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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2017

Huir de toda reflexin crtica o cmo volverse tonto si uno no lo era ya

Jos Antonio Mrida Donoso
Rebelin


Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos. Rafael Alberti

Qu bien se est en verano oiga! La sombrita, la playita y la cervecita. Esto s que es vidita. Si usted es uno de esos privilegiados que no slo tiene trabajo, sino tambin vacaciones est de enhorabuena, este artculo es para usted. Ha llegado el momento que tanto ansiaba. Por fin podr hacer uso de cualquiera de nuestros productos vacos que tanto se prodigan en verano y disfrutar de unas alienadas y alienantes vacaciones. Usted es de playa o montaa? No piense mucho en la respuesta. Mejor modele sus gustos, sus hbitos, su concepcin del ocio y alcance as la pretendida felicidad. Tenemos felicidad envuelta para todos los gustos. Venga a enlatarse con nosotros, le prometemos nula reflexin y un preconcebido esparcimiento. Una racin de vacaciones bien hecha, con salsa, la justa para empalagarse, condimentada con una buena dosis de uniformidad de pensamiento. Justo lo necesario para que desconectar de su rutina mientras sigue bien conectado en la nuestra. Pase, pase, no se quede ah, venga con nosotros a disfrutar de nuevas frustraciones. S, tiene razn, estoy con usted, no son nuevas, ms bien reiterativas, y muy reconocibles, como todos los veranos. Pero qu esperaba? Volver a aquellas luminosas playas de la infancia? No sea iluso. Esas, como los oscuros golondrinos, no volvern. El sol de la libertad ya nunca nos dar de frente. Las arrugas que pueblan nuestra cara, forjadas con aos de alienante frustracin, nos impiden ver al astro y como deca Sartre hace falta un sol doble para alumbrar el fondo de la estupidez humana.

Por tanto, a qu espera para comprar uno de nuestros paquetes de verano edulcorada con el vaco que genera la irreflexin. No piense, para qu? es una cualidad poco apreciada en los das que nos ha tocado vivir y lo nico que genera son dolores de cabeza innecesarios. Mejor djese llevar por la frivolidad. Si no quiere ahogarse no nade contracorriente. Desconecte. Nadie se lo merece ms que usted. Adore al me, mi conmigo y djese embriagar por el dulce non fare niente sin pausa pero con prisa, mientras la otredad se deshace en el olvido. El Otro, el ajeno, el diferente, el extranjero, no debe encontrar espacio en su pensamiento. Esa cultura del grano en el culo, la injusticia, el individualismo, la marginalidad, apndices que siempre levamos pegados en nuestras no tan santas posaderas. Ese escozor tan difcil de quitar en esencia no es ms que el enemigo, el rival indeseado, no tanto por dnde se ubica, sino por donde lo ubicamos. Mejor huir de l, s, huyamos del otro y de sus problemas. E n estos das de inflacin individualista la evasin es la vida real. De ah que nuestro pequeo mundo, ese tan perfectamente aislado y protegido que tenemos tras cerrar las puertitas de nuestras casitas, sea tan fantstico que no nos deje ms remedio que querer huir de l Adnde? Eso es lo de menos, cualquier sitio es bueno si nuestra bendita paz calcina nuestros sesos.

As que ya sabe, huya con nosotros y sea un tipo ufano ms, alguien que en verano sepa jactarse de no pensar. Aparque todo juicio crtico y sbase a nuestro auto, equipado con un motor dcil para seguir la lnea de mando. Para facilitar la huida, nuestros vehculos estn desprovistos de espejos retrovisores para evitar mirar atrs, no vaya a ser que alguien pueda encontrarse con su sombra y le haga reflexionar sobre quin es, qu representa o de qu huye. Deje atrs a todos aquellos que no tienen vacaciones o, por no tener, no tienen ni trabajo. Nuestros coches estn equipados con msica liviana para evitar que en alguna emisora inoportuna pueda aparecer un tema escabroso como los refugiados, las hambrunas en el cuerno de frica o en definitiva algo que evidencie la necesidad de una mayor justicia social, la base de toda dignidad humana. No se preocupe, la injusticia, como la vbora, solo muerde a los pobres, a esos desgraciados que van descalzos. Adems nuestro paquete tiene como regalo de bienvenida un par de buenas botas, para pisar a su gusto por doquier. Usted, clase media, cada vez ms pequea, se lo merece. Sumrjase pues en nuestra refrescante frivolidad, fra como nuestra humanidad. Reljese con la prensa del corazn, esa misma que nos hace tomar consciencia de la arrogancia de la estupidez humana y dedquese a los verdaderos temas del verano tales como la cancin del verano, despacito o rapidito, qu ms da total de que sea tan insoportable como nefasta para el cerebro. Nosotros ahogaremos por usted cualquier conciencia que tenga a mal llamar a su puerta. Hgame caso, dedquese a no pensar, que ya seguiremos pensando nosotros por usted y no me negar que no lo hacemos bien. Deshumanizamos tan bien que casi deberamos asustarnos. He dicho casipero as somos nosotros, los esclavos de las entelequias que difumina el capitalismo. Este verano como ocurre cada 30 de junio, nos dirn que el mundo se vuelve a paralizar para no arrancar hasta el 1 de septiembre. Una nueva alienacin prefabricada para descansar de la alienante vida laboral y todo ello sin pensar en lo que hace el neoliberalismo no ser justo, pero l s que lo tiene todo bien pensado.



Jos Antonio Mrida Donoso, profesor asociado en la Universidad de Zaragoza y profesor de secundaria.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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