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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2017

Las autoridades marroques ya han detenido a ms de 300 personas durante las movilizaciones en la regin norteafricana
La represin de Mohammed VI no frena las protestas del Rif

Youssef Ouled
El Salto


Para el da de Eid al Fitr (celebracin de fin de ramadn) haba una convocatoria de manifestacin masiva en Alhucemas. Las autoridades, que controlan desde hace meses la ciudad, cerraron los accesos para impedir la llegada de la poblacin vecina. Se establecieron controles en las salidas de Imzouren, Bni Bouayach, Bu Kidarn, Ait Abdallah y Ajdir. A pesar del bloqueo, la gente tom las calles, pero tal como atestiguan los vdeos grabados desde los hogares la violencia policial y las detenciones indiscriminadas volvieron a esta ciudad del norte marroqu. Fuentes locales hablan de ms de un centenar de detenidos.

Alhucemas lleva semanas en Estado de sitio, una ocupacin policial que ha dado lugar a un ramadn oscuro, tal como se le denomina popularmente. Con el fin de ayuno, los activistas hicieron un llamamiento a tomar las calles de forma masiva hasta la liberacin de todas las personas detenidas en las protestas de los ltimos meses. Y es que la presencia de furgones y policas en las calles genera un sentimiento de opresin y la poblacin habla de no dar descanso al majzn (crculo de poder afn al rey).

Mohamed VI prohibi a sus ministros irse de vacaciones hasta que resuelvan el conflicto y orden una investigacin sobre por qu se han retrasado las inversiones en el Rif prometidas en 2015. A penas unas horas despus de las declaraciones del monarca, las autoridades decidieron establecer un cerco policial sobre la ciudad en la que hay ms de 20.000 policas, un campamento militar y un hospital de campaa. Toda reunin est prohibida desde comenzaron las detenciones de activistas, el pasado 27 de mayo, con el arresto del lder del Movimiento Popular del Rif (Hirak), Nasser Zefzafi.

Las protestas comenzaron el 28 de octubre tras la muerte de Mohssine Fikri, un vendedor de pescado que muri aplastado al tratar de salvar la mercanca requisada por la polica. Su muerte evoc otras como la de los cinco jvenes hallados calcinados en una sucursal bancaria del Banco Popular marroqu en 2011. Alhucemas, una ciudad que siempre pone los muertos y recibe los palos, explica una mujer para quien la prioridad son los presos. Sin embargo, su libertad no devolver las cosas a su estado anterior, sin ellos en la calle no hay nada que hablar, pero con ellos en la calle no se termina el problema, comenta, esta gente aguantar hasta que los encierren a todos o el Estado empiece a negociar.

Para Khaled (nombre ficticio), integrante del Hirak, Fikri supuso el fin del hartazgo ante la humillacin, la represin y unas polticas que nos someten al olvido y la emigracin. Su muerte supuso una chispa que organiz a la poblacin alrededor del Hirak, en el que Zefzafi se perfil como la cabeza visible. Llevamos dcadas aguantando, tarde o temprano tenamos a levantarnos, qu pedimos, solo dignidad, hospitales y escuelas, apunta Khaled.

Durante siete meses las manifestaciones fueron pacficas, hasta el da en que el lder rifeo se enfrent durante el rezo del viernes en una mezquita de Alhucemas a un imam que acuso a los manifestantes de alborotadores e individuos que ponan en peligro la unidad territorial del reino. Zefzafi, al que se le conoce un carcter impulsivo, se enfrent dialcticamente a las acusaciones.

El fiscal general de Alhucemas le acus de obstruccin al culto religioso y emiti una orden de detencin sobre su persona. Tenan una lista preparada de todos los activistas a los que queran detener, solo necesitaban un motivo, explica este integrante del Hirak. Desde entonces, ms de 300 personas han sido detenidas. Los que conforman esa lista se encuentran en Casablanca y se enfrentan al cargo de atentado contra el Estado.

Al otro lado se encuentran los jvenes a los que se detiene y acusa de unos mismos cargos, prcticamente se hace corta y pega, explica Zohra Koubia, integrante de la Asociacin Marroqu de Derechos Humanos (AMDH), quien est siguiendo como observadora los juicios de los procesados en Alhucemas. Los jvenes son torturados de camino a la comisara. Otros, cuando llegan, muchas familias no son informadas de su detencin, y algunos son encarcelados sin cargos, explica. Durante los juicios, no hay ningn tipo de garantas jurdicas, apunta la activista, quien califica, quien califica los procesos de obra de teatro, con sentencias que vienen elaboradas desde comisara.

