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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2017

Catedrtico censurado en la Universidad Complutense por defender a la iglesia catlica?

Pedro Lpez Lpez
Crnica Popular


El pasado 9 de mayo de este ao se celebr un acto en la Biblioteca Marqus de Valdecilla de la Universidad Complutense cuyo ttulo era Universidad Laica. El acto se celebr a peticin de la organizacin Europa Laica y su objetivo era, como puede colegirse, reivindicar una universidad laica. Los laicos entendemos el laicismo como un principio democrtico que reclama la neutralidad de las instituciones pblicas con respecto a las opciones religiosas de los ciudadanos, lo que exige que ni el adoctrinamiento religioso ni la promocin de ninguna religin tengan cabida en la universidad pblica, que debe ser un lugar para transmitir conocimientos y facilitar la reflexin, pero no para adoctrinar ni practicar ningn culto religioso. La presentacin en el espacio web de Encuentros Complutense comenzaba diciendo Espaa es un Estado aconfesional y, por tanto, sus instituciones pblicas no deben promover en modo alguno ninguna religin o conviccin particular. Cuando yo mismo, que organic y moder la mesa redonda, envi la informacin sobre los objetivos y ponentes al responsable de Encuentros suger el ttulo En defensa de la universidad laica, aunque los organizadores complutenses de Encuentros estimaron mejor que desapareciera la expresin en defensa. El objetivo era de alguna manera recordar a la Universidad Complutense estas cuestiones, habida cuenta de que el rector actual en la presentacin de su programa electoral defenda una universidad laica, lo que remachaba en una entrevista de hace un par de aos (Nuestro modelo es una universidad laica, deca en el peridico digital madridiario.es, 14 de septiembre de 2015). Por lo tanto, no es que un grupo de cheguevaras hubiera tomado al asalto el saln de actos, sino que un grupo de personas laicas queramos reclamar la laicidad de la universidad pblica y aportar razones para esta reclamacin.

Cuando terminaron las intervenciones [i], como suele hacerse en este tipo de actos, se le dio la palabra al pblico para que hiciera sus preguntas y/o reflexiones. La primera persona que pidi la palabra fue el catedrtico de Filologa Felipe Hernndez Muoz, que se present e intervino durante casi ocho minutos. Todos hemos estado en decenas de actos como este y cualquiera que tome la palabra desde el pblico y se alargue tanto tiempo genera protestas, no achacables a ningn tipo de persecucin, sino simplemente a que cuando hay varias palabras pedidas una persona no puede hablar durante tanto tiempo despus de las intervenciones de los ponentes. Pero no se trata solo del tiempo, la paciencia del auditorio se agot despus de varias consideraciones por parte del catedrtico con las que la inmensa mayora del auditorio estaba en absoluto desacuerdo. Para empezar, el seor Hernndez nos ilustr sobre los escudos de varias universidades que mantienen simbologa cristiana. Ese asunto en absoluto est en cuestin en el movimiento laico, nadie ha pedido la retirada de los escudos originales de las universidades, y todos sabemos que las universidades ms antiguas nacieron de la mano de la Iglesia, lo que es lgico, ya que a todos nos consta que hace siglos la Iglesia era la depositaria de la cultura. De manera que el catedrtico nos ilustr sobre un punto que nadie haba puesto en cuestin, y de hecho nadie rebati ese punto posteriormente. Despus de ilustrarnos incluso con fotocopias de varios escudos, un asunto que ni la mesa ni el auditorio entenda a qu vena a cuento, Felipe Hernndez se extendi sobre diversas cuestiones y fue escuchado con todo respeto por la sala; sin embargo, cuando se refiri al valor que el cristianismo haba dado histricamente a la mujer, varios de los asistentes comenzaron a protestar, seguramente por el tiempo que ya llevaba interviniendo, y, por supuesto, por consideraciones que eran bastante contrarias al sentir de los asistentes en general.

Cualquiera puede probar a tomar la palabra despus de los ponentes de una mesa redonda y hablar durante 7-8 minutos, y comprobar que la gente empieza a protestar, eso incluso estando de acuerdo con el interviniente. Yo me imagino asistiendo como pblico a una mesa redonda que reivindica ms presencia catlica en la universidad, tomando la palabra cuando terminan los ponentes, diciendo que soy laico o ateo y que estoy en contra de lo que se est diciendo, y dudo muchsimo que consiga hablar ms de dos minutos sin protestas. Es algo perfectamente esperable, y no se me ocurrira ir despus de mrtir diciendo que no me han dejado hablar. Pero los soldados de la Iglesia son as, tienen buenos puos dialcticos para golpear, pero mandbula de cristal para recibir y enseguida denuncian persecuciones que solo estn en su magn, pero que son amplificadas hasta el infinito por los medios catlicos.

