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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2017

Mecenazgos y donaciones de los poderosos

Rafael Silva
Rebelin


"Si Amancio Ortega quisiera ayudar a Espaa y no humillarnos ms como pas, lo primero que debera hacer sera un ejercicio de patriotismo y amor a Espaa y tributar las ventas por Internet de su empresa en Estados Unidos, Canad o Japn en nuestro pas, en lugar de en Irlanda, un paraso fiscal en el que paga slo un 12% de impuesto de sociedades, la mitad de lo que los pequeos y medianos empresarios decentes pagan para que nuestro pas pueda tener carreteras, escuelas, hospitales, aeropuertos, estaciones de trenes, puertos y ambulatorios"
(Ral Sols)

"Qu hacemos entonces? (...) Seguir como hasta ahora, reverenciando al multimillonario cuando dona una msera parte de su fortuna mientras evade todo lo posible sabiendo que si paguese lo mismo que nosotros y nosotras no sera necesaria su caridad indecente?"
(Toms Miguel Ramrez Arvalo, Miembro de la Mesa Estatal del FCSM)



En nuestras despticas sociedades globalizadas bajo el prisma capitalista y neoliberal, son frecuentes los "lavados de cara" sociales de los ms ricos y poderosos (el famoso 1%), para quedar bien con el 99% restante de la poblacin, mediante sus ya tpicas actividades de patrocinio, filantropa, mecenazgo o donaciones. Y as, por ejemplo, en nuestro pas, el fundador del imperio empresarial Inditex, Amancio Ortega, don recientemente 320 millones de euros a la sanidad pblica, en su campaa de lucha contra el cncer. Pongamos en primer lugar un par de datos sobre la mesa para calibrar dicha cantidad en su justo trmino: la primera es que su imperio empresarial gan un 18% ms durante el primer trimestre del ao, en comparacin con el ao anterior. La segunda es que, proporcionalmente y en nmeros aproximados (teniendo en cuenta que su fortuna est estimada en ms de 70.000 millones de euros), es como si alguien hubiera donado 300 euros sobre un total de 70.000. De hecho, se calcula que slo entre 2011 y 2014, este personaje evadi ms de 585 millones de euros a la Hacienda pblica. Pero hoy da estos casos estn muy extendidos en el mbito internacional. Los poderosos y sus famosas obras de caridad son parte del pan nuestro de cada da. Los ejemplos se extienden a patrocinio de diversos eventos, mecenazgo dentro de algn nicho de mercado o tipo de actividades, o como es el caso, donaciones concretas para algn rea de investigacin o desarrollo. Y se extienden tanto al mbito pblico como al privado, es decir, tanto al mundo empresarial como al mbito del organismo pblico o de la Universidad (Ctedras, Fundaciones, Congresos, ciclos, conferencias, jornadas, etc.). Una situacin que se est poco a poco normalizando hoy da, pero que sin duda representa un claro sntoma de alienacin y decadencia social.

Detrs de dichas aparentes acciones altruistas, se encuentra un fenmeno de clara deriva privatizadora de los recursos y actividades pblicas, para ir legitimando dicho proceso. Por poner ejemplos concretos, y tal como nos cuenta Luisa Lores en este artculo para el medio Nueva Tribuna, la AECC (Asociacin Espaola de Lucha contra el Cncer), que se presenta como la gran valedora de la defensa de los pacientes con esta dura enfermedad, est realmente dirigida por Ins Entrecanales (Grupo Acciona), la Banca March y la Fundacin Garrigues. Por otra parte, e intentando ir al fondo de la cuestin, a estas empresas y a sus poderosos dueos y accionistas no les interesa la Atencin Primaria, el ratio de profesionales en la sanidad pblica, la promocin de la salud, o la mejora de los hbitos de vida para disminuir la incidencia del cncer en nuestras sociedades, sino el diagnstico con equipos de alta tecnologa y el tratamiento con costosos frmacos. En ltima instancia no les interesa la salud de la poblacin, sino sus beneficios econmicos. La salud entendida desde un punto de vista integral depende de sus determinantes sociales (tales como la alimentacin, el trabajo, la vivienda, el medio ambiente, etc.), y stos no parecen interesar tanto a los magnates. Adems, no es la falta de dichos equipos tecnolgicos, sino la falta de personal para utilizarlos, lo que aumenta las listas de espera para los pacientes con cncer. La falacia por tanto es absoluta, al pretender presentar como un gran beneficio para la sociedad la donacin interesada de un magnate dentro de un mbito relativo, en este caso, a la salud pblica. Luisa Lores concluye de forma muy grfica e ilustrativa: "Por una sanidad pblica y de calidad para todos, financiada por impuestos al 100%, a travs de una hacienda libre de amnistas fiscales, sin donaciones, mecenas, magnates ni multinacionales en su seno, con profesionales dedicados al sistema pblico y con control de su I+D+i como cualquier empresa que se precie".

