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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2017

Entrevista a Manolo Bayona y Ruth Lpez, activistas contra la Cumbre del G-20 del 7 y 8 de julio
La polica buscaba el enfrentamiento total con la gente en las calles de Hamburgo

Enric Llopis
Rebelin


En los medios de comunicacin independientes se inform de palizas y ensaamiento policial, a pesar del reproche de los vecinos; ataques de ultraderechistas a locales antifascistas, que se quedaron en la impunidad; el asalto por parte de la polica al barrio de Schanzenviertel y hasta de los espacios en los que se atenda a los heridos; bsqueda de activistas internacionales en albergues y estaciones, controles y retenciones en Hamburgo y Berln y un cmulo de episodios represivos. Sin embargo, las crnicas periodsticas se referan en los medios convencionales a caos, altercados y violentos disturbios, mientras las autoridades hacan mencin a la violencia ciega y los rastros de destruccin.

Un periodista describi el distrito comercial de Schanzenviertel como un campo de batalla vestido con barricadas y hasta 20 coches quemados. El apocalipsis en Hamburgo. En la ciudad alemana se celebr los das7 y 8de julio la cumbre del G-20. Constituido en 2008, el G-20 rene anualmente a 19 pases y la Unin Europea, para abordar asuntos relacionados con la cooperacin econmica y financiera internacional, entre otros. Representan el 85% del PIB mundial y el 80% de las emisiones globales de CO2. La cumbre de 2017 apostaba por forjar un mundo interconectado. La contra-cumbre saludaba de otro modo: Bienvenidos al infierno.

 

 El activista Manolo Bayona estuvo presente entre el dos y el nueve de julio en las movilizaciones contra la reunin del G-20 en Hamburgo. Es miembro de Coordinacin de Luchas Baladre contra la precariedad y el empobrecimiento; de la campaa Amnista Social Ya; y a favor de la Renta Bsica de las Iguales.

-Qu percibiste nada ms llegar a la ciudad alemana, donde se reunan los lderes mundiales?

-Manolo Bayona: En la ciudad se tena una sensacin muy clara. Convocar la reunin del G-20 en Hamburgo y en los barrios donde se hizo, fue una provocacin. As lo consideraban la gente y los colectivos sociales. Incluso los responsables policiales pensaban que se trataba de una convocatoria inadecuada. A finales de 2015 la movilizacin popular tumb la candidatura olmpica de Hamburgo para el ao 2024, en la que se empe el alcalde socialdemcrata de la ciudad, Olaf Scholz, que hoy contina en el cargo. Despus lleg esta idea del G-20, que tambin ha contado con una respuesta muy fuerte de los colectivos sociales. Adems se llev los barrios de St. Pauli, Altona, y Schanzenviertel, con gran tradicin de luchas sociales y obreras. Hamburgo es la ciudad por excelencia de la autonoma a escala mundial.

-Qu ambiente se respiraba en las calles con motivo de la cumbre?

-MB: Esos das Hamburgo era una ciudad en la que no podas moverte con libertad, y donde cada dos por tres la polica te paraba. Hay que tener en cuenta, para entender lo que ocurra, la costumbre de juntarse la gente por las plazas. Pues bien, la polica pasaba, identificaba y retena a las personas, o dispersaba a los grupos cuando apreciaba estticas contestatarias. Recuerdo los barrios llenos de pequeas pancartas y carteles ingeniosos contra el G-20: la contestacin fue muy amplia. En cuanto a las acciones policiales, perseguan el enfrentamiento total; buscaban el conflicto y amedrentar a la gente. Sin embargo, a la manifestacin del sbado ocho de julio se sumaron decenas de miles de personas, pese a todo lo que haba llovido antes. La gente entendi que era mentira lo que le estaban vendiendo. Despus de la del da ocho se organizaron otras manifestaciones, menos numerosas, contra las detenciones. 

-En los medios convencionales se inform de una manifestacin pacfica de 50.000 personas en Hamburgo, en contraposicin a los radicales. Es un modo de fomentar la divisin?

-MB: Se trata de la estrategia del divide y vencers que han utilizado todos los poderes a lo largo de la historia. Ocurri en Seattle, en Praga, en Niza, en Gnova Pero los movimientos sociales llegan a un acuerdo sobre las cosas que pueden hacerse en comn, y despus hay colectivos que bajo su responsabilidad hacen lo que consideran oportuno. Hay toda una diversidad en las formas de protesta.

-Qu resaltaras de la experiencia durante esos das?

-MB: Destacara la solidaridad, que fue enorme. Dueos de bares y establecimientos que ofrecan agua por donde pasaba la protesta; o que mientras se producan las cargas policiales decan a la gente que entrara a comer. Tambin la solidaridad con los heridos y detenidos por las cargas y la accin de los coches-manguera. O del equipo de ftbol del barrio de St. Pauli, que se define como antifascista y antipatriarcal. Abrieron el complejo deportivo para acoger a la gente, se habilitaron comedores y servicios, adems de llamar a la participacin en las manifestaciones. Me quedo adems con la imagen de las marchas de un da entero para llegar a la sede de las reuniones del G-20. 

-Hay tambin en las movilizaciones de estas caractersticas una parte festiva?

-MB: En todas las manifestaciones estaba presente el componente ldico. Camiones de msica, animacin, marchas nocturnas con ms de mil bicicletas y mucho colorido. El festival bailando contra el G-20 dur ms de siete horas. Recuerdo a una mujer de ms de 80 aos, con un taca-taca en la manifestacin de Bienvenidos al infierno. Me impresion toda la ternura Se trataba de una activista muy lcida y conocida. Pero tambin me impresion la formacin de grupos de voluntarios con mochilas y mantas, que asistan a los heridos.

-Tuvimos que lidiar con actos violentos sin escrpulos de criminales, que no previmos que fueran a ocurrir de esta forma, se justific el Ministro del Interior del Estado Federado de Hamburgo, Andy Grote.

-MB: Ya el alcalde del SPD entenda la organizacin del evento y las movilizaciones casi como algo personal. Consider que no debera haber ms protestas que las que l tolerara. Las autoridades destacaron de entrada a 20.000 policas, a los que luego se sumaron refuerzos de otras ciudades y todos los servicios de investigacin de los pases del G-20. Al terminar las manifestaciones, los das nueve y diez, la polica se dedic a parar los trenes y autobuses con la gente que sala de Hamburgo. Nosotros vivimos esa experiencia. Nos tuvieron tres horas y media detenidos en un rea de servicio a 30 kilmetros de Berln. Esto mismo se lo hicieron a miles de personas, antes que pudieran entrar con los medios de transporte en las ciudades. Me pareci una estrategia policial novedosa. Te forzaban a bajar del autobs, te identificaban, hacan una fotografa y abran una ficha. Y siempre con amenazas

-Lleg el ciudadano medio a tener conocimiento de estos hechos?

-MB: Sera estpido no reconocer que hay gente que ve en la televisin durante 24 horas coches quemados; pero no se sabe muy bien en qu casos han sido policas de paisano quienes han prendido la llama. Sin embargo, creo que hubo una victoria poltica por goleada, ya que la mayora de la poblacin pide hoy explicaciones a los polticos y al alcalde por lo ocurrido. No se han credo las intoxicaciones. Medios de comunicacin, polticos de la oposicin y la llamada sociedad civil han exigido responsabilidades

-Qu fue lo principal de cuanto se ocult durante las movilizaciones?

-MB: Por lo que lea en las redes sociales, creo que determinados medios de comunicacin llamados progresistas daban escasa cobertura a los hechos. Se priorizaba adems la imagen de violencia y de encapuchados en la calle, cuando se organizaron ms de 400 talleres, debates y encuentros de reflexin. En Hamburgo no slo se quemaban coches. Hubo cargas brutales y cifras de policas heridos totalmente infladas. Un nmero de infiltrados policiales, agentes de paisano y gente de los servicios de inteligencia que ni te imaginas Somos conscientes de que ellos pudieron quemar automviles, para provocar una reaccin y que la gasolina prendiera.

Ruth Lpez es miembro del Colectivo Baladre, de la campaa por la Renta Bsica de las Iguales, de Stop Desahucios y Erletxea (oficina que trabaja en materia de derechos sociales) en Irn. Particip en las protestas contra el G-20 entre el dos y el nueve de julio en Hamburgo.

-La solidaridad

-Ruth Lpez: Los medios de comunicacin no han hablado de la solidaridad, de las pancartas tan creativas contra el G-20 que lucieron en St. Pauli y Altona. No slo se abrieron casas para acoger a la gente, tambin hubo iglesias protestantes y catlicas que dejaron que se acampara cerca de las fachadas. Por el contrario, fue la polica la que no respet el derecho, que contaba con autorizacin previa, a la acampada en los parques. En uno de los recintos donde estaba programada la contra-cumbre, tambin se acogi a gente; se trataba de un antiguo edificio militar, enorme, adquirido por los movimientos sociales para su restauracin y poder dedicarlo a actividades artsticas y sociales. Asimismo se convirti durante aquellos das en zona de talleres.

