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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2017

Entrevista a Jaume Asens, teniente de alcalda del Ayuntamiento de Barcelona
Si hay urnas, yo ir a votar en el referndum del 1-O

Sergi Picazo
elcritic.cat


Jaume Asens, abogado, activista social y teniente de alcalda del rea de Derechos del Ayuntamiento de Barcelona, apoy en la reunin de la Coordinadora de Catalunya en Com el pasado sbado un documento favorable al referndum del 1-O que peda una mayor implicacin de los Comunes. El texto consigui 29 votos del centenar de miembros que votaron. Aun as, esta propuesta no fue la ms votada. Cuarenta y ocho horas despus habla, por primera vez, a CRTIC (http://www.elcritic.cat/actualitat/jaume-asens-si-hi-ha-urnes-jo-anire-a-votar-al-referendum-de-1-o-16652) sobre su postura ante el polmico 1 de octubre. El dirigente de los Comunes quiere explicar, fuera del ruido de Twitter, que l ir a votar y cmo entiende l que el partido apoyar al 1-O a pesar de no considerarlo vinculante. Aun as, avisa: El grado de implicacin se tendr que terminar de definir en funcin de los pasos que se hagan. De hecho, Asens confirma que todava est sobre la mesa que las bases de los Comunes voten en septiembre sobre la posicin final del partido respecto al 1-O.

Qu postura ante el referndum del 1-O defendiste t el pasado sbado en la reunin de la Coordinadora de Catalunya en Com?

Estoy a favor de hacerlo y de ir a votar. El texto que propusimos nosotros para el debate defenda una posicin ms proactiva y desacomplejada de apoyo al 1-O. Estoy de acuerdo con las dudas que plantea alguna gente de los Comunes y creo que se tendran que resolver pronto. Exigir garantas al Gobierno cataln sobre el 1-O es importante, pero se tiene que poner ms el foco sobre un Estado que las est impidiendo. Tendramos que tener ms informacin por parte del Gobierno y que se definan mejor las cosas y, entonces, podremos tomar una decisin definitiva. Eso s, yo pido que nos dejen tambin explicar mejor nuestra posicin a pesar del contexto de ruido, de insultos y de polarizacin donde se estn perdiendo todos los matices.

Cmo valoras el hecho de que los Comunes hayan centrado su rechazo en la falta de garantas legales para el 1-O?

Hay un sector dentro de los Comunes que cree que estamos siendo demasiado complacientes con la hoja de ruta del Gobierno de Junts pel S. Dicen que el 1-O es una farsa, un acto de propaganda gubernamental, que no se tiene que participar porque no es un referndum con garantas ni vinculante. Dicen que hay una parte de la poblacin que no se siente llamada a votar. Y esto se tiene que respetar y nos tiene que hacer pensar. Yo entiendo el discurso sobre la importancia de las garantas. Se hacen preguntas pertinentes. Puede ser vinculante un referndum en el que no se renen las garantas absolutas de neutralidad? O en el que una parte importante de la sociedad no se siente llamada a participar? En la reunin de la Coordinadora de Catalunya en Com quise recordar que, salvando las distancias, ni siquiera el referndum de la Constitucin tuvo garantas absolutas. Se vot en circunstancias excepcionales, sin un censo oficial y con miedo bajo la amenaza del Ejrcito franquista. Tambin habl de los dos referndums unilaterales de Quebec que se hicieron sin pacto previo con el Estado y contra la legislacin federal. O los referndums de las repblicas blticas donde se vot con los tanques rusos en la calle Lenin deca que aquellos que esperen ver una revolucin pura nunca viviran para verla. En este contexto, un referndum puro con garantas absolutas es un espejismo.

Pero, si el Gobierno quiere aplicar el resultado 48 horas despus, tendra que ser un referndum con la mxima participacin y no slo la de los independentistas.