Los parmetros de una sociedad justa ya poseen los mecanismos como para no tener que recurrir, aceptar ni agradecer la supuesta generosidad, altruismo o caridad de ninguna persona o entidad privada. Pero es precisamente esta base de la pirmide, es decir, los parmetros de una sociedad justa, los que fallan, en este caso los de una justa y progresiva fiscalidad, que obligaran al seor Amancio Ortega, y a otros muchos como l, a tributar en la medida correspondiente para contribuir de forma justa y equitativa a los progresos, avances y recursos de su sociedad. Por otra parte, nos choca bastante que estos magnates pretendan presentarse tan interesados por la salud pblica (o cualquier otro mbito social), teniendo en cuenta que sus empresas se encuentran deslocalizadas en terceros pases, en los cuales tanto habra que mejorar en lo que a condiciones dignas de trabajo se refiere. En el caso concreto del Grupo Inditex, su ropa se elabora en gran parte en pases como Marruecos, Brasil o Bangladesh, a travs de mano de obra semiesclava mediante subcontratas que obligan a trabajar en condiciones de explotacin salvaje, y cometiendo graves violaciones de los derechos humanos fundamentales. Realmente no tenemos an conciencia suficiente de qu hay detrs de un pantaln de Pull & Bear, de una chaqueta de Massimo Duti o de un vestido de Zara, cuando lo adquirimos en cualquier tienda de cualquier centro comercial de nuestras ciudades. Si desean lavar su imagen y presentarse como empresas ticas y con sensibilidad social, es ah donde tienen que demostrarlo, en vez de ofreciendo regalos o donaciones a cualquier organismo o sector pblico.

Albert Recio lo ha explicado en los siguientes trminos: "La moraleja es clara: uno se hace muy rico a cuenta de pagar mal y eludir impuestos. Y en lugar de utilizar esta riqueza para generar empleo o bienestar social, la utiliza para seguir acumulando activos (que generarn nuevas rentas). Es evidente que, si Inditex pagara mejor a sus empleados directos e indirectos, mejorara sus condiciones de trabajo, y pagara decentemente los impuestos, sus beneficios seran menores y Amancio Ortega no habra sido capaz de construir su actual imperio". Vivimos en una sociedad que mientras jalea los donativos de un magnate para el sector sanitario, ha recortado el derecho universal a la salud, ha implantado copagos a personas de escasos recursos, jubilados o enfermos crnicos, y ha endurecido los requisitos para acceder a las prestaciones por desempleo. Y concretamente en el sector sanitario, ha contribuido a desbordar las capacidades de centros y profesionales, mediante cierres de instalaciones y de quirfanos, falta de material, bajas de trabajadores que no se reponen, cierres de camas y de plantas hospitalarias, o incremento vergonzoso de las listas de espera para determinadas pruebas o consultas. A la vez, se nos agita el mantra de la "insostenibilidad" de los servicios pblicos, as como de las bondades de la llamada "colaboracin pblico-privada" mediante los conciertos sanitarios, llevando hasta la saciedad el mensaje de que la iniciativa privada gestiona mejor que la pblica. Se han posicionado estos magnates de las grandes empresas en este sentido? Son stos los cimientos de una sociedad justa y responsable? Son demostraciones de una sociedad coherente, sensible y decidida a defender los derechos humanos, y la universalidad de sus servicios pblicos?

Por tanto, lo que necesitamos es ms defensa de los derechos fundamentales desde las instancias pblicas, una mayor justicia fiscal, menos colaboracin pblico-privada, menos limosnas de los grandes magnates, y ms inversin pblica en los servicios que garantizan nuestro Estado del Bienestar (educacin, sanidad, dependencia, pensiones, desempleo, servicios sociales, etc.). Todo ello parte de los cimientos de una sociedad justa, que a su vez es precisamente la que impide que existan magnates que posean fortunas tan elevadas a costa de la enorme pobreza, precariedad, exclusin y miseria de gran parte de la poblacin. En el fondo, por tanto, lo que hay detrs de estas "altruistas donaciones" de los poderosos no es ms que una campaa de marketing para el lavado de las conciencias de estos personajes, que se aprovechan de la pobreza espiritual de las actuales sociedades, dominadas bajo los parmetros del salvaje neoliberalismo. La filantropa de estos magnates a nivel mundial (que tuvo su origen en el mundo anglosajn, y est muy extendida en Estados Unidos) ha derivado de hecho en peores servicios pblicos, y por consiguiente, en un incremento de las desigualdades sociales y econmicas. Hemos de revertir estos parmetros, hemos de denunciar la falsa retrica que entiende estos hechos como "buenas noticias", y hemos de situar el foco de atencin sobre las autnticas intenciones de estas campaas y donativos. Un modelo de sociedad justa, avanzada y equitativa jams necesitar las limosnas de los ms ricos y poderosos, entre otras cosas, porque impedir que existan personajes tan ricos y poderosos como para realizarlas.

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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