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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2017

Alternativas al actual modelo de consumo
De la obsolescencia programada al papel de lo efmero

Luis Azorn
El salmn contracorriente


La obsolescencia programada es un fenmeno que ha pasado del desconocimiento a hacerse un hueco en la actualidad informativa, lo que ha supuesto que reciba un gran rechazo social al ser concebido como un fraude frente al consumidor. Sin embargo, no puede ser considerado como un problema aislado, y es importante analizar el papel que cumplen sta y otras formas obsolescencias en el modelo de consumo, as como sus consecuencias sociales y ambientales y las alternativas existentes.

Recientemente Greenpeace e iFixit, web colaborativa de manuales de reparacin de equipos tecnolgicos, han publicado un estudio donde se analiza el ndice de reparacin de diferentes productos electrnicos, de acuerdo a cuatro criterios: si es posible sustituir la batera, si se puede reemplazar la pantalla, la necesidad de herramientas especiales para abrirlo y la disponibilidad de piezas de repuesto. El objetivo es luchar contra la obsolescencia programada que nos obliga a consumir de forma compulsiva, segn Mara Jos Caballero, miembro del grupo ecologista en Espaa.

Este estudio vuelve a poner de actualidad la obsolescencia programada, un tema que desde que se empez a tratar sufre un gran rechazo social, que sin duda, tiene ms que ver por ser concebida como un fraude frente al consumidor que por tener conciencia de sus impactos ambientales y sociales, problemas que se perciben ms lejanos y ajenos.

A la vez, el estudio aporta un sentido ms amplio al problema, y es que el primer ejemplo que se nos viene a la cabeza de obsolescencia programada, es el mostrado en el documental de Cosima Dannoritzer, Comprar, tirar, comprar, el de una impresora con un chip que hace que sta deje de funcionar cuando alcanza un nmero determinado de copias. Sin embargo, igualmente, el diseo de objetos para evitar que sean reparados no hace otra cosa que determinar la vida til del producto en su concepcin.

Y es que son muchos los sistemas para reducir la duracin de los productos tecnolgicos, como el no hacer un control de calidad adecuado o el simple uso de materiales de mala calidad, por tanto, determinar que se trata de obsolescencia programada no es simplemente encontrar el chip en cuestin. Pero es que adems, este fenmeno no slo se aplica a la tecnologa, sino que es una prctica generalizada en casi cualquier producto: ropa que dura una temporada, muebles endebles, juguetes que se rompen a los pocos usos, medicinas a las que se les pone una fecha de caducidad demasiado corta frente a su duracin real [1]

Si analizamos la problemtica, en toda su magnitud, el tema parece ms complejo. Cmo diferenciamos si se trata de obsolescencia programada o de mala calidad del producto, aunque en cualquier caso sea un problema de obsolescencia. Sabemos, que en general, la calidad y por tanto la durabilidad va relacionada con el precio del bien, por tanto, cuando hablamos de uno barato que dura muy poco no lo asimilamos como un fraude o un engao. Pero aun siendo as, es justificable que se comercialicen productos con una duracin muy reducida por bajo que sea su precio?

Lo efmero de los bienes de consumo est tambin relacionado con el contexto actual, nos encontramos en una sociedad empobrecida [2], pero en la que no queremos renunciar a cierto nivel de consumo, ms all de que con ello suplamos necesidades reales o inducidas por la publicidad. Esto determina una sociedad consumista, pero marcada por la escasez de recursos econmicos, lo que hace que el precio sea el factor fundamental en el que compiten las marcas de los distintos productos, pasando a un segundo plano su calidad y durabilidad.

Por otra parte, dejando de un lado la obsolescencia programada como fraude al consumidor, hay que tener en cuenta que la obsolescencia en s es uno de los pilares del modelo de consumo y produccin, y en definitiva del sistema capitalista [3], y por tanto un fenmeno mucho ms generalizado, con todas las consecuencias que ello conlleva. Desde los objetos concebido para un solo uso [4], asimilados a la cultura de usar y tirar, pasando por los envases y embalajes que acompaan a los productos, sobre todo en grandes superficies, hasta lo que denominamos obsolescencia inducida, que es aplicada por el consumidor bajo la influencia de la publicidad. En el caso de la tecnologa, la obsolescencia inducida sera la transmisin de la idea de que la superacin de los niveles tecnolgicos de los nuevos equipos deja obsoletos los actuales, aunque sigan sirviendo para el uso que les damos, obligndonos a sustituirlos para estar a la ltima. Pero esto tambin se puede aplicar a otros mbitos, la ropa que se deja de llevar porque pasa de moda

Por si fuera poco, el sistema de reciclaje de residuos se presenta a la ciudadana como una solucin, por lo que en muchos casos, la persona entiende que con separar adecuadamente su basura ya ha establecido suficiente compromiso ambiental. Sin embargo, ste es bastante limitado, pues est basado nicamente en el tratamiento de envases y embalajes, y requiere un gran gasto de energa y recursos, frente a las opciones ms deseables como la reduccin y la reutilizacin.

La obsolescencia, mediante el incremento del consumo, acenta an ms las consecuencias ambientales y sociales de un modelo depredador. Impactos que se producen en cada fase del ciclo de vida de los productos, partiendo de la obtencin de materias primas para su elaboracin, su propia fabricacin y la posterior gestin como residuo, a las que hay que aadir los impactos de los sucesivos prolongados transportes en cada etapa. Todo ello en un modelo de produccin en el que ha triunfado la religin de la libre competencia, deslocalizado y desregularizado, donde las grandes empresas subcontratan la fabricacin de productos en los lugares con legislaciones laborales y ambientales ms laxas.

Algunos avances legislativos

Dentro de este contexto, ha habido algunos avances legislativos, como el del anterior gobierno francs que aprob la Ley de Transicin Energtica, que entre otras cosas, destac por ser la primera legislacin contra la obsolescencia programada, al considerar que establecer una duracin determinada a un producto es un engao y un fraude y al establecer castigos penales para esta prctica. Pese a sus muchas limitaciones, por la dificultad en demostrar en qu casos se trata de obsolescencia programada, esta iniciativa fue importante, primero por reconocer una problemtica ignorada histricamente y segundo porque se consider un punto de partida en la lucha contra esta prctica que debera extenderse a otros estados.

Igual de destacable es la iniciativa sueca de bajar los impuestos a las reparaciones, avance muy positivo, aunque su repercusin parece limitada al enfrentarse a los extendidos hbitos consumistas y su eficacia se ve mermada por el diseo de los productos para evitar que sean reparados.

Por tanto, ms all de los avances legislativos, de acuerdo a lo explicado anteriormente, no se debe olvidar que al final nos enfrentamos al problema sistmico y que la obsolescencia programada no es ms que una de sus manifestaciones. Es por ello, que si queremos avanzar en la solucin del problema, debemos partir del papel central que tiene el consumidor en todo este modelo, reivindicando el papel poltico que tiene el consumo y el poder que tiene el consumidor en cuanto a sus pautas de compra. El cambio de modelo no vendr sin una concienciacin necesaria, sin la modificacin de los hbitos y las pautas de consumo y con una bsqueda de alternativas colectivas.

Alternativas a la obsolescencia

En estas nuevas pautas de consumo, el primer objetivo debe ser la reduccin como nica forma de frenar este modelo tan destructivo. Para ello debemos replantearnos las prioridades en cuanto a nuestras necesidades y considerar alternativas como compartir, reutilizar o regalar aquello que no usamos o empleamos con poca frecuencia.

Aparte, hay que dar un trato adecuado a los objetos para que duren, repararlos cuando sea posible y sobre todo apostar por el uso de aquellos ms duraderos y evitar los de uso efmero. En este sentido podemos destacar, en un campo como el de la telefona mvil donde la obsolescencia programada est al orden del da, el telfono Fairphone diseado para ser fcilmente reparable, lo que garantiza su durabilidad. Tambin existen otras iniciativas importantes, como el sello ISSOP, promovido por la Fundacin Energa e Innovacin Sostenible sin Obsolescencia Programada, que distingue los electrodomsticos sin obsolescencia programada, o el trabajo del britnico Tom Cridland, que fabrica prendas de vestir con una duracin garantizada de 30 aos.

Y es que opciones de consumo contra la obsolescencia hay muchas, Alargascencia, proyecto de Amigos de la Tierra, es un directorio de establecimientos en los que se pueden reparar objetos, alquilar, hacer trueque y encontrar o vender productos de segunda mano.

En cuanto a las alternativas colectivas, ya gran nmero en marcha, desde tiendas gratis de ropa, mercadillos de trueque o segunda mano, cosatecas, etc. Cabe destacar, por novedosos, los repair cafs, lugares o reuniones de libre acceso donde todo gira en torno a reparar cosas juntos, la propia plataforma Ifixit, que impulsa el compartir conocimientos de cmo arreglar objetos, programas como No tires, Aprende y Repara, tambin de la Fundacin Energa e Innovacin Sostenible sin Obsolescencia Programada, la campaa Millor que Nou, 100% Vell, iniciativas como la de Makea Tu Vida para el fomento de la reutilizacin creativa

Notas

[1] Frente a estos casos, en el artculo Los siete objetos que desafan la Obsolescencia Programada se incluyen ejemplos de la durabilidad que pueden tener objetos cotidianos no sometidos a obsolescencia programada. http://elsalmoncontracorriente.es/?Los-siete-objetos-que-desafian-la

[2] En el Estado espaol y en mayor o menor medida en muchos otros; pero no slo por la crisis, antes de que sta comenzar el pago de la hipoteca se llevaba la mayor parte de los recursos econmicos familiares. Hay que tener en cuenta que no slo somos consumidores, tambin trabajadores y la competencia por obtener bajos precios de los productos que compramos se traduce tambin en bajos salarios en nuestros empleos como forma de abaratamiento de costes. Las distintas reformas laborales, llevadas a cabo en los ltimos aos, han buscado hacernos competitivos en un mercado globalizado y esto slo se consigue legislando para reducir los derechos laborales.

[3] Segn el reconocido defensor del decrecimiento, Serge Latouche, las tres patas de la sociedad consumista del crecimiento son la publicidad, la rpida obsolescencia de los productos de consumo y el crdito fcil y accesible

[4] Un dato para ilustrar este aspecto, Cada minuto se compra un milln de botellas de plstico en todo el mundo http://www.eldiario.es/theguardian/compra-botellas-plastico-mayoria-vertederos_0_659684375.HTML

Luis Azorn, Comisin de Consumo Ecologistas en Accin.

Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?De-la-obsolescencia-programada-al




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