Al final del acto, se me acerc muy cabreado el seor Hernndez y me dijo que haba sido censurado y que no haba habido pluralismo. Naturalmente que no haba pluralismo en la mesa! Es que si hacemos una mesa sobre vctimas del franquismo vamos a invitar a Falange?, es que si los catlicos organizan una mesa redonda para impulsar la religin en la universidad van a invitar a un ateo? Por otro lado, una institucin que tiene cadenas de televisin, radio y prensa y que se dirige diariamente a millones de espaoles, que maneja presupuestos supermillonarios, puede exigir, encima, presencia en un acto al que asisten medio centenar de personas?, tambin tiene que estar ah?

Pues bien, el seor Hernndez public un artculo el pasado 1 de junio del que he tenido noticia la semana pasada [ii]. El artculo se encabeza con un titular que dice Las palabras que no pudo pronunciar el catedrtico abucheado en el debate Universidad Laica. Se ve que el seor Hernndez pretende entrar en el martirologio de la Iglesia Catlica, para lo cual publica un artculo que tergiversa lo ocurrido hasta hacerle parecer vctima de un acoso inexistente. Comienza diciendo que acudi a un acto esperando un debate. Debate se produjo, seor Hernndez, lo que pasa es que en el acto el pblico, como era lgico, era muy mayoritariamente laico y no le iba a hacer la ola a usted. En todo caso, repito que el acto era reivindicativo de un modelo de universidad contrario al que usted defiende. Recalca posteriormente: en pleno uso de la palabra tuve que interrumpirla abruptamente; claro, seor Hernndez, pruebe en cualquier otro acto, donde despus de los ponentes el pblico toma la palabra, a hablar ocho minutos, a ver en cuntos lo consigue. Ms adelante, el seor Hernndez invoca torticeramente el artculo 16 de la Constitucin, que pretende que garantiza el derecho de los catlicos a ejercer su fe en los espacios pblicos. No, seor Hernndez, ninguna confesin religiosa tiene por qu ocupar permanentemente un espacio de una institucin pblica para su culto, eso no se deriva de ningn artculo de la Constitucin. Los creyentes de cualquier religin tienen sus propios espacios, no tienen por qu invadir espacios pblicos que pagamos entre todos para ejercer una actividad privada. Y, como deca anteriormente, las instituciones pblicas no deben promocionar ninguna creencia religiosa en aras al principio democrtico de neutralidad del Estado en estas cuestiones. Como puede comprobarse en la grabacin del acto, dos personas ms intervinieron en la lnea del seor Hernndez y fueron escuchadas respetuosamente, generando respuestas lgicas en un debate democrtico, pero ningn abucheo. Estas dos personas (un capelln y un estudiante de una asociacin catlica, si no recuerdo mal) expresaron sus ideas, pero fueron directas y breves en sus intervenciones.

