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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2017

Greenpeace apela a la necesidad urgente de proteger el litoral, degradado definitivamente en amplias zonas
El suelo construido en la costa espaola aument un 57% en 25 aos

Enric Llopis
Rebelin


La superficie de suelo construido en el litoral espaol ha crecido una media del 57% en aproximadamente 25 aos (periodo 1987-2011), segn consta en el informe Proteccin a toda costa. Un tesoro que no debemos perder, realizado por Greenpeace y el Observatorio de la Sostenibilidad. El porcentaje se refiere al incremento de la construccin en la franja de los primeros 10 kilmetros de costa. Los autores del informe caracterizan al litoral espaol como extremadamente demandado -especialmente en las zonas ms cercanas al mar- tanto por la industria turstica-inmobiliaria como en muchas ocasiones por el sector industrial y portuario. La costa sur fue el territorio en el que se produjo un mayor crecimiento (62%) entre 1987 y 2011. En el detalle por provincias, el incremento ms significativo de la construccin en los ltimos 25 aos se registr en la costa de Castelln (148%), seguido de Granada (146%), Valencia (118%), Cdiz (111%), Almera (107%), Alicante (103%), Gipuzkoa (95%) y Mlaga (80%).

Las cifras ponen de manifiesto la huella del monocultivo del ladrillo. En el punto lgido de la burbuja inmobiliaria, que revent en 2008, Greenpeace advirti que en el frente costero espaol se haban planificado o estaban en construccin tres millones de viviendas. Hoy la tendencia se halla en un punto muy lejano al de los aos de oro del ladrillo. Sin embargo, apunta la organizacin ecologista, el mercado de la vivienda creci en Espaa en 2016 a un ritmo que no se vea desde hace una dcada. Tambin durante 2016, la provincia de Mlaga encabez la venta de viviendas en proporcin a su poblacin (16,32 por cada mil habitantes), segn el Colegio de Registradores de la Propiedad; le seguan otras provincias tursticas y costeras: Alicante (16), Almera (13,46) y Baleares (12,38).

El documento informa de la ocupacin de suelo entre 1987 y 2011 en el Dominio Pblico Martimo Terrestre (primeros metros de la costa de carcter pblico), cuyo crecimiento medio en el conjunto del estado se situ en el 40%. La zona ms afectada por el incremento de la urbanizacin fue la costa sur (45%). Tres de las cinco provincias que encabezan la ratio, Castelln (112,9%), Huelva (81,3%) y Almera (75%) partan de una menor urbanizacin antes de los aos 80. En el caso de Lugo (81,3%), el crecimiento tambin responde a tasas previas inferiores, las caractersticas geogrficas (un litoral corto) y la concentracin de la actividad urbanstica en la zona oriental. Destaca asimismo Barcelona con un incremento del 98,2% en la urbanizacin de los primeros metros del frente litoral. En trminos absolutos, el estado espaol tiene construido el 31,8% del Dominio Pblico Martimo Terrestre; llaman la atencin los porcentajes de Mlaga (74,9%), Huelva (71,3%), Cdiz (69,1%), Barcelona (68,9%), Valencia (66,7%) y Alicante (64,3%). A la luz de los datos, Greenpeace apela a la necesidad urgente de actuar y proteger la costa, degradada de manera definitiva en amplias zonas del pas.

El informe seala casos de medidas de proteccin y tambin de malas prcticas a lo largo de la costa espaola. As, en Almera se observan dos de los peores ejemplos de destruccin ambiental en el litoral: el hotel El Algarrobico y la urbanizacin Mundo Aguiln. Greenpeace y el Observatorio de la Sostenibilidad apuntan la presin urbanstica y la especulacin en la provincia de Cdiz. En el Oeste gaditano, entre Trafalgar y la provincia de Huelva, se encuentra el sector ms urbanizado, que ha sufrido severas transformaciones desde 1987. Desde el Puerto de Santa Mara hasta Sanlcar de Barrameda se ha consolidado un cordn urbano litoral del que no se ha salvado ni la Base Naval de Rota, constata el informe. Se hace mencin, tambin en Cdiz, a una urbanizacin de lujo con ms de 40.000 plazas, Costa Ballena, erigida junto a una playa sometida a fuertes dinmicas de erosin.

Hay territorios donde saltan las alarmas, como la Costa del Sol. Es una de las costas ms transformadas de todo el litoral espaol, con docenas y docenas de kilmetros de edificaciones ininterrumpidas. En perspectiva, se observa una gran barrera de cemento que convierte a la zona, tal vez, en la ms urbanizada del Mediterrneo. Adems, el informe subraya la presencia de centenares de edificios ilegales, cmpings y chiringuitos en la playa; en municipios como Estepona, Manilva, Marbella, Benalmdena La descripcin concluye con malos augurios, en caso de prolongarse la tendencia actual: En tan slo 32 aos el litoral quedara totalmente colmatado; la costa malaguea ya no tiene cabida para ms. El documento resume todos los males en el municipio de Marbella, cuyo urbanismo desaforado durante dcadas se traduce en cerca de 20.000 viviendas ilegales.

En el otro extremo del territorio se emplaza el municipio asturiano de Llanes, con un litoral sometido a la especulacin y la corrupcin desde hace dcadas, denuncia Greenpeace. La razn reside en una planificacin urbanstica plagada de irregularidades. En el municipio de Navia, los vertidos industriales como los de la papelera CEASA han afectado durante muchos aos a la ra. En todas las provincias, el informe dedica un apartado a los elefantes blancos (infraestructuras fallidas o de gran impacto ambiental). En el caso de Asturias, se citan dos ejemplos, el de la ampliacin del puerto de El Musel (Gijn) y la planta regasificadora de ENAGAS en el mismo puerto. En Cantabria, el documento enumera otros ejemplos absurdos de destruccin del litoral: el campo de golf de Oyambre (construido en primera lnea de costa y en un sistema dunar), la urbanizacin del Alto del Cuco, en el municipio de Pilagos; el puerto de Laredo, la depuradora de Vuelta Ostrera y el urbanismo de Castrourdiales o Argoos. En este municipio, de cerca de 1.700 habitantes, el informe de Greenpeace contabiliza 255 sentencias de derribo: Todo un ejemplo de corrupcin y falta de cumplimiento de las leyes.

La costa de Girona presenta algunas singularidades. Debido a la presin del negocio turstico, los sectores no protegidos en primera lnea de costa se hallan urbanizados desde hace ms de 25 aos. Pero desde 1987 la construccin de nuevas reas artificiales ha sido bastante escasa, matiza el informe Proteccin a toda costa, que seala una zona especialmente ambicionada por la industria del ladrillo, Cap de Creus. Incluye entre los ncleos indultados de la provincia de Girona una urbanizacin Empuriabrava- con un puerto artificial y amarradero de yates en la zona trasera de los chals. Contraviene claramente la ley de costas, sealan los autores, por razones como el impacto de las viviendas que ocupan el Dominio Pblico Martimo Terrestre. El informe destaca un segundo ncleo indultado, en Platja dAro, con una ristra de viviendas de 600 metros de longitud que se extiende por la playa. Son los elefantes blancos del litoral espaol, que en provincias como la de Tarragona se asocian a la presin de un turismo de escaso poder adquisitivo e impacto negativo en la poblacin autctona.

En Alicante se han desarrollado proyectos como Terra Mtica, que el documento califica como uno de los mayores expolios de dinero pblico de los ltimos aos, vinculado a irregularidades y escndalos de corrupcin. Concebida como ciudad vertical (lo que se dijo favoreca un consumo ms racional de agua, suelo y energa), Benidorm no impidi segn Greenpeace y el Observatorio de la Sostenibilidad- que se urbanizaran calas y edificaran ms rascacielos; por ejemplo, en Alicante y Calpe. En Castelln se promovieron otras dos macroiniciativas que devinieron ruinosas desde una perspectiva econmica y ambiental: Marina dOr y el aeropuerto de Castelln. En cuanto a los territorios insulares, el informe recuerda un trmino, Balearizacin, que designa la proliferacin de planes urbansticos en las islas. El documento delimita cinco reas actualmente sin proteccin, en las que la industria hotelera y el ladrillo han situado el punto de mira: sudoeste de Ibiza, interior de Formentera, costa sudoriental de Mallorca, Can Picafort-Son Serra de Marina (Mallorca) y Punta Prima (Menorca). Tambin en las Islas Canarias se detallan iniciativas de gran impacto ambiental, como el Plan Parcial Costa Papagayo (Lanzarote), la urbanizacin Majanicho (Fuerteventura), las esculturas de Chillida en la montaa de Tindaya; y la construccin del puerto de Granadilla, en el sur de Tenerife.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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