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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2017

Cmo desarmar el criterio de la evaluacin del desempeo docente en tiempos de voraz capitalismo neoliberal

Miguel Andrs Brenner
Rebelin


El presente texto es un discurrir que pretende invitar al cuestionamiento de categoras que pueden encontrarse en el sentido comn de la camada docente, de sus luchas o anhelos. Es tambin una crtica a los postulados de la educacin en manos del mercado, denominados neoliberales. Ese ideario, desde el vamos, intenta despolitizar a la escuela. La escuela no sera, por ende, una prctica poltica dentro de proyectos tico-polticos a nivel nacional y regional, tampoco sera una prctica econmico-poltica en funcin de la produccin y reproduccin de la vida en comunidad. Qu sera entonces?: solamente un dispositivo tecnolgico. De ah, el constante latiguillo enunciativo en mltiples textos de la actual derecha, orales o escritos, que aluden a una escuela del siglo XIX, con docentes del siglo XX y alumnos del siglo XXI, segn los dispositivos tecnolgicos en juego. Bajo tal consideracin, las vigentes tecnologas de la informacin y la comunicacin constituyen un importantsimo pretexto para la flexibilizacin laboral de los docentes y la mercantilizacin de la educacin.

Este trabajo lejos se encuentra de establecer recetas, simplemente, seala criterios para la accin, para qu hacer.

Sus apartados interrogan acerca de variadas cuestiones bajo el ttulo de

En Defensa de la Escuela Pblica? Anacronismo poltico vigente

Es demasiado frecuente a nivel gremial la consigna defensa de la escuela pblica. sta, en realidad, tiene como reclamo fundamental, en primer lugar el salario docente, en segundo lugar variadas cuestiones que se sustentan en el financiamiento de la educacin.
El interrogante, en tal sentido, es si dicha significacin puede sostenerse hoy da sin ms. Obviamente, tiene una crucial importancia, pero no habra que modificar el eje o ncleo de la lucha?

Lo pblico no se identifica forzosamente con lo popular en el sistema escuela, mientras que la educacin popular tiende a darse siempre fuera de la educacin formal. En Argentina, la primera ley de educacin n 1420 del ao 1884 tiene aspectos valiossimos entendidos desde lo epocal, sin embargo hay que considerar que el contexto de su promulgacin estuvo dado por el Proyecto Poltico de la Oligarqua Terrateniente, tambin llamado Proyecto Agroexportador. De ah que uno de los temas prioritarios de la lectura y la escritura tena como pivote ejemplificador en la escuela primaria a La Vaca.

Cuando se dice defender la escuela pblica no existen salvedades aclaratorias acerca de cmo se interpreta lo pblico. La elegante zona de la Recoleta en la Ciudad de Buenos Aires es pblica, tambin el Aeropuerto de Ezeiza, entre otros, espacios en los que resultara sospechoso el deambular de sujetos con aspecto racial mestizo o lo que en Argentina se denomina negro de , ameritando por ende un control por parte del personal de seguridad asignado a tales lugares, pues pobreza sera indicio de delincuencia, pobreza en estado de sospecha.

La constante defensa, a travs de los aos, hace a una tambin constante resistencia. Cul es el sentido del eterno retorno de la resistencia?

Resistencia

Con el advenimiento del capitalismo neoliberal se dio la masiva entrada de los sectores populares en los edificios escolares. Vase, al respecto, el documento de Jomtien, Tailandia 1990, Declaracin Mundial sobre Educacin para todos. Puede creerse que la insistencia ampliamente lograda responde al derecho humano a la educacin en el plexo de un sistema econmico donde predominan ante todo las ganancias o lucro? Quiz, mas bien, podra entenderse tal cuestin desde lo que el documento del Banco Mundial (1996:1/2) Prioridades y estrategias para la educacin) denomina como garantizar el buen gobierno.1

