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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2017

Antes del alba. La gentica y el Gnesis

Nicholas Wade
El Viejo topo


Se ha afirmado a menudo y de una manera confiada que el origen del hombre nunca ser conocido, pero la ignorancia genera confianza con ms frecuencia que el conocimiento; los que saben poco, y no los que saben mucho, son los que ms positivamente afirman que tal o cual problema nunca ser resuelto por la ciencia.

Charles Darwin, El origen del hombre

Si viajamos hacia atrs en el tiempo para adentrarnos en el pasado humano, la evidencia histrica es lo suficientemente abundante durante los doscientos primeros aos y luego disminuye rpidamente. Al llegar a la marca de hace 5.000 aos, el registro histrico desaparece completamente y cede el testigo a los mudos yacimientos arqueolgicos. Yendo an ms atrs, incluso estos se van volviendo cada vez ms raros durante los siguientes 10.000 aos, y se desvanecen casi por completo cuando llegamos a la marca de hace 15.000 aos, la fecha de los primeros asentamientos humanos. Antes de esto, la gente viva una existencia nmada basada en la caza y en la recoleccin. No construan nada y no han dejado detrs casi nada permanente, salvo unas cuantas herramientas de piedra y las notables pinturas rupestres en algunas cuevas de Europa.

Retrocedamos otros 35.000 aos y llegaremos a la marca de hace 50.000 aos, la poca en que la poblacin ancestral humana todava estaba confinada en su tierra natal en algn lugar del nordeste de frica, aunque ya haba empezado a mostrar los primeros signos de una conducta moderna. Si este es el momento en el que empieza la historia humana moderna, entonces el registro escrito solo da cuenta del 10 por ciento de ella; el 90 por ciento de la historia humana parece irremediablemente perdido.

Sigamos retrocediendo hasta el ms temprano punto de partida del relato humano, el perodo, unos 5 millones de aos atrs, en el que las criaturas simiescas que estaban en el origen de la rama del linaje humano empezaban a separarse de las que estaban en el origen de la rama del linaje de los chimpancs. La nica evidencia fsica de todo este perodo, que vio la evolucin del simio a la forma humana, es un puado de crneos abollados y unas cuantas herramientas de piedra.

Aparentemente no era posible obtener un conocimiento ms profundo de estos dos perodos desaparecidos: los 5 millones de aos de la evolucin humana, y los 45.000 aos de la prehistoria. Pero en los ltimos aos un nuevo y extraordinario archivo ha pasado a estar disponible para aquellos que estudian la evolucin humana, la naturaleza humana y la historia. Me refiero al registro codificado en el ADN del genoma humano y en las versiones del mismo que llevan consigo todas las poblaciones del mundo. Ya hace tiempo que los genetistas contribuyen al estudio del pasado humano, pero ltimamente, desde que determinaron la secuencia completa de las cadenas de ADN del genoma humano el ao 2003, lo estn haciendo de un modo particularmente fructfero.

Cmo es que el genoma humano, especficamente formado para favorecer la supervivencia en el presente, tiene tantas cosas que decirnos acerca de nuestro pasado? Como depsito de la informacin hereditaria que est en un proceso constante de cambio, el genoma es como un documento que est siendo incesantemente revisado. La forma en que cambia este documento es tal que cada una de sus redacciones conserva evidencias de los borradores anteriormente redactados, y estos, aunque no son fciles de interpretar, proporcionan un registro que se remonta muy lejos en el pasado. El genoma, por consiguiente, puede ser interrogado a muy diferentes escalas temporales. Puede proporcionarnos respuestas a preguntas relativas al Adn gentico, un hombre que vivi hace 50.000 aos y cuyo cromosoma Y llevan todos los hombres que viven actualmente. O podemos hacerle preguntas acerca de cosas que ocurrieron hace apenas un par de siglos, como por ejemplo si Thomas Jefferson, el tercer presidente de Estados Unidos, tuvo una familia secreta con su amante, la esclava Sally Hemings.

