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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2017

La raza en la conformacin de nuestra Amrica

Mara Eugenia Paz y Mio
Prensa Latina


Dos noticias recientes impactan: una se refiere al basquetbolista estadounidense Le Bron James. En el portn de su vivienda en Los ngeles apareci pintada con aerosol una frase cuyo contenido denigrante aluda al color de su piel.

La otra es la de un periodista de nacionalidad peruana, quien en un programa televisivo, al aludir al futbolista ecuatoriano Felipe Caicedo manifest: Los ecuatorianos no son negros, son cocodrilos de altura. Ustedes le hacen una prueba de ADN a Felipe Caicedo y no es humano, es un mono, un gorila. Son unos negros apretados que te muerden y te dan bola.

En el primer caso, la polica se hizo cargo de las investigaciones correspondientes para determinar al autor -o autores- de este delito de odio, como ha sido catalogado. En el segundo, el propio ministerio de Cultura de Per y otras instancias de ese pas han llamado la atencin al periodista.

Por supuesto, la cancillera ecuatoriana protest enrgicamente en un comunicado oficial, y el presidente Lenn Moreno acu una frase en su cuenta de twitter, que resume con precisin la realidad que se vive en Ecuador: El color de la piel forma parte de la rica diversidad de este pas.

La diversidad no es exclusiva de Ecuador, sino que est presente en toda Amrica, y en el mundo entero. A propsito de estas lamentables escenas de racismo expreso, se impone aclarar ciertas cuestiones alrededor de la raza, a la luz tanto de las ciencias sociales como de las ciencias naturales.

La raza no es, en s misma, una realidad biolgica, sino una categora construida socialmente. La ciencia ha demostrado que el material gentico compartido no es especfico ni exclusivo, y que slo existe una raza: la humana

La raza no es, en s misma, una realidad biolgica sino una categora construida socialmente. Si bien en el pasado se quiso clasificar a la humanidad por razas, la Gentica ha demostrado que es imposible hacerlo porque el material gentico compartido no es especfico ni exclusivo.

La clasificacin, por tanto, se dio desde un punto de vista fenotpico; es decir, rasgos que se presentan exteriormente como el color de la piel, forma corporal y craneal, peso, altura, rasgos faciales, etc. Esa clasificacin ha respondido a fines discriminatorios y como mecanismo de ejercicio de poder, puesto que en la realidad no se puede establecerla sin caer en contradicciones y falsedades. Y aunque se siga utilizando el trmino raza, para dividirla en blanca, negra, amarilla o roja, no existe un parmetro preciso de color de la piel que sea determinante para hablar de una raza, como tampoco son relevantes los dems criterios fenotpicos.

Al explicar el color de la piel -uno de los rasgos en los que ms diferencias se perciben-, las teoras de la seleccin natural sacaron a la luz importantes elementos que tienen validez como expresiones de la diversidad humana y no como diferencias que impliquen categoras de mejor o peor.

El proceso de construccin social de raza no es el mismo para cada grupo. Hay que tomar en cuenta las circunstancias en las que se desenvuelve y la percepcin que tenga una sociedad con relacin a la raza. En todo caso, los rasgos fenotpicos diferentes no constituyen una razn para establecer inferioridades o superioridades.

En Ecuador y en Per, como en la mayora de Latinoamrica, la concepcin tradicional de raza, la estructura social en jerarquas econmicas, los prejuicios, el pensamiento colonial, han determinado que las personas cuya piel es de un color ms oscuro, sean las ms pobres y con menos oportunidades.

Algo, empero, prcticamente imposible de encontrar en Cuba, donde se puede ver a un hombre de tez blanca presidiendo una ceremonia afro-yoruba como a otro u otra de tez negra ocupando un alto cargo. Esa isla es un ejemplo para el resto de Amrica, pues en todo mbito, ya sea social, poltico, cultural o econmico, la diversidad es acogida como parte de la identidad. Una diversidad enmarcada, adems, en una prctica real intercultural.

De ah que las personas en el trabajo, el amor, la ciencia, el arte, la espiritualidad, los aspectos festivos, compartan y vivencien la diversidad, sin cargas racistas. No se forman grupos exclusivos por el color de la piel ni existen barrios exclusivos ni centros de estudio o de salud exclusivos donde predomine la presencia de un color u otro de piel. Las gamas del blanco y del negro abundan y son muestra de una superacin de prejuicios, complejos y pensamientos colonizantes.

Aunque se siga utilizando el trmino para dividirla en blanca, negra, amarilla o roja, no hay un parmetro preciso de color de la piel que lo indique, ni tampoco criterios fenotpicos para establecer inferioridades o superioridades.

En el resto de Latinoamrica, aunque exista gran diversidad cultural y abunden los rasgos fenotpicos diferentes, el color de la piel es todava uno de los elementos que evidencian las desigualdades y la discriminacin, y dan lugar a supuestos biolgicos que nada tienen que ver con lo que indica la ciencia. La Gentica, por ejemplo, indica con claridad que existe una sola raza: la humana.

En la historia de Ecuador, que puede compararse con las dems historias de Latinoamrica, los blancos, fenotpicamente hablando, fueron quienes mantuvieron en la poca colonial el poder econmico y poltico. Sin embargo, a lo largo del tiempo, surgi un mestizaje cada vez mayor y los rasgos fenotpicos blancos se fueron perdiendo poco a poco por la presencia indgena y afro.

La discriminacin con el indgena y el negro se enraiz en la propia conquista y en la Colonia, y dio como resultado la marginalizacin, la exclusin. El proceso de construccin social de una raza (la mestiza) en Amrica Latina, est relacionado muchas veces con una ideologa del racismo y la discriminacin; y en este sentido responde a un desprendimiento de las races histricas y culturales. Hay diferencias fenotpicas pero estas no pueden ni deben ser motivo para clasificar a las personas de ningn pas.

El racismo y la discriminacin devienen un elemento ms que evidencia la desigualdad en la distribucin de bienes materiales, desde infraestructuras y servicios bsicos hasta tecnologas, las artes y las ciencias. Es absurdo en todo sentido, pues los avances en las ciencias naturales han demostrado que todos, absolutamente todos los seres humanos, tenemos genes de negro. Todos pertenecemos a la misma familia humana, a las mismas races. El racismo, por tanto, implica ir contra uno mismo y la sociedad. Es una aberracin que tiene oprimido al ser humano.

En el caso de Estados Unidos, una potencia en muchas esferas, el racismo constituye una contradiccin porque es el pas donde la ciencia da cuenta con precisin de la evidencia de las races afro en la humanidad entera. No solo eso: los negros, en particular, han dignificado el deporte, la msica, la espiritualidad, los saberes estadounidenses. Lo penoso de ese pas es que el odio racial ha provocado que tambin muchos afro-estadounidenses rechacen a los blancos.

En lo que respecta a los pases latinoamericanos, con amplia presencia indgena en la poblacin, es un peligro esta escala de odio racial, que tiende tambin a contaminar a quienes rechazan a los mestizos.

Una educacin con nfasis en aclarar los elementos bsicos de la unidad humana, debera ser la ruta que sigan los diferentes pases, de tal manera que, a corto plazo, se erradique el racismo de nuestra Amrica y podamos relacionarnos como lo que somos: hermanos y hermanas con equidad de condiciones para darle diversos sentidos y significados a la vida. Esto contribuira mucho a la construccin de la paz para el planeta completo.

Mara Eugenia Paz y Mio: escritora y antroploga ecuatoriana

Fuente: http://firmas.prensa-latina.cu/index.php?opcion=ver-article&cat=P&authorID=257&articleID=2313&SEO=paz-y-mino-maria-eugenia-la-raza-en-la-conformacion-de-nuestra-america



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