; incluso, la subvaloracin propia: Ya que mis bienes materiales son escasos, la decencia es uno de los pocos valores que puedo ostentar, sera un subtexto posible de la frase. Haba otro ms radical: Como soy pobre, no me queda ms alternativa que ser decente. Y an otro ms: Como eres pobre, no te queda ms alternativa que ser decente. Jams escuch decir: Pobre y decente, o Rico, pero decente.

La enorme movilidad social ocurrida despus de 1959 y la crisis de valores que tenan en su origen un comportamiento burgus o pequeo burgus fueron sacando lo decente de las preocupaciones cotidianas de muchos cubanos. A mi juicio (y s que es polmico), para bien y para mal. Ahora mismo, el sitio word reference tiene como segunda acepcin de la palabra Acorde con la moral sexual, y pone como ejemplo la frase: Se considera una chica muy decente. A partir de los 60 fue desapareciendo esa pacatera que condenaba a las seoritas a ser decentes para poder encontrar un buen partido, o que obligaba a las personas a andar vestidas en casa, aunque se ahogaran de calor, o estigmatizaba a las parejas que se besaban o acariciaban en pblico (como si al hacerlo daaran a los dems).

Con aquellas aguas sucias se tiraron no pocos bebs. A mediados de los aos 80, en un esfuerzo por recuperar valores y comportamientos que se daban por perdidos, hubo intensas campaas mediticas en favor de la educacin formal: una manera de reconocer que la enseanza iba por una parte y la decencia (a la que dej de llamarse por su nombre), por otra.

Llamarle formal a ese tipo de educacin siempre me pareci un error. Ser decente es esencial en los comportamientos humanos, y a veces es una cualidad casi innata, que est en el propio carcter de las personas, integra una eticidad bsica donde se une a la honestidad, a la solidaridad y a la dignidad. Tambin, como dicen otras definiciones, honrado es quien no comete acciones ilcitas o delictivas o quien acta rectamente, cumpliendo su deber y de acuerdo con la moral, especialmente en lo referente al respeto por la propiedad ajena, la transparencia en los negocios.

Lo decente debera ser entendido como el conjunto de actitudes que, primero, evita que una persona perjudique a sus semejantes. Luego, que propicia la colaboracin con los dems. Ni ms ni menos que el respeto a los seres humanos con quienes nos relacionamos. Por eso en la base de cualquier dilogo, de todo debate, debera estar la decencia.

La decencia, o su cara opuesta, se demuestran en los grandes acontecimientos o en los nimios. Un comentario en un espacio privado puede ser tan indecente como una mentira o una ofensa proferida ante una multitud o en las redes sociales. Quien denigra de alguien que acaba de morir es mucho ms indecente que la vecina que grita pingas y cojones cuando un sbito aguacero le moja la ropa tendida.

Lo decente no tiene nada que ver con la ideologa. Conozco personas muy decentes de derechas, como me sobran los ejemplos en la izquierda.

Con la poltica es otro el asunto. A mi buen entender, hay actividades humanas en cuyo ejercicio es muy arduo sostener la decencia. La poltica es una de ellas. Con rarsimas excepciones, la carrera de un poltico le exige permanecer en el poder el mayor tiempo posible, y mientras ms arriba en la escala, mejor. Para hacerlo, en muchsimas ocasiones manipula a los dems, promete lo que sabe que no va a querer o poder cumplir. Conozco jvenes, cubanos y latinoamericanos, que tienen en su vida cotidiana un comportamiento evidentemente poltico y al mismo tiempo declaran su rechazo a la poltica. En casi todo el mundo la poltica se ha convertido en politiquera, que es lo que ellos en verdad repudian, y la politiquera siempre es indecente. Ya se ha hecho un lugar comn que expresidentes sean juzgados, condenados, encarcelados. Es el colmo de la indecencia, y cada da nos vamos acostumbrando a que suceda.

Otra esfera de la actividad humana en que es difcil ser honrado es en la de los negocios, sobre todo si se cumple el principio capitalista de que el dinero hay que ganarlo a toda costa.

Si se me pidiera un ejemplo absoluto de poltico decente, digo, sin dudar, Jos Mart, cuyo nombre jams invoco en vano. Es cierto que no le alcanz la vida para presidir la nacin que estaba fundando, pero cre y dirigi un vasto partido, y dentro de l estableci modos ejemplares de participacin y democracia.

En el caso contrario, ahora mismo, me veo tentado a incurrir en un lugar comn: el presidente de los Estados Unidos de Amrica (cuyo nombre he decidido no volver a escribir jams), y cuanto le rodea, se ofrecen como paradigmas absolutos de la indecencia. All se han unido con particular intensidad la politiquera y el desenfreno de los negocios.

Dije que la decencia existe en las personas independientemente de su ideologa, pero creo tambin que en unos casos es ms necesaria que en otros. Si concordamos en que las personas que se reconocen como de izquierdas actan en favor de la justicia social, de la equidad, de la emancipacin de los seres humanos, de la solidaridad, entonces para ellas (para nosotros) no queda ms camino que comportarse con decencia. Nada hay ms lamentable que un poltico que se autocalifique como de izquierdas y cuyo comportamiento sea indecente.

As como hay profesiones que pareceran rechazar la honestidad, hay otras en las que resulta fundamental. En al aula, todo maestro no debera tener ms alternativa que ser decente. Como los mdicos ante sus pacientes. Y los trabajos intelectuales y artsticos, cuyo principio ltimo siempre es la bsqueda, por lo general angustiosa, de algo que queremos sea la verdad, deberan tener en su base el sustrato de la honradez.

La decencia tambin se define en el tiempo. Parafraseando a Bertolt Brecht, hay personas que son decentes algunas veces, y son buenas; las hay que pueden ser decentes muchas veces, y son mejores. Aquellas que son decentes toda la vida son las imprescindibles.

Fuente: http://oncubamagazine.com/columnas/pobres-pero-decentes/



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