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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2017

El Banco Mundial acusado de financiar proyectos vinculados al trabajo forzado en Uzbekistn

Annie Kelly
eldiario.es


El Banco Mundial ha sido acusado de financiar proyectos agrcolas en Uzbekistn vinculados al trabajo infantil y trabajo forzoso promovidos por el Estado en la industria de algodn del pas.

En un informe publicado el martes pasado, Human Rights Watch y el Foro Uzbeko-alemn para los Derechos Humanos aseguran haber documentado trabajo forzado sistemtico y casos de trabajo infantil en una zona donde el Gobierno uzbeko est implementando un proyecto de riego financiado por el Banco Mundial.

Los grupos de derechos humanos denuncian que sus investigaciones apuntan a un continuo uso del trabajo forzado en el sector de algodn del pas y afirman que es altamente probable que otros proyectos financiados por el Banco Mundial tambin estn afectados.

El Banco Mundial ha declarado que confa en sus procesos de supervisin y ha sealado que la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) de la ONU, contratada para llevar a cabo el trabajo de vigilancia en el pas, concluy recientemente que no se haba encontrado ningn tipo de trabajo forzado o trabajo infantil en proyectos financiados por el Banco Mundial.

La OIT ha defendido su trabajo de seguimiento de los proyectos y ha invitado a los activistas a compartir informacin con la organizacin y notificar cualquier caso que identifiquen. Uzbekistn es uno de los mayores productores de algodn del mundo. Este sector genera ms de 875.000 millones de euros anuales.

Entre 2015-2016, el Banco Mundial invirti 450 millones de euros en proyectos agrcolas y de regado en todo el pas, con la condicin de que el Gobierno debe cumplir las leyes nacionales e internacionales que prohben el trabajo infantil y el trabajo forzado.

Uzbekistn ha recibido muchas crticas por el uso de mano de obra agrcola obligatoria en su industria nacional de algodn. Se acusa al Gobierno de una movilizacin forzada masiva de gente para trabajar como jornaleros sin remuneracin durante la sesin de la siembra y la cosecha.

Estn encubriendo los abusos

En los ltimos aos, tras las prohibiciones sobre el algodn uzbeko por parte de marcas de moda y comerciantes internacionales alarmados ante la movilizacin generalizada de menores en los campos, el pas se ha embarcado en una serie de reformas para erradicar el trabajo infantil de su industria de algodn. Aun as, los activistas de derechos humanos afirman que el trabajo forzado, y en ocasiones el trabajo infantil, sigue existiendo.

Los investigadores que han trabajado en el informe han realizado cerca de 100 entrevistas a gente de todo el pas. Los entrevistados alegan que fueron objeto o testigos del trabajo forzado o infantil en la industria de algodn.

Afirman que el Gobierno ha obligado a profesores, estudiantes, trabajadores de la salud y otros empleados del sector pblico o privado, y en ocasiones a menores, a recoger el algodn bajo coaccin. Se denuncia que activistas de derechos humanos que intentaron hacer un seguimiento de las condiciones durante la cosecha han sido amenazados, golpeados y detenidos.

El informe afirma que sus entrevistas y el acceso a comunicaciones y documentos filtrados del Gobierno muestran que es altamente probable que otros crditos agrcolas del Banco Mundial e inversiones en educacin estn vinculados a un trabajo forzado continuado.

El Foro Uzbeko-alemn para los Derechos Humanos afirma que el Banco Mundial, al elegir una supervisin limitada e inefectiva, ha estado encubriendo efectivamente los abusos gubernamentales. El Banco Mundial est encubriendo el sistema de trabajo abusivo de Uzbekistn en la industria de algodn, seala Umida Niyazova, directora de la organizacin. El apoyo del Banco Mundial a estos proyectos ha creado la impresin de que Uzbekistn est trabajando de buena fue para acabar con el trabajo forzado, cuando esto no es as.

Tanto el Banco Mundial como la OIT han cuestionado las conclusiones del informe. El Grupo Banco Mundial no consiente el trabajo forzado de ningn tipo y se toma en serio las informaciones sobre incidentes en el sector del algodn en Uzbekistn, ha sealado un portavoz de la institucin. Seguimos expresando nuestras fuertes preocupaciones en materia laboral al Gobierno de Uzbekistn y hemos estado trabajando con la OIT para poner en marcha un robusto programa de monitoreo, ha aadido.

El banco ha explicado que en febrero de este ao, tras una serie de viajes de supervisin, la OIT no identific incidencias de trabajo infantil ni trabajo forzado en los proyectos agrcolas, de agua y de educacin apoyados por el Banco Mundial.

Una supervisin limitada

En el informe, las organizaciones critican a la OIT por su supervisin de los proyectos del Banco Mundial. Se afirma que las operaciones de supervisin de la OIT sobre las condiciones de trabajo en los campos de algodn se han llevado a cabo bajo la presencia de oficiales del Gobierno con una poltica de pedir a la poblacin local que declare si ha sido coaccionada para trabajar.

La OIT es una agencia de la ONU tripartita compuesta por empleadores gubernamentales y representantes de los trabajadores. La colaboracin de la OIT con el Gobierno Uzbeko y organismos alineados con l socava la efectividad de sus trabajos de supervisin, que no reflejan la realidad sobre el terreno, explica Jessica Evans, de Human Rights Watch.

Beate Andrees, director del departamento de principios y derechos fundamentales de la OIT, afirma: El Banco Mundial nos ha contratado para hacer esta supervisin y nos ha permitido arrojar luz sobre las vulnerabilidades del trabajo forzado y entablar un dilogo con el Gobierno de Uzbekistn, lo que ha creado un cambio positivo de un ao a otro.

La presencia del Banco Mundial en Uzbekistn ha ayudado claramente a traer un cambio positivo y hemos visto un ritmo extraordinario en el progreso de Uzbekistn respecto a las reformas en la industria de algodn, asegura Andrees.

El nuevo presidente del pas, Shavkar Mirziyoyev, ha prometido cambio tras dos dcadas de gobierno autoritario bajo Islam Karimov, de cuya muerte se inform en septiembre de 2016. La OIT y Human Rights Watch coinciden en que el nuevo liderazgo es una oportunidad para los gobiernos e instituciones internacionales para presionar por amplios cambios en el sector del algodn.

Traducido por Javier Biosca Azcoiti.



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