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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2017

tica entre la posverdad y la plus-mentira"
Semitica de las falacias

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin / Instituto de Cultura y Comunicacin UNLA


Urge intervenir la nocin de posverdad -con una buena dosis de pensamiento crtico- para radiografiarla hasta saber qu contiene y a qu propsitos tributa su uso. Sus definiciones la pintan como una forma emotiva de la mentira para manipular la opinin pblica para subordinar los hechos a las habilidades emocionales del manipulador. Es la mentira que prescinde de los hechos, que los arrodilla ante los intereses del enunciado para revertir (pervertir) la relacin conocimiento-enunciacin. El conocimiento se convierte en producto del enunciado y no al contrario. La realidad se convierte en un estorbo o en una ancdota decorativa -o prescindible- del enunciado. Una figura retrica ms importante que la propia verdad. De cualquier manera parece ser necesario interpelar a la nocin de posverdad con otra nocin de contraste dialctico que llamaremos aqu plus-mentira. Incluso la construccin histrica-social de la verdad debe ser obra crtica.

En todos los sistemas econmico-polticos que dividen a la sociedad en opresores y oprimidos, la mentira es un dispositivo consustancial o, dicho de otro modo, son mentirosos por definicin. Sistema mentiroso que se basa en robar el producto del trabajo, con estratagemas diversas, que usa represin, miedo, armas, idolatras e ideologas. La dictadura de las creencias y las supercheras. Mentiras que se perfeccionan en laboratorios de guerra psicolgica fabricantes de plus-mentira. Ahora quieren imponernos como verdad su reino de la des-honestidad y la anti-poltica. La fachada fagocitando el contenido; las tcnicas de persuasin produciendo crisis de confianza; la poltica hurfana de sociedad. Se trata de aniquilar lo que contradiga, lo que interpele, lo incmodo, lo difcil, lo profundo y lo social. Es un modo ms de la ideologa de la clase dominante en su fase intolerante y excluyente. Uno de sus modos ms extremos y contradictorios que se justifica con posverdades creadas exprofeso y con tono acadmico. Medios para coagular el odio de clase como verdad que aniquila lo otro.

Con la posverdad y la plus-mentira ya no habra rumores falsos todo es verdadero mientras sirva para obturar la realidad. Se la usa para destruir al rol del Estado, para invisibilizar escenarios de represin y crimen, para ocultar fraudes electorales de todo tipo. La posverdad endiosa a los monopolios de guerra ideolgica hacia pblicos entrenados para no exigir pruebas ante ninguna calumnia, pblicos entrenados para omitir re-preguntas y, especialmente, para no interrogarse a s mismos sobre su informacin verdadera. Pblicos entrenados para la pereza mental.

Ellos anhelan audiencias modeladas como repetidoras automticas de falacias dramatizadas por la coyuntura donde domina el punto de vista hegemnico que anula los cnones de veracidad. Que los hechos queden sepultados por el nfasis, por las exageraciones y por todos los estereotipos imaginables. La red de plus-mentiras en que se sustenta la posverdad, se propone recorrer a lo ancho y a lo largo, a lo alto y a lo profundo el cuerpo social para hacerlo adicto a las mentiras. Adicto a la ingeniera de la plus-mentira. Inyectarle odio coagulado en intolerancia para aniquilar lo otro, lo que implique a lo diferente lo que implique a lo popular y a lo revolucionario. Imponer la negacin compulsiva de la verdad su necesidad de existir, negarle su razn de proceder y negarle el ser. La plus-mentira liberada de toda culpa o penitencia. La plus-mentira basada en la inmoralidad misma. El vaco de principios. La desfiguracin alevosa de la realidad cmo signo de clase. El dogmatismo de la falacia, el fundamentalsimo de la irracionalidad impune. Y entonces lo falso es real.

Acaso el plus de la mentira en la posverdad sea su capacidad de consenso aplastante, su manera de obturar la duda. Incluso su glamour autoritario. La plus-mentira basada en componentes dinmicos de usurpacin simblica para asesinar la verdad con las banderas de lo que se niega o se combate. Hitler se hizo llamar socialista, Franco en nombre de Dios produjo matazones diablicas. As que ni la posverdad ni la plus-mentira son novedades ni hallazgos tericos actuales y acaso un factor decisivo, o de su vigencia, sea el uso de las tecnologas subordinndolas a sus fechoras. La tecnologa aporta su prestigio para hacer ms contundente el desprestigio de la verdad. Total pasar nada. Y todo conduce a la anti-poltica.

En esta reflexin hay un litigio filosfico profundo y crtico que atae a la verdad sus bsquedas, encuentros y desencuentros siempre histricos. No sobre el valor de su existencia social e histrica sino sobre sus depredadores aunque en la posverdad se los niegue. Y todo esto pone de relieve la responsabilidad social por la verdad, su lugar y sus desafos. La verdad en cada pliegue de la revolucin, la verdad de las masas y para las masas. La verdad que expresa la tica poltica de la lucha emancipadora. La verdad desde las bases con sus derrotas y sus victorias. La verdad y sus procesos, sus logros reveladores como saltos cualitativos de conciencia y compromiso. La verdad que es tctica inmediata de combate, la verdad revolucionaria siempre. En suma, si el capitalismo anhela manipular la percepcin y las creencias con rumores y calumnias, con sobrecarga acelerada de informacin falsa para decir que hay crisis humanitaria donde hay luchas sociales; para imponer guerras econmicas y decir que la voluntad popular no es confiable o lograr que nadie pueda reconocer la verdad de las luchas y eso deje de tener importancia entonces la plus-mentira tambin es un campo de guerra en la Batalla de las Ideas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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