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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2017

En el 80 aniversario de la muerte de Gramsci

Ignacio Jardon Arango
Rebelin


En el ao 2017 se cumplen 80 aos de la muerte de Antonio Gramsci (27 abril de 1937) en Roma.

El pensamiento de Gramsci todava hoy supone un importante estmulo intelectual y poltico. Aporta una perspectiva original para orientar la accin social hacia el objetivo de una mayor libertad y justicia, destacando la necesidad de la participacin colectiva de los ciudadanos. Gramsci ve la necesidad, que tiene la poltica, de contar con la sociedad civil para llevar a cabo las transformaciones en el Estado. Su filosofa de la praxis combate la concepcin de la poltica que se reduce a la sola accin de los gobernantes y la sustitucin de estos por otros diferentes. Si la poltica es entendida slo como este relevo, el resultado es siempre la separacin creciente entre gobernantes y gobernados. Al final esto conduce al descrdito y debilitamiento de la democracia.

El concepto de "sociedad civil" que maneja Gramsci tiene poco que ver con el que hoy han puesto de actualidad pensadores conservadores. Estos reclaman la retirada del Estado, menos Estado, con el propsito de que sea la sociedad la que solucione todo. Esto es falso, pues la sociedad civil es un espacio desigual, de grupos sociales contrapuestos, espacio caracterizado por la asimetra y la subordinacin de unos grupos sociales a otros. Dejados a la suerte del "libre juego del mercado" el resultado no puede ser otro que el triunfo de los ms fuertes. Hegel llamaba a esto la primaca de lo particular sobre los intereses universales.

El concepto de "sociedad civil" en Gramsci tiene otro significado y contenido. Pretende, en primer lugar, fortalecer y favorecer el vigor asociativo de los sectores populares, consolidando alianzas con otros grupos sociales (de ah su preocupacin por los intelectuales, por la educacin, por la hegemona, por el sentido comn, por desarrollar el marxismo como poltica,) Esto les permitira construir su propia cultura y sus valores, con el fin de obtener la mayora para acceder al Estado. En segundo lugar, el Estado es clave para lograr y mantener las profundas transformaciones que engendren una sociedad diferente y ms justa. De lo que se trata es de volver a poner en circulacin otra narracin, or otro tipo de discurso sobre la realidad que no sea la de los grupos dominantes. Sabe que eso no es posible sin un importante esfuerzo terico y moral, sin un consenso y una hegemona. Pues los hombres de la calle quieren ser los actores de su propio destino.

De ah esta breve "recapitulacin" de algunos conceptos fundamentales, conceptos que, desde mi punto de vista, son, tambin, tiles en el siglo XXI. Estos conceptos seran: el de Cultura; el de los Intelectuales; el de la Ideologa; el de la Hegemona; el del Sentido Comn y el de la Revolucin Pasiva.

LA CULTURA

En italiano, cultura significa "sapere", es decir, saber. Apropiarse personalmente de un saber, aduerselo, dominarlo, ser seor en es saber. Tiene una dimensin individual, de influencias socrticas, helensticas. Y cultura, tambin, se utiliza desde una perspectiva ms colectiva, por las influencias de la ilustracin francesa y alemana (Kultur). Cultura apelara a la forma de vivir de un pueblo o de una civilizacin.

Para Gramsci, la cultura conlleva una doble funcin: por un lado, irradia luz y energa a otros conceptos y, por otra parte, es portadora de valores liberalizadores para el individuo.

Gramsci en dos artculos "Socialismo y cultura" (de 1916) y "Por una asociacin de cultura" (de 1917) nos muestra las dos vertientes de su concepto de cultura:

El concepto de cultura, en Gramsci, parte del dicho socrtico: "concete a ti mismo". Y lo interpreta como que la cultura es la construccin de una personalidad propia. Y, es tambin, llegar a tener una conciencia que comprenda el valor histrico y social que uno tiene, su funcin en la vida. Esta dimensin de la cultura estara encastrada en dos palabras: memoria y proyecto

Pero cultura, para Gramsci, tambin es pensar, tener ideas generales, tener el hbito de conectar causas y efectos, tener una visin colectiva del mundo, de la sociedad. Por eso, para Gramsci, la cultura, como civilizacin, tiene que servir para construir un mundo ms justo y libre para los hombres.

