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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2017

Nicols Hernndez Guilln presenta en Valencia los poemas y crnicas de su abuelo durante el conflicto
Nicols Guilln, un poeta comunista en la guerra de Espaa

Enric Llopis
Rebelin


Reconocido como el Poeta Nacional de Cuba, la obra de Nicols Guilln (1902-1989) lo es tambin poltica, epistolar y periodstica (en los aos 30 particip muy destacadamente en revistas como Resumen o Medioda). Autor de Motivos de son, Sngoro Cosongo, las Elegas, La paloma de vuelo popular y El gran zoo, su poesa introdujo las aspiraciones populares del negro. Tal vez en ese punto resida su carcter universal. Guilln permaneci exiliado en la etapa final de la dictadura de Batista, volvi a Cuba tras la victoria de la Revolucin, en 1959, donde form parte del Partido Comunista y se implic en la edificacin del socialismo. Tambin fue uno de los fundadores y primer presidente de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Un periodo de la biografa de Guilln reviste hoy mxima actualidad. Se trata del momento en que el poeta parti de Mxico a Espaa, con el fin de participar en el Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, cuyo 80 aniversario se celebr el pasado cuatro de julio. Ese da del ao 1937 se inaugur el Congreso en Valencia, capital de la II Repblica desde noviembre del ao anterior, debido al asedio que sufra Madrid. Se celebraron sesiones del magno congreso de escritores en Valencia, Madrid, Barcelona y Pars, en las que participaron ms de un centenar de intelectuales antifascistas. En Espaa Nicols Guilln conoci a Antonio Machado, Jos Bergamn, Rosa Chacel, Luis Cernuda, Emilio Prados o Miguel Hernndez; tambin se relacion con Alberti, Neruda, Csar Vallejo y Len Felipe; y se encontr con Octavio Paz y Alejo Carpentier.

Todava en Mxico, en mayo de 1937, Nicols Guilln escribi Espaa. Poema en cuatro angustias y una esperanza, que se public dos veces ese ao. Este poema y otros del mismo autor, adems de crnicas y evocaciones aparecen recogidos en el libro Espaa. Poemas y crnicas sobre una guerra antifascista, presentado en el Centre Octubre de Valencia por el nieto del poeta, Nicols Hernndez Guilln. Editado por Sensemay, en la publicacin del texto han colaborado la Asociacin Valenciana de Amistad con Cuba Jos Mart y el Ayuntamiento de Buol (Valencia). Matemtico de profesin (se doctor entre La Habana y Belgrado), militante del Partido Comunista y presidente de la Fundacin creada en 1991 para difundir el legado de su abuelo, Hernndez Guilln recuerda la trascendencia de la guerra espaola de 1936 en Cuba. Se puso de manifiesto en vivas polmicas como las que mantuvieron el ultraconservador Pepn Rivero, director de Diario de la Marina, y el poltico Eduardo Chibs, fundador del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) en 1947 con un rotundo lema: Vergenza contra dinero.

A las discusiones en los peridicos se agreg otro hecho de inters, el de los cubanos que se trasladaron a Espaa para combatir como voluntarios durante la guerra civil; segn algunas fuentes, llegaron a los 1.400, de los que ms de un centenar fallecieron. Cuba se convirti en el pas que ms brigadistas internacionales aport, proporcionalmente a su poblacin, subraya Nicols Hernndez Guilln. Otro ejemplo de compromiso palmario es el del periodista Pablo de la Torriente Brau, uno de los grandes reporteros de la historia cubana, fallecido en el frente de Majadahonda (Madrid) en diciembre de 1936, cuando informaba en calidad de corresponsal para las revistas New Masses de Nueva York y El Machete de Mxico, entre otras. Tambin fue designado Comisario de Guerra y miembro del Estado Mayor del 109 Batalln de la Sptima Divisin. Tena 35 aos cuando muri de un balazo en el pecho; tres semanas antes haba conocido a Miguel Hernndez, quien le dedico una elega. Las apasionadas cartas y crnicas de Pablo de la Torriente en Espaa fueron publicadas en abril de 2016 por la editorial Dyskolo.

La crtica otorga a Espaa. Poema en cuatro angustias y una esperanza un significado especial. Segn Nicols Hernndez Guilln, se trata de una de las grandes elegas de su autor, muy sentida, honesta y la nica que tuvo un carcter urgente. Porque escriba sus versos a mano y con lpiz, y despus los dejaba reposar. Siempre tena modificaciones que hacer. En la angustia primera Miradas de metales y de rocas- repite el poeta a modo de estribillo: Ni Corts, ni Pizarro/(aztecas, incas, juntos halando el doble carro)./Mejor sus hombres rudos/saltando el tiempo. Y en el ncleo de la elega, lamenta: Miradla, a Espaa, rota!/Y pjaros volando sobre ruinas,/y el fachismo y su bota,/y faroles sin luz en las esquinas,/y los puos en alto,/y los pechos despiertos,/y obuses estallando en el asfalto/sobre caballos ya definitivamente muertos. As observa la realidad espaola en el poema La voz esperanzada: Vindote estoy las venas/vaciarse, Espaa, y siempre volver a quedar llenas;/tus heridos risueos,/tus muertos sepultados en parcelas de sueos;/tus duros batallones,/hechos de cantineros, muleros y peones.