Desde Adn a Jefferson, el genoma est ayudando a los investigadores a crear una imagen nueva y mucho ms detallada de la evolucin humana, la naturaleza humana, y la historia. De la gran oscuridad est surgiendo un relato sorprendentemente completo. Este nuevo relato del pasado humano se asienta en unos fundamentos slidos puestos por los paleoantroplogos, los arquelogos, los antroplogos y otros muchos especialistas. Podemos decir que es nuevo en el sentido de que, actualmente, la informacin gentica contribuye a cada una de estas disciplinas tradicionales y est empezando a unificarlas.

Este libro describe aquellos aspectos de la evolucin, la naturaleza y la prehistoria humanas que han sido esclarecidos por los descubrimientos genticos de estos ltimos aos. Los lectores que no estn familiarizados con estos campos puede que se sorprendan de la riqueza de la informacin que contiene este nuevo relato. No existe ningn vdeo de cmo los simios se metamorfosearon poco a poco hasta convertirse en personas, pero es posible reconstruir en gran parte una secuencia con los acontecimientos ms destacados de esta metamorfosis. No hay ningn mapa que registre la dispersin de los nuevos humanos desde su patria ancestral, pero los investigadores pueden ahora reconstruir el camino que siguieron al salir de frica y las migraciones que les llevaron a ocupar el mundo exterior. Es incluso posible reconstruir algunas de las instituciones sociales que emergieron mientras se haca la transicin desde una forma de vida nmada, basada en la caza y la recoleccin, a las complejas sociedades de hoy.

Informaciones procedentes del genoma han ayudado a los paleoantroplogos a saber cundo los humanos perdieron el vello corporal y cundo adquirieron el poder del habla. Han clarificado para los arquelogos el largo dilema acerca de si los neandertales y los humanos modernos se cruzaron pacficamente unos con otros o combatieron unos contra otros hasta la extincin de los neandertales. Han proporcionado a la antropologa datos sobre la adaptacin humana a prcticas culturales como la ganadera o el canibalismo. La cascada de datos del ADN est incluso beneficiando indirectamente a la lingstica histrica, y los bilogos pueden aplicar el mtodo de los rboles genealgicos desarrollado por las genealogas genticas para reconstruir la evolucin del lenguaje.

Acerca de la cuestin crtica de la poblacin ancestral humana, el ltimo grupo del que todos los que hoy estamos vivos somos descendientes, las tcnicas de la paleoantropologa y la arqueologa son incapaces de decirnos nada acerca de unas gentes que han desaparecido sin dejar rastro. Pero los genetistas, rebuscando en el abarrotado altillo del genoma, pueden aportar todo tipo de detalles inesperados. Pueden deducir el tamao de la poblacin ancestral. Pueden decir en qu parte de frica vivi probablemente. Pueden poner una fecha aproximada a la aparicin del lenguaje. Pueden incluso inferir, en un caso, cmo sonaba el primer lenguaje.

Las primeras prendas confeccionadas

Pocos descubrimientos ilustran mejor la habilidad de los genetistas para proyectar luz en los ms sorprendentes rincones del pasado humano que una reciente estimacin de la fecha en que la gente empez a confeccionar su propia ropa. Los humanos primitivos utilizaron probablemente pieles de animales durante millones de aos cubrindose con ellas como capas para combatir el fro, pero la confeccin de prendas de ropa es un invento ms reciente. Los arquelogos nunca han podido determinar cundo se usaron las primeras prendas confeccionadas porque tanto los materiales para fabricarlas como las agujas de hueso utilizadas para coserlas eran demasiado perecederas.

