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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2017

Entrevista a Ricardo Antunes de la Universidad de Campinas (SP-Brasil)
El golpe de Temer busca destruir todas las conquistas sociales del pueblo brasileo

Mario Hernandez
La Maza


Mario Hernndez.- Estamos asistiendo a la peor crisis econmica de la historia contempornea del Brasil?

Ricardo Antunes.- Estamos viviendo desde 2013/14 una crisis profunda que en 2017 tiene en ndices oficiales 14 millones de trabajadores y trabajadoras desocupados. Sin embargo, si miramos los ndices reales hay un grupo grande con trabajo precario y tambin otro gran nmero que no buscan ms empleo porque no se consigue, que se llama desempleo por desaliento.
Es una situacin de crisis profunda, el Producto Interno brasileo vive una retraccin intensa, a esto se suma una profunda crisis social y tambin poltica que no se vive por lo menos desde Collor de Melo, para no hablar de la dictadura militar.

Mario Hernndez.- Es complejo el rol que cumple la justicia en Brasil, un partido judicial que puede destruir el viejo orden pero que no puede construir uno nuevo. Cul es la funcin estratgica de la operacin Lavajato?

Ricardo Antunes.- El poder judicial brasileo en los ltimos aos prcticamente despus del gobierno de Lula, cambi mucho su configuracin. Se cre un partido de la justicia que quiere tener una fuerza superior a la que debera ser su especificidad, el Poder judicial debera ser as como el Ejecutivo y el Legislativo, quien se encarga de hacer cumplir las leyes, pero hay una hipertrofia, un crecimiento muy intenso en el Poder judicial que result en un proceso que consiste en que al mismo tiempo que hay una judicializacin de la poltica, hay tambin un proceso de politizacin de la justicia.
En un momento de una crisis profunda del Poder ejecutivo, que est involucrado en una corrupcin que existe en Brasil desde que el PMDB (Partido Movimiento Democrtico Brasileo), dirige el pas. Hace 50 aos que el PMDB participa en los gobiernos. En este momento con el gobierno de Temer que naci de un golpe parlamentario y judicial, hay un gobierno involucrado en una corrupcin profunda.
La operacin Lava Jato es una expresin por un lado de esta hipertrofia, de este hiper dimensionamiento de la justicia que intentaba en un primer momento alcanzar al Partido de los Trabajadores de Lula y Dilma porque haba sospechas de que haba un vnculo de los gobiernos del PT con los empresarios ricos de la construccin civil de Brasil y tambin con la ms grande empresa de produccin de ganado para la exportacin que hoy atiende a un conjunto inmenso de actividades que es la JBS. La operacin Lava Jato intentaba en un primer momento alcanzar al PT, pero naturalmente para llegar al PT tena que exponer a una parcela de los empresarios y capitalistas que hicieron un pacto de colaboracin con el partido, beneficiando al PT con recursos paralelos, al mismo tiempo que se beneficiaban con los subsidios del gobierno incentivando a producir fuera del pas.
La operacin Lava Jato es una especie de hiper valoracin de un sistema judicial que asume la posicin de un poder paralelo muy fuerte. La corrupcin no fue inventada por el Partido de los Trabajadores, la corrupcin viene de la historia brasilea desde hace muchos siglos, est instalada dentro del aparato de Estado. Entonces, la operacin Lava Jato, ms all de su propuesta inicial de alcanzar al PT, ahora miembros del PMDB y tambin una franja muy rica de la burguesa brasilea estn en la crcel o haciendo un acuerdo para definir cules fueron los errores que se cometieron y cules son los polticos que se beneficiaron de eso.
Para que se den una idea, esta gran empresa brasilea que todava funciona en EE. UU. y en varias partes del mundo financi a dos mil polticos brasileos. Esto cre una situacin muy complicada porque la operacin Lava Jato tiene el apoyo de la poblacin porque comienza a atacar la corrupcin ms profundamente y tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo se unen hoy para atacar al Judicial y hay tambin una divisin muy profunda en ste; una cosa es la operacin Lavajato de Curitiba donde esta su polo central, otra cosa es el Supremo Tribunal Federal donde hay personas que quieren salvar el gobierno de Temer y a los diputados y senadores involucrados en la corrupcin que estamos viviendo, que son muchos.
Entonces, hay una disputa entre el Ejecutivo y Legislativo por un lado contra el Judicial y hay una crisis de ste entre aqullos que estn a favor de Temer y otros que quieren hundir tanto al PT como al PMDB; es una crisis profunda y la operacin Lava Jato es una especie de estado de derecho de excepcin. A partir de un determinado momento las leyes no son cumplidas creando una situacin que se aproxima mucho a un Estado de derecho de excepcin que es una propia contradiccin en sus trminos.

Mario Hernndez.- Podramos decir que hemos asistido, respecto del gobierno Temer, a un golpe dentro del golpe?

Ricardo Antunes.- No. El golpe contra Dilma fue un verdadero golpe, la legislacin no import nada, lo que import fue una condena poltica del centro que apoyaba a Dilma y al PT, que vir a la derecha y una parte de la derecha que apoyaba a Dilma y Lula viraron hacia Temer y le hicieron el impeachment a Dilma. Ese fue un golpe.
El segundo golpe que Temer est haciendo es otro, es hacer aprobar una contra reforma de la legislacin del trabajo, una contra reforma de la previsin social para destruir todas las luchas y las conquistas de aos de lucha de la clase trabajadora brasilea. Este es el segundo golpe, es un golpe de un gobierno ilegtimo que ahora, como tiene la mayora del Parlamento quiere aprobar contrarreformas y generar una destruccin profunda de la legislacin protectora del trabajo sin que este programa haya sido victorioso en las elecciones.
Hay una tensin muy profunda entre el Ejecutivo y el Legislativo contra el Poder judicial, pero no significa que sea un golpe a Temer, porque el judicial no es el responsable de la corrupcin de Temer. El gobierno de Temer es profundamente corrupto, es inaceptable que Dilma haya sufrido una acusacin de corrupcin que ella no practic, mientras que Temer continu practicando durante todos estos aos la misma corrupcin. Entonces, es una crisis econmica, social, poltica y tambin institucional.
Es imposible cualquier previsin, si Temer va a caer, acaba de decir que no va a renunciar, pero la denuncia de la Procuradura general de la Repblica que se present ayer a la noche (26/6) es muy profunda y hay muchos elementos que comprueban una intensa corrupcin de Temer, sus ministros y algunos de sus principales asesores. Tendremos una huelga general el 30 de junio, es muy importante que tenga fuerza y que se desarrolle un proceso de manifestaciones en las calles y plazas pblicas con centenares de miles de personas porque solo esto podr terminar con el gobierno de Temer.
Temer es muy inteligente, su gobierno pertenece al pantano, el Parlamento es un pantano y el gobierno es parte de l, por eso hay una alianza profunda con el Congreso. Si cae Temer caen los diputados que hacen lo mismo que Temer, son corruptos, si no cae, la esperanza de los diputados es conseguir estancar el Lavajato. Es el momento ms duro de la crisis brasilea. Hace tres o cuatro meses yo deca que venimos en una sucesin de crisis interminables, hoy en da hay una nueva crisis y es la ms profunda de la historia brasilea, al punto que el Procurador de la Repblica acusa al Presidente de corrupcin pasiva y de ser el lder de una organizacin criminal que lava dinero. Es la primera vez en la historia republicana brasilea que un Procurador general de la Repblica acusa directamente a un Presidente de la Repblica y a un grupo de sus ministros.

En Brasil, hay lo que Gramsci llamaba una especie de equilibrio catastrfico

Mario Hernndez.- Ha publicado un artculo el socilogo y analista poltico argentino Atilio Born, llamado Temer, el abismo y despus, donde seala que en Brasil se est viviendo una situacin revolucionaria, los de arriba ya no pueden seguir dominando como antes y los de abajo no quieren seguir siendo dominados. Qu opins de esta caracterizacin?

Ricardo Antunes.- Me gusta mucho Atilio Born, soy amigo suyo, es un hombre muy informado de lo que sucede tanto en Brasil como en el resto de Amrica Latina. Yo no le este artculo, voy a responder sin conocer el contenido. Por un lado hay una situacin que tiene estas caractersticas, las clases dominantes no perdieron la capacidad de gobernar, tienen el control, el problema es que no tienen otra opcin que Temer, si lo deponen a Temer, y nombran a alguien por va indirecta a travs del Congreso ser muy difcil que la poblacin lo acepte, porque casi todos estn muy comprometidos con la corrupcin. Por otra parte si hay elecciones directas, tambin es complicado. Por ejemplo, en las encuestas de ayer en San Pablo, Lula aparece en primer lugar y los candidatos de la burguesa no tienen fuerza, han perdido mucho prestigio por la corrupcin. Hay un candidato de derecha neoliberal, parecido probablemente a Macri, que es Joao Doria pero no tiene penetracin nacional, es alcalde de San Pablo. Es un riesgo para la burguesa no tener candidatos, pero yo pienso que no se trata de una crisis revolucionaria, no veo ninguna revolucin en Brasil, para m hay lo que Gramsci llamaba una especie de equilibrio catastrfico, la burguesa no consigue dominar, las clases populares no aceptan esa dominacin y no hay un movimiento revolucionario porque no tenemos movimientos slidos, no tenemos sindicatos involucrados en un proceso revolucionario.
Se trata de un equilibrio catastrfico que no es revolucionario y no permite imaginar una ruptura del orden porque la burguesa es muy poderosa, tiene el aparato burocrtico judicial, tiene completamente en sus manos el aparato represivo y tambin a la clase media que hace al ideario de las personas. Hay movimientos sociales importantes, como el MST, el Movimiento Sin Tierra, el Movimiento Sin Techo, hay otros movimientos de las periferias, de las comunidades indgenas, de los movimientos negros, hay muchos sindicatos de clase, hay partidos ms crticos como el PSOL, el Partido Comunista Brasileo, y otros relativamente pequeos, pero no hay una orgnica revolucionaria. Por eso, respetando mucho a mi querido amigo Atilio Born, en mi criterio hay una situacin de crisis pero que dista de lo que podra definirse como una crisis revolucionaria. Hay una crisis de gobierno, pero no hay una crisis de hegemona burguesa, hay una slida hegemona burguesa al punto que las clases populares quieren el fin de Temer pero no quieren un proyecto alternativo de poder de la sociedad, hay todava muchas luchas a darse en el Brasil como para que maana podamos pasar a un proceso ms radical. No hay una situacin de posibilidad de una revolucin en Brasil, s hay una posibilidad de rebeliones como las de junio de 2013. En ese momento ninguno de nosotros imaginaba que se poda desencadenar una era de rebeliones. Por lo tanto, no vivimos en una era revolucionaria, vivimos en una era de contra revolucin burguesa y tambin en la inminencia de rebeliones y fuerte descontento popular, pero lejos de una situacin revolucionaria.

Fuente: http://lamazarevista.blogspot.com.es/


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