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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2017

El rey yo estamos de acuerdo

Enriqueta de la Cruz
Rebelin


Advertencia previa: no le pongo maysculas a su r" porque no le reconozco ni me inclino ante nadie como hacen otros lame coronas en su propio beneficio, el de ellos, aunque tener sus prebendas conlleva lo suyo, el precio de la privilegiada posicin. Mi privilegio, frente al hombre feudal y sus sostenedores, es decirle lo que pienso, cosa muy espaola, debera saberlo porque ya son muchos aos de los de su casa de lis aqu.

Mire, da dentera, vergenza ajena, asco y ms, verle mendigar o imponer una foto en el lugar donde se sientan los hombres y mujeres elegidos por el pueblo, ocasin para que su esposa luzca, adems sus modelitos que no importaran un rbano si no fuera porque afectan al presupuesto general en un pas robado y esquilmado hasta decir basta. Nos cuestan mucho y no nos aportan nada, o menos que nada. Y a qu andan tanto paseando por el Congreso si a ustedes no les ha votado nadie?

Dice y con razn un actor en la obra magnfica y clara de la historia reciente dedicada a su padre El Rey, que son ustedes garantes de la unidad del pas que nunca existi, con lo cual la unidad del pas es la que les pone algn sentido, les da sentido, garantiza la Monarqua. Pero se les acaba el chollo y no hay juego de tronos, represin, guerras mediticas, corifeos ni ilustres periodistas que valgan cuando el pueblo se pronuncia. Y el pueblo, la mayora, no les quiere ya ni en pintura. Sigan forzando, no sirve de nada, no es cool, no son modernos, sobran.

Estn todos: medios, reyes, periodistas pelotas de siempre, todos, haciendo el ridculo ms espantoso y sobrando. Son un peligro para La Paz y el desarrollo futuro y hasta el New York Times da suficientes pistas de lo que va a pasar ms pronto que tarde.

Mire: necesitamos respirar, recuperar a la mejor Espaa del exilio que qued fuera, hacer cultura, generar puestos de trabajo decentes y dignos para nuestros jvenes y para toda la poblacin, garantizar el fondo solidario de pensiones, garantizar a hombres y mujeres un techo digno. Ni en el nuevo contexto internacional se le contempla. Le han informado ya los americanos de que tocan cambios, que llega la Repblica sin mayores estridencias? Seguro, porque aqu se avisa todo, como avisaron al Surez que se aferraba a su puesto.

Se avisa que uno no lleg ah por todopoderoso milagro y que lo que piensa en realidad de lo que alcanz es un cuento chino. Incluido lo de la gracia de Dios, que menuda gracia sera para los que sufren y menuda contradiccin con lo de que todos somos hermanos (todos, no todos menos uno, o menos algunos).

Uno llega ah tan alto con muchos cadveres ya en el armario, y en este caso concreto de los suyos y usted desde la instauracin, con muchos asesinados que permanecen en las fosas comunes. Uno llega con mucha hipoteca, gracias a mucha mano invisible, muchos secretos inconfesables y mucho taln de Aquiles del que pueden tirar los que de verdad mandan.

Un buen da se le sientan a uno enfrente unos seores de andar por casa, sin boato ni parafernalia como la que gastan los reyes de la baraja y coloquialmente te cuentan que aunque solo sea para que todo quede igual en lo fundamental (la lucha por la igualdad y los derechos, por nuestra libertad, el trabajo, el pan, los derechos bsicos que otra vez habr que restituir, ser ms larga), hay que retirarse... Mire, si hasta Rajoy suena a despedida, si dice sin pudor que quiere que le recordemos como un hombre honrado que pas por la poltica y eso en medio del carajal que vivimos... Se est despidiendo. Haga lo mismo, acelere, imponga su sensata parte y no nos d ms lata ni nos haga ms gasto que necesitamos el dinero para escuelas, hospitales pblicos con nombres de primavera no de infantas y para regenerarnos y salir del pasmo, de la miseria moral, de la ignominia, de los pecados ms mortales que existen.

Le queda poco, le queda menos, pero si tuviera el gesto de ir acelerando... Cunto se lo agradecera la patria! Y mientras se lo piensa, lo hace..., evite las palabras grandilocuentes que han perdido la credibilidad, no se fe de los trepas. Insisto: retrese en paz, quede a unas caas luego por el Madrid del turismo y el respeto a las diferencias. Resptese. No haga ms exhibiciones pblicas as, como la del mircoles 28 de este junio en el Congreso. Haga un nico servicio a este paciente pas plural y esplndido poniendo freno a las insensateces, a los que le animan a seguir con el papeln, a los bravucones que suean an con golpes de mano, de Estado, un estado de la cuestin que ni siquiera resiste ya ni los golpes de efecto.