-Pudieron disolverse las rgidas fronteras entre activistas y vecinos?

-RL: La recepcin por parte de los colectivos en Hamburgo fue muy calurosa, nos mostraron la ciudad y acompaaron. Con el precedente de las protestas por las olimpiadas, creo que s se produjo una mezcla con los vecinos de los barrios. Bien es cierto que eran distritos en los que se concentraba la gente ms crtica, en los que se produjo una fuerte contestacin. Primero se calent el ambiente, refirindose los medios de comunicacin a los violentos que venan de otras ciudades y del extranjero. Sacaron mobiliario urbano ardiendo, para generar una barrera entre los activistas y la ciudadana. Los medios informaron de las grandes retenciones policiales en la periferia de las ciudades.

-Se intent potenciar la divisin entre pacifistas y radicales?

-RL: Es un intento del poder, pero la gente lo tena bien claro en las manifestaciones. As, en la movilizacin unitaria del ocho de julio los encapuchados eran los policas. Ese da, en el momento de los discursos posteriores a la protesta, una lechera comenz a dar vueltas y arrojar agua con gas pimienta a la gente que se hallaba tranquilamente sentada. Desde el escenario, activistas de Mxico, Estados Unidos y Alemania, interpelaron a los policas

-Por otro lado, hubo grupos de artistas que actuaban al modo de zombis

-RL: La informacin de acciones ldicas apareca principalmente en los medios alternativos. As, los medios convencionales silenciaron acciones como las de los hombres y mujeres de barro. Pero con independencia de las reivindicaciones festivas, tampoco se inform de la contra-cumbre oficial (la de las organizaciones ms legales e institucionalizadas); participamos en algunos talleres que planteaban cuestiones como el rol de los sindicatos a escala internacional; tomaron parte en esta actividad un sindicalista de la industria en India, otro francs del mbito internacionalista, un sindicalista argentino y uno alemn, que habl de los abusos de la compaa H&M hacia los trabajadores en Alemania y tambin en Bangladesh.

-Fuentes policiales germanas, cuya versin reprodujo la agencia Efe, informaron de 186 detenciones, 225 arrestos temporales y 27 rdenes de detencin, desde quince das antes de la cumbre hasta su finalizacin

-RL: Pero hubo episodios alucinantes, como el de los helicpteros policiales, que no descansaban. A partir del jueves seis de julio, con el inicio de las manifestaciones, se sumaron otros del ejrcito. Asimismo eran frecuentes los cordones de policas que cortaban la calle y no te permitan transitar, adems de todos los escoltas. La polica tom la ciudad. Por la noche, desde el balcn de la casa, llegamos a tener el helicptero encima. El can de luz enfocaba a la Casa Okupa de Rote Flora, donde los policas provocaron disturbios. 

-Por ltimo, en cuanto a la actuacin policial y a modo de balance, el peridico La Haine titul: Ms de 250.000 personas en la manifestacin principal y la polica nuevamente derrotada y Derrota policial 30 aos despus de Gnova. Qu te llam la atencin?

-RL: Adems de la represin, la presencia de secretas e infiltrados result ms que exagerada. Detuvieron a un chico de Bizkaia, David, mientras cenaba en una terraza. Actualmente est en la crcel. Nos han contado que iban a la busca de italianos y es posible que tambin de griegos. Cuando la polica entraba en un bar, decan siempre que andaban detrs de alguna persona. (Las agencias oficiales informaron el 12 de julio del ingreso en prisin de un joven bilbano, de 31 aos, acusado de participar en los disturbios violentos registrados en Hamburgo; frente a esta versin, La Haine reprodujo tambin el 12 de julio un comunicado de la Plataforma G-20 de Bilbo, en la que se afirmaba que David lleva seis das secuestrado en diferentes crceles del Estado alemn; asimismo, 200 han sido las compaeras secuestradas y ms de 50 las retenidas por la polica durante estos ltimos das, de las cuales 43 personas siguen secuestradas en diferentes crceles de Hamburgo, aade la plataforma. Nota del entrevistador).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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