As como el Chile de Pinochet necesit de una represin genocida para instalar brutalmente el citado neoliberalismo, en realidad, la condicin de posibilidad de la mercantilizacin de la educacin, tambin bruta, se monta sobre las inconsistencias del meter dentro de la escuela a cientos y cientos de millones de nios y jvenes. Dichas inconsistencias son pedaggicas referidas a los grandes sectores populares: estn en la escuela, pero no aprenden. Aunque, qu es lo que no aprenden?: bsicamente la propia lengua desde los cnones pre establecidos. Y para qu debieran aprenderla?: para lograr un sentido comunitario desde la experiencia de un mundo compartido y el dilogo intercultural liberador, lo que supone la lucha transformadora de las condiciones materiales de existencia?, para insertarse dentro de las redes del mercado o bien vagar fuera de sus mrgenes, como un vagabundo o excluido?

Incluido en el edificio escolar, excluido pedaggicamente: he aqu el problema. Y dicha exclusin es funcional a todo un sistema econmico poltico que produce escasez, donde hay cada vez menos empleo digno, bajo la intencionalidad del poder neoconservador de la no bsqueda de nuevos empleos, sino el de crearlos a partir el ideario del emprendedurismo, donde ya no tendran sentido los sindicatos, los convenios colectivos de trabajo, el establecimiento de un salario mnimo -vital y mvil-, mientras cada emprendedor se hara cargo de ofrecer servicios limitados a proyectos, tambin limitados a su diseo innovador y ejecucin en el tiempo, amn de su aceptacin por el mundo empresario solicitante. Desde aqu, la estabilidad laboral carece de sentido, por cuanto nada es estable, salvo prioritariamente la especulacin financiera, el dinero que produce ms dinero y no ingresa en el aparato productivo, generando una exacerbada escasez.

La exclusin pedaggica es fomentada desde polticas educativas que sobreabundan en normatividades, mientras que los directivos se encuentran tensionados entre el cumplimiento de las normas y los avatares de cada da escolar (alumnos que no desean aprender lo que se les ensea, docentes quejosos por sus condiciones laborales, padres que reclaman si sus hijos no estn en la escuela por paros o huelgas docentes, las lamparitas de un aula que no funcionan o el ingreso de agua tras una fuerte lluvia, etc., etc., adems de la llamada del Inspector que controla el cumplimiento de normativas y protocolos). Adems, docentes que se encuentran tensionados por el desnimo, el sentirse solo o hurfano en el aula de la escuela pblica, las insulsas e inconducentes jornadas de perfeccionamiento docente, las bajadas de lnea de inspectores nada originales en tanto siguen rdenes, y directivos temerosos a no obedecer con obsecuencia. Cabe aclarar que lo recientemente dicho es una tendencia, pues tiene sus varianzas en la praxis escolar.

Empero, el docente sera el principal culpable. Por eso habra que evaluarlo, medirlo, compararlo con otras mediciones.

De la evaluacin del desempeo docente

La mera evaluacin del desempeo docente como medicin desde estndares que permiten datos comparativos, a partir de donde acceder a cargos y horas de clases, ratificar la permanencia en la docencia, establecer el criterio para incentivos salariales y el despido de docentes tienen, digamos, fortalezas e inconsistencias.

Las fortalezas son de las empresas privadas y bancos que mediante consultoras o fundaciones u organizaciones no gubernamentales brindan bienes educativos que les permiten cooptar dineros pblicos/estatales en favor del propio lucro, lo que se denomina mercantilizacin de la educacin. El Estado sera un invlido si no recurriese al mercado, entre tanto, en Argentina, al respecto, ya no se convocan a las grandes universidades pblicas.

Las inconsistencias son por algunos motivos que a continuacin sealamos:

        1. La medicin desde estndares es para conocer ms que nada el dominio de las normativas de la poltica educativa vigente y de los criterios didcticos establecidos por dichas polticas, cuando en realidad las normas debieran establecerse e interpretarse, y en tal sentido modificarse si fuere necesario, a partir de una pedagoga situada, dadas las condiciones de los sujetos que aprenden, sean econmicas, sociales, culturales, psicosociales, etc.

        2. La evaluacin es un ingrediente de la didctica que, aisladamente considerada, produce un olvido intencional del dilogo intercultural, del proceso educativo, de las condiciones de ingreso de los mismos alumnos. Tambin, desde el mencionado olvido, produce el oscurecimiento de las dificultades, los desvelos, la impotencia de tantos docentes que sufren malestar por las condiciones laborales desde donde ensean; es que tambin la enseanza es situada2 dentro de un contexto ms amplio, como el poltico, el econmico, el cultural, etc. As, por ejemplo, y considerando la experiencia mexicana, no es lo mismo responder frente a una mquina-computadora que situarse en la vida real del aula en la escuela, con sus sabores y sin sabores, con la sangre de tantos maestros que dan la vida por sus alumnos, aunque otros hayan bajado la guardia por tanta impotencia. No es lo mismo responder frente a una mquina que un constante dilogo de los docentes con sus alumnos, que se alegran y sufren con ellos. Una mquina no siente, no llora, no ama, no sufre, no goza, no se impacienta, no se desanima, simplemente, porque es nada ms que una mquina que procesa datos. Un docente, por mejor puntaje obtenido en interaccin con la mquina, no garantiza una educacin de calidad humana digna, amn de criterios psicosociales de salud aceptables en el plexo de las relaciones comunicativas dentro de la escuela toda.

        3. Y siguiendo con la experiencia mexicana valga sealar que la pedagoga no importa, es pretexto nada ms. En el ao 2013 la evaluacin del desempeo docente, que impacta como reforma en el sistema educativo, adquiere rango constitucional. En el ao 2016 se establece la ratificacin de la reforma educativa mediante un modelo pedaggico. Sera como construir primero los ochenta pisos de un edificio y en segundo trmino construir sus cimientos. Es decir, esta segunda reforma, llamada modelo educativo, es pretexto, nada ms, y solamente a fin de ratificar la primera reforma, la evaluacin del desempeo docente, bajo el predominio de los criterios de mercado. No hay equivocacin o error alguno, pues muestra la verdadera fachada de las polticas educativas en juego, o mejor dicho, de las polticas econmico educativas en juego.

        4. Los criterios pedaggico/economicistas impelen a evaluar los resultados, el desempeo docente, como si fueran objetos medibles y comparables en el mercado internacional en referencia a su eficiencia y eficacia, como dijimos, para una intervencin lucrativa de consultoras, fundaciones, organizaciones no gubernamentales, empresas y bancos, bajo el pretexto de la rendicin de cuentas o accountability y la consecuente toma de decisiones en favor de un desempeo docente de calidad. Sin embargo, documentacin no sospechada de supuestas fantasas utpico-liberadoras, como por ejemplo la PREAL, Programa para la Reforma Educativa en Amrica Latina y el Caribe, netamente neoliberal, sumamente neoliberal, nos alertan bajo el estudio realizado por Barber, Michael y Mourshed, Mona (2008: 5), sealando que

Pese a todo, medir el desempeo docente no conduce automticamente a obtener una perspectiva sobre cmo pueden las polticas y las prcticas ayudar a los estudiantes a aprender mejor, a los docentes a ensear mejor y a las escuelas operar de manera ms efectiva. Aqu es donde aparece el Informe McKinsey, con su original enfoque que combina resultados cuantitativos con perspectivas cualitativas acerca de qu tienen en comn los sistemas educativos con alto desempeo y que mejoran con rapidez. Con nfasis que trascienden los contextos culturales y sociopolticos, tales como conseguir las personas ms aptas para ejercer la docencia, desarrollarlas hasta convertirlas en instructores eficientes y poner en prctica mecanismos de apoyo dirigidos para garantizar que todos los nios pueden aprovechar los beneficios de una instruccin de alta calidad, el informe permite a los encargados de formular polticas conocer las caractersticas de sistemas exitosos sin necesidad de copiarlos por completo.3

Y ms adelante, del mismo texto (Barber y Mourshed, 2008: 45)

Todos los distintos sistemas educativos que han experimentado importantes mejoras lo han logrado fundamentalmente porque han creado un sistema que es ms eficiente en tres aspectos: conseguir gente que es ms talentosa que se interese por la docencia, desarrollar a sus docentes para que sean mejores instructores y garantizar que estos instructores se brinden en forma consistente a todos los nios del sistema.

A su vez, el Informe McKinsey alerta en sus conclusiones que el xito educativo depende de la formacin del profesorado. Comparando los promocionados 10 mejores sistemas educativos del mundo (Finlandia, Corea del Sur, Japn o Canad) se consta que el nivel educativo de un pas depende de la formacin, motivacin y aprendizaje permanente de sus profesores. Es decir que conseguir buenos profesores depende de cmo se los selecciona y se los forma4 Y, valga aclarar en tal sentido, que los discursos poltico pedaggicos, pretendiendo la evaluacin del desempeo docente desde criterios mercantiles, tienden a ocultar el Informe McKinsey, no discuten o polemizan con el mismo, simplemente realizan una bajada de lnea para establecer la medicin de una labor eminentemente humana, como lo es la relacin educativa, un complejo de relaciones con multiplicidad de dimensiones en juego. La cosa se agrava en tanto la misma PREAL, integralmente neoliberal, lo publicita en algunos de sus documentos, aunque publicita en tanto oculta.

Lo recin explicitado nos da pie para pensar desde nuestra realidad latinoamericana, o bien como un malamente considerado hinterland

-trmino alemn que traduzco como trasero del mundo-, en primer lugar acerca de los modos de lograr buenos5 aspirantes para la formacin, en particular, de maestros -base docente del sistema escuela-6, sin discriminacin alguna, y en segundo lugar acerca de los modos del acompaamiento formativo dentro de la funcin de enseanza de los maestros en el situado aula escolar, tratando de evitar conceptualizaciones pedaggico/didcticas meramente genricas de autores de libros, quienes, quiz, no seran capaces de soportar una semana la enseanza con alumnos provenientes de sectores populares.

Valgan estas reflexiones por cuanto se pretende impactar desde criterios estandarizados economicistas sobre las condiciones de egreso de la formacin docente y, adems, sobre las competencias laborales de los docentes en ejercicio, obviando modificar las condiciones de inicio de la formacin docente y obviando un acompaamiento digno del accionar educativo de los docentes en ejercicio. Ciertamente que criterios dignos conllevaran un lapso superior a los rditos polticos dentro de la partidocracia vigente. En tanto se instituye una reforma para los maestros sin los maestros, o sea, a la fuerza, la condena desde su comienzo al fracaso, considerando la perspectiva de una calidad humana no mercantilista.

Reiterando, la modificacin de las condiciones de inicio de la formacin docente implica un estilo de lucha por anticipacin superadora de la mera lucha por resistencia, entendiendo dichos cambios bajo el signo de una calidad humana no supeditada ms que a la propia dignidad, y sin echar culpas ni al nivel educativo secundario ni al primario. A tal efecto importa reconocer las falencias en los procesos de enseanza-aprendizaje, procesos que son situados; es que no solamente el aprendizaje es situado, adems lo es la enseanza, y con ms precisa expresin el proceso de enseanza-aprendizaje es situado. El olvido del enseante, reducido a un simple facilitador, es una argucia a fin de no valorar al docente, docente que puede caer en la trampa de una resistencia que proponga, en vez de la evaluacin del desempeo docente, una evaluacin integral, trampa pues nos anclamos en el mismo terreno del adversario, con una visin ms amplia, pero sin contrapropuestas fuertemente alternativas. Contrapropuestas tales debieran ser viables poltica, econmica y culturalmente, ms all de los gobiernos de turno, pues un pretendido falso utopismo conduce a la inaccin.

Y pensando en Argentina, aunque no solamente en ella

Existe una especie de cansancio moral o pesadez pedaggica en la camada docente ante tantas reformas educativas, cada gobierno con la suya, y a su vez la implementacin de reformas dentro de las mismas reformas.

Adems, resulta imposible una real reforma educativa, ms all de su signo poltico, si no hay una Poltica de Estado, independientemente del mandato de un perodo de gobierno determinado. En la tan mencionada Finlandia hay una voluntad poltica de Estado desde la dcada del 80.

La Poltica de Estado para nuestros pueblos requiere, ante todo, de una firme voluntad entre sectores populares mayoritarios, condicin de posibilidad, a posteriori, de normas y leyes. Una ley no es forzosamente garanta de mejoras. Ms an, implica un texto que en primer trmino tiene dos modos de interpretacin: uno en s mismo por sus significados, otro por su praxis en virtud de que la escuela es ante todo una prctica poltica. Ambos modos deben confrontarse, y desde ah emitir una tercera interpretacin. La sola letra de la ley hace recordar al platnico mundo de las ideas donde no caban ciertas ideas, as por ejemplo ni el mal, ni las injusticias, ni la explotacin, etc. Importa esta aclaracin pues, en particular, las leyes referidas a la educacin tienen muchsimos conceptos pretendidamente universales o genricos7, que pueden redundar, durante el ejercicio de las polticas educativas de un partido o frente poltico en funciones de gobierno, en determinadas interpretaciones, mientras que la de sus adversarios polticos pueden redundar en otras interpretaciones totalmente dismiles. Por ejemplo, el caso de la Ley Nacional de Educacin Argentina 26.206/2006, sancionada en el perodo del gobierno del presidente Nstor Kirchner, que en la brutalidad de las prcticas economicistas del gobierno del presidente Mauricio Macri, es tomada como fundamento de las prcticas mercantilistas educativas en juego, que luego se justificaran con el proyecto de ley Plan Maestro8, a elevar al Poder Legislativo a fin de su sancin. Es por ello que resulta relevante interpretar la ley no meramente desde su significacin discursiva, sino tensionndola con la prctica, siendo esta ltima decisoria en funcin de la interpretacin.

Concluyendo

En un sentido liberador, amerita la importancia de una lucha por anticipacin, y no meramente por resistencia, lo que exige un compromiso ms con las comunidades educativas (docentes-alumnos) que con las superestructuras partidarias, independientemente de la adhesin de los miembros sociales a determinadas lneas poltico-partidarias. El compromiso con las bases no se condice con bajadas de lneas partidarias, a la inversa, impeleran a la modificacin de las mencionadas lneas si fuere necesario, en favor de la produccin y reproduccin de la vida comunitaria, vida que crea vida, en nuestro caso, vida educativa.

Es que las utopas no han muerto.


Notas

1 Banco Mundial (1996). Prioridades y estrategias para la educacin. Washington, D.C. Publicacin del Banco Mundial. La educacin contribuye a reducir la pobreza al aumentar la productividad de los pobres, reducir la fecundidad y a promover el bueno gobierno. Pgs. y 2.

2 Desde las pedagogas neoliberales se habla de aprendizaje situado, totalmente descontextualizado, bajo el olvido de la enseanza situada y contextualizada. En realidad, lo habra que mencionar es a la enseanza-aprendizaje situados.

3 http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:utArVZnYi9oJ:www.oei.es/historico/pdfs/documento_preal41.pdf+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=ar Barber, Michael y Mourshed, Mona (2008). Cmo hicieron los sistemas educativos con mejor desempeo en el mundo para alcanzar sus objetivos. Santiago de Chile. PREAL. (consulta: 10 de febrero de 2016)

4 http://www.uco.es/hbarra/Master/Conclusiones_del_informe_MCKINSEY.pdf (consulta: 24 marzo 2017) Investigacin realizada entre los aos 2006 y 2007.

5 Es obvio que habra que definir polticamente y en base a las necesidades de nuestros pueblos cul es el significado de bueno.

6 En Argentina se denomina maestro al docente del nivel primario de educacin y profesor al docente del nivel secundario.

7 Hay un principio de la lgica clsica que dice a mayor generalizacin, menor comprensin.

8 Conste que de las 57 pginas del proyecto de ley Plan Maestro, prcticamente, 46 de ellas implican generalizaciones conceptuales.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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