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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2017

Trump y la imagen de las muecas rusas

Miguel ngel Ferrer
Rebelin


La primera reaccin de Hillary Clinton luego de la derrota frente a Donald Trump fue acusar a unos supuestos hackers rusos de haber obtenido informaciones confidenciales de la candidata demcrata cuya posterior publicacin influy favorablemente en la victoria del magnate neoyorquino. La acusacin, desde luego, era muy vaga y no aportaba probanzas. Pareca eso que en Mxico se llama dar patadas de ahogado.

Al paso del tiempo, sin embargo, comenzaron a aparecer datos e informaciones que daban cuenta de, al menos, una participacin rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses. El asunto empez a ser conocido, un tanto novelescamente, con el nombre de "la conexin rusa".

Un poco despus y pasando a segundo plano el tema de los hackers, se ha sabido de reuniones previas a los comicios entre personeros de Trump y representantes del Kremlin. Y ahora se ha hecho pblico el encuentro entre el hijo del multimillonario con funcionarios rusos para tratar asuntos relativos a las elecciones presidenciales. Como, por ejemplo, obtener informaciones confidenciales o secretas que pudieran perjudicar a la Clinton y, consecuentemente, beneficiar a Trump.

Hasta aqu lo que se sabe pblicamente. Pero al paso de los meses, como es obvio, aparecern nuevos datos e informaciones cada vez ms comprometedores para Trump sobre esa conexin rusa. De investigar el asunto y darle la mayor difusin se encargarn los grandes medios estadounidenses de comunicacin, enemigos jurados del magnate, cual es el caso del emblemtico y muy influyente The New York Times.

Por todo ello es que la posibilidad abstracta de un impeachment, o juicio de destitucin, contra el presidente empieza a convertirse en una posibilidad concreta.

Esas investigaciones (o filtraciones) periodsticas pueden ser o son como las muy famosas matrioshkas o muecas rusas que cada una contiene oculta en su interior otra ms pequea.

As, de una matrioshka que contena el concepto conspiracin (acuerdo secreto con fines de derrocamiento de un gobierno) se ha pasado, al abrir otra matrioshka, al concepto de traicin (se entiende que a la patria), por la ya innegable participacin, confesada por el hijo de Trump, de un gobierno extranjero.

La cuestin ha calado profundamente en la sociedad estadounidense, en parte gracias al antiguo clima antirruso que, fabricado durante dcadas por el gobierno y los medios de comunicacin estadounidenses, hoy es parte consustancial de la ideologa de eso que suele llamarse el americano medio.

Frente a esta situacin que anuncia o prefigura ms complicaciones para Donald Trump no ser nada fcil la defensa del magnate. Las emociones de ese americano medio pesarn ms que la reflexin y el buen juicio. Y mxime cuando tales emociones antirrusas se sustentan en datos pblicos innegables y confesos. En la lucha por el poder entre las dos facciones dominantes en EU no tienen cabida, aunque se invoquen mucho, la justicia, la legalidad o la tica. Una, la demcrata, pugna por derrocar a Trump; y la otra, la muy desdibujada republicana, lucha por no perder la Casa Blanca.

Y en esa despiadada lucha entre facciones oligrquicas cuentan los aciertos pero cuentan ms los errores. Trump ha tenido muchos de los primeros y muy pocos o intrascendentes yerros. Pero haber buscado o aceptado la ayuda extranjera es un error capital. Y no se ve como pueda corregirlo. De modo que la posibilidad del impeachment se cierne sobre la rubia cabeza del prepotente multimillonario.

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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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