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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2017

Enfoques cooperativos, hoy
Tiempos de ruptura civilizatoria,tiempos de cooperacin

Jos Yorg
Rebelin


Topami pe jepoyhu, orair ha pokar. Haevmante oreave tesape rojahu. Hima ore porayhu ipoty ha oeop. Ha che ret Paraguay. Teodoro S. Mongels. *



An no se apaga el estridente entusiasmo de la celebracin del Da Internacional del Cooperativismo y ya nos abocamos a realizar algunas incompletas pero necesarias reflexiones enmarcadas en tan magnifico evento.

Bajo la consigna de que "Las cooperativas aseguran que nadie se quede atrs y el tema La inclusin la Alianza Cooperativa Internacional-ACI-, lanz su mensaje al mundo.

Nosotros desde TECNICOOP Conmemoramos el Da Internacional del Cooperativismo con un fuerte mensaje testimonial. Ese mensaje testimonial es una fuerte interpelacin y de reflexin sobre el escenario econmico y social en que nos desenvolvemos, sobre las justas aspiraciones de mejora de vida y de la potencialidad del cooperativismo en todo eso. Este mensaje testimonial desde un pensamiento disruptivo casi configura un reproche. Por qu?

Porque, hoy, en pleno siglo XXI, no asombra-lamentablemente-comprobar que el movimiento cooperativo an padece de atadura dogmtica, compromisos poltico-partidarios, econmicos, frenados por su propia incapacidad de proponer y llevar adelante tareas histricas transformadoras puesto que, sostenidos en la argumentacin expuesta, entendemos que son tiempos de ruptura civilizatoria, y labrar surcos para la siembra de la civilizacin cooperativa.

El accionar de gobiernos que ponen inmensas barreras a la accin educadora cooperativa utilizando marasmos legales e ilegalidades, sortilegios burocrticos e intervencionismo partidarios que aslan de la doctrina cooperativa al pueblo, pueblo que as se sume en la profundidad de la ignorancia supina de sus propios intereses.

En el mundo real, y en especial en Latinoamrica nos enfrentamos al fenmeno de las polticas neoliberales que prosiguen su faena de desguace industrial, la poca que qued en realidad y sus secuelas de profundizacin de la desigualdad social, sin olvidar el deterioro de la democracia por obra y gracia de la corruptela poltica-partidaria.

Est claro, y es necesario subrayar que en un mundo bonito donde se respetaran las leyes y constituciones, la soberana e independencia de las naciones, donde abundaran ejemplos de altruismo, el cooperativismo campeara de manera natural. Pero, como dijo alguien, acertadamente por cierto, el mundo no est hecho tan felizmente.

Encontramos antagonismo en el mundo real que dividen y fraccionan la existencia social en razn de intereses que as se organizan y posesionan. As nos encontramos con hombres que slo poseen ambicin y egosmo, y otros hombres que tienen, potencialmente, enormes posibilidades de generar la fraternidad, la unidad y poner la inteligencia en pos de mejor mundo, as el hombre descubri que la cooperacin es parte central de su naturaleza y que es posible y necesario estimularla con la educacin y la cultura del trabajo cooperativo.

Sabemos de sobra que las actuales sociedades se organizaron y se conservan sobre las espaldas de los expoliados. Pronunciar esta verdad tan evidente no es un descubrimiento por s mismo es, en todo caso, un recordatorio para evitar la somnolencia mental que suele atacarnos.

Recordemos, leyendo una y otra vez el libro de Paul Lambert La Doctrina Cooperativacuando nos ilustra: Al preguntarnos cul es el futuro del movimiento cooperativo, tendremos que mirar y estudiar muy de cerca las especulaciones de Fauquet sobre el sector cooperativo, e investigaremos si es verdad que la cooperacin est destinada a permanecer reducida a un cierto sector de la actividad econmica. Desde ahora advierto que no comparto la opinin de Fauquet sobre este punto. Nosotros tampoco.

Y tampoco olvidamos el carcter transformador del cooperativismo.

En la fraternidad, un abrazo cooperativo!



* (Que se acabe el desamor, rias y deshonestidad, Y ms nosotros que en lgrimas vivimos. Ojal nuestro sentir florezca y se muestre reluciente) Traduccin guaran-castellano: Prof. Segundo Ccp Nez.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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