Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2017

El nuevo camino de las FARC

Sintesis informativa


Nuestra nica arma ser la palabra, fueron unas de las frases en el discurso del Jefe de las FARC-EP Timolen Jimenez, el da 27 de junio, en un campamento especial en la Macarena, Meta.

Luego de ms de cincuenta y tres aos de guerra por la justicia social lasFARC-EP, hicieron dejacin de las armas, dando cumplimiento al acuerdo final suscrito con el gobierno del presidente Santos y al mandato de la X Conferencia Nacional guerrillera, la cual aprob la transicin de la estructura poltico-militar a un nuevo partido poltico.

De igual manera dejo establecida la Conferencia Nacional Guerrillera, realizada el ao pasado, la necesidad de la bsqueda de la unidad con los sectores progresistas, democrticos y revolucionarios del pas, la cual apuntara a conformar una gran convergencia de lucha poltica dentro de los marcos de la actual institucionalidad.

Las FARC-EP rubric con la dejacin de armas, del 100 por ciento de sus combatientes, meterse en el ejercicio de la poltica sin armas asumiendo la palabra como elemento sustancial de su nueva poltica que, segn lo manifestado por sus mximos dirigentes, buscara el impulso de las reformas y ajustes que atiendan las demandas de la paz y las transformaciones que exige Colombia.

Debemos tener en cuenta que los antecedentes histricos de los acuerdos de paz firmados en Colombia, entre el estado y organizaciones guerrilleras, no son un buen referente para este nuevo esfuerzo y para este nuevo momento. Muchos de los procesos abiertos han trado aparejado el asesinato de los dirigentes guerrilleros, desde cuando la guerrilla liberal revolucionaria de Guadalupe Salcedo que se desmoviliz en los llanos colombianos, ao de 1958.

Otros empeos han producido el exterminio de combatientes y de muchas organizaciones surgidas de esos pactos. Lo acontecido a la Unin Patritica en la dcada de los 80 es un testimonio viviente de ello. Por eso hay que mantener la movilizacin y la exigencia para que no se repita el genocidio a los que quieren hacer transito a la lucha legal y el estado cumpla con los acuerdos.

As como impedir que se extermine al movimiento popular.

De otra parte creemos que hay que seguir luchando por la paz completa apoyando la dinmica poltica que surja de la actual mesa de conversaciones de paz entre el gobierno y la insurgencia guerrillera del ELN. Lo mejor que poda suceder es que toda la insurgencia colombiana hubiese logrado construir una agenda unitaria para la paz, una misma dinmica poltica y un mismo acuerdo de solucin al conflicto armado. Las misma complejidad de la guerra impidi estrechar por las FARC y el ELN un mismo sentido en el tiempo para hacer una paz unificada.

Lo anterior, de todos modos, no demerita que la finalizacin del conflicto armado del estado colombiano con las FARC es todo un acontecimiento poltico que levanta la esperanza de una Nueva Colombia con justicia social, libertad, inclusin social.

Los retos de Colombia

En los ltimos meses Colombia ha asistido a una nueva oleada de protesta social desde diferentes comunidades, desde diversas organizaciones sociales y polticas, reafirmando con ello que la desigualdad en el pas an sigue intacta y que todava falta mucho trecho por derribar las causas que han originado el conflicto social y armado. Esperamos que con la implementacin de los acuerdos de paz sea el comienzo de las garantas para el ejercicio de la poltica que sigue siendo ausente y ha sido muy esquivo por la oligarqua que ha preferido el expediente del exterminio al opositor.

Una muestra de ello es que durante esta fase de la implementacin de los acuerdos de la Habana casi un centenar de lderes y dirigentes sociales y polticos, as como varios combatientes fueron asesinados. Esta dinmica criminal debe parar.

De hecho en Colombia se manifiestan muchos interrogantes. Cumplir el gobierno lo pactado?, la ultraderecha y el uribismo como cabeza visible de esta entender los retos y necesidades de insistir en la paz?, cesaran los asesinatos de lderes populares?. Los retos para la paz son profundos y la certeza de los colombianos y colombianas aumentara si se cumplen con la totalidad de los acuerdos

pactados en la Habana siendo conscientes que las Farc han cumplido y le toca al gobierno ponerse serios para hacer lo mismo pues han hecho el oso.

Tambin tienen que ver los retos con avanzar en la agenda pactada con el ELN que se centra en la participacin de la sociedad, fundamentalmente de sus mayoras nunca escuchadas y que han sido desconocidas en su participacin para solucionar los grandes males de la sociedad.

Desde la comunidad internacional y desde Colombia debemos empearnos en que toda la accin por la paz se traduzca en cambios estructurales y acompaar la apuesta de las FARC como un nuevo camino para todos los sectores que se seguirn comprometiendo con la construccin y la forja de un pas distinto y ms justo.

El continente est viviendo una inflexin en cuanto al avance de los gobiernos democrticos y progresistas, puesto que la contrarrevolucin imperial adquiere dimensiones globales. Nuevas oleadas revolucionarias son necesarias y vendrn como expresin de una necesidad histrica en la lucha por el cambio del orden mundial por un mundo de justicia, dignidad y libertad plena. La paz de Colombia es parte de una Amrica regin de paz.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter