El pasado viernes se registr algo inslito: a la hora prevista, un nico y solitario diputado firm el registro de presencia. Y, ms inslito an, al no haber sesin el caballero tuvo que regresar a su actual domicilio, la crcel Papuda, en los alrededores de Brasilia, donde se encuentra gracias a un juicio por corrupcin. Ha sido la primera vez que Celso Jacob, del mismo PMDB del presidente Michel Temer, pudo disfrutar de su nueva condicin, la de detenido en domicilio, autorizado por un tribunal a ausentarse del presidio para trabajar durante el da y regresar a la noche para dormir en su celda. El viernes, su paseto en libertad termin temprano.

Otra irona ms: de haberse realizado, sera la primera de las diez sesiones de la Cmara en que Michel Temer el primer presidente de la historia de la Repblica en ser denunciado por corrupcin, obstruccin de la justicia y asociacin ilcita en pleno ejercicio de sus funciones podra presentar su defensa.

El grado de confusin en que est Brasil permite un sinfn de incidentes que seran cmicos en otra situacin que la del descalabro total en que nos encontramos. Un da antes, se anunci formalmente que Michel Temer no participar de la reunin del G20, el grupo integrado por las veinte mayores economas del mundo. Luego del desastre que fue su viaje a Rusia y Noruega, es como si Temer hubiese preferido evitar nuevas sesiones de vejamen internacional.

Primero, Temer puso en su agenda oficial que ira de visita a la antigua Unin Sovitica. Por si fuera poco, hizo alarde de los estupendos resultados de sus encuentros con empresarios soviticos. Como no trajo ningn acuerdo concreto, se entender que si con los empresarios soviticos las reuniones fueron exitosas, con los rusos han sido un desastre.

En Noruega, tuvo que poner cara de paisaje al escuchar la primera ministra Erna Solberg exteriorizar su preocupacin personal por la corrupcin en Brasil. En seguida supo que el pas nrdico haba recortado por la mitad su presupuesto destinado a ayudar a la preservacin de la floresta Amaznica, frente al creciente avance de los destructores de la selva.

Para argumentar que no todo era un desastre, Michel Temer anunci en una rueda de prensa en la cual haba un nico periodista noruego entre sus colegas brasileos que sera recibido aquella noche por el rey de Suecia. Alguno de sus asesores podra haberle explicado en qu pas se encontraba

De regreso a Brasilia, fue recibido con la denuncia formal y arrasadora enviada por el fiscal-general de la Unin, Rodrigo Janot, al Supremo Tribunal Federal, que la acept. Mejor dicho, con la primera de tres denuncias: las otras dos sern presentadas en los prximos das.

Para que se abra el juicio a Temer ser necesaria la autorizacin de la Cmara de Diputados, como establece la Constitucin.

Temer tiene poqusimo tiempo para lograr el respaldo suficiente para que el pedido de apertura de juicio sea rechazado por la Cmara. Su nica arma disponible es firmar nombramientos y liberar dinero para sus nclitos aliados. Hay, sin embargo, obstculos: el creciente rechazo de la opinin pblica a un presidente cuya aprobacin, siete por ciento, es la menor de los ltimos 28 aos. Como en 2018 se realizarn elecciones generales, el desgaste que los seores parlamentarios sufrirn al impedir que se enjuicie a un presidente que est metido hasta las narices en comprobados escndalos de corrupcin, provoca dos efectos. Primero, elevar y mucho el precio de su lealtad. Y el segundo, ms temido por Temer, es que alienta la posibilidad de una oleada de abandonos.

Frente a esa situacin, lo que se observa es un gobierno rechazado por la aplastante mayora de los brasileos, y cuya nica funcin es la de intentar mantenerse aferrado en su palacio.

Temer sabe que si renuncia o es expelido del silln presidencial su destino inmediato ser la barra de los tribunales de primera instancia. No solo l: tambin muchsimos de sus ministros, en especial los de su crculo ms ntimo.

Mientras se intensifican rumores de que el grupo de Temer estara negociando intensamente una especie de acuerdo de supervivencia que resultara en una especie de perdn judicial si renuncia de manera espontnea, el pas est virtualmente paralizado.

Bueno, la verdad es que ni tan paralizado: los ndices de la economa se mueven, pero para bajo. Ahora mismo, mientras Temer se retuerce para lograr una salida jurdica, su inefable e inevitable ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, admite que se revis la previsin de crecimiento econmico. Si antes era de 1% este ao, ahora es de 0,5%.

Pero economistas y analistas, se trata de otra exageracin de Meirelles: dicen que difcilmente se podr evitar otro ao de crecimiento negativo.

Cada vez ms, el sonido de las palabras de Temer y compaa se parece a la msica ejecutada por la orquestra del Titanic mientras el barco se hunda.