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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2017

Mitologas de la Argentina neoliberal

Gabriel Cocimano
Rebelin


Organizada alrededor de ciertas mitologas e imaginarios, la construccin ideolgico-cultural del neoliberalismo goza en la Argentina -y en gran parte del mundo- de un predicamento profundo. A pesar de la debacle que sus polticas causaron, causan y causarn en vastos sectores populares, la batalla cultural por su consolidacin sigue librndose en varios frentes. Incluso se da el paradjico caso de que una alta proporcin de ciudadanos vulnerados por las actuales polticas del macrismo contina denigrando a esa imprecisa trama discursiva llamada populismo.

-La primera de esas mitologas neoliberales circundantes es la que vincula precisamente a ese populismo con la corrupcin. Como si se tratase de una huella gentica, todo ser despreciable y amoral slo puede formar parte de las filas populistas. Por el contrario, los republicanos honestos y moralistas tienen como inevitable destino su adscripcin al neoliberalismo. Un imaginario candoroso y rampln, pero que sin embargo suele multiplicarse en los medios hegemnicos, y cuenta con interminables adeptos.

-Estamos haciendo lo que debamos hacer, expres un enjundioso Macri al conmemorar el da de la bandera en Rosario, ante un exiguo puado de invitados. Aluda aqu al padecimiento popular provocado por sus medidas econmicas. He aqu el mito del sacrificio popular en pos de la salvacin de la patria, destruida por las fuerzas del mal. Como si fuera una metfora del sacrificio cristiano -en donde la vctima (el pueblo) concentra en s misma todo el pecado- el martirio es liberador, ya que despus del sufrimiento (el ajuste econmico) sobreviene el bien y la salvacin nacional.

-Hay un sector de la sociedad que insiste en volver al pasado, asegur el presidente en una entrevista a la cadena alemana DW. El verdadero responsable de la actual crisis no parece ser su programa de gobierno sino el pasado populista. La bonanza slo sobrevendr si no se discontina el ciclo neoliberal: el temor al eterno retorno del populismo espanta a los inversores y demora el crecimiento de la Nacin. Nadie va a invertir en Argentina hasta que Cristina sea juzgada y condenada, titul das atrs la prensa canalla, aludiendo a supuestos voceros empresarios que clamaban castigo contra el populismo como condicin necesaria para invertir en el pas.

-El origen de algunas de estas mitificaciones puede leerse en una novela de 1957, La rebelin de Atlas, de la escritora norteamericana Ayn Rand. En la obra, la elite rica y emprendedora es explotada por los parsitos (las clases populares) que conforman la sociedad, y que permanecen ociosos viviendo de los impuestos y altos salarios que aquella les proporciona. De pronto, esos espritus productivos comienzan una prolongada huelga que trae aparejado el empobrecimiento general. De este modo el titn Atlas, la figura mitolgica que simboliza a esa elite productiva, deja de sostener el mundo sobre sus hombros, tal como en su representacin icnica.

De acuerdo a este relato, los altos impuestos y el costo de los salarios conspiran contra la fortaleza de Atlas para sostener el mundo. Si aquellos espritus productivos se retiran (por ejemplo, las inversiones no llegan) el mundo se desploma. El populismo favorece a los parsitos de las clases ociosas, a travs de impuestos desmedidos a los ms ricos y salarios altos para los trabajadores. Veamos como lo dice Macri: cuando (un trabajador) no cumple, cuando le hace trampa al sistema, cuando fuerza un ausentismo, cuando inventa un juicio o cuando pone un palo a la rueda, complica al resto de la sociedad. Por tal razn, sobreviene la huelga de la elite emprendedora. La bicicleta financiera parece ser el instrumento que alegoriza la huelga: esos espritus dejan de producir para generar slo ganancias especulativas.

-Que el culpable de la rebelin de Atlas es el propio trabajador lo expres meridianamente el propio presidente: las Pymes estn en quiebra por los juicios laborales. Lejos de ser afectadas por las importaciones, el obsceno aumento de las tarifas y la cada del consumo, las pequeas y medianas empresas parecen estar siendo jaqueadas por los propios trabajadores, que privilegian su inters personal al general. Siguiendo esta hiptesis, se puede afirmar que los juicios laborales comenzaron, junto con la quiebra de las Pymes, en diciembre de 2015 (!).