LOS INTELECTUALES

El tema delos intelectuales aparece, en Gramsci, en el ensayo sobre "Algunos temas de la cuestin meridional" de 1926.

La cuestin "meridional" era un tema que le vena rondando por la cabeza a Gramsci desde haca bastante tiempo (recurdese el artculo "Il Mezzogiorno e la guerra", de 1916) y, tambin, como consecuencia de la preocupacin y conocimiento directo de la vida de los campesinos y de los pastores sardos.

En 1924, la III Internacional plantea el "frente nico" para luchar contra el fascismo. El proletariado haba sido derrotado en Italia (1919-1920), en Alemania, en Hungra y en Finlandia. El Fascismo se haba consolidado. Se trataba de ver, ahora, con que fuerzas podra contar el proletariado para poder reasumir posiciones dominantes.

La respuesta de Gramsci ante la peticin del "frente nico" fue este ensayo. No se trata ya de una escritura rpida, fruto de la inmediatez de la noticia sino que es una escritura mucho ms pausada y pensada. Se trataba de afrontar el papel de los intelectuales dentro del sistema capitalista. Y se fija y analiza el rol de los intelectuales en el sur, en el Mezzogiorno. Es un trabajo que marca la transicin entre el periodismo y las reflexiones de los Cuadernos de la Crcel. Con este trabajo pretenda orientar las lneas tericas y polticas del Partido.

Es un ensayo que no est terminado. Se public, por primera vez, en Paris en 1930, en las pginas del "Stato operario" de enero de ese ao. El tema era la conquista del Estado, es decir, las posibilidades que tena el proletariado para asumir posiciones dominantes, romper el bloque histrico burgus y sustituirlo por un nuevo bloque y un nuevo Estado. Era un ensayo terico para reconstruir la accin del partido y frenar al fascismo.

En los primeros aos del siglo XX, la burguesa italiana no poda gobernar ya con tranquilidad. La insurreccin de los campesinos sicilianos (1894) y la insurreccin en la ciudad de Miln, dos aos despus (1896), le abrieron los ojos.

La burguesa poda elegir entre dos posibilidades: o una democracia rural, una alianza con los campesinos meridionales, planteando una poltica econmica librecambista y de bajo precio de los productos industriales, con sufragio universal y descentralizando la administracin,; o elegir un bloque industrial, capitalista-obrero, sin sufragio universal, con proteccionismo aduanero, con centralismo estatal, con una poltica de contencin salarial y de los derechos sindicales eligi esta segunda.

En 1910 se rompe este bloque, la burguesa busca nuevas alianzas. La encuentra en los catlicos, que representaban a las masas campesinas de la Italia septentrional y central (Cfr. G. Fiori: Vida de A. Gramsci, Ed. Pennsula, Barcelona, 1976, pgs. 247-251)

Qu hacer ahora, en 1926?. Gramsci propone hacer una nueva alianza entre los obreros del norte y los campesinos del sur. Pero cmo obtener el consenso de las masas campesinas? La sociedad meridional, escribe, es un bloque agrario que est compuesto por tres estratos sociales:

Los campesinos

Los intelectuales de la pequea y mediana burguesa social

Y de los grandes terratenientes y de los grandes intelectuales, como Fortunato y Croce.

El segundo estrato, el de los intelectuales, provena de los pequeos y medianos propietarios de tierras, que no la trabajaban, que se avergonzaban de la prctica agrcola y la arrendaban. Sin embargo de la tierra sacaban para vivir y mandar a sus hijos a la universidad o al seminario o dar una dote a las hijas que deban casarse con un oficial del ejrcito o con un funcionario civil del Estado. Este intelectual senta un gran rechazo por el campesinado. Era un intelectual politicastro, es decir, un poltico inhbil, mal intencionado, corrompido, desleal, pero era el eslabn que ligaba al campesino meridional con el gran terrateniente. Sin embargo van a ser algunos de estos intelectuales, rompiendo con su clase, los que ayudaran a realizar esta nueva alianza. Son los que posibilitaran la cohesin de un nuevo bloque y lucharn por la nueva hegemona.

Los intelectuales en el Mezzogiorno ejercan una funcin de intermediarios entre los campesinos y la administracin. Y por medio de su ideologa propagaban el dominio y la hegemona social de esta clase social. Ve, observa que la hegemona y la dominacin necesitaban histricamente del intelectual. Adems, la funcin reaccionaria del intelectual permita que las contradicciones, los conflictos, en el Mezzogiorno, no afloraran, no surgieran. Y en esta funcin reaccionaria se basaba el boque agrario.

Gramsci intuye que ninguna clase por muy dominante que sea puede estar segura de conservar y de retener a sus intelectuales. Pues, como ya hemos apuntado, hubo una serie de intelectuales medios que se salieron del bloque agrario. Gramsci se plantea atraer a estos intelectuales a las posiciones polticas del Partido y, as, empezar a romper el bloque agrario. Aquellos intelectuales de "La Voce" o de "LUnita" de Salvemini no eran comunistas y ya no cumplan la funcin de ligar al campesinado con el propietario terrateniente.

La ruptura del bloque agrario tena que conseguirse con la formacin y creacin, no slo, de nuevos intelectuales, sino, tambin, con la creacin de un nuevo intelectual, un intelectual de nuevo tipo: "el intelectual orgnico". Son los intelectuales orgnicos los que ayudaran a realizar esos consensos que necesitaba el proletariado para las nuevas alianzas. Para cohesionar el nuevo bloque que surja de estas nuevas alianzas y conquistar la hegemona.

Gramsci estaba muy preocupado por el atraso ideolgico de las masas campesinas. La alianza entre obreros, campesinos e intelectuales no triunfar si antes no se resuelve el problema decisivo de la hegemona, que requiere toda una accin de conquistas culturales y morales. Por eso quiere potenciar la dimensin ideolgica, poltica y pedaggica del Partido y en el Partido.

Este intelectual orgnico tiene que actuar colectivamente, acepta la direccin poltica y acta en consecuencia, es un militante. "Orgnico es el intelectual cuya relacin con la clase revolucionaria es fuente de pensamiento comn. Ha dejado de ser el narciso inconsciente, individualista,La relacin orgnica, en cambio, es reconocida, proclamada, teorizada, aceptada polticamente, para defender mejor la nueva concepcin del mundo" (Macciocchi, M.S.: Gramsci y la revolucin de occidente. Ed. XXI, Madrid, 1976, pg. 200).

El proletariado, los campesinos y los intelectuales slo podran construir el socialismo, cambiar la sociedad si estn ayudados y seguidos por la inmensa mayora de estos estratos sociales, si no consiguen esto, estos estratos que son mayora, quedaran bajo el dominio burgus y daran al Estado la posibilidad de resistir al proletariado y debilitarlo.

El intelectual segua siendo el elemento organizador. El intelectual de viejo cuo segua ejerciendo la funcin de intermediario, su nico fin era mantener el "statu quo". Los exponentes, para Gramsci, ms representativos de todo esto eran G. Fortunato y B. Croce, que tenan en sus manos las llaves del sistema meridional. En el sur estaba la casa editorial Laterza y la revista "La Crtica", adems de academias y empresas culturales de gran erudicin. Con estos elementos, Croce haba logrado separar a los intelectuales radicales del sur de las masas campesinas, permitindoles participar en y de la cultura nacional y europea, y a travs de esa cultura, los haba vuelto a insertar en la burguesa y, por lo tanto, en el bloque agrario. Adems en el sur no haba una tradicin organizativa de los intelectuales democrticos. Los intelectuales que han roto con el bloque agrario y que han intentado plantear la cuestin meridional desde una perspectiva de izquierdas se han agrupado y encontrado acogida en revistas que no se imprimen en el Mezzogiorno, como son "La Voce", "LUnita", "LAzione", "La Revolucione Liberal" de Gobetti,etc.

Gramsci piensa que el periodo turins de LOrdine Nuovo, aun sufriendo el poder y la autoridad de Fortunato y de Croce, haba supuesto una ruptura con esa tradicin del sur y haba proporcionado una base organizativa a los intelectuales demcratas. El LOrdine Nuovo presentaba, en primer lugar, al proletariado urbano como el protagonista, el sujeto moderno de la historia italiana; en segundo lugar, serva de puente entre el proletariado y determinados grupos de intelectuales demcratas; y, en tercer lugar, haba conseguido modificar, en gran parte, la orientacin mental de estos intelectuales demcratas. Este era el caso de Piero Gobetti, que sin ser comunista, haba entendido la posicin social e histrica del proletariado. Y ejerca de enlace entre los intelectuales de izquierda y los intelectuales meridionales que empezaban a plantearse la cuestin meridional de otra forma que la tradicional.

Precisamente las ltimas lneas con que se cierra este "ensayo" que estamos comentando son el reconocimiento y la importancia que tiene un trabajo como el de Gobetti como organizador de la cultura para la creacin de una nueva hegemona. Hay "intelectuales (que son muchos ms de los que se cree) del norte y del sur que han comprendido que hay dos nicas fuerzas esencialmente nacionales y portadoras de futuro: el proletariado y los campesinos" (Gramsci, A.: "Algunos temas de la cuestin meridional", Cuadernos de Pasado y Presente, n 54, Mexico, 1981, pg. 326). Podemos pensar que los Cuadernos de la Crcel son la continuidad y profundizacin de este "ensayo" (Cfr. Carta del 19 de marzo de 1927 a Tatiana).

LA IDEOLOGA

Algunas definiciones:

La ideologa es un conjunto de ideas sobre la realidad social que orienta una determinada accin practico-poltica. Es un instrumento de direccin poltica.

Es, tambin, el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona o de una colectividad religiosa o poltica.

Marx tiene una visin negativa de la ideologa. La ideologa falsea la realidad, es una mala conciencia. Sirve para ocultar los intereses econmicos y polticos de un grupo social concreto. La ideologa orienta la accin de este grupo en el seno de la sociedad.

Es imprescindible en todas las sociedades. Es la conciencia de los individuos. Es en ella donde los individuos toman conciencia de su posicin y de su funcin en la sociedad. Es en ella donde se hacen "sujetos". Hay que comprenderla dentro del marco de la hegemona. La ideologa tiene un objetivo: reordenar el sistema hegemnico.

Cul era la ideologa de Gramsci? La ideologa en Gramsci tiene dos dimensiones, una, estar enraizada en la tradicin italiana de izquierdas (Labriola) y la otra, recoge la gran tradicin europea de luchas obreras, el marxismo.

La conexin con Labriola era una referencia obligada. Era un camino originalmente italiano. Era el creador de la Filosofa de la Praxis. Con Labriola buscaba una renovacin poltica del marxismo. Habra que desarrollar el marxismo como ciencia poltica para que la clase obrera pudiese asumirlo y tener as una preparacin con la que fuese capaz de conquistar y dirigir el Estado.

Qu es la Filosofa de la Praxis? Es una ideologa "orgnica", producto de un bloque social. Es un saber sobre la poltica, una visin del hombre (una antropologa) y es la visin del hombre desde una perspectiva histrica.

El hombre crea todo por medio de la praxis, del trabajo. Es autor de su propia historia, "sujeto" de su historia. Al introducir la historia, su quehacer, en el mbito de lo cientfico ampla el territorio de la prediccin, del conocimiento y por tanto la expectativa de transformacin social resulta ms plausible.

Gramsci la defina como la actividad del hombre, en cuanto sujeto histrico y social, que se enfrenta con unas determinadas condiciones materiales de subsistencia dentro de un proceso de produccin y de unas estructuras sociales. Con la praxis (llevar a cabo algo) lo que se pretende es que esas condiciones materiales cambien, sean ms justas.

Qu es lo que pretenda Gramsci con el marxismo? Era cimentar una nueva poltica. Que el marxismo, el materialismo histrico, cimentase tericamente la teora de la hegemona. Se trataba de unir la tradicin italiana de Labriola con la de Lenin. El retorno a Marx (Q. 4), es el retorno a la amplia problemtica de la hegemona.

LA HEGEMONA

Los griegos entendan, con este trmino, una realidad que posea superioridad sobre las dems cosas.

Gramsci aborda el tema de la hegemona en el Q. 10. Cuaderno en el que pretenda hacer un "ajuste de cuentas" con el pensamiento de B. Croce. Lo que pretenda Croce era la educacin de la clase dirigente, quera hacer una reforma desde arriba.

Gramsci lo plantea desde otra perspectiva. Se pregunta Qu supone la hegemona para el hombre de la calle? El hombre medio, el hombre de la calle no tiene una clara conciencia terica de su forma de actuar. La hegemona le supondr la comprensin crtica de s mismo. Esta comprensin crtica se produce por medio de las luchas polticas y sociales. Por medio de las cuales toma conciencia de ser parte de una determinada fuerza hegemnica. Es el inicio de una progresiva autoconciencia. Decir al hombre de la calle que no se meta en poltica, que no necesita la hegemona sino un partido, un aparato, es traicionarlo. La clase en la medida que renuncia a la idea de hegemona se convierte en un gremio. Renunciar a la idea de hegemona es la forma ms rpida y fcil para que el hombre de la calle sea conformista, se conforme con cualquier aparato o partido poltico.

La hegemona supone dirigir y dominar. Es dirigente en los grupos aliados y es dominante frente a los grupos adversarios. La dominacin es aceptada, es voluntaria pues, as, supone la legitimacin. La legitimacin para ejercer el poder y la dominacin sobre la sociedad: la hegemona. Consiste en el ejercicio de liderazgo poltico, intelectual y moral, apoyado en una visin del mundo solidaria e igualitaria. Se consigue por el convencimiento, haciendo pedagoga poltica. El construir consensos activos, ampliar la base social con un sistema de alianzas y decir la verdad son requisitos imprescindibles de la hegemona, son una necesidad poltica. La hegemona crea un nuevo sentido comn para el hombre de la calle, un sentido comn crtico. La hegemona seduce, atrae, consigue la adhesin de los intelectuales creando un bloque ideolgico-intelectual. La hegemona necesita la construccin de un bloque nuevo (histrico), que no es homogneo y est atravesado por profundas contradicciones. Y supondra tener la capacidad de aglutinar, a travs de la ideologa, la unidad de ese bloque social.

Gramsci piensa que los procesos de transformacin profunda no pueden depender exclusivamente de una mayora parlamentaria, necesitan consensos polticos y sociales amplios para impedir la respuesta salvaje de la reaccin. Si esta hegemona no se consigue, las clases populares quedaran bajo el dominio burgus y daran al Estado la posibilidad de debilitar a dichas clases.

EL SENTIDO COMN

La discusin sobre el Sentido Comn fue iniciado, en Italia, por B. Croce con el artculo "Filosofa como vida moral y vida moral como Filosofa" (Cfr. Q.11, nota 13), publicado en la revista "La Critica" de 1928. El sentido comn es el comn sentir, la opinin general del hombre de la calle y en este sentido es producto de la hegemona.

Con la reflexin sobre el Sentido Comn, Gramsci (cfr. Q.23, nota 6) nos vuelve a introducir en la educacin de la sociedad civil. Su inters por el pensamiento del hombre de la calle, por su sentido comn. La educacin-formacin tratara de elaborar una concepcin del mundo, una narracin, que partiese de ese sentido comn y que a travs de la crtica, lo depure, lo unifique y lo eleve hasta transformarlo en un sentido comn ms crtico, que tenga un buen sentido. Esto sera el primer paso para el acceso de las grandes masas a la cultura. Su preocupacin ahora, era, tambin, poner en relacin la cultura con las grandes masas. Entendiendo por cultura, aqu, como el patrimonio que hemos heredado, es decir, lo que sabemos de nosotros, de nuestra historia. Y cultura entendida, tambin, como la conciencia de lo que nos pasa, de lo que nos ocurre para poder tener un proyecto transformador de la situacin en la que estamos viviendo.

El sentido comn convencional o conformismo impuesto contiene una concepcin del mundo y de la sociedad mistificadora, pasiva y conservadora. Sera un sentido comn contemporizador. Creara una conciencia social sumisa que buscara una relacin afable con el sistema de produccin capitalista. Lo ms que producira sera un individuo "indiferente".

En los aos 30, hay un debate en Europa sobre el sentido comn. Gramsci ve la necesidad de crear un nuevo sentido comn crtico para elevar el nivel intelectual de la gente. Para darles la capacidad de participar activa y conscientemente en el desarrollo poltico. Para tener unos instrumentos prctico-polticos (medios de comunicacin social que creen otra opinin) que les ayudaran en la reflexin y en la accin. Que les ayudara a elaborar crticamente su pensamiento. Una nueva crtica que devenga en un modo de sentir y de ver la realidad, que conlleve una nueva vida moral y otros valores. Sera la base de una reforma intelectual y moral de los estratos sociales culturalmente ms atrasados.

En la Italia de Gramsci, el sentido comn convencional ms extendido era el catolicismo. En los Cuadernos de la Crcel considera que de las tres ideologas en activo, en la sociedad italiana: el idealismo de Croce, el materialismo vulgar y el catolicismo, es este el que est ms arraigado entre las masas populares y campesinas.

LA REVOLUCIN PASIVA

El Cuaderno 22, que est sin terminar, titulado "Americanismo y fordismo" hace referencia al sistema y al modelo de vida americano. Con estas reflexiones pretende busca una va europea original y no marcada por el modelo americano, es decir, un modelo marcado por las prisas y el dinero. Para el americanismo el xito significa ganar dinero y el no-xito supone la muerte social. Frente a este modelo, Gramsci, reivindica las libertades y las formas de vida europeas.

El americanismo representa un modelo frente a la civilizacin europea. Ms an, el americanismo se convierte en un instrumento capaz de capitalizar y asumir el fenmeno de la "revolucin pasiva". Con este trmino, Gramsci, propone una nueva interpretacin del modelo de produccin capitalista fijndose en el modelo americano. La "revolucin pasiva" o "revolucin sin revolucin" conlleva una actitud "transformista", de "escaparate", de pura apariencia para que todo siga igual, no hay una nueva clase que asuma el poder.

 

Gramsci fue esencialmente un pensador poltico que se expresaba en un lenguaje muy particular. Este lenguaje tena una finalidad: reconstruir otra racionalidad de la historia contempornea a travs de un discurso abierto sobre el Estado capitalista. Era un intento de recomponer el marxismo como una cultura alternativa, no aceptaba la racionalidad del mundo que se mide y que se basa exclusivamente en la efectividad econmica. Lo interesante de su pensamiento est en la afirmacin de que slo puede revolucionarse de verdad algo si se cambia profundamente el universo de las ideas y las instituciones en las que esas ideas se materializan y se concretan para los hombres.

Despus de escribir el ensayo sobre el "Mezzogiorno", en 1926, Gramsci fue encarcelado. Lo que en los Cuadernos llama "sociedad regulada", de amplias resonancias kantianas, es el movimiento que lucha por la liberacin econmica y cultural de los hombres, que suprime la explotacin y que acta en beneficio de la totalidad de la vida social.

Madrid enero 2017

7) FUENTES CONSULTADAS:

- GRAMSCI, A: "Quaderni del carcere", Einaudi, Torino, 1975

- LIGUORI, G y VOZA, P: "Dizionario Gramsciano", Carocci, Roma, 2009

- JARDN ARANGO, Ig: "Antonio Gramsci, una lectura filosfica: Introduccin a los Cuadernos de la Crcel y otros escritos", Editorial Yulca, Barcelona, 2014

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


 

 



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