Previamente a este artculo, ya encontr navegando por internet algunas otras referencias al acto que haban calentado motores. Javier Lozano, en la web religionylibertad.com [iii] haca una crnica del acto que reflejaba algo as como un pobre mrtir de la Iglesia poco menos que linchado por hordas marxistas, en el lenguaje nacionalcatlico que tanto gusta a algunos sectores del franquismo sociolgico, pero que ya no utilizan sabiendo que a estas alturas hacen el ridculo. Un debate sin debate, dice una de las frases destacadas del artculo; una falsedad: el acto reivindicaba una universidad laica y, lgicamente, el pblico era partidario de este modelo. Igual que lo lgico en un acto organizado en defensa de una universidad catlica no es esperable que vayan laicos y ateos. En uno de los prrafos se denuncia: Durante las dos horas de intervenciones de los ponentes se denunci una y otra vez el supuesto inmenso poder de la Iglesia, sus excesivos privilegios Ms que un debate fue un monlogo dirigido contra un solo objetivo: el catolicismo. Son supuestos el poder y los privilegios de la Iglesia Catlica? A cuento de qu una institucin religiosa, cuyo objetivo son las almas de sus feligreses, es la segunda propietaria, despus del Estado, de bienes inmobiliarios en Espaa?, a cuento de qu la Iglesia Catlica tiene que tener unos inmensos beneficios fiscales que no tienen el resto de las asociaciones ciudadanas?, a cuento de qu se permite el escndalo de las inmatriculaciones, un autntico saqueo de bienes pblicos sobre el que se ha pronunciado ya el Tribunal Europeo de Derechos Humanos denunciando que es un privilegio inadmisible?, a cuento de qu existe en el cdigo penal un delito por ofensa a los sentimientos religiosos?, los dems no tenemos sentimientos, no se nos puede ofender en nuestras convicciones ideolgicas? Hace unos das el juez Joaquim Bosch, exportavoz de Jueces para la Democracia, pona de manifiesto que aqu se puede escarnecer, ridiculizar, ofender a los lderes de todos los partidos y a todas las convicciones ideolgicas sin que ello merezca atencin por parte de la Justicia, pero los sentimientos religiosos tienen una proteccin propia de los pases donde impera el fanatismo islmico e impropia de un pas democrtico. As, mantienen en su cdigo penal el delito de ofensa religiosa pases como Arabia Saud, Catar, Kuwait, Irn o Barin, todos ellos bastante alejados de lo que entendemos por un estndar democrtico. Qu pinta en nuestro cdigo la hiperproteccin a los sentimientos religiosos, un elemento absolutamente antidemocrtico? No escarnecen las autoridades eclesisticas innumerables veces a los ateos, refirindose al atesmo como si fuera amoral y antisocial, cuando es una cuestin de simple reivindicacin del librepensamiento y de rechazo a los dogmas religiosos, que no se pueden debatir?

El laicismo no se dirige contra el catolicismo ni contra ninguna religin, simplemente protege la libertad de conciencia de todos los ciudadanos en materia religiosa, lo que exige que no se discrimine ni privilegie ninguna opcin, es tan difcil de entender?, o se trata de confundir al personal para que piense que ustedes estn perseguidos? Por eso se recurre a conceptos falaces como los de laicidad positiva y laicismo negativo, un hallazgo lxicoorwelliano (trmino empleado por Paolo Flores DArcais) que encubre lo que los sectores fanticos religiosos en realidad quieren decir: laicidad positiva es aquella posicin que no cuestiona sus privilegios; laicismo negativo es la que los cuestiona. Los sentimientos religiosos estn absolutamente protegidos en un estado laico, lo que no debe estar protegido es el privilegio injustificado de ninguna religin en una democracia.

Otra de las frases destacadas del artculo dice Discrepancia s; adoctrinamiento, no;  esto ya suena a broma viniendo de una institucin cuya funcin principal es el adoctrinamiento.

Pero el colmo de la desinformacin sobre el acto lo he encontrado en una web (www.forocoches.com ... !!!) [iv], en la que aparece como cabecera el titular Fascistas han tomado la Universidad Complutense. Esto ya es de traca. Si alguna institucin ha estado ntimamente relacionada con el fascismo y ha apoyado a todos los dictadores fascistas, esa ha sido precisamente la Iglesia Catlica, cuya Estado Vaticano fue creado gracias a los Pactos de Letrn (1929), firmados por el Papa Po XI y Benito Mussolini. Por el concordato resultante, el Papa obligaba a los obispos jurar lealtad al estado fascista. Y como ya le haba tomado gusto, la Iglesia Catlica sigui apoyando dictaduras fascistas durante todo el siglo XX. En otro titular, la misma web dice La organizacin masnica Europa Laica mintiendo en la faz del Seor. S, no es una broma.

El movimiento laico no quiere que ustedes sean clandestinos ni vayan a las catacumbas, seor Hernndez, el laicismo defiende la libertad de conciencia de todo el mundo, para lo cual las instituciones pblicas deben ser neutrales y no discriminar ni promocionar ninguna creencia religiosa. Es un principio democrtico que a usted y a su entorno no les entra en la cabeza. Lo que lamento es que el director de Encuentros Complutense le haya pedido disculpas despus de que usted le dirigiera una carta que parece que le intimid, lo que no es extrao dado su tono entre victimista y apocalptico y, por supuesto, otro elemento nada despreciable cuando estamos ante su sector ideolgico: la tendencia casi deportiva a poner querellas.


Notas

[i] (el acto completo puede verse en https://www.youtube.com/watch?v=BUhmDaxXe5E&t=42s )

[ii] http://www.alfayomega.es/114338/las-palabras-que-no-pudo-pronunciar-el-catedratico-abucheado-en-el-debate-universidad-laica

[iii] http://www.religionenlibertad.com/abuchean-catedratico-complutense-por-mostrar-relacion-56875.htm

[iv] http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=5481529&page=10

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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