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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2005

La Francia de abajo...

Mathieu Kassovitz
Rebelin

Traducido por Imanol Haro para Rebelin


Desde hace unos meses, televisiones y radios de todo el mundo estn intentando entrevistarme, para que les d mi opinin sobre los sucesos que estn sacudiendo los barrios pobres de las ciudades de Francia. Desgraciadamente, no puedo responder a todas las peticiones, y por eso he decidido dar mi opinin en mi pgina web.

A pesar de que quiero mantenerme lejos de la poltica, es difcil mantenerse fuera de los desrdenes de los polticos. Y cuando esos desrdenes encienden el odio de toda una juventud, tengo que hacer un gran esfuerzo para no envalentonar a quienes promueven la violencia y para quedarme callado.

Nicolas Sarkozy, que aparece como una estrella de Star ac en el mundo meditico del pas, y que, desde hace unos aos, nos alimenta con detalles sobre su vida privada y ambicin poltica, no puede impedir crear sucesos cada vez que en los sondeos IPSOS baja su nivel de cotizacin. Esta ocasin, Nicolas Sarkozy ha cogido a contrapi a todo aquello que defiende la Repblica Francesa: la Libert, la galit y la Fraternit de un pueblo.

Las declaraciones que hace el Ministro de Interior, futuro candidato a presidente, reflejan no slo su falta de habilidad en la poltica y en el mbito de las relaciones humanas estrechamente unidas, sino la parte puramente demaggica y egocntrica de este futuro pequeo Napolen.

Si los barrios pobres explotan hoy otra vez, no ser por el hasto de la gente que sufre las condiciones en las que tienen que vivir diariamente generaciones enteras de inmigrantes. Desgraciadamente, la lucha entre los jvenes de las ciudades y los policas de Sarkozy que se enfrentan abiertamente no es una lucha poltica. Los coches en llamas son reacciones espontneas y epidrmicas a la falta de respeto del Ministro de Interior con sus comunidades.

A Sarkozy no le gusta esa gente y quiere librarse de esa gentuza a base de golpes de Karcher1 y lo ha dicho alto y claro a las once de la noche en una ciudad que estaba caliente. La respuesta est en la calle.

La tolerancia cero funciona en dos sentidos. Es inaceptable que un poltico (pero, es de verdad un poltico?) se permita desequilibrar una situacin tensada por aos de ignorancia e injusticias, y se permita amenazar abiertamente a todo un sector de la sociedad francesa sin entrar a tratar los problemas verdaderos.

Al actuar como un hombre de guerra, ha abierto una brecha que espero que termine con l. El odio enciende el odio desde hace mucho tiempo y, a pesar de ello, Sarkozy sigue pensando que la represin es el nico modo de impedir la rebelin. Esa voluntad de imponer sus ideas a cualquier precio me lleva a pensar en otros dirigentes contemporneos. Y siento escalofros por la espalda.

La historia nos ensea que la falta de apertura y filosofa entre diferentes comunidades engendran odio y enfrentamiento. La Intimada de los barrios pobres de Pars se parece a los enfrentamientos entre los nios palestinos armadas con piedras y tiragomas y los soldados israeles armados con Uzis2.

La historia se repite por todas partes. El ruido y la furia son los nicos medios de mucha gente para hacer or su voz. Los ataques terroristas que aparecen en diversas secciones de los peridicos son el resultado. Nunca se ha ganado ninguna guerra utilizando el terror para aplastar el terror. Slo sirven para mantenerlos en el tiempo.

Nicolas Sarkozy en un admirador de la mquina de comunicacin de George Bush. Se sirve de los medios de comunicacin para encumbrar su imagen y manipular a la poblacin. Como Bush, no defiende un ideal, nicamente responde a los miedos que l mismo introduce en las cabezas de la gente. Si fuera por l, Francia estara militando en la Caza al terror puesta en marcha por los americanos. Estoy seguro.

Nicolas Sarkozy quiere ser presidente de nuestra repblica y nadie se interpondr en ese camino. Si este hombre no comete ningn error en su estrategia para lograr la presidencia, efectivamente, nada se interpondr en su camino y, en definitiva, su voluntad todopoderosa podr ser satisfecha.

Qu la historia se repite? Claro que s. Siempre. La ambicin por el Poder y el egocentrismo de quienes se creen dueos de la verdad terminan SIEMPRE en una dictadura.

Sarkozy es, ciertamente, un pequeo Napolen. No s si tiene la fuerza suficiente como para convertirse en un gran Napolen, lo que s es que maana ser imposible utilizar la excusa de que no estbamos al corriente.

Mathieu Kassovitz es director de la pelcula La haine (El odio)

www.mathieukassovitz.com

NOTAS DEL TRADUCTOR:

(1) Sarkozy prometi "limpiar" las ciudades con el Karcher, aparato que arroja chorros de agua a alta presin para limpiar las aceras y los muros. Para ms informacin, consultar el artculo Los adolescentes excluidos hacen arder Francia de Flor Beltrn en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=22408.

(2) El subfusil UZI es una de las armas ms conocidas del mundo.

Versiones en francs (original) e ingls en http://www.mathieukassovitz.com/main.htm

Versin en euskara en http://www.berria.info/testua_ikusi.php?saila=mundua&data=2005-11-15&orria=023&kont=988



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