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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2017

Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) sobre las violaciones con impunidad de los Derechos Humanos de las personas migrantes y refugiadas

Alejandro Teitelbaum
Rebelin

Barcelona, 7 y 8 de julio de 2017


Las tragedias que se suceden en el Mediterrneo con la muerte de millares de personas, hombres, mujeres y nios, que se ahogan tratando de alcanzar las costas europeas, hay que ponerlas en el contexto de la sucesin pluricentenaria de crmenes cometidos por las grandes potencias en frica y Cercano Oriente y ms recientemente, en los ltimos decenios, con guerras de agresin violatorias del derecho internacional humanitario, dislocacin de Estados y promocin de conflictos intertnicos.

Al horror se suma el hecho aberrante de que estas corrientes migratorias que muchas veces terminan en la muerte de sus protagonistas y no pocos de los que sobreviven reciben un trato inhumano en el pas de llegada, son una fuente de enormes beneficios para diversas mafias internacionales i .

Hace siglos que los pueblos africanos son vctimas de la codicia y el salvajismo de varios Estados europeos. Comenzaron cazndolos como animales para enviarlos como esclavos a Amrica y a Europa. En el siglo 19 y principios del 20 esos mismos Estados ocuparon la mayor parte del territorio africano y se lo repartieron y se lo volvieron a repartir en diversas oportunidades como si fuera una tierra de nadie, sin tener para nada en cuenta las fronteras tnicas y polticas de los Estados ancestrales ni sus respectivas culturas, lo que fue la semilla de conflictos intertnicos que duran hasta la actualidad, fomentados por las grandes potencias para seguir saqueando los recursos naturales del continente ii .

El primer genocidio del siglo XX cometido por los europeos en frica, fue obra de los alemanes en lo que es la actual Namibia, quienes haban declarado dicha regin en 1884 protectorado alemn del sudoeste africano, desembarcaron sus tropas en ella en 1889 y entre 1904 y 1908 asesinaron a 65000 Hereros y a 10000 Nama iii .

Durante toda la primera mitad del siglo XX los pueblos africanos fueron vctimas de crmenes de diversa magnitud y de caractersticas genocidarias cometidos por los ocupantes europeos (alemanes, ingleses, franceses, italianos, espaoles y portugueses) hasta que se produjo el proceso de descolonizacin y se restablecieron en el continente Estados independientes.

En la segunda mitad del siglo XX, cuando tuvo lugar el proceso de descolonizacin, surgieron lderes como Patrice Lumumba, Kwame Nkrumah, Amlcar Cabral, Jomo Kenyatta y Thomas Sankara, que bregaron por una va independiente y de progreso para sus pueblos, contraria a los intereses de las ex metrpolis y de sus grandes empresas. Todos ellos fueron derrocados o asesinados, como Lumumba iv, Cabral y Sankara y reemplazados por dirigentes dictatoriales, corruptos y fieles a las grandes potencias neocoloniales. Y se multiplicaron las luchas intertnicas, promovidas y fomentadas por las potencias neocoloniales, con las consiguientes matanzas que alcanzaron y alcanzan enormes proporciones v.

La prestigiosa revista mdica inglesa The Lancet, en su nmero de enero de 2006 indicaba que diez aos de guerra civil en la Repblica Democrtica del Congo ha costado entre 3,5 y4,5 millones de muertos. Es decir, la mayor catstrofe humanitaria despus de la Segunda Guerra Mundial. Todos reconocen que esa tragedia tiene por teln de fondo la apropiacin de los minerales

estratgicos que abundan en el Congo: diamantes, oro, colombio-tantalio (coltan), cobalto, etc. Se estima que la RDC posee el 80% de las reservas de coltan existentes. El coltan, por sus propiedades particulares, se utiliza en la industria electrnica, particularmente en la fabricacin de telfonos mviles, que es un enorme negocio para grandes empresas transnacionales.

