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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2017

Partido Demcrata en desasosiego
El trumpismo sigue vivo: gana cuatro elecciones consecutivas

Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada


Foto
El presidente Donald Trump, al llegar el viernes pasado a Nueva Jersey - Foto: Ap

Cmo puede ser que un presidente tan impopular e impugnado como Trump, con un nivel muy bajo de aceptacin (37 por ciento) segn encuestas poco crebles, obtenga durante su acrobtico cuan catico mandato (cinco meses) cuatro triunfos electorales/locales consecutivos frente al desplome del Partido Demcrata (PD) que goza del apoyo casi monoplico de los multimedia controlados por sus enemigos, tipo George Soros, que lo abominan?

Dos cosas: una, en la fase tecnolgica de Internet, las redes sociales son ms efectivas e influyentes que los otrora legendarios multimedia tipo The Washington Post y The New York Times, o existe un genuino trumpismo, con o sin Trump, o quizs las dos opciones sean vlidas.

Un trumpismo sin Trump sera un escenario digno de ser ponderado en caso de que sea defenestrado el polmico presidente empresario sea por colusin con potencias forneas, sea por obstruccin a la justicia, siempre y cuando avalen las dos terceras partes del Senado, hoy en manos del Partido Republicano, la sesgada y cantada sentencia judicial maquinada por los aparatos legaloides de los Clinton y Obama quienes, han puesto en alto riesgo al PD que se ha clavado en su patolgica obsesin monotemtica por el Russiagate y se ha olvidado de la agenda de los ciudadanos comunes, quienes les han volteado las espaldas en las recientes cuatro elecciones locales que han perdido en forma estrepitosa.

En espera de la defenestracin de Trump, o de la incitacin a su asesinato, como en Mxico ha propalado un presunto agente de George Soros (https://goo.gl/KxCXu7 ) y hasta el actor Johnny Depp, quien luego se retract alucinantes escenarios manejados por un PD nada ejemplar, vale asentar uno de los principales axiomas siquitricos de la salud mental: el principio de realidad que demuestra que el supuestamente insano Trump ha descolgado cuatro triunfos electorales consecutivos.

La muy sarcstica Maureen Dowd, consagrada articulista del NYT, expone que Donald propina una paliza a los demcratas (https://goo.gl/u3WZLX ) y comenta que el Anticristo (sic) Trump puso en ridculo al PD en la reciente eleccin de Georgia.

Segn Dowd, el grave error del PD es pensar que la locura (sic) de Trump es suficiente para salvarlos.

El congresista del PD Tim Ryan, de Ohio, expresa su malestar: Hemos de estar haciendo algo mal aqu, porque primero, Trump es el presidente, y segundo, seguimos perdiendo frente a sus candidatos. Ryan fulmina que la marca (sic) de los demcratas es txica (sic) y en algunos lugares es peor que Trump.

Dowd comenta que el masivo apoyo de Hollywood no benefici para nada a Jon Ossoff, perdedor del PD en Georgia, donde gast la mayor cantidad de dinero en la historia de una eleccin especial.

Otros errores del PD fue haber proclamado la victoria de Ossoff antes de haberla obtenido y haber convertido la eleccin especial en un referendo contra Trump, lo cual hubiera catalizado su impeachment.

Que conste que Ossoff era un excelente candidato, a mi juicio, pero el problema hoy del PD es que se ha confinado a exorcizar a sus enemigos desde Trump hasta Putin bajo la premisa inexistente de su inmanente superioridad moral, y se ha olvidado de la agenda ciudadana, como en forma estupenda la ha explotado el britnico laborista Jeremy Corbyn en Gran Bretaa (GB).

El PD neoliberal se ha olvidado de que la imagen de los Clinton es execrable y que no se trata de demostrar si son mejores o peores que Trump en el noveno crculo de los avernos dantescos.

Sin duda cuenta la personalidad agradable de los candidatos, pero en poca de crisis cuenta ms la agenda programtica y la confiabilidad en quien tenga la capacidad de implementarla.

El primer problema del PD y de los Clinton en colusin con Obama (uno de los presidentes ms fariseos del planeta, quien mientras te saluda con una sonrisa te apuala por la espalda) fue haber robado la eleccin a Bernie Sanders, admirable judo progresista antisionista, y haber desdeado a la notable senadora Elizabeth Warren.

Si las recientes elecciones en GB sirven de ponderacin, por los lazos noratlnticos con su antigua colonia, el PD para regresar a la ruta elusiva del triunfo, frente a una agenda tan avasallante y distpica como el trumpismo que ha sacudido las despreciadas entraas rurales de EU, lejos de las costas y las megalpolis: desde el cinturn bblico (Bible belt) y el cinturn industrial (rust belt), deber imitar ms a Corbyn y mucho menos el travestismo fallido del neoliberal/laborista Tony Blair.

Bruce Reed y Rahm Emanuel (anterior jefe de gabinete de Obama y hoy fracasado alcalde de Chicago) aducen que el PD debe encauzar su rabia y basarse ms en la crtica de los actos de Trump y no en su impeachment (https://goo.gl/z7Cy12 ).

Breitbart, uno de los pocos portales favorables a Trump, diagnostica que sus triunfos electorales, en especial, el ms reciente en Georgia, demuestran que Estados Unidos se pronuncia en favor de la agenda para crear empleos del presidente (https://goo.gl/CeV6aC ).

Segn Amie Parnes, del portal The Hill, despus de las cuatro derrotas consecutivas, el PD enfrenta una crisis de identidad cuando los votantes blancos (supersic!) de la clase trabajadora abandonaron al partido para irse con Trump (https://goo.gl/KoqrpZ ).

En un Estados Unidos fracturado, el PD busca encontrar la cuadratura del crculo: atraer tanto a los votantes blancos de la clase trabajadora y al electorado progresista.

A mi juicio, el caduco neoliberalismo de los Clinton y Obama se agot y est llevando a su ruina al PD, que se obstina en operar con los mismos parmetros monetaristas y financieristas en un entorno totalmente antagnico y dislocado.

Parnes juzga que existe un movimiento en el seno del PD de cesar de acusar a Rusia (sper-sic!) por la prdida de la eleccin presidencial en 2016.

David Brooks, veterano columnista del NYT proclive al PD, sentenci que la derrota en la eleccin especial de Georgia fue mayscula y que la representante Nancy Pelosi, lder de la minora demcrata, es un lastre. Aadi que existen lmites de ser anti-Trump y que el fenmeno Trump no es meramente casual, sino que est basado en algunas profundas cosas estructurales (supersic!) en la economa (sic) que llevan a la gente a apoyar al Partido Republicano, algunas cosas estructurales profundas en el pas (sic), que la gente es extremadamente desconfiada del gobierno y de Washington (https://goo.gl/jjdcfP ).

Brooks no dice nada sobre la desconfianza a los multimedia y sus fake news: el sndrome Televisa del Mxico neoliberal itamita.

El PD y sus comentaristas/periodistas adscritos, han cado en las provocaciones tuiteras de Trump, en lugar de enfocarse en las verdaderas preocupaciones del ciudadano comn estadunidense.

Suena paradjico que el escatolgico (en su doble significado) ambiente escandaloso, plagado de anatemas y exorcismos contra Trump y Putin de los multimedia que favorecen en su mayora al PD, no tenga resonancia en las urnas. Algo no cuadra en su propaganda de fobias.

El trumpismo, con o sin Donald Trump, es estructural.

http://alfredojalife.com

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/07/02/opinion/010o1pol#texto


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