Un da de otoo de 1999, el hijo de Mark Stoneking lleg a casa desde la escuela con una nota de la maestra advirtiendo a sus padres que un compaero de clase tena piojos. Stoneking, un investigador norteamericano que trabajaba en el Instituto Max Planck de Antropologa evolutiva, ley la nota con el mismo cuidado con que lo hubiera hecho cualquier otro padre. Pero como genetista que llevaba mucho tiempo interesado en los orgenes de la humanidad, le llam la atencin la seguridad con que la nota de la escuela afirmaba que los piojos no pueden sobrevivir ms de 24 horas lejos del calor de un cuerpo humano. Pens que si esto era cierto, dice Stoneking, entonces los piojos tenan que haberse diseminado por todo el mundo gracias a las migraciones humanas. Stoneking pens que si poda demostrarlo, habra descubierto una confirmacin independiente del patrn de migraciones que est implcito en el ADN humano. Pero tras pasar unas horas investigando en la biblioteca, se dio cuenta de que el ADN de los piojos poda contener un dato an ms interesante: la fecha en que los humanos empezaron a vestirse.

Los compiladores del libro del Gnesis estaban tan preocupados por la cuestin de la desnudez humana que incluyeron no uno, sino dos relatos de cmo los humanos empezaron a sentir el pudor que les llev a cubrir su desnudez. En el primer relato, Adn y Eva se confeccionan ellos mismos un taparrabos con unas hojas de parra tras darse cuenta de repente de que van desnudos. En el otro, el propio Creador confecciona a la descarriada pareja unos abrigos de pieles justo antes de expulsarlos del paraso. Ninguno de estos dos relatos reconoce el peso de la otra parte interesada en la historia del vestido humano: el piojo. Al fin y al cabo, en la poca en que nuestros antepasados humanos estaban tan cubiertos de vello como cualquier otro mono o simio, el piojo poda recorrer libremente sus cuerpos desde la cabeza a los pies. Cuando los humanos perdieron el vello corporal, los dominios del piojo se encogieron, quedando confinados al solitario y absurdo mechn de pelo que crece en la cabeza humana. Pero el piojo se arm de paciencia y se dispuso a aguardar su momento, que lleg muchos milenios despus, cuando la gente empez a llevar ropa; el piojo de la cabeza ( pediculus humanus capitis ) aprovech la oportunidad de recuperar el territorio perdido y evolucion hasta dar origen a una nueva variedad, el piojo del cuerpo ( pediculus humanus corporis ), que poda vivir en la ropa. Los dos tipos de piojo se parecen mucho, excepto que el del cuerpo es mayor y tiene unas garras especializadas para adherirse a la ropa, no al pelo. Stoneking se dio cuenta de que podra fechar la invencin de la ropa si poda calcular, a partir de las variaciones en el ADN de los piojos, la poca en que el piojo del cuerpo empez a evolucionar a partir del piojo de la cabeza.

Recogi piojos de la cabeza y del cuerpo en personas de doce pases de todo el mundo, desde Etiopa hasta el Ecuador, pasando por Nueva Guinea. Analiz todas las variaciones en un pequeo segmento del material gentico de ambos tipos de piojo, y situ a las poblaciones de piojos en un rbol genealgico. Conociendo el ritmo al que las variaciones se haban acumulado en el ADN a lo largo de los siglos, pudo calcular las fechas de las diversas bifurcaciones o ramificaciones del rbol.

La ramificacin en la que el piojo de la cabeza empez a evolucionar hacia el piojo del cuerpo se produjo hace unos 72.000 aos, mil aos arriba, mil abajo. 2 Dando por supuesto que el piojo del cuerpo evolucion casi inmediatamente una vez el nuevo nicho estuvo disponible, podemos deducir que la gente empez a preocuparse por su desnudez solo en la fase ms reciente de su historia evolutiva. Fue ms o menos por esta poca, o unos miles de aos ms tarde, cuando los humanos perfeccionaron su lenguaje y salieron de frica dispuestos a colonizar el resto del mundo. Y al parecer decidieron vestirse para la ocasin.

Fuente: Del captulo 1, La gentica y el Gnesis. Nicholas Wade Antes del alba. Recuperando la historia perdida de nuestros ancestros, Biblioteca Buridn.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/antes-del-alba-la-genetica-y-el-genesis/

 



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