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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2017

A no callar los actos de terrorismo

Juan Carlos Monedero
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Cada vez que toleramos en Venezuela la quema de instituciones, la violencia callejera, los asesinatos, el asaltos a instalaciones militares, el desconocimiento de las leyes, nos estamos haciendo un enorme dao a nosotros mismos.


Nunca escarmentamos en cabeza ajena. Quiz por eso los ricos cada vez son ms ricos y los pobres cada vez ms pobres. Ya en el siglo XVI se pregunt un joven francs por qu los pobres escogen a sus verdugos. Le ech la culpa a la rutina. En Venezuela rompe la rutina un helicptero robado y piloteado por un golpista que dispara contra el Tribunal Supremo de Justicia, unos opositores que prenden fuego vivo a un chavista, gente que odia tanto a Maduro que disparan desde las ventanas de los barrios caros y matan a los suyos.

Cuando Ulises y su tripulacin llegaron a la isla de la hechicera Calipso, el problema no fue la hermosura del paisaje o la suculencia de los manjares, sino que la bsqueda de la patria haba sido derrotada por la desmemoria. La maldicin del olvido detiene el viaje. Sin memoria no hay proyecto y sin historia la nave se queda parada en un lugar sin gloria. En Venezuela llevan ms de diez aos repitiendo un manual de guerra escrito en las cancilleras imperiales.

Ocurri en Espaa en julio de 1936, cuando las potencias occidentales decidieron abandonar a la II Repblica argumentando que se haba escorado a la izquierda. Ocurri en septiembre de 1973, cuando las democracias occidentales decidieron abandonar al Chile de Allende y el Frente Popular porque la Guerra Fra dictaba sus claves. Lleva pasando en Venezuela desde diciembre de 1998 cuando Hugo Chvez rompi la maldicin que condenaba a la soledad a Venezuela y a Amrica Latina y el mundo libre entendi que la libertad no se comparte con las mayoras.

El modelo neoliberal no aguanta. Por eso cada vez est ms violento. Y por eso las victorias cada vez son ms luminosas.

Ah est Lenn Moreno en Ecuador y Evo Morales en Bolivia. Ah est Jeremy Corbyn en Gran Bretaa, Bernie Sanders en Estados Unidos, Podemos en Espaa, como seales que avanzan frente a la decadencia de Theresa May, la insania de Donald Trump o la corrupcin de Mariano Rajoy. Ah estn igualmente los pueblos alzados de Amrica Latina enfrentados al corrupto Temer en Brasil, al envilecido Macri en Argentina, al peluche Pea Nieto en Mxico o al mentiroso de Santos en Colombia. Y tambin estn en las calles de Santiago defendiendo el Frente Amplio o en las calles de Caracas sosteniendo el gobierno de Nicols Maduro porque saben que los corsarios de la oposicin vienen con el cuchillo en la boca y pasaporte norteamericano.

En Caracas hay un choque de legitimidades: el Legislativo no reconoce al Ejecutivo, y el Ejecutivo busca salidas que todava tiene que explicar mejor. Tambin en Espaa hay un choque de legitimidades. El gobierno cataln no reconoce la Constitucin espaola ni las rdenes emanadas del gobierno. El gobierno de Rajoy apela a la ley en Espaa. Calla sin embargo cuando la oposicin comete actos de terrorismo en Venezuela. La oposicin venezolana est buscando un golpe de Estado como en Espaa en el 36, en Chile en el 75, en Venezuela en 2002. Por qu calla la OEA? Por qu calla Estados Unidos? Por qu calla Espaa? Solo hay una explicacin: tienen una comunidad de intereses con los terroristas venezolanos. Es impensable que en Espaa alguien contrario al gobierno robara un helicptero y lanzara granadas y disparara contra instituciones del Estado. Sera sealado como un intento de golpe de Estado y como un acto de terrorismo. La Unin Europea se pronunciara. Las policas se pondran en alerta para detener a los terroristas. Pero Almagro calla, Rajoy calla, Trump calla. Qu comparten con los golpistas?

Primero se llevaron a los judos, pero como yo no era judo no dije nada As explic el clrigo Martin Niemller el nazismo. Cuando se dieron cuenta era demasiado tarde. Cualquier demcrata que calle ante lo que est sucediendo en Venezuela est comportndose como aquellos temerosos alemanes.

Slo hay una solucin en Venezuela: paz, dilogo y respeto a la ley. Y los opositores que estn anegando una salida, que no son todos los que se sienten contrarios al gobierno de Maduro, debieran saber que en ningn lugar del mundo pueden tener favor ni apoyo. Cada vez que un gobierno recibe a golpistas, cada vez que un gobierno silencia actos terroristas, cada vez que una democracia mira para otro lado ante actos contrarios a la democracia, cada vez que toleramos en Venezuela la quema de instituciones, la violencia callejera, los asesinatos, el asaltos a instalaciones militares, el desconocimiento de las leyes, nos estamos haciendo un enorme dao a nosotros mismos. Es legtima y necesaria la oposicin a cualquier gobierno. Pero cuesta demasiado levantar una democracia para no darnos cuenta de que hay en marcha un intento claro de tumbarla en Venezuela. Y si cae Venezuela, los autoritarios de siempre en Amrica Latina creern que les ha llegado la hora de la venganza.

Ha pasado en muchos otros lugares en muchos momentos de la historia. Hay gente en Venezuela que quiere salir del gobierno de Maduro con un golpe de Estado, con una guerra civil como en Libia o en Siria, con una golpe parlamentario como en Brasil. Es momento de que cada demcrata del mundo deje claro que eso no puede ocurrir con su silencio.

* Politlogo. Miembro de Podemos, Espaa.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/47161-a-no-callar-los-actos-de-terrorismo



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