A primera vista se pueden atribuir las hambrunas en frica a las condiciones meteorolgicas y a las guerras pero un anlisis ms a fondo pone de manifiesto el papel funesto desempeado por la colonizacin y la neocolonizacin europea, que devast enormes extensiones de bosques para apropiarse de las maderas y foment los cultivos de exportacin como el caf, el cacao y el man, este ltimo con efectos particularmente negativos para la conservacin de la humedad de la tierra. Se marginaron los cultivos de subsistencia y se modificaron los hbitos agrcolas de los pueblos africanos, tales como el desplazamiento de los cultivos, la rotacin y la acumulacin de reservas, todos ellos aptos para afrontar sin hambrunas los perodos de sequa.

Los bosques fueron arrasados para proveer de maderas exticas a los mercados de los pases llamados civilizados. Entre 1930 y 1970 se estima que fueron destruidos entre el 25 y el 30 por ciento de los bosques hmedos de frica. Sobre todo en los ltimos decenios, esta elevada tasa de deforestacin con consecuencias ecolgicas catastrficas (sequa y erosin) obedece en buena parte a la transformacin de los bosques en tierras de cultivos de exportacin, en un intento desesperado por obtener divisas para pagar los servicios de la deuda vi.

De manera que la explotacin de los recursos naturales y humanos por parte de esas grandes potencias continu igual o peor que durante la poca colonial.

Pero la brutalidad y crueldad de las intervenciones, de las guerras de agresin y crmenes de guerra y de lesa humanidad cometidos por las grandes potencias, creci en forma exponencial en frica y en Cercano Oriente en los ltimos tiempos, lo que llev a la dislocacin de Estados como Afganistn, Irak vii y Libia y a una interminable guerra en Siria. La razn invocada fue la neutralizacin de Estados terroristas en los que, adems, haba que restablecer la democracia y los derechos humanos. Y, de paso, apoderarse de sus recursos naturales, entre ellos el petrleo y minerales estratgicos como el coltn.

No slo el petrleo motiv a los Gobiernos de Francia, Gran Bretaa y los Estados Unidos a intervenir en Libia con sus bombardeos humanitarios viii y fuerzas especiales. En una regin donde el agua accesible es escasa, Libia tiene el acufero subterrneo ms grande del mundo ( Acufero de piedra arenisca de Nubia) estimado en 150.000 kilmetros cbicos que con una red de 1400 estaciones de bombeo y 4000 kilmetros de tuberas de 4 metros de dimetro abastece de agua a las principales ciudades libias a razn de 6,5 millones de metros cbicos diarios. Esta obra colosal a un costo de ms de 20 mil millones de dlares, financiados con la venta del petrleo libio, denominada Proyecto del gran ro hecho por la mano del hombre (The Great Man-Made River) se inici en 1991 y se inaugur en 1996. En 2010, Libia era segn el PNUD, un pas de desarrollo humano medio, el ms elevado de frica y un poco inferior a los pases ms desarrollados de Amrica Latina ix.

El resultado es que ahora reina el caos en Libia y en toda la regin, donde controlan grandes extensiones territoriales grupos de un salvajismo extremo poderosamente equipados con el armamento que han regado en la zona las grandes potencias durante aos de conflictos. Y con las armas y el dinero que les proporciona Arabia Saudita, principal aliado de los Estados Unidos en la zona.

Poco se habla pero no es menos trgica la situacin en Yemen y en Somalia.

II . As es como cientos de miles de personas, hombres, mujeres y nios buscando el camino ms corto para entrar en Europa atraviesan el Mediterrneo tratando de huir de una regin donde los muertos por la guerra, el hambre y las enfermedades y los desplazados se cuentan por millones.

Despus de la catstrofe de Lampedusa de octubre de 2013 (366 ahogados) Italia puso en marcha el operativo Mare Nostrum para socorrer a los migrantes, incluso ms all de las aguas territoriales europeas, lo que permiti salvar decenas de miles de vidas. Costo del operativo 9 millones de euros por mes. Italia pidi ayuda a los otros pases europeos, que miraron para otro lado.

Finalmente la Unin Europea en octubre de 2014 puso en marcha el operativo Tritn, supervisado por Frontex el organismo europeo de vigilancia de las fronteras, limitando su radio de accin a las aguas territoriales europeas, es decir para no socorrer a los nufragos ms all de dichas aguas territoriales e impedir abordar las costas europeas a quienes logran ingresar a dichas aguas territoriales x. Costo de la operacin 3 millones de euros mensuales, un tercio del costo del Operativo Mare Nostrum.

Despus dicha dotacin fue aumentada a 9 millones de euros mensuales. Inversin menos que nfima para el conjunto de los presupuestos europeos y sobre todo si se la compara con los beneficios obtenidos por las potencias europeas con siglos de explotacin de los recursos humanos y naturales del continente africano y de Cercano Oriente.

Ante al escndalo internacional provocado por el vertiginoso aumento de naufragios y de muertes, el Consejo Europeo se reuni en sesin extraordinaria en Bruselas el 23 de abril de 2015, donde emiti una declaracin (http://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2015/04/23-special-euco-statement/).

Ya antes de que tuvieran lugar la reunin del 23 de abril, Amnesty International de Francia hizo el siguiente comentario sobre la misma: Despus de las revelaciones del Guardian sobre las conclusiones provisorias de la Cumbre, Tritn sigue siendo la norma, su presupuesto ser duplicado, siempre inferior al de Mare Nostrum, pese a que se prev ms navos con migrantes clandestinos. El rea de despliegue seguir siendo el mismo. La Unin Europea se dispone posiblemente a adoptar una de las peores decisiones, muy lejos de nuestro llamado urgente a establecer una operacin de salvamento de gran envergadura xi.

Decididamente, la Unin Europea est a favor de una Solucin final del problema, mucho ms barata que las cmaras de gas y los hornos crematorios.

Los Estados europeos son responsables por los inmensos daos causados a los pueblos africanos desde hace siglos, equivalentes a un genocidio, y sus actuales lderes son directamente imputables de crmenes contra la humanidad, como todos aqullos que ocuparon cargos de responsabilidad en los Estados que participaron en las recientes guerras de agresin, por lo menos desde la Guerra del Golfo (1990-1991) y la invasin a Afganistn comenzada en noviembre de 2001.

Existe una continuidad criminal plurisecular, desde las conquistas coloniales hasta la no asistencia y el rechazo de los que tratan de escapar de peligros mortales inminentes, entre otros los provocados por los bombardeos indiscriminados contra la poblacin civil. Continuidad criminal en la que se han acumulado y continan acumulndose crmenes de guerra, crmenes contra la humanidad y el crimen de genocidio. Incluido el frecuente maltrato hasta alcanzar condiciones insoportables para quienes logran establecerse en pases del continente europeo.

Los tres crmenes citados han contribuido a configurar el artculo II, inciso c) de la Convencin de 1948 para la Prevencin y la Sancin del Delito de Genocidio : ..."sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destruccin fsica, total o parcial". Y a la misma figura contemplada en los mismos trminos en el artculo 6 c) del Estatuto de Roma de 1998 de la Corte Penal Internacional.

La intencin delictiva (dolo o dolo eventual) que exige el artculo II, inciso c) de la Convencin de 1948 para la Prevencin y la Sancin del Delito de Genocidio (sometimiento intencional) existe porque los autores de los hechos saben que es posible que se produzcan los efectos prohibidos y actan igual. (Jeschek, Tratado de Derecho Penal, en espaol, edit. Comares, Granada, Espaa, 1993, pg. 270).

Los dirigentes de los Estados involucrados tienen que cesar en su conducta criminal y responder penalmente por los delitos cometidos y los Estados respectivos tienen la obligacin de reparar ntegramente los daos causados y que siguen causando.

En los hechos descriptos, la accin de los Estados ha provocado daos a millones de seres humanos y a la naturaleza y su obligacin de reparar surge del derecho internacional vigente escrito y consuetudinario, pues se trata de crmenes de guerra, de crmenes contra la humanidad y del crimen de genocidio.

En diciembre de 2001 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprob una Resolucin acogiendo el Proyecto de la Comisin de Derecho Internacional de las Naciones Unidas sobre la Responsabilidad del Estados por hechos internacionalmente ilcitos, los someti a la consideracin de los Estados e incluy el tema en el orden del da de la Asamblea General (http://old.dipublico.org/doc/A-RES-56-83.pdf).

En el Captulo II de la segunda parte de dicho Proyecto se establece en forma detallada cmo el Estado responsable debe proceder a la reparacin del perjuicio (artculos 34 a 39).

Aunque pese al tiempo transcurrido dicho documento no ha pasado del estado de proyecto, el mismo constituye una referencia muy importante en cuanto a las responsabilidades y obligaciones de los Estados autores de crmenes internacionales.

Notas.

i Situaciones similares existen en otras partes del mundo, como la de los nacionales de Comores que intentando llegar a Mayotte naufragan y se ahogan en el Pacfico o los campos de concentracin establecidos por Australia en las islas Nauru y Manus para los inmigrantes ilegales. El drama de los migrantes y de los desplazados internos que tiene por causa la miseria y las guerras tiene colosales dimensiones a escala mundial, que afecta actualmente a 65 millones de personas.

ii En la Conferencia de Berln de1885 y despus de las guerras de 1914-1918 y 1939-1945. Todava se sufren los resultados de esas fronteras artificiales con las guerras intertnicas, fomentadas por las grandes potencias para seguir saqueando los recursos naturales del continente.

iii Diario Le Monde (http://www.lemonde.fr/afrique/article/2016/11/25/herero-et-nama-premier-genocide-du-xxe-siecle_5038156_3212.html)

iv En un documental emitido por el canal de televisin franco alemn ARTE el 3 de octubre de 2007 (Cuba, una odisea africana), se puede ver y or a Lawrence (Larry) Devlin, jefe de estacin de la CIA en el Congo en la poca de los hechos, diciendo que la orden de asesinar a Lumumba la habra dado el Presidente Eisenhower personalmente. Y el ejecutante fue el dictador Mobutu, ntimo amigo de sucesivos gobernantes franceses.

v En 1994, cuando los genocidas hutus en Rwanda (800.000 vctimas tutsis en pocos meses) fugaban ante el avance del Frente Patritico Ruands el Gobierno francs mont el operativo Turquoise para protegerlos (http://www.argenpress.info/2014/04/el-genocidio-en-ruanda-y-la-complicidad.html)

vi Solon Barraclough y Krishna Guimire, The social dinamics of deforestation in developping countries: Principal Issues and Research Priorities, Discussion paper N 16", UNRISD, 1990.

vii En un programa de televisin muy popular en Estados Unidos llamado 60 minutos, el 12 de mayo de 1996, la periodista Lesley Stahl le pregunt a Madeleine Albright, entonces embajadora de USA antes las Naciones Unidas: Hemos odo decir que en Irak han muerto medio milln de nios (a causa de las sanciones y el embargo). Ms que en Hiroshima. Vale la pena pagar ese precio?Albright respondi: Es una decisin difcil, pero creo que el precio vale la pena pagarlo.La misma Albright que como Secretaria de Estado de Clinton hizo naufragar en marzo de 1999 las negociaciones de Rambouillet entre la OTAN y Yugoslavia que estaban bien encaminadas- y precipit la agresin contra este ltimo pas. Los crmenes de guerra comtidos por la OTAN en Yugoslavia fueron denunciados por varios grupos de juristas internacionales. Ver anexo.

viii La agresin contra Libia respondi a los mtodos que emplean regularmente la OTAN y, colectiva o individualmente, sus principales Estados Miembros: Panam, (entre 1000 y 4000 civiles muertos, segn las fuentes); Guerra del Golfo (varias decenas de miles de muertos civiles); Afganistn, (3700 civiles muertos ya en 2001 a causa de los bombardeos yanquis, 2700 muertos civiles en 2010 y en febrero de 2011 la OTAN asesin en la provincia de Kunar a 64 civiles, la mayora mujeres y nios); guerra contra Irak (varios cientos de miles de muertos civiles).

Como se dijo en la sentencia del Tribunal de Nuremberg de 30 de setiembre de 1946: "Desencadenar una guerra de agresin no es solamente un crimen internacional: es el crimen internacional supremo y slo difiere de los otros crmenes de guerra por el hecho de que los contiene todos".

Posteriormente el crimen de agresin fue definido por la Resolucin 3314 (XXIX) adoptada por unanimidad por Asamblea General de las Naciones Unidas en 1974. La definicin incluye

El bombardeo, por las fuerzas armadas de un Estado, del territorio de otro Estado, o el empleo de cualesquiera armas por un Estado contra el territorio de otro Estado (art. 1, inciso b).

El 11 de junio de 2010, La Conferencia de Estados Partes del Estatuto de la Corte Penal Internacional, adopt por unanimidad un artculo 8 bis con una definicin del crimen de agresin similar a la de la Resolucin 3314 de la Asamblea General. En un solo da, el 14 de mayo de 2011, las fuerzas areas de la OTAN realizaron 44 misiones de ataque y el 15 de mayo el Jefe de las Fuerzas Armadas de Gran Bretaa, General David Richards, en una entrevista concedida al peridico Sunday Telegraph llam a intensificar dichos ataques.

La presunta o real violacin de los derechos humanos en un pas no confiere legitimidad a la agresin, como ha dicho la Corte Internacional de Justicia de La Haya:

"El pretendido derecho de intervencin slo puede considerarse como la manifestacin de una poltica de fuerza, poltica que, en el pasado, ha dado lugar a los ms graves abusos y que no puede, cualesquiera sean las deficiencias actuales de la organizacin internacional, tener lugar alguno en el derecho internacional. La intervencin es an ms inaceptable en la forma en que se la presenta en este caso, ya que, reservada a los Estados ms fuertes, podra fcilmente conducir a falsear la propia administracin de la justicia internacional." (caso Corfu Channel, 1949, fondo, pg. 35).

En el caso Nicaragua c/Estados Unidos (actividades militares y paramilitares en Nicaragua) la Corte Internacional de Justicia seal que algunas disposiciones de la Resolucin 2625 (XXV), de 1970, de la Asamblea General, entre ellas los principios de no empleo de la fuerza y de no intervencin, constituyen derecho consuetudinario (prrafo 267) y ante el argumento del Gobierno de los Estados Unidos de que en Nicaragua se violaban los derechos humanos, la Corte dijo: "...cuando los derechos humanos estn protegidos por convenciones internacionales, dicha proteccin se traduce en disposiciones previstas en el texto de dichas convenciones, que estn destinadas a verificar o a asegurar el respeto de esos derechos". Y agreg: ..."si los Estados Unidos pueden, por cierto, hacer su propia evaluacin sobre la situacin de los derechos humanos en Nicaragua, el empleo de la fuerza no es el mtodo apropiado para verificar y asegurar el respeto de esos derechos...". (prrafos 267 y 268).

Los actos de guerra realizados en el curso de una agresin son crmenes de guerra, como se dijo en la sentencia del Tribunal de Nuremberg de 1946.

Pero adems, en el curso de la agresin contra Libia se estn cometiendo diversos crmenes de guerra sancionados por el derecho internacional humanitario (Convenios de La Haya de 1889 y 1907, el Reglamento anexo a este ltimo sobre leyes y costumbres de la guerra terrestre (R.G.T.), los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos facultativos I y II de 1977, etc.)

1. Ataques a la poblacin civil

Los ataques a la poblacin civil en sus viviendas en medio rural o urbano no son errores.

Estos hechos constituyen una violacin de la "Regla fundamental" del artculo 48 del Protocolo I de 1977: hacer siempre la distincin entre poblacin civil y combatientes y entre los bienes de carcter civil y los objetivos militares y dirigir las operaciones solamente contra objetivos militares.

2. Utilizacin de armas prohibidas

Algunas fuentes indican que se estn utilizando bombas con una aleacin que contiene uranio empobrecido (como se hizo en Yugoslavia y en la Guerra del Golfo).

Existen mltiples estudios y la experiencia de la primera guerra del Golfo que afirman que la explosin de tales bombas provocan graves daos a largo plazo en el medio ambiente y en el ser humano. Aun admitiendo la controversia sobre tales efectos, son aplicables los artculos 35 (3) y 55 (1) del Protocolo I: mtodos o medios de guerra que causan o se puede esperar que causen daos extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural.

3. Bombardeos masivos y prolongados

Los bombardeos reiterados sobre Trpoli constituyen un crimen de guerra, de conformidad con lo establecido en el artculo 51 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra, particularmente su inciso 5 (los bombardeos que traten como un objetivo militar nico cierto nmero de objetivos militares espaciados y diferentes situados en una ciudad).

4. Destruccin de las infraestructuras civiles

La destruccin de infraestructuras civiles son crmenes de guerra, pues violan el artculo 54, inc. 2 del Protocolo I: prohibicin de poner fuera de uso bienes indispensables a la supervivencia de la poblacin civil.

5. Ataques a los medios de comunicacin

Los agresores bombardearon la TV libia. Los ataques a los medios de difusin (emisoras de televisin, etc.) constituyen crmenes de guerra, de conformidad con el art. 79 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra (Medidas de proteccin de los periodistas). Los precedentes no faltan: durante la invasin a Panam en 1989, una de las primeras operaciones de la aviacin estadounidense consisti en destruir con un misil la estacin de TV panamea. Durante la guerra contra Yugoslavia en 1999 bombardearon la TV de Belgrado, causando 14 muertos, en 2001 bombardearon la sede de la TV Al Jazira en Kabul y en Bagdad bombardearon tambin la TV Al Jazira, donde muri un periodista.

LAS RESPONSABILIDADES

1.Crimen de agresin. Son responsables del crimen de agresin quienes tomaron la decisin y la llevaron a cabo es decir los gobernantes de los Estados agresores, las autoridades de la OTAN y sus jefes militares.

2. Crmenes de guerra. Son autores quienes dieron las rdenes y quienes las ejecutaron, a lo largo de toda la cadena de mandos. Son cmplices por accin quienes facilitan la comisin de los mismos, entre ellos los jefes de Gobierno que permiten el uso de bases militares en su jurisdiccin y los que autorizan el trnsito por su espacio areo de los aviones de los Estados agresores en misin de ataque.

Son cmplices por omisin de la agresin y de los crmenes de guerra (art. 86 del Protocolo I: omisin contraria al deber de actuar) quienes tienen el deber de actuar para tratar de poner fin a los hechos y no lo hacen: los miembros de Consejo de Seguridad que, ante la agresin, se abstienen de solicitar la convocatoria del mismo como ordena el artculo 54 de la Carta de las Naciones Unidas y el Secretario General de las Naciones Unidas, que se abstiene de convocar al Consejo de Seguridad ante la manifiesta violacin de la Resolucin 1973.

Esta descripcin de las responsabilidades no significa que las mismas sean fcilmente justiciables: no existe una instancia judicial capaz de pedir cuentas a los grandes de este mundo por los crmenes que cometen, pues la Corte Penal Internacional no rene los requisitos de independencia, imparcialidad y objetividad para desempear esa funcin.

ix http://www.argenpress.info/2011/07/la-defensa-de-los-derechos-humanos-y-la.html

x Ignorando as el Convenio internacional para la seguridad de la vida humana en el mar, de 1974, en el que las Partes se obligan "a garantizar la adopcin de las medidas que exijan la vigilancia costera y el salvamento de personas que se hallen en peligro en el mar. Dichas medidas comprendern el establecimiento, la utilizacin y el mantenimiento de las instalaciones de seguridad martima que se juzguen necesarias y viables".

xi Para obtener informacin ms detallada sobre la poltica de la Unin Europea respecto a los inmigrantes procedentes del Norte de frica y Cercano Oriente puede consultarse: LAEDH et la politique dasile et dimmigration (http://www.aedh.eu/-Travaux-de-l-AEDH-.html)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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