Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2017

Capitalismo de compinches en la Florida y ms all

Max J. Castro
Progreso Semanal


MIAMI. Jeff Atwater, director financiero de la Florida, renunci recientemente. La dimisin del contralor del estado no sera normalmente una gran noticia. Qu porcentaje de floridanos ha odo hablar de Jeff Atwater o sabe lo que hace el director financiero del estado? Resulta que la historia del trabajo de Atwater y sus ltimos pensamientos, reportados en The Miami Herald (2 de julio), es ms interesante de lo que parece.

El trabajo de Atwater era velar por los $83 mil millones que el estado gasta cada ao. Su desafo no era slo descubrir dnde va todo, esa es la parte fcil en comparacin con el resto. El desafo ms duro era asegurarse de que el proceso por el cual el dinero fue asignado era honesto, justo y abierto. Lo que Atwater tena que decir al partir deja claro que esto era una Misin: Imposible. Las implicaciones de eso son importantes para los ciudadanos de la Florida y representan una leccin para los otros 49 estados y el gobierno federal.

Comenzar con un hecho bsico. A estas alturas, en este estado, la privatizacin ha sido salvaje. El gobierno de la Florida, bsicamente, ha sido entregado a los negocios. La prueba ms clara de que esto es un hecho y no noticias falsas es que este ao el estado contratar a los negocios ms de $60 mil millones de los $83 mil millones que gastar. Eso significa que las empresas privadas realizan casi las tres cuartas partes (72 por ciento) del trabajo del estado.

Es un bonito plan para entregar una gran parte de lo que el pblico paga al estado en impuestos a un nmero relativamente pequeo de contratistas privados que se benefician ricamente y operan bajo un conjunto muy relajado de controles estatales. El resultado es el capitalismo de compinches. Es una frmula para el fraude, el derroche, el abuso y la corrupcin en otras palabras, el conjunto idntico de males que los privatizadores y los polticos usan para calumniar al gobierno, asumir sus funciones y beneficiarse del dinero pblico.

Atwater intent reducir algunos de los peores abusos de este status quo intrnsecamente incorregible introduciendo una dosis de transparencia. Pero como exlegislador estatal, que saba de primera mano lo fcil que era para los legisladores insertar en las facturas clusulas especiales para favorecer a los clientes, debi haber sabido que estaba luchando contra molinos de viento.

El enorme papel que desempean los contratistas privados en el desempeo del trabajo de este estado y de otros y cada vez ms el del gobierno federal se ha vendido como la forma de llevar al gobierno hasta el nivel supuestamente alto de eficiencia de los negocios. En su lugar, en esencia el estado permite que sus contratistas hagan lo que les plazca, pagando ms por menos, poniendo as la mentira al argumento de la eficiencia.

Segn el Herald, el estado:

Pero nada de esto sucede por la presunta ineficacia del gobierno. En cambio, refleja el funcionamiento eficiente de un sistema corrupto. Como Atwater explic, cuando el estado fracasa en obligar a un contratista a reconocer su incumplimiento: No hay que ir muy lejos para rastrear eso hasta un cabildero que tena un cliente.

El Herald describi a Atwater como el perro guardin financiero del estado. Pero haba tantas restricciones acerca de lo que Atwater poda hacer y tantas formas de darle la vuelta que, como perro guardin, era ms un pomerania que un pastor alemn. No es de extraar que, al salir del gobierno, Atwater suene como un reformador frustrado.

El tipo de cosas a las que se enfrent Atwater son omnipresentes en la Florida y tienen efectos perversos. La legislatura de este ao obligar a los distritos de escuelas pblicas a entregar su escaso dinero a escuelas autnomas, las cuales se administran en forma privada. Apuesto a que eso se puede rastrear a uno o ms grupos de presin. Eficiencia? Este ao las escuelas pblicas de Miami-Dade superaron a las escuelas charter.

Este modelo de capitalismo de compinche, corrupto e ineficiente, es exactamente lo que el presidente Donald Trump quiere usar si alguna vez se decide a poner en prctica ese enorme proyecto de infraestructura que prometi durante la campaa. Eso est en consonancia con el celo ideolgico de Trump y de los republicanos para redistribuir los ingresos hacia arriba, por ejemplo, mediante el uso de dlares que se pagan por la atencin mdica vital para los pobres con el fin de conceder un gran recorte fiscal a millonarios y multimillonarios.

Si alguna vez se pone en prctica, el plan de infraestructura de Trump convertira el dinero pagado por el pblico por medio de impuestos para hacer cosas como construir carreteras en ganancias para contratistas que cobrarn de ms por construirlas y luego le cobrarn al pblico una tarifa por usarlas. Es el esquema arquetpico republicano: al pblico lo clavan por ambos lados y es todo ganancia para los especuladores.

Que esta manera de gobernar se ha vuelto tan predominante, desde la residencia del gobernador a la Casa Blanca, parece desconcertante en un pas que se supone es una democracia. Por qu no expulsamos a los pcaros? Se han escrito volmenes sobre esta cuestin y se escribirn muchos ms. Tal vez los ultrajes de la era Trump harn que ms estadounidenses se den cuenta de hasta dnde este pas se ha alejado de la democracia y se rebelen.

Puede estar empezando a suceder. Los excesos ideolgicos de la extrema derecha gobernante podran movilizar a todos los dems contra ellos. Es una buena seal cuando, en el fin de semana del 4 de julio, dedicado a celebrar la democracia y la independencia, comer perros calientes y beber cerveza, los manifestantes salieron a las calles para exigir el enjuiciamiento de Trump.

Fuente: http://progresosemanal.us/20170705/capitalismo-compinches-la-florida-mas-alla/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter