Quien condena al histrico dirigente sindical es el pirotcnico y meditico juez Moro, quien aparece en decenas de fotografas sonriendo junto a Acio Neves -seriamente implicado en la causa Lava Jato- y al tambaleante Michel Temer, quien en estos das pudiera ser reemplazado por Rodrigo Maia. Muy lejos de la equidistancia poltica bajo la cual la mass media regional intenta situar a Moro, es un juez cuyo objetivo final ha quedado claro: que Lula no compita (o lo haga seriamente condicionado) en las elecciones presidenciales de 2018. La campaa de la derecha -la misma que le hizo el golpe a Rousseff- tendr ahora un seguro slogan en caso que el pernambucano decida igualmente competir: Cmo votar a alguien ya condenado?.

Sin embargo, la historia latinoamericana muestra que la estrategia de la derecha brasilea es bien riesgosa, pudiendo volverse un boomerang. Lula no solo encabeza las encuestas de intencin de voto rumbo al ao prximo, sino que los sondeos lo muestran como el ex presidente vivo mejor valorado de la historia de su pas. Gobern en un perodo de bonanza econmica y redistribuy. Alcanzar esta condena en primera instancia para bajar sus indces de popularidad, o podr esto ser visto como una arbitraria decisin de aquellos que ya efectuaron un golpe a la democracia brasilea durante 2016? Las prximas semanas dirn. Lula, que sobrevivi a cuatro dcadas de asedio del grupo Globo, piensa sobrevivir al juez Moro.

Brasil aparenta ser un experimento de la derecha regional en varios sentidos. Primero porque encabeza un profundo ajuste luego de una dcada de ampliacin de derechos: Temer recort la inversin social, principalmente en salud y educacin, por las prximas dos dcadas y acaba de aprobar en el Senado una reforma laboral profundamente regresiva. Pero adems porque la persecucin a Lula puede mostrar un espejo en el cual mirarse Argentina y Paraguay, donde Cristina Fernndez de Kirchner y Fernando Lugo, respectivamente, an mantienen una pujante actividad poltico-electoral.

La condena a Lula, adems de ser poltica, parece ser un mensaje del establishment al conjunto de los lderes populares de la regin que, an con las corporaciones mediticas, judiciales y financieras en contra, siguen encabezando las encuestas. Estaremos ingresando en la fase de un Plan Cndor judicial, tal como afirm recientemente Eugenio Ral Zaffaroni? Hasta dnde se animarn la derecha brasilea y latinoamericana en este intento de restauracin conservadora que vive el continente? Se vienen nuevas condenas polticas en el Cono Sur? Las preguntas estn sobre la mesa. Mientras tanto, la defensa del ex presidente brasileo apelar la medida y recurrir al tribunal de segunda instancia, que ahora tendr sobre sus espaldas el peso de definir si ratifica o absuelve.

Juan Manuel Karg es politlogo UBA y Analista Internacional.