Mire, estamos hasta el gorro de amantes, elefantes abatidos, de impunidad que es la madre del cordero de toda la corrupcin como dice el diputado Joan Tard, de que nos metan mano a la cartera, a las escuelas, a los hospitales, a las pensiones, a los nios y del machismo de borrachos y cobardes fascistas, de que nos mate a las mujeres, de los comisionistas; estamos hasta el gorro de la exclusin y el paro y el terrorismo de cloaca y de fantasmones, de sermones y trampantojos, de abusos, de Monarqua y estamos muy preparados para tomar el relevo y construir un buen futuro sin usted, sin ustedes. No se fe de que hay manifestaciones republicanas no muy masivas, de que van pocos; eso no dice nada, fallos en la convocatoria, maniobras de sabe uno qu pasa o simplemente cal y fastidio en gritar lo obvio. No estn ah todos los que somos. No se fe tampoco de la tmida postura de los partidos ante la prxima Repblica, o de que an no nombren ni sealen lo que conocen perfectamente, a quienes son los sostenedores y tapaderas de la corrupcin, de que an no haya salido todos los hilos del lazo terrible de Lezo y otras cosas... Es que han sido otros 40 aos de inercia, de atontamiento, de terror, de represin, de malos recuerdos. Pero la inercia se romper, no lo dude, lo sabe...

Como tambin dicen en la magnfica obra de teatro citada, el ltimo rey que se entierre en El Escorial ser su padre. No hay ms huecos, y le deseo toda una vida larga en el exilio, tiene toda la vida por delante. Con lo acumulado por toda la casa tendr bastante, incluso si no ahorran en lujos y vestidos rojos (ay la falsa simbologa!) para su gente. Si la Justicia acierta y acta como debe para que devuelvan lo que deben devolver, an sobrara...

Y le digo con honestidad que en una cosa estamos de acuerdo, en el no al referndum. Al que le afectara, porque, mire, la esclavitud o la libertad no se vota, no se ponen las dos cosas al nivel, no se vota que lo que te roban y arrebatan por un golpe de Estado, por un genocidio, por hambre y terrorismo, te lo devuelvan. Es la justicia del Nremberg, que no tuvimos an, la que pone las cosas en su sitio y permite a los pases caminar a partir de entonces con la frente alta y el aire limpio.

No se vota si prefiere uno seguir en peligro que le violen a sus hijas y roben en su casa o abran la barriga a gestantes o maten a campesinos o torturen a los que piensan diferente o rebanen los cojones a gente que los tena bien puestos y los dejen colgados en los puentes unos traidores golpistas que valen nada, que sigamos pisando la encharcada geografa plena de sangre inocente sin desenterrar, o si prefiere uno que esto no pase ni pueda pasar jams estableciendo un sistema de garantas, de fin de impunidad, de condena del franquismo, de legitimidad democrtica, de memoria y libertades.

No se vot lo de Luther King y no se votar lo suyo; usted se ir.

La Repblica es ineludible, no hay paos calientes, ni horizontes ms all que puedan distraer la necesidad de recuperar nuestra democracia arrebatada por tan genocida golpe de Estado que est an tan presente y que es pilar y explicacin nica de su reinado.

Yo le deseo lo mejor, es decir, que pase a la historia con honor de hombre de paz, y que sea muy pronto ciudadano y lo disfrute. Ver que es estupendo librarse de tanta mentira y tanta corte aduladora mala consejera.

Salud y Repblica!

Enriqueta de la Cruz es escritora, periodista y miembro de ACMYR.

Nota del Colectivo Anemoi:

Enriqueta de la Cruz ha publicado El testamento de la Liga Santa, sobre la Transicin espaola; Nada es lo que parece, sobre las tramas de corrupcin poltica y medios de comunicacin; Memoria Vigilada, con el robo de nios y nias en el franquismo como argumento; El amor es de izquierda, en el que aborda la corrupcin, el trfico de personas, la memoria histrica y el nazismo; y el ms reciente  Csar Navarro, vida y testimonio de un Francmasn  un libro excepcional, como todos los anteriores. Recomendamos la lectura de la ya extensa obra de esta excelente escritora, autnticamente comprometida con nuestro tiempo. Desde Rebelin en los cuarteles la animamos a continuar su generoso e imprescindible esfuerzo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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