Silenciamiento de los activistas de la informacin

El ministro del Interior, Abdelouafi Laftit, ante las denuncias de torturas por parte de los letrados de los detenidos, anunci que tomar medidas contra las cuentas en redes sociales que hacan pblicas informaciones que daan la imagen de Marruecos. Mientras, decenas periodistas que han documentado desde el inicio las protestas han sido detenidos, y los informadores de medios extranjeros, expulsados.

Para Rachid Imhaoulen, director del portal informativo Rifisin (la primera televisin en el Rif en rifeo), los regmenes dictatoriales o con escasa cultura democrtica han recurrido histricamente a la ocultacin de la informacin o, en el mejor de los casos, a su manipulacin propagandstica en pro de perpetuar el statu quo de sus pueblos, y recuerda que el Ministerio de Informacin en Marruecos obedece de forma rigorosa a las directrices del omnipotente Ministerio del Interior.

Integrantes de la comisin de apoyo al Movimiento Popular Rifeo en Espaa (Hirak Madrid) difunden un spot en solidaridad con el Rif, un pueblo que apuntan desde el colectivo lleva meses de protestas pacficas exigiendo derechos polticos, sociales y culturales frente a unos poderes oligrquicos que lo han reprimido brutalmente.

Parte del xito de las movilizaciones viene de la retransmisin en directo que han hecho los activistas de la informacin desde el inicio de las protestas. Las retransmisiones va Facebook Live fueron la punta de lanza que catapult la cruda realidad rifea al mundo. Mucha gente no daba crdito al principio de lo que vea, explica Imhaoulen, unas manifestaciones sin precedentes que mostraban a cientos de miles de ciudadanos, hombres y mujeres que salan casi a diario a la calle sin contabilizar ningn altercado.

Para este rifeo que reside en Holanda, Marruecos est en deuda histrica con la zona del Rif desde este punto de vista econmico y financiero: Las ltimas detenciones de la casi totalidad de los activistas de la informacin en Alhucemas dejaN de manifiesto la gran preocupacin de los que mal gobiernan el pas norteafricano respecto del nuevo modelo ciudadano de practicar sin tapujos el periodismo. Silenciarlo ya era de esperar.

La identidad amazigh

Massin, un activista que ha participado en el Hirak desde el inicio, explica que la gran diferencia de este movimiento respecto a otros anteriores reside en la diversidad ideolgica sobre una base identitaria rifea, un pueblo machacado histricamente, con cicatrices que siguen muy presentes: No se puede sentir amor por un Estado que te machaca, que no busca reconciliacin y no te da tus derechos, remarca.

No le gusta hablar de la primavera rabe porque esa denominacin excluye a la poblacin amazigh, aunque reconoce que las movilizaciones del 2011 consiguieron que se aprobara una carta magna que habla de la cultura del pueblo amazigh: Se consigui que la lengua y la cultura adquirieran carcter oficial, pero hace falta una ordenanza que determine dnde se va a aplicar esa oficializacin.

Durante las primaveras revolucionarias la gente sali a la calle pidiendo una monarqua parlamentaria y separacin de poderes, no lo conseguimos y a cambio obtuvimos una constitucin dada que no fue acordada con la poblacin, destaca esta activista, quien apunta adems que prueba de ello es que una vez aprobada, el monarca pidi que votar por el s.

Asimismo, denuncia el retroceso a nivel educativo producido por la subida al poder de los islamistas (PJD) que no dieron ninguna importancia al idioma ni a la cultura amazigh, pero si hacan declaraciones humillantes contra la poblacin autctona de la regin. Adems, seala que los medios de comunicacin no cumplen la obligacin de emitir un porcentaje en lengua bereber reconocido por la ley. Marruecos, denuncia, es un sistema que falsifica la historia y vive a base de mentiras y engaos, no nos ensean nuestra historia porque es una historia de dignidad, no quieren que vivamos con dignidad.

En su opinin, la identidad amazigh debera ser una prioridad del Hirak, porque a base de esa exclusin y racismo hacia la historia, la cultura y la lengua, hoy nos manifestamos, luchamos por la existencia de nuestra identidad.

Fuente: http://saltamos.net/represion-mohammed-vi-marruecos-protestas-rif/



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