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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2017

Vergenza ajena

Jaime Galarza Zavala
La Cometa


Uno de los sentimientos ms dolorosos en el ser humano es la vergenza ajena, es decir asumir la culpa de otros en algo que nos concierne a los dems. Por qu asumirla si nos causa pesar, disgusto, incluso rabia? Sin duda porque de alguna manera esa culpa nos corresponde, sea por error, negligencia u omisin. En fin, tambin nos toca.

Lo decimos porque ayer escuchamos a un alto ejecutivo de Petroecuador en entrevista de radio Pichincha Universal, que senta vergenza ajena por las irregularidades cometidas en el ente petrolero, que debera ser smbolo de dignidad ciudadana y de soberana nacional, pues las pilleras y atracos en ese campo cometidos por distintas autoridades a lo largo del tiempo en este caso en la dcada ganada- han sido causa mayor para la pobreza de las mayoras, fuente de crmenes maysculos, palanca para constituir grandes fortunas, enriquecer a la banca chulquera, fomentar empresas secretas en los parasos fiscales y alcahuetear el saqueo de nuestra riqueza por parte de tantas multinacionales petroleras como Anglo, Chevron, Texaco, Gulf, EDC,Halliburton, etc., etc., etc.

Pero no es suficiente tener vergenza ajena. Lo indispensable, lo que no admite dilacin ni contemplacin alguna es destapar la olla podrida del petrleo ecuatoriano, manejado por distintas mafias a lo largo de varios gobiernos, destacndose en este campeonato de corrupcin, en listado incompleto, los de Osvaldo Hurtado, Len Febres Cordero, SixtoDurn Balln, Fabin Alarcn, Jamil Mahuad, Lucio Gutirrez, cuyos sobrevivientes y representantes baten palmas por la apertura del dilogo nacional generosa y democrticamente ofrecido por el presidente Lenn Moreno, al cual cubrieron de insultos durante la campaa electoral, en que los camisas negras del fascismo amenazaban con degollarlo.

Hace 45 aos sali a la luz nuestro libro El Festn del Petrleo, hasta hoy recordado y mencionado por muchos ecuatorianos. Un festn en cuya mesa disfrutaron suculentos manjares y bebidas espirituosas los amos mundiales del petrleo y su corte de bufones y bribones, mientras la masa arrojada a la miseria y el olvido se arrastraba para recoger las migajas sobrantes del festn, para engaar el hambre de sus hijos.

Ahora hace falta escribir el segundo festn, pero ms que ello recuperar la memoria histrica relacionada con el petrleo, para que la nueva generacin cobre conciencia y alimente la necesaria decisin de abrir las cuentas y los cuentos secretos de estas repetidas infamias, para inaugurar la nueva historia de la patria, conducida por banderas de honestidad incorruptible, donde los jefes de tales mafias se hallen arrojados al basurero del pasado o mastiquen su arrepentimiento en la crcel.

Fuente: http://galarzajaime.blogspot.com.ar


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