Tenemos que exigir las mximas garantas al Gobierno cataln, pero no podemos exigir garantas imposibles en un contexto donde quin las tiene que garantizar el Estado no lo hace. No es el referndum que nos merecemos, pero de momento es el nico que tenemos. Y, cuando hablamos de garantas, tambin se tiene que interrelacionar con la situacin de excepcionalidad que vivimos, con un Estatuto impuesto y contra la voluntad de la mayora expresada en las urnas. Es, de hecho, la nica comunidad autnoma que no tiene el Estatuto que vot. Esto no blanquea un referndum con garantas relativas o sustitutivas de las normales. Pero una situacin deficitaria en trminos democrticos se tiene que poner en relacin con la otra tambin. En todo caso, el 1-O tendr ms garantas cuanto ms determinacin institucional y activacin de la sociedad civil haya, cuanto ms costoso le resulte al Estado pararlo. Si se hace boicot al referndum, despus es incongruente quejarse de la falta de garantas en aquello en que quizs ha influido el mismo boicot. Es aquello de la profeca autocumplida. Hay una parte de las garantas, de hecho, que estn en manos de la sociedad y no slo de los poderes pblicos. Vendrn de la implicacin ciudadana en todo el proceso, en las mesas, interventores y, sobre todo, apoderados. Si la participacin es masiva, la victoria clara, y no slo votan los independentistas, la falta de garantas completas ser un elemento importante pero no el nico para valorar los efectos del resultado.

Para qu tendra que servir realmente, segn tu opinin, un referndum como el que est planteado el 1-O? Para proclamar la independencia unilateral en 48 horas o, como dijo Albano-Dante Fachin, se puede convertir el 1-O en un tipo de 15-M?

Lo veo como un momento de empoderamiento, de levantamiento pacfico de un pueblo que est mayoritariamente indignado y harto de ser humillado y maltratado. Pero tambin como el principal desafo o fisura al Rgimen del 78, como deca Xos Manuel Beiras en la UPEC. Todas las revueltas catalanas a lo largo de la historia han sido un estmulo u oportunidad para abrir pestillos en el Estado. Lo que termine siendo depender de los acontecimientos, pero lo veo ms como un acto de desobediencia, como el ltimo recurso ante un abuso de un poder ilegtimo.

Pero el 1-O tal como ha quedado planteado, es la mejor herramienta para conseguir la independencia?

Yo con la cuestin nacional soy muy errejonista. l explica que, cuando no se ofrece ninguna alternativa y se cierran todas las puertas a una relacin bilateral, se deja abierta la puerta de la unilateralidad. Y el debate ya no se expresa en trminos de derecho o lcitud moral, sino que es esencialmente poltico. El 1-O es eficaz por lo que pretende? No lo s. Lo dudo. Pero s es un gesto legtimo que seguramente permitir avanzar en el autogobierno. Qu incentivo tiene ahora el PP para salir de su inmovilismo autoritario y negociar? Si la movilizacin de la sociedad civil decae, poca. Se necesitan actos valientes, momentos polticos fuertes. A veces slo as se avanza. El derecho a decidir no nos lo regalarn. El nacionalismo espaol, de hecho, nunca ha defendido la autonoma por conviccin, sino por resignacin ante una cierta correlacin de fuerzas. Pero hay que decir que existe tambin el riesgo de una involucin. La presidenta de la Diputacin de Barcelona, Merc Conesa, deca con preocupacin que pareca que bamos hacia un callejn sin salida. Cuando lo dijo, pens en Bertolt Brecht. Es en los callejones sin salida deca donde se pueden producir las revoluciones. Las consecuencias son imprevisibles en todos los sentidos. Me da miedo la frustracin y la resaca que puede venir despus. En 1931 se produjo la ruptura con el statu quo; en cambio, en 1934 la cosa acab con un estado de excepcin, un montn de detenidos y decenas de muertos. Hoy me parece imposible que pase nada parecido en la Europa del siglo XXI. Pero que pongan el marcador a cero en clave represiva no es descartable. Tendremos que actuar con mucha responsabilidad.

Qu hace, para ti, diferente la consulta del 1-O y la del 9-N?

El 9-N signific un doble incumplimiento de Mas. No fue el referndum del que se haba hablado antes de las elecciones ni tampoco fue una consulta. Se qued en un proceso de participacin ciudadana. Ahora nos dicen que harn un referndum como es debido. Es normal que la gente tenga dudas y no se lo crea. Es muy difcil que sea el que est regulado en la Ley del referndum o cmo se entiende el concepto desde la Comisin de Venecia. Hay que ver, en todo caso, cmo evolucionan las cosas. Y si est ms cerca de un 9-N que de un referndum. Xavier Domnech ve el 1-0 ms cerca de un 9-N, pero yo quiero ser algo ms optimista y verlo ms cerca de un referndum que de un 9-N. Es una discrepancia de matiz. Yo veo ahora diferencias importantes con el 9-N. La primera, que se convoca como otra cosa y se le dice a la gente que el resultado ser vinculante. Tambin parece que ahora habr un censo con los datos recientes de los padrones, una sindicatura electoral, una ley que es polticamente y jurdicamente dbil pero que antes no estaba, mesas electorales seleccionadas por sorteo. Y parece que Puigdemont tiene la determinacin, a diferencia de Mas, de ir hasta el final, al menos en la organizacin de la consulta en las urnas. Hay otra diferencia, sta, sin embargo, preocupante respecto al 9-N. Ahora hay un TC que, despus de su reforma exprs, se ha desnaturalizado convirtindose en brazo ejecutor del PP. Se le ha otorgado un poder absoluto e incuestionable que usurpa las prerrogativas de las fuerzas polticas. En este contexto, el choque est asegurado y a Rajoy no le hace falta hacer gran cosa. Tiene el Tribunal a su servicio. El choque se producir seguramente antes de poner las urnas para evitar la imagen de desprestigio de la polica sacando urnas de los colegios. Lo peor que le puede pasar al 1-O es que el Estado haga actuar a los Mossos dEsquadra.

La respuesta de los Comunes qued, segn dijo Xavier Domnech, relativamente abierta a cambiar en septiembre dependiendo de la reaccin del Gobierno espaol. Crees que los Comunes acabarn implicndose ms o, al menos, llamando a la participacin?

Todos los escenarios estn abiertos; como lo est la hoja de ruta del Gobierno. Me sorprende que nos pidan certezas absolutas cuando ellos no nos pueden asegurar que habr urnas en los colegios el 1-O. Ni se ha aprobado un solo decreto todava. Hay demasiadas incertidumbres para tomar una posicin definitiva. Nos falta mucha informacin. En todo caso, el sbado qued claro en la Coordinadora de Catalunya en Com que nosotros no seremos ningn freno y que estaremos en la calle con la gente movilizada. Apoyamos al 1-O. Hemos dicho que nos parece legtimo y que participaremos. El grado de implicacin se tendr que acabar de definir en funcin de los pasos que se hagan.

T ests a favor que Catalunya en Com haga un llamamiento explcito a votar el 1-O?

S. Pero de momento esta decisin ha quedado aparcada hasta septiembre. Se est a la espera de tener ms informacin para decidirlo.

T propones tambin una consulta en las bases?

S. No lo digo slo yo. Es una idea que est sobre la mesa. Sera un ejercicio de democracia interna saludable. Se hara, si se hace, en septiembre.

Se ha pedido que el Ayuntamiento de Barcelona tambin ceda colegios electorales y facilite la convocatoria.

Es un debate que no hemos tenido todava en profundidad. Esto se tiene que decidir en Barcelona en Com y en los rganos de gobierno del Ayuntamiento. De todos modos, Trias no puso colegios ni urnas el 9-N. El derecho de los barceloneses a votar se puede garantizar sin problema a travs de los locales que tiene la Generalitat en la ciudad de Barcelona.

T irs a votar?

Si finalmente hay urnas, yo votar. Y, si me toca por sorteo estar en una de las mesas electorales, tambin estar.

Cul sera tu voto ahora mismo: s o no a la independencia?

El sentido del voto me parece secundario, sinceramente. Lo que est en juego no es la independencia, sino la soberana y la democracia. La prioridad es ser soberanos. En Procs Constituent, en el 9-N defendimos el S-S desde posiciones independentistas pero tambin desde el federalismo. Tanto la independencia como el Estado federal requieren una ruptura democrtica previa con el Rgimen del 78. Entre los independentistas y los soberanistas federalistas no hay tantas diferencias. Vienen de una tradicin republicana similar. De Roca i Farreras, de Valent Almirall, de Companys, de Pi i Margall De hecho, en este pas la mayora de independentistas son federalistas cansados de perder. El lder del PSUC Joan Comorera deca que ramos catalanes por naturaleza y espaoles por coaccin. Y ser espaol tiene que ser un acto libre, no forzado.

Una treintena del centenar de miembros de la direccin que vot aval el documento que defenda una mayor implicacin de los Comunes en el referndum. Cmo lo valoras?

Queramos una participacin ms proactiva y desacomplejada en el 1-O. Pero entiendo las dudas y las reticencias del sector mayoritario. Habr que tener paciencia, argumentar mejor y ver cmo evoluciona todo.

Hubo ms de 70 intervenciones en la reunin de la Coordinadora. Hay divisiones y enfrentamiento interno?