Nicols Guilln, Juan Marinello, Alejo Carpentier, Flix Pita Rodrguez y Leopoldo Fernndez Snchez integraron la delegacin cubana en el Segundo Congreso Internacional de Escritores. Invitado el evento por Neruda y Alberti, Guilln intervino en dos ocasiones, en Madrid y la sesin de clausura en Pars. En uno de los discursos denuncia el rasgo antidemocrtico principal del fascismo: dividir a la humanidad por criterios raciales. Dicen que existe una pretendida raza superior, seguramente blanca y pretendidamente rubia. Pero Guilln afirma que llega a Espaa como hombre negro; y que ha nacido en un pas donde los negros representan una parte muy importante del pueblo, a cuya formacin espiritual han contribuido. Fueron 300 aos de esclavitud que permiten, segn el poeta, sufrir por la tragedia de la Espaa republicana. Expres tambin la misma idea en primera persona y en verso: Yo,/hijo de Amrica,/hijo de ti y de frica,/esclavo ayer de mayorales blancos dueos de ltigos/colricos;/hoy esclavo de rojos yanquis azucareros y voraces;/yo chapoteando en la oscura sangre en que se mojan/mis Antillas.

El acto organizado en el Centre Octubre por la asociacin Jos Mart conmemor tambin el 115 aniversario del natalicio de Nicols Guilln. El poeta, afirma su nieto, reserv un gran amor y cuidado por los nios, para l fueron lo ms importante. Puede constatarse en la literatura infantil del autor cubano, pero tambin en los discursos del Congreso de 1937. El poeta negro y antiimperialista cont el encuentro que mantuvo con un nio en un pequeo pueblo, camino de Madrid. El menor, que no haba cumplido diez aos, vesta con unos pequeos pantalones; pero lo llamativo eran los tatuajes que exhiba en los brazos: mueran los fascistas y No pasarn. El nio, que viva con su madre, abandon Madrid por culpa de las bombas fascistas. Su padre haba muerto en el frente; tambin murieron dos hermanos de su edad, ametrallados por los aviones mientras jugaban en casa. Aqu todos somos pobres, le dijo el nio, pero para que ganen los fascistas tendrn que matarnos a todos.

Nicols Hernndez Guilln destaca la relacin que trab el poeta con los intelectuales espaoles. Alberti fue su gran amigo espaol, siempre pudo contar con l, incluso en los momentos ms difciles. En febrero de 1959 escribe una carta a Rafael Alberti y Mara Teresa Len, en la que les informa de los nuevos tiempos: Aqu estamos en un clima de verdadera revolucin y la consigna es protegerla y hacerla avanzar; visto de cerca, Fidel Castro mejora, si ello es posible, la excelente impresin que da visto de lejos. Guilln entrevist a Miguel Hernndez en Valencia (Un poeta en espardeas). Federico Garca Lorca muri fusilado el 18 de agosto de 1936, en el camino de Vznar a Alfacar (Granada). A Nicols Guilln, la muerte de Federico le conmocion muchsimo, destaca su nieto y presidente de la fundacin. En la cuarta angustia le canta el poeta cubano: Federico! Dnde el gitano se muere? Dnde sus ojos se enfran? Dnde estar, que no viene! Adems, Manuel Altolaguirre edit el libro Espaa. Poema en cuatro angustias y una esperanza. En la revista Medioda, Guilln calific a Jos Bergamn de un gran escritor catlico, una inteligencia en carne viva, que frente a los malabaristas de la palabra, profundiza en las maravillosas dimensiones de la realidad.

El autor de Sngoro Cosongo visit tambin los frentes de la contienda espaola, donde habl con dirigentes, soldados republicanos y voluntarios cubanos. El resultado de los escritos, entrevistas y apuntes se publicaron en la revista Medioda y en un libro, Hombres de la Espaa leal, editado en la capital cubana en 1938. Nicols Guilln comparti la autora y las entrevistas previas con Juan Marinello, tambin especialista en la obra de Jos Mart. Permaneci en Espaa entre julio de 1937 y febrero de 1938. Unos meses antes de la llegada, neg en un texto publicado por la Universidad Autnoma de Mxico la consideracin de artista puro. Al contrario, se senta vinculado a las inquietudes y angustias de la vida: desde el amor, hasta el pago del alquiler de la casa. Y a la misma lnea humana que, Neruda, Machado, Alberti o Miguel Hernndez. Por eso rechazaba la conversin del negro en mero exotismo. Y recordaba, en 1945, que millones de negros se debatan en el sur de Estados Unidos en la ms terrible esclavitud; vctimas de linchamientos, hambrientos, desesperados No todo es tambor, macumba, rumba, vod.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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