Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2017

La CIA y los intelectuales franceses
Braudel, Lvi Strauss y la CIA

Pablo Pozzi
De igual a igual

"Desviar la atencin del capitalismo (y los Estados Unidos) como causante de los problemas del mundo, hacia problemas como el consumo, la falta de democracia o de educacin (y la URSS)"



La Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana acaba de desclasificar un documento de trabajo que comprueba, y brinda algunos datos nuevos, sobre su poltica hacia la intelectualidad progresista y de izquierda (PDF). El documento se titula Francia: la defeccin de los intelectuales de izquierda y describe, detalladamente, cmo captar e influenciar intelectuales, particularmente aquellos nucleados en la revista Annales, la Ecole des Hautes Etudes, y los que se referenciaban en Michel Foucault, Jacques Derrida y Jacques Lacan, en que lo visualiza como una guerra cultural. Si bien el eje del documento son los intelectuales franceses, los principios y criterios que plantea fueron aplicados a travs del mundo. En el mismo se describen sus tcticas y estrategias para generar un ambiente intelectual antimarxista a partir de influenciar a los intelectuales posmarxistas y a los crticos del Partido Comunista francs.

El documento establece que durante las protestas de mayo-junio de 1968 [] muchos estudiantes marxistas miraban hacia el PCF para liderazgo y la proclamacin de un gobierno provisional, pero la direccin del PCF trat de aplacar la revuelta obrera y denunci a los estudiantes como anarquistas. A partir de ah surgieron los Nuevos Filsofos que, desilusionados con la izquierda, rechazaron su alianza con el PCF, el socialismo francs, y las premisas bsicas del marxismo. Estos intelectuales posmarxistas son considerados como mucho ms efectivos en la guerra cultural que los intelectuales conservadores de la derecha, como Raymond Aron. Esto se debi a que los intelectuales conservadores se haban desprestigiado por su apoyo al fascismo. En cambio, los as denominados intelectuales democrticos, con su crtica a la URSS y al comunismo, eran tiles y, sobre todo, efectivos.

A partir de estas consideraciones iniciales, el documento seala que:

Entre los historiadores franceses de la posguerra, la influyente escuela vinculada con Marc Bloch, Lucien Febvre y Fernand Braudel ha avasallado a los historiadores tradicionales marxistas. La escuela de Annales, como es conocida por su principal publicacin, ha dado vuelta la investigacin histrica francesa, principalmente desafiando primero, y rechazando despus, las teoras marxistas del desarrollo histrico. Si bien muchos de sus exponentes pretenden que estn dentro de la tradicin marxista, la realidad es que solo utilizan el marxismo como un punto crtico de partida [] para concluir que las nociones marxistas sobre la estructura del pasado de relaciones sociales, del patrn de los hechos, y de su influencia en el largo plazo son simplistas e invlidas.

En el campo de la antropologa, la influencia de la escuela estructuralista vinculada con Claude Lvi Strauss, Foucault y otros, ha cumplido esencialmente la misma funcin. [] creemos sea probable que su demolicin de la influencia marxista en las ciencias sociales perdure como una contribucin profunda tanto en Francia como en Europa Occidental.

En particular los autores del documento alaban a Foucault y Lvi Strauss por recordar las sangrientas tradiciones de la Revolucin Francesa y que el objetivo de los movimientos revolucionarios no era tanto la profunda transformacin social y cultural de una sociedad, sino ms bien el poder. Por ende, segn el documento, la teora francesa posmarxista realiz una contribucin inapreciable al programa cultural de la CIA que intentaba mover a los intelectuales de izquierda hacia la derecha, mientras desacreditaban el antiimperialismo y el anticapitalismo, permitiendo la creacin de un ambiente intelectual donde sus proyectos podan ser llevados a cabo sin ser molestados por un serio escrutinio intelectual.

El eje no solo era desacreditar al marxismo como teora, sino tambin tena cuatro aspectos vinculados entre s:

Fracturar a la izquierda cultural en diversos movimientos a travs de lo que se denomina polticas de identidad. En este sentido, las reivindicaciones de clase, el concepto en s, y la lucha de clases como motor de la historia, se diluyen en una cantidad grande de diversos movimientos, sin que ninguno acepte la primaca del concepto bsico del marxismo, las clases sociales: estos intelectuales de Nueva Izquierda se opondrn a cualquier planteo de unidad de la izquierda.

Se desva la atencin del capitalismo (y los Estados Unidos) como causante de los problemas del mundo, hacia problemas como el consumo, la falta de democracia o de educacin (y la URSS). El antisovietismo se ha convertido en la base de legitimidad del trabajo intelectual.

Se torna difcil movilizar a las lites intelectuales en oposicin a las polticas imperiales de Estados Unidos, apuntando a fracturar sectores medios de la clase obrera. De hecho, seala que hay un nuevo clima de antimarxismo y de antisovietismo que dificultar movilizar una oposicin intelectual a las polticas de Estados Unidos.

Se equiparaba al marxismo con anticientificidad, y el compromiso poltico de izquierda entre los intelectuales es considerado como poco serio y subjetivo: los intelectuales de la Nueva Izquierda estn menos dispuestos a involucrarse y tomar partido.

Mucho de lo que se plantea en el documento no es nuevo, si bien es una confirmacin de la importancia que la CIA le dio a las nuevas tendencias intelectuales en su lucha antimarxista. Un elemento notable es que no haga casi referencias a los cuantiosos fondos que destin la CIA a captar intelectuales de izquierda. Por ejemplo, Frances Stonor Saunders (La CIA y la Guerra Cultural) seal que la Agencia no informaba al gobierno norteamericano que estaba financiando diversos proyectos de izquierda que contribuyeran a alejar a los seres humanos de planteos igualitarios o clasistas. De hecho, uno de los aspectos que ella revela es que la CIA prefera marxistas reformados a los tradicionales conservadores y derechistas. Por reformados se entenda aquellos izquierdistas que se haban decepcionado del comunismo, o eran crticos de la URSS.

Esta promocin de intelectuales reformados, en especial los posmarxistas, se vio acompaada de importantes recursos econmicos, acceso a editoriales y medios de comunicacin, e inclusive a nombramientos acadmicos. As, seala el documento, diversas obras de personajes como Andr Glucksmann y Bernard Henri Levy se convirtieron en best sellers. Por ejemplo, segn Tom Braden, que fue el director de la Rama de Organizaciones Internacionales de la CIA, la Agencia compr miles de ejemplares de las obras de Hannah Arendt, Milovan Djilas, y Isaiah Berlin para promoverlos. Otro ejemplo, no mencionado por el documento, es que la VI seccin de la Ecole Pratique des Hautes Etudes, que alojaba a Lucien Febvre y Fernand Braudel, se estableci con un financiamiento recibido a travs de la Fundacin Rockefeller en 1947. Y luego fue financiada a travs de la Fundacin Ford, incluyendo los dineros e influencias necesarias para convertirse en la Ecole Pratique des Hautes Etudes en Sciences Sociales, con habilitacin para otorgar ttulos universitarios. Como seal Kristin Ross, en su libro Fast Cars, Clean Bodies: Decolonization and the Reordering of French Culture (1996):

En las dcadas de 1950 y 1960 Braudel, Le Roy Ladurie y otros de la VIeme Section, crearon lo que Braudel denomin una historia donde los cambios son casi imperceptibles [] una historia donde el cambio es lento, de repeticin constante, de ciclos recurrentes. Sus enemigos ms formidables habitaban en frente, en la [Universidad de la] Sorbonne: un largo linaje de historiadores marxistas de la Revolucin Francesa, como Georges Lefebvre y Albert Soboul. Y lo que estaba en juego era que reemplazaban el estudio de la historia de los movimientos sociales y el cambio abrupto o la mutacin histrica por el estudio de las estructuras, o sea se borraba la idea misma de la Revolucin. Estos historiadores marxistas [se enfrentaban] a colegas modernizados, con exceso de fondos, y muy bien equipados con computadoras y fotocopiadoras (pg. 189)

Lo anterior se complement con viajes, becas, subsidios, y una cantidad importante de seminarios internacionales destinados a promover tanto la visin de Annales como el estructuralismo de Claude Lvi Strauss. En sntesis, si los intelectuales de izquierda no encuentran los recursos necesarios para llevar adelante sus investigaciones, o para publicarlas, entonces se encuentran sutilmente forzados a aceptar el orden establecido, mientras adoptan las modas intelectuales hegemnicas para poder encontrar empleo. El resultado es el debilitamiento del pensamiento de izquierda y de la conformacin de un efectivo accionar revolucionario.

PDF del documento desclasificado de la CIA: http://www.cia.gov/library/readingroom/docs/CIA-RDP86S00588R000300380001-5.PDF

Fuente: http://www.deigualaigual.net/cultura/2017/1222/braudel-levi-strauss-y-la-cia/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter