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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2017

La fuerza feminista crece en Argentina
Ante los femicidios, las mujeres encuentran unidad y fuerza en las calles

Rosaura Audi
Revista Pueblos


Cada 18 horas una mujer es asesinada en Argentina a causa de la violencia machista, una estadstica que ha ido empeorando pese al alerta, las manifestaciones y las denuncias que se vienen realizando en el pas. Los motivos no han sido esclarecidos por nadie, pero, como si se tratara de un efecto domin, cuanto ms se conoce y se repudia un hecho otros tantos aparecen. Algunos de los homicidios muestran un nivel de perversin inimaginable. Los medios de comunicacin se nutren del morbo y estigmatizan a la mujer.

La tragedia

Gabriela Parra, Mara Eugenia Lanzetti, Agustina Salinas, Laura Vzquez Proveste, Daiana Garca, Elizabeth Anglica Wilson, Abril Wilson, Tamara Micaela Lpez, Mara Eugenia Villafae, Lola Chomnalez, Gabriela Fassio, Noelia Akrap, Priscila Hartman, Melina Romero, Rosa del Valle Luna, Paola Acosta, Suhene Carvalhaes Muoz, Nicole Sessarego Borquez, Serena Rodrguez, Cynthia Filippone y Micaela Garca.

Ellas son algunas de las ms de 130 mujeres [1] asesinadas en el pas desde que comenz 2017. Es una cantidad y es una frecuencia que espantan a esa misma sociedad argentina en la cual prevalece la cultura machista en todos los mbitos. De hecho, ante cada caso los medios de comunicacin suelen indagar en la conducta de la mujer en vez de sealar al victimario.

Y aunque se va avanzando por el camino de la concientizacin, de la denuncia, del reclamo de justicia, no hay anlisis que aborden de manera global, en toda su complejidad, los factores que inciden socialmente en el incremento de la frecuencia de los femicidios.

De acuerdo a la oficina de la mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nacin [2], el Registro Nacional de Femicidios de 2016 da cuenta de 254 femicidios, mientras que en 2015 fueron asesinadas por razones de gnero 235 mujeres y en 2014 la cifra fue de 225.

Si en verdad nos hallamos en un brote femicida, lo cierto es que la pena perpetua (con todo lo justa se sea) no lo contiene, y si bien las marchas y manifestaciones son necesarias, positivas y tiles, su naturaleza de lucha cultural demorar su efecto en el tiempo y, en tanto, clama la razn ms elemental que es indispensable hacer algo diferente para evitar nuevas muertes. Ante todas estas dudas, una sociedad en la que predominen actitudes racionales debera preguntarse muy en serio qu es lo que est sucediendo, para encarar con mxima eficacia la prevencin de los femicidios, dice en un artculo de opinin en el diario Pgina 12 [3], en mayo pasado, el ex juez de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni.

Lo que este profesor emrito de la Universidad de Buenos Aires plantea es la realizacin de un trabajo de investigacin de campo cuyos datos sean analizados por un equipo interdisciplinario que pueda acercar conclusiones sobre todos esos factores que se suman a la cultura machista y desembocan en esta realidad horrorosa. Y a la realidad de lo que sucede en una sociedad se llega slo por vas racionales, siguiendo tcnicas con material y elementos humanos de los que disponemos en abundancia, aade.

Esto permitira elaborar polticas preventivas basadas en datos concretos y no en especulaciones de toda ndole. No obstante, es claro que ninguna lnea de accin es viable si no existe la decisin poltica de llevarla a cabo.

3 de junio, la historia de una lucha que crece

La primera convocatoria del Ni Una Menos se hizo en el Museo del Libro y de la Lengua en marzo de 2015. Se trat de una Maratn de Lectura organizada por su directora, Mara Pa Lpez, y un conjunto de escritoras que se conocan y tenan contacto a travs de Facebook. Como siguieron ocurriendo asesinatos realmente espantosos, a un grupo de periodistas que haban participado de la maratn, pero tambin a otras que se movan principalmente en Twitter, se le ocurri iniciar una campaa llamando a una movilizacin Ni Una Menos para el 3 de junio de 2015. Nos llaman a nosotras, las que habamos organizado la Maratn de Lectura, y nos preguntan: Por qu no lo movemos todas juntas? Hasta ah lo nico que tenamos era una convocatoria de Facebook. As que el primer 3 de junio confluyen dos grupos: el Maratn de Lectura y las periodistas que se movan en Twitter, que eran ms bien periodistas de grandes medios, explic Lpez.

Ese primer grupo era muy heterogneo. Llegamos juntas con muchas discusiones. Al mes hicimos un balance y empezamos a tener posiciones distintas respecto de cmo intervenir en la coyuntura, cmo ir siguiendo los casos. Nosotras tenamos una posicin ms de que no se puede discutir femicidios sin discutir todas las razones de la violencia, los modos en los que la violencia se entrama con la vida social, econmica y poltica del pas. Esas diferencias fueron creciendo hasta que empezamos a funcionar directamente como dos grupos separados. El grupo Ni Una Menos, que es el que yo integro, que convoc a la marcha del 3 de junio del 2016 y despus al paro nacional del 19 de octubre y al internacional del 8 de marzo y luego a este 3 de junio; y el grupo Twitter, que llam a un acto en Tribunales, diferente al nuestro, cont la escritora.

Una marcha que hizo temblar la tierra

Miles de mujeres se movilizaron el ltimo 3 de junio al centro poltico de la Ciudad de Buenos Aires, en una marcha que transcurri desde el Parlamento hasta la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada (de gobierno). Al mismo tiempo, otras manifestaciones se sumaban en los distintos puntos del pas para unirse en un grito contra el patriarcado y los femicidios.

Pauelos violetas, pauelos verdes de la campaa a favor del aborto legal, carteles de diversos tamaos, proyeccin de videos con las fotos de algunas de las mujeres vctimas de femicidio, cantos contra el patriarcado, performances emocionantes de distintos grupos. Fue una marcha colorida, alegre por la unin y la fuerza de mujeres que luchan con un mensaje claro y una realidad que repudian.

Ni una menos, vivas nos queremos. El Estado es responsable, deca la consigna del encuentro marcando una clara posicin ante el gobierno de Mauricio Macri y las polticas en trminos de femicidios.

Describimos la violencia patriarcal, sus mecanismos, sus vnculos con la desigualdad econmica, la represin poltica, las lgicas del racismo, del colonialismo y la explotacin no como enlace entre trminos abstractos, sino encarnados en la vivencia de nuestros propios cuerpos, en las ataduras, en las huellas del dolor, en las sumisiones que nos exigen, en las tristezas del empobrecimiento. Ni Una Menos est escrito en nuestros cuerpos, nuestras demandas pueden leerse en las cicatrices que implican, ahora, en este tiempo, ser mujer, vivir como mujer. Por eso cada vez que salimos a las calles las desbordamos. Nadie habla por nosotras en las marchas, construimos discurso con nuestros cuerpos en la calle, expresa un texto del Ni Una Menos del 12 de junio.

Ni antes ni ahora que nuestra fuerza se consolida, aceptamos reconocernos slo en el lugar de vctimas. Por eso, sobre todo despus del ltimo 3 de junio, la reaccin machista se expresa en una fuerte operacin meditica de demonizacin y persecucin. Denuncian que nos politizamos o que somos agitadoras radicalizadas. Y s, nos politizamos desde el principio. Pero Ni Una Menos no es una agrupacin partidaria. Hace poltica porque construye un discurso pblico, una agenda de demandas y acciones callejeras, y apuesta a una fuerza feminista capaz de torcer el rumbo asesino del patriarcado, agrega.

El documento, publicado en Facebook, afirma que durante estos dos aos, el grito Ni Una Menos profundiz su sentido de denuncia a la violencia patriarcal y a la complicidad y responsabilidad del Estado por accin y por omisin frente a la amenaza constante a nuestra integridad, a nuestras vidas. Hoy liberaron a Higui, que el Poder Judicial machista detuvo por defenderse de una violacin masiva y correctiva. La sacamos entre todas, en esta trama que seguimos construyendo.

Anala de Jess, conocida como Higui, obtuvo la libertad extraordinaria a la espera del juicio en el que se la acusa de homicidio. Higui se defendi mientras era vctima de un ataque de diez hombres que queran corregirla de su lesbianismo y le dio una pualada a uno de los agresores, quien luego muri. El hecho sucedi el 16 de octubre de 2016. La metieron presa el 8 de noviembre de 2016 y fue puesta en libertad el 12 de junio de 2017.

El rol de los medios de comunicacin

Ms all de la campaa meditica que denuncia el grupo Ni Una Menos, hay un accionar cotidiano que se expande en los periodistas y en los medios de comunicacin: la estigmatizacin de las mujeres asesinadas.

Hay artculos enteros que indagan en la forma de vestirse, en el comportamiento, en el consumo o no de drogas o alcohol de las vctimas. No se habla de defensa de las mujeres sino de resistencia de la vctima a una violacin. Y los victimarios aparecen sindicados, habitualmente, como enfermos y no como asesinos.

En esa misma lnea se observaron en los ltimos das reportes periodsticos que dan lugar al victimario o a la familia del atacante. Uno de los casos fue el del femicida Fernando Farr, quien fue entrevistado por dos medios despus de haber sido condenado a prisin perpetua por asesinar a su esposa, Claudia Schaefer, de 74 pualadas. En tanto, en el caso de Higui, un medio de comunicacin entrevist a los familiares del agresor muerto el da en el que ella sali en libertad.

Estos comportamientos, que se alejan de la responsabilidad social que debera perseguir el periodismo, van construyendo en el imaginario a una mujer que de alguna manera abri la posibilidad a ese destino fatal o, para citar un argentinismo, se la busc.

Notas:

[1] Hasta el 2 de junio se haban registrado 133 femicidios.

[2] Informes disponibles en los siguientes enlaces: www.csjn.gov.ar/om/docs/femicidios_2016.pdf, www.csjn.gov.ar/om/docs/femicidios_2015.pdf, y www.csjn.gov.ar/om/docs/femicidios_2014.pdf.

[3] Zaffaroni, E. Ral (18/05/2017): Femicidio, Pgina 12. Ver en www.pagina12.com.ar/38399-femicidio.

Rosaura Audi es periodista. Forma parte de la asociacin Comunicadores de la Argentina COMUNA y del consejo de redaccin de Pueblos-Revista de Informacin y Debate.

Fuente: http://www.revistapueblos.org/?p=21985 

Artculo elaborado para Pueblos en el marco del proyecto Tendiendo Puentes desde Extremadura para la construccin de una ciudadana global en defensa de los DDHH y de las mujeres, financiado por la Agencia Extremea de Cooperacin para el Desarrollo (AEXCID).



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