Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2017

La importancia del dato y la evidencia: algunas notas sobre el debate actual en Cuba

Julio Carranza
El Estado como tal (Blog)


Desde la ltima campaa electoral en Estados Unidos hemos estado observando entre el espanto y la preocupacin, el desprecio de los actuales dirigentes de ese pas por los datos de la realidad, por las estadsticas que demuestran las caractersticas, la dimensin, la duracin o el impacto de determinado fenmeno o de determinado proceso, hemos visto las declaraciones ms delirantes sobre situaciones que estn a la vista en las que se aprecia algo muy distinto y a veces hasta contrario a lo que el discurso poltico afirma impvidamente sobre ellas; as vimos aparecer entre asombrados e indignados conceptos como la post verdad o la verdad alternativa; por ejemplo: a la toma de posesin asisti el mayor pblico de la historia, cuando los clculos estadsticos demuestran lo contrario; el cambio climtico es un invento chino, cuando las cifras demuestran las consecuencias terribles del efecto invernadero y del calentamiento global en todas partes del planeta; ganamos el voto popular, cuando los rganos de regulacin electoral demuestran con cifras todo lo contrario; la gente nos apoya cada vez ms, cuando las encuestas ofrecen las ms bajas cifras de popularidad de la historia reciente de ese pas, etc. y as no nos cansamos durante los ltimos meses de observar las afirmaciones ms disparatadas y las decisiones polticas ms delirantes de parte de la potencia extranjera ms poderosa del mundo. Sera de risas si no fuera por lo peligroso que resulta una poltica sustentada en una percepcin y una configuracin falsa y deforme de la realidad, basada no en las evidencias objetivas sino en las interesadas fantasas de la post verdad o la verdad alternativa

Pero lo anterior, por ms preocupante que sea, no es del todo extrao, puesto que es quizs solo la expresin ms extrema de una poltica que histricamente se ha basado en la fabricacin de una falsa realidad para trazar rutas de accin con arreglo a sus intereses: desde la voladura del Maine, hasta la invasin a Irak debido a la existencia de armas de destruccin masiva.

Sin embargo, escuchar donde se pretende hacer una poltica de progreso, revolucionaria y liberadora, afirmaciones como que los datos de la realidad no son esenciales, que para transformar la sociedad no es fundamental observar y medir las evidencias, que lo determinante en una poltica revolucionaria es la fe y la mera subjetividad, es ir en contra no slo de la ms elemental racionalidad y de la tradicin marxista y leninista, sino en contra de la verdadera esencia del pensamiento y la obra liberadora de las principales figuras de la historia revolucionaria del mundo, quizs con la excepcin de aquellas basadas en relatos que estn ms all del reino de este mundo como pueden ser la multiplicacin milagrosa de los panes y los peces o la resurreccin de Jess de entre los muertos, las cuales pertenecen ms a la fe religiosa de los creyentes (la cual merece por supuesto todo el respeto), que al conocimiento riguroso que explican las causas, trayectorias y consecuencias de varios milenios de la Historia conocida.

En los procesos transformadores, sobre todos aquellos que se plantean construir una nueva sociedad, el conocimiento y la capacidad de medir la realidad es determinante, aun cuando se decidan cursos de accin de alto riesgo cuyos resultados pudieran conducir al xito. En Cuba, el grito de ahora s ganamos la guerra no fue resultado de una inspiracin divina, ni de la decisin de dar un salto al vaco, fue el resultado de un anlisis brillante y riguroso de los datos de la realidad nacional, de la apreciacin de la existencia de una situacin revolucionaria respaldada por un movimiento que se haba articulado por toda la nacin agrupado en diferentes organizaciones que ya haba realizado acciones trascendentes en las principales ciudades del pas y que haba demostrado su disposicin de luchar para derrotar al gobierno opresor que se les enfrentaba; claro que la existencia de un liderazgo ejemplar y de una voluntad extraordinaria eran tambin una necesidad para conducir con xito esa realidad, que no necesariamente por existir dara lugar al resultado que persegua. Para decirlo de otra manera, la voluntad y la subjetividad son tambin datos de la realidad que deben ser apreciados, pero se debe ser capaz de medir las realidades concretas sobre las cuales se acta para comprender si es posible y tambin probable, torcer o no el curso de la historia en determinada direccin. As sucedi en Cuba, dando lugar al proceso de transformaciones ms profundas en la historia de esta regin. Sin embargo, tambin en esta regin sobran los ejemplos de actos de la mayor y ms autntica voluntad y entrega revolucionaria que han fracasado en sus propsitos debido a diferentes razones, pero entre ellas, precisamente, a una evaluacin no objetiva de las condiciones de la sociedad que se planteaba transformar, basada esencialmente en la fe, en el entusiasmo y en la siempre respetable disposicin de entregarlo todo por una causa noble, pero sin el suficiente conocimiento y anlisis objetivo sobre la realidad que se quera transformar.

Claro que los que lo intentaron merecen todo el reconocimiento por su ejemplo de entrega personal y el paradigma de fidelidad que dejaron en la historia.

Sin embargo, en las condiciones difciles y complejas que enfrenta Cuba hoy, donde lo que se plantea no es ganar la guerra contra una dictadura ni asaltar un nido de ametralladoras, sino encausar un proceso de carcter socialista, en medio de un mundo capitalista, desde una isla pobre y fuertemente bloqueada, sin importantes alianzas internacionales, con una economa en situacin crtica, con una nueva generacin que con toda legitimidad reclama nuevos espacios y con un mundo de nuevas tecnologas que impactan todas las dimensiones de las relaciones sociales, lo que se exige es tener el mayor conocimiento posible de esa realidad, la mayor cantidad de estadsticas, el anlisis y el debate ms riguroso, etc. sin los cuales la voluntad es solo un acto vaco de fe, sin ninguna consecuencia positiva sobre la realidad. Es con el conocimiento objetivo de la sociedad y sus circunstancias que la voluntad s puede y debe, ejercer su propsito transformador.

En muchos de los textos que vemos en este debate sobre el centrismo, incluso en uno recientemente publicado en un importante medio, lo que se aprecia en gran medida es ms una declaracin de aspiraciones sobre la apreciacin de una realidad que se construye con los datos de la verdad alternativa o la post verdad, que una voluntad en bsqueda de las evidencias concretas que ofrece la realidad y el anlisis riguroso del mundo y de la sociedad concreta sobre la cual se propone actuar (que por cierto, es en parte tambin resultado de nuestras propias polticas)

Que esas tendencias subjetivistas vengan del Norte es casi natural, pero que se instalen en nuestra cultura poltica es inconcebible, as sea en nombre de las mejores causas, es muy peligroso y es muy negativo.

Lo que habra que acabar de aceptar es que sobre la apreciacin de la realidad tenemos diferencias notables que deberamos discutir con altura, sin calificativos vacos y sin ofensas irracionales, puesto que es mucho y precioso lo que est hoy en juego.

Las descalificaciones y las etiquetas apuntan a caricaturizar un debate que es muy diverso; lejos de contribuir a buscar la verdad y construir los consensos necesarios, se genera crispacin y fisuras que se pueden convertir en insalvables. Por supuesto que hay posiciones irreconciliables, pero hay muchas que no lo son.

Entre socialismo y capitalismo claro que no hay compatibilidad posible, en eso podramos estar de acuerdo, pero no creo que estemos muy de acuerdo en qu entendemos por socialismo, me temo que con algunos tengamos consideraciones muy diferentes a juzgar por lo que leo en muchos textos del debate contemporneo, adems de por haber vivido la historia reciente. Somos cubanos, sabemos de dnde venimos, sabemos cules han sido nuestras posiciones.

Adems de que sin una discusin rigurosa de la experiencia histrica del socialismo real, es muy difcil hablar con seriedad de su futuro en cualquier lugar, ms an en las condiciones concretas de Cuba. Entre los puntos a discutir estn aquellos que el socialismo histrico nunca resolvi adecuadamente en ningn lugar, entre otros: el problema del mercado y el problema de la democracia. Acerca de mis puntos de vista sobre estas cuestiones me he extendido en otros textos y habr la oportunidad de volver sobre ello. Quizs solo decir aqu que el sustento del socialismo ha de ser la soberana de todo el pueblo, no la soberana de la burocracia.

Como he afirmado en varios ocasiones no comparto el radicalismo fatuo basado en declaraciones vacas que subestima los datos de la realidad objetiva y que no conduce a ninguna accin transformadora sino que ms bien la paraliza; y por supuesto tampoco estoy de acuerdo con aquellos otros que afirman que asisten a este debate sin ninguna filiacin ideolgica: esa sera quizs la ms ideolgica de cualquier afirmacin. En todo caso hay mucho por discutir sin etiquetas ni clasificaciones absurdas y excluyentistas y lo ms importante, hay mucho por hacer. Insisto en que debemos partir de una historia bien estudiada, pero es preciso ir ms all de esa historia; no tenemos otra alternativa.

Fuente: http://elestadocomotal.com/2017/07/08/julio-carranza-la-importancia-del-dato-y-la-evidencia-algunas-notas-sobre-el-debate-actual-en-cuba/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter