Portada :: Cultura :: Fallece Lpez Salinas: El intelectual comunista, el obrero de la palabra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2017

La editorial Dyskolo recupera la novela Ao tras ao del escritor comunista
Armando Lpez Salinas, realismo socialista contra el canon oficial

Enric Llopis
Rebelin


Una manera de acercarse a los libros del escritor y militante comunista Armando Lpez Salinas (1925-2014) es observando a sus personajes. En el libro ms conocido, La Mina, publicado en 1959 y finalista del Premio Nadal ese mismo ao, Garca cuenta su experiencia en las minas de Almadn (Ciudad Real): Es un veneno el mercurio, muchachos. Te entran temblores y una soera que te duermes de pie. Los hombres duran pocos aos; se mueren tsicos o les da el baile de San Vito; parecen viejas de ochenta aos. La lucha de clases es tambin topogrfica. Frente a la realidad de los pozos carboneros de un pueblo minero, entre los rboles ms altos y donde se columbran las edificaciones blancas, viven el director de la mina y los ingenieros; en casas con jardn, fuentes con chorros de agua, rosas azules y piscina. Uno de los obreros dice que en las galeras el polvo se introduce en los pulmones y al principio produce vmitos, pero en seguida te acostumbras y casi no lo notas. Han de trabajar casi en cueros, a temperaturas de ms de cuarenta grados: se hacen viejos muy pronto.

La segunda novela de Lpez Salinas, Ao tras ao, fue publicada en 1962 por Ruedo Ibrico, y en junio de 2015 por una editorial sin nimo de lucro, Dyskolo. Tambin aqu la atencin a los personajes revela un mundo de explotacin laboral y lucha de clases. Han pegao muy duro en este pas. Nadie lo sabe mejor que la clase obrera (). S, chico, s. Pero yo me consumo vivo. Con lo que gano no me llega para nada; las camisas que llevo son las viejas de mi padre, responde uno de los obreros. En la parte final del libro los trabajadores hablan sobre un boicot de 24 horas en el transporte (autobs, metro y tranva), que histricamente se refiere al ciclo de huelgas de 1951 contra la dictadura franquista. Los dilogos dejan entrever que se est ante un tiempo nuevo, y que los comunistas estn organizando a las clases populares. Poco a poco esto se va relajando aunque la poli siga haciendo de las suyas. Utilizan a la polica porque no pueden poner nada poltico enfrente, afirma Joaqun en esta novela de 530 pginas, que se inicia con el golpe del coronel Casado en los estertores de la guerra de 1936.

Otro punto en comn de La Mina y Ao tras ao es que ambos libros fueron retransmitidos, en forma de serial, en Radio Espaa Independiente (La Pirenaica), con lo que aument la difusin en principio muy limitada. En el prlogo a la edicin de Dyskolo, el profesor de Literatura Espaola y miembro del colectivo editor de Rebelion.org, Luis Martn-Cabrera, recuerda que la editorial Seix Barral pretenda publicar Ao tras ao, pero la censura lo impidi al tachar la obra de filocomunista. El argumento de los censores es un buen resumen de la novela: La obra se desarrolla en la Espaa de la posguerra y tiene como protagonista a obreros explotados por el Rgimen, perseguidos por la polica y que esperan un cambio en Espaa. Pese a los impedimentos, la editorial Ruedo Ibrico no slo public el libro, sino que le otorg en Collioure el Premio Antonio Machado de novela, en 1962.

Radio La Pirenaica (as bautizada por Dolores Ibarruri) ocup un lugar destacado en la biografa de Armando Lpez Salinas. Entre 1958 y el cierre de la emisora en 1977, el escritor ejerci de periodista realizando crnicas de huelgas, actos culturales y cuanto tuviera relacin con la oposicin a la dictadura. Al final de los aos 50 se afili al PCE, partido en el que no slo milit toda la vida, sino que desempe funciones de relieve: miembro del Comit Central, cuadro dedicado a la formacin de intelectuales y subdirector del peridico Mundo Obrero. Coherente son su destino de escritor y militante comunista, jams renunci ni a una cosa ni a la otra, resume Martn-Cabrera. La biografa de Armando Lpez Salinas marc su literatura. De padre anarcosindicalista (preso en 1934 por apoyar la revolucin de Asturias) y madre catlica (antifranquista), pronto pudo leer a Bakunin, Tolstoi y Malatesta. Ya desde los trece aos empez a encadenar trabajos: pintor de brocha gorda; empleado junto a un representante de zapatos y en una fbrica de aparatos de medicin elctrica. Por la noche cursaba estudios de Ingeniera Industrial, hasta alcanzar el grado de perito. Por eso este obrero nacido en Chamber (Madrid) no escribe desde la distancia, sino como parte de la clase obrera.

En el Partido fue asumiendo, tras el ingreso en 1958, mayores responsabilidades. Un ao despus viaj a China, por la celebracin de un congreso sindical. En Mosc conoci a Pasionaria, al clebre militar comunista Juan Guilloto Len (Modesto) y al minero Paco Romero Marn (el tanque), que le ense el oficio de periodista clandestino en La Pirenaica. Cuando retorne al estado espaol se convertir en liberado del Partido o, en sus propias palabras, en un revolucionario profesional. Mientras, combina la accin militante con la literatura. Adems de La Mina y Ao tras ao, publica con otros escritores del PCE libros de viajes: Caminando por las Hurdes (1960), junto a Antonio Ferrs; Por el ro abajo (1966), con Alfonso Grosso; y Viaje al Pas Gallego (1967), en colaboracin con Javier Alfaya. Estas obras deben entenderse como parte del mismo proyecto de observacin crtica de la realidad espaola, matiza Luis Martn-Cabrera en el texto de Dyskolo. Una dcada despus escribira el ensayo La alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura. Pero lleg un punto en que Armando Lpez Salinas dej la literatura para centrarse en la militancia poltica, de lo que se infiere que entenda la escritura no como un fin en s mismo, sino como un vehculo de emancipacin.

En un artculo publicado en la Revista de Crtica Literaria de la Fundacin de Investigaciones Marxistas (FIM), el escritor Matas Escalera califica Ao tras ao de novela materialista. La eleccin del adjetivo se explica porque son razones materiales las que explican los conflictos, personales y colectivos, del libro. Escalera cita los ejemplos de la desesperada Antonia, uno de los personajes medulares; del vencimiento alcohlico de Mara; de Ada, una viuda realquilada; de Lucas, el viejo libertario; y de toda la galera de resistentes incluidos proletarios comunistas y socialistas- que malviven en medio de una realidad miserable. Es el caso de Enrique, Augusto, Joaqun, Celestino o tambin un antiguo maestro que acaba empleado como pen fabril. Pero este personaje colectivo no es plano y unidireccional. De hecho, incluye a tericamente vencedores como Ramiro de Hoz, un camisa vieja que vive realquilado con su familia y tambin lucha por sobrevivir. Todos ellos aparecen atravesados por categoras como el hambre, la represin, la explotacin de la clase trabajadora, y fenmenos como la emigracin del campo a la ciudad o el chabolismo, explica Matas Escalera.

En 2013 la editorial Akal recuper La Mina en coordinacin con la Fundacin de Investigaciones Marxistas, despus de tres dcadas de olvido. El responsable de la edicin y crtico literario, David Becerra, distingue entre novelas realistas, novelas del realismo social y un tercer grupo, en el que incluye a Armando Lpez Salinas: las novelas del realismo socialista. Tambin forman parte de esta categora obras como La Piqueta (1959), de Antonio Ferrs; Nuevas Amistades (1959), de Juan Garca Hortelano; Central elctrica (1958), de Jess Lpez Pacheco; y La zanja (1960), de Alfonso Grosso. Lo decisivo en el realismo socialista es que adopta el materialismo histrico como punto de partida, y la lucha de clases como catalizador.

En marzo de 2014, a la muerte del escritor comunista, Becerra critic en el peridico digital Pblico el desplazamiento del canon al que se le someti y la condena al ostracismo por parte de la crtica. Ninguneada La Mina por su presunto mal estilo literario, la novela se elimin de los manuales de literatura contempornea, denuncia David Becerra. La razn de fondo, segn el coordinador del libro Convocando al fantasma. Novela crtica en la Espaa actual (2015), es que La Mina molesta, pues quiebra el relato de la Transicin. Los reproches estilsticos escondan un prejuicio ideolgico hacia la Literatura poltica y social. Armando Lpez Salinas ha fallecido hoy, pero haban tratado de deshacerse de l mucho antes, concluye el crtