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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2017

El Orgullo en versin bilbana

Ibon Cabo Itoiz
Rebelin


Este ltimo fin de semana se ha celebrado en Madrid, en Chueca, el habitual da del orgullo, pero esta vez como capital mundial a travs de la manifestacin mundial del orgullo LGTB. Una fiesta planetaria donde se ha reivindicado la diversidad sexual para todas las tendencias en el marco de los derechos humanos.

Esta fiesta de dimensiones anti bblicas, ha tenido la cualidad inigualable de acoger en su celebracin principal a Cristina Cifuentes, representante del PP de Madrid y presidenta de la comunidad, as como a Manuela Carmena alcaldesa de la ciudad de Madrid. Unidas en la diversidad, por primera vez la derecha espaola se une a la izquierda en la reivindicacin LGTB. Eso s, an no sabemos si lo hace en clave Sancho Panza para mostrarle el camino correcto al descarriado Quijote o de verdad lo hace por conviccin. Quizs y solo quizs, en breve veremos unos pequeos hilitos de solidaridad conservadora en un ambiente al que como norma de actuacin, no han hecho ms que ponerle trabas.

Bilbao tambin ha tenido su propia manifestacin y su desfile marinero como no podra ser de otra manera. En una ciudad con vocacin atlntica, ante un colectivo luchador y reivindicativo, que tuvo en los Village peoples a un ilustre guardia marina al que todos seguimos con esmero en verbenas, bailes y grandes despedidas, la respuesta de la ciudadana ha sido ejemplar.

Tambin aqu, en Bilbao, ser libre estuvo ms cerca de la contra cultura que del respeto institucional y hoy en da, parece an que solo los cargos pblicos con tendencia sexual diversa participan en este tipo de actos. El jersey de seguridad del macho alfa hetero pesa an en demasa para vivir con libertad un momento de fantstica complicidad mundial.

Sin embargo Bilbao ya tuvo en tiempos de una, grande y libre, al humor como referente reivindicativo. Comic, lenguaje televisivo alrededor de programas como la bola de cristal, contra cultura con el punk y la movida...todo eso fomentaba la libertad sexual mientras Bilbao todava trasquilaba y duchaba a Punkys en su Aste Nagusi en tiempos del seor Robles.... a esto tambin llegamos tarde o estbamos luchando por mantenernos aislados del frente judeo masnico?

Hoy en da, es difcil abstraerse de un desarrollo cultural que ha entregado la llave de los secretos a internet y ha eliminado de facto la limitacin en el acceso a la informacin. Tambin pues en clave sexual, la contra cultura, lo que se sita en frente del modelo clsico institucional, ayuda a la reivindicacin libre y la conquista de espacios de percepcin ciudadana.

Reivindicar el uso de la calle se ha vuelto de unos aos para aqu, una demanda profundamente dificultosa por las innumerables trabas burocrticas, la privatizacin subjetiva del espacio pblico en la cabeza de los vecinos-as (el clsico, esto es as, de toda la vida) y sobre todo, por el miedo a lo diferente, impulsado por los medios de comunicacin como frmula para el mantenimiento del orden social previamente establecido.

Ante esto, los okupas, los Gastetxes y otros elementos de disputa del espacio privado-pblico y en el fondo, la vuelta a la calle o al espacio urbano en desuso, es un mtodo ideal para reivindicar la libertad de cada uno. La colectividad como forma de lucha, nos lleva, tambin en el caso del movimiento LGTB, a reivindicar la conquista de la calle como frmula fundamental de trabajo para una izquierda que ya no reivindica desde el armario.

As pues, el movimiento LGTB y su lucha van unidos de la mano en la construccin de la calle como lugar de esparcimiento. Reivindicar una determinada tendencia sexual en un da al ao, no deja de ser muestra de la falta de normalidad que tiene nuestra sociedad an en este tema. Bilbao no es una excepcin. Nuestro Peter Griffing, particular prefiere centrase en manifiestos, sin explorar con optimismo la ptica de una calle ms abierta, ms accesible, ms participativa, pues no olvidemos que el manual de espacios pblicos en su primer borrador, habl con descaro de la limitacin de las conductas sexuales en la calle. A cuales se refera?

As pues, el sexo, la calle y la libertad de expresin son culturas que van indisolublemente unidas a una transformacin institucional de las formas clsicas de relacin. Ayer el PP de Madrid sali a bailar, mientras el PP Nacional descansaba en Gnova. Hace bien poco el ayuntamiento de Bilbao sali a reivindicar a travs de un manifiesto mientras omita la diversidad, cerraba el uso de la calle y segua sin reformar su reglamento. Quizs cuando la diversidad sexual sea entendida en Bilbao como un elemento integrador ms que reivindicativo, las instituciones irn ms all del manifiesto y derribaran todas las barreras que han tendido desde su propia reglamentacin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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