-No existe un sujeto colectivo para el imaginario neoliberal. Casi que su figura seera es el emprendedor. A diferencia del sujeto moderno afirma el psicoanalista Jorge Alemndiversificado en sus fronteras jurdicas, religiosas, institucionales, etc., el sujeto neoliberal se homogeneza, se unifica como sujeto emprendedor, entregado al mximo rendimiento y competencia, como un empresario de s mismo. El emprendedor es la exaltacin del espritu individualista neoliberal, la contracara de lo comunitario. Para aquel, lo colectivo desvitaliza a la sociedad, la vuelve ociosa. De all que las asociaciones gremiales y polticas conspiran contra esa sociedad, perturba su armona. Las organizaciones obreras y la negociacin colectiva afirm cidamente el periodista George Monbiot, de The Guardian- no son ms que distorsiones del mercado que dificultan la creacin de una jerarqua natural de triunfadores y perdedores. La desigualdad es una virtud: una recompensa al esfuerzo y un generador de riqueza que beneficia a todos.

Segn esta concepcin, los altos sueldos de un trabajador medio son una ficcin, un beneficio que solo le asiste al emprendedor, su premio por vivir permanentemente en relacin con lo que lo excede segn palabras de Jorge Alemn el rendimiento y la competencia ilimitada. Para el presidente argentino, hasta el mismsimo Manuel Belgrano quien desde su fortuna familiar y personal para dedicarse a la causa revolucionaria- es un emprendedor (!).

Innovador, creativo, dueo de su propio destino, el emprendedor simboliza al sujeto neoliberal, con su lgica competitiva, empresarial, su aureola zen y sus dispositivos de gestin y evaluacin. El comentado spot publicitario del Chevrolet Cruce, llamado Meritcratas afirm Jos Natanson en un artculo en Le Monde Diplomatique- invitaba a imaginar un mundo en donde cada persona tiene lo que merece, donde el que lleg, lleg por su cuenta, sin que nadie le regale nada () para concluir: El meritcrata pertenece a una minora que no para de avanzar y que nunca fue reconocida. Hasta ahora. Esta mirada profundamente darwinista, en la que solo algunos pocos poseen las condiciones estructurales para desarrollarse y en donde las grandes mayoras quedan excluidas, es una marca en el orillo del neoliberalismo.

-A esas mayoras no emprendedoras ni meritocrticas solo les corresponde el esfuerzo intil e interminable del hombre, metaforizado en el mito de Ssifo. El castigo de Ssifo, un semidis de la mitologa griega, consista en subir una pesada piedra por la ladera de una montaa empinada y, cuando estuviese a punto de llegar a la cima, la roca caera hacia el valle, para que l nuevamente volviera a subirla; as en lo sucesivo y por toda la eternidad. Los beneficios de los altos y medianos ingresos estn vedados a las mayoras: a ellos solo les corresponde el mundo de la flexibilizacin y la incertidumbre.

-Otra de las mitologas est relacionada con la idea de destruir para edificar: el mito del Ave Fnix, la muerte y el renacimiento. El neoliberalismo parece tener la conviccin de que la destruccin creativa propia del capitalismo segn Jos Natanson- permitir compensar los puestos de trabajo desaparecidos en las ramas improductivas con nuevas oportunidades laborales en sectores ms competitivos. Por lo pronto, el efecto provocado ha sido, es y ser el inverso: no aparecieron ni aparecern las ofertas laborales en los sectores competitivos, al menos, hasta que no se modifiquen las leyes laborales y se imponga la flexibilizacin. Con lo cual, esos puestos de trabajo de calidad prometidos mutarn en trabajo precario. Sin embargo el singular mensaje es: no hay que preocuparse por el cierre de fuentes de trabajo; es parte de un proceso creativo del mercado que terminar engendrando riquezas (!)

-Por fin, el merecido enriquecimiento de unos pocos har posible la supervivencia de todos. Es una recompensa para los espritus emprendedores y una solucin para las mayoras, que recogern los frutos del goteo de la riqueza ajena. Muy lejos de la realidad, este concepto del derrame ms que mitologa, una zoncera ilustra a la perfeccin lo que Paul Krugman define como ideas zombi, denominadas as por ser creencias polticas que deberan haber sido abandonadas hace mucho tiempo ante las pruebas y la experiencia, pero que simplemente siguen arrastrando los pies.

-Al igual que la vieja concepcin neoliberal de reducir los gastos para achicar el dficit: el recorte siempre comienza y termina por los ms desprotegidos. Las quitas de beneficios a jubilados, discapacitados, viudos y dems, forman parte de lo que el mismo Krugman llama polticas vampiro, no tanto porque chupen la sangre (aunque tambin por eso) sino porque no pueden soportar la luz del da.

La campaa electoral del macrismo apelar a la demonizacin del pasado populista, exorcizando el presente sombro con un relato de palabras e imgenes inverosmiles e inventando un futuro ms tolerable y luminoso. Una forma de ganar tiempo, para jugar a augurar un crecimiento y una bonanza basados en ninguna realidad que lo sustente.

Gabriel Cocimano (Buenos Aires, 1961) Periodista y escritor. Todos sus trabajos en el sitio web www.gabrielcocimano.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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