Tuvimos un debate complejo pero igual que el que tiene la sociedad catalana, donde hay ms incertidumbres y dudas que verdades absolutas. Una fuerza poltica sin capacidad de discutir es incapaz de transformar. La organizacin tiene slo tres meses de vida y construir un relato comn de gente que proviene de biografas y tradiciones polticas diferentes no es fcil. El sbado hicimos un ejercicio de madurez democrtica y de respeto a la pluralidad interna. Creo que en una organizacin poltica es peligroso querer invisibilizar las diferencias.

Varias voces de conocidos activistas de los movimientos sociales no de Junts pel S ni del independentismo hiperventilado han mostrado decepcin y tristeza contra el postura de Catalunya en Com.

Algunas reacciones son comprensibles; otras, no tanto. Me preocupa que el proceso haga emerger, sobre todo en las redes, posiciones reaccionarias que expulsan a mucha gente. En algunas charlas he visto pulsiones identitarias o tnicas que me daban miedo y me ha sorprendido porque lo he visto ms en gente mayor. La ANC tiene que vigilar ms estas cosas. Y el papel de las izquierdas es intentar neutralizar estas derivas, los discursos de patriotas y traidores son ms propios de la derecha. No puede ser que, cuando hables de fraternidad o apeles al Madrid antifascista del No pasarn, la gente te silbe y te increpe. Necesitamos un debate ms sereno y amable. Tambin me ha sorprendido ver que algunos que se quejaban del pressing CUP ahora se hiperventilan de manera parecida. Tenemos que evitar que pase aquello que deca Aznar: segn l, las propias divisiones internas harn explosionar el proceso.

Ya, pero, Jaume, hay quien no entiende que, si toda la vida gente como t, Ada Colau o Gerardo Pisarello ha defendido la desobediencia civil y la lucha contra leyes injustas, por ejemplo, en las acciones de la PAH, ahora no estn de acuerdo con un referndum porque no tiene garantas legales o no hay acuerdo con el Gobierno espaol. No se entiende mucho, no?

No podemos aparecer como el partido del orden y la ley, y por eso nos tenemos que explicar mejor. Una cuestin que nos preocupa es la de los funcionarios. Mira, esto lo discutimos hace poco con Ada [Colau]. Es verdad que hay un mismo binomio sobre legalidad/legitimidad en juego. Pero hay una diferencia clara entre las dos desobediencias. En el caso de la PAH u otras acciones de desobediencia, quin la practica asume los riesgos. Aunque pueda afectar a los derechos de terceras personas, los efectos de sus acciones recaen bsicamente sobre ellas. En el mbito institucional, afecta a terceras personas ajenas a la desobediencia trabajadores pblicos de una manera ms intensa. Es ms delicado.

Confas en el liderazgo que estn teniendo en el impulso del referndum el Gobierno de Puigdemont y el nuevo PDECat? Mas, en el 9-N, fren en el ltimo momento.

A Puigdemont le creo. Le tengo respeto. Parece que quiere ir hasta el final y est dispuesto a asumir riesgos personales. Otra cosa es su partido. Creo que hay dos PDECat: uno que se asemeja demasiado al partido de Pujol, el que confunde el pas con el partido y los negocios, y otro que quiere romper con el pasado. Puigdemont parece pertenecer a este segundo. Goethe deca que era preferible la injusticia al desorden. Creo que la vieja Convergencia del primer PDECat considera un mal menor la injusticia cuando el orden del Rgimen que ellos han sostenido est en juego.

Hay quin asegura que el referndum es una manera de tapar las vergenzas de una hoja de ruta imposible de Junts pel S y, de trasfondo, hay un intento de la vieja Convergencia de reconstruirse?

S, hay un sector importante de Catalunya en Com que lo ve as, como una fuga hacia adelante de Junts pel S ante la impotencia de una hoja de ruta inviable y que va sufriendo cambios sobre la marcha sin materializarse nunca. Pero no podemos olvidar que volver a la pantalla del referndum fue una exigencia de la CUP a la que despus se sumaron la ANC y mnium y finalmente se acept para desagrado de una parte importante del Gobierno. Haban prometido la independencia en 18 meses despus de las elecciones. Se dice tambin que el referndum del 1-O es una estrategia para ir a nuevas elecciones donde se pedir otra vez el voto de tu vida y reeditar una nueva mayora favorable al proceso que desdibuje el eje izquierdas/derechas bajo una bandera patriota. Histricamente ha sido as: el nacionalismo tiende a disolver las luchas sociales en la lucha nacional. Pas con la Lliga de Camb. Pujol fue ms listo que Camb: no quera repetir sus errores, y por eso al principio tena un discurso socialdemcrata, pero fue la apuesta del Rgimen en Catalua para consolidarse y destruir la hegemona del republicanismo de izquierdas. Para muchos, ahora pasa lo mismo con Junts pel S. Detrs ven un xito de los convergentes para dividir las izquierdas y evitar los efectos polticos del 15-M o de un posible frente popular que las encuestas despus del 15-M dibujaban. Es posible que sea as, y que esto tenga relacin con el crecimiento de un Ciudadanos como un Junts pel No. Cuando el eje izquierda/derecha se subordina al eje nacional, tiende a ganar la derecha. Y en este pas los avances nacionales se han producido cuando gobernaban las izquierdas. Del pjaro en mano pujolista pasamos, por ejemplo, al Estatut de Maragall; o el Estatut del 32 fue gracias a la victoria de los republicanos de izquierdas.

Y entonces, ahora qu har la derecha catalana?

Muchas cosas han cambiado en el pas. Estamos en un escenario parecido al de los aos veinte y treinta. Y no me parece irrelevante que sectores de la derecha monrquica se hayan alejado de su tradicin poltica y asuman reivindicaciones republicanas como la memoria histrica, la acogida de refugiados, el cierre del CIE o luchar contra la pobreza energtica. Es una victoria del campo de juego creado por el 15-M pero tambin seguramente por las movilizaciones soberanistas. El pas ha girado a la izquierda; ahora slo falta que el liderazgo del proceso tambin lo haga. La derecha debe tener un papel; pero, para que el proceso tenga un apoyo ms explcito de las clases populares del rea metropolitana de Barcelona y de quienes ms sufren la crisis econmica hoy, es mejor un relevo del liderazgo por la izquierda.

Este referndum del 1-O que hay ahora sobre la mesa sirve para, como dice el Gobierno de JxS, proclamar la independencia en 48 horas en caso de victoria ms que probable del s?

Creo que la crisis del modelo autonmico es irreversible, y hacer parar este pueblo ser ms difcil que parar el curso de un ro. Dudo, sin embargo, que en caso de victoria del S la situacin sea coser y cantar como nos lo pintan algunos. En el Parlamento se han aprobado muchas declaraciones de soberana y todava no somos soberanos. Una Declaracin Unilateral de Independencia (DUI) puede ser un brindis al sol si no hay legitimidad y fuerza suficiente para aplicarla. Hay quien milita en el independentismo mgico. Cree que, con un simple acto, la realidad se acoplar a sus deseos. Pero la batalla es larga y llena de obstculos. Cmo se controlarn el territorio, las fronteras, las comunicaciones, los aeropuertos, etctera? Nadie habla de esto. Y, cuando planteas dudas, algunos te acusan de antipatritico. Hay un Estado que tiene a su lado al Ejrcito, la polica, los jueces, etctera, y que, adems, est dispuesto a jugar sucio si hace falta, como se ha visto. Al Estado slo se lo puede doblegar si pasan cosas en su interior, que aparezcan incentivos para no recurrir a la fuerza y que quiera negociar algo. Por eso las alianzas y los apoyos fuera, y tambin dentro del Estado, son imprescindibles. El 1-O es un salto al vaco con muchas incertidumbres y es cierto tambin que en la historia a veces pasan cosas extraas donde lo imposible se hace posible. Nuestra victoria en Barcelona es un hecho imprevisto en el guion de la historia.

Cmo se puede aplicar el resultado del referndum si sale un 70% o 75% de votos a favor?

Es difcil de responder con un s o no. Depende de lo que haya dejado hacer el Estado, depende del contexto internacional, depende de los factores que acaben marcando el 1-O. El resultado que salga, sea como fuere, tendr que servir para cambiar cosas. Tengo la sensacin de que el resultado, sobre todo en cuanto a la participacin, tendr como consecuencia un mandato poltico y generar efectos polticos importantsimos. Pero si ni la comunidad internacional ni el Estado aceptan el resultado, aplicarlo ser complicado. Entonces, habr que sentarse a negociar. El independentismo puede seguir movilizado y en la calle durante todo el otoo, pero en algn momento tendr que negociar.

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article12787

Traduccin para viento sur: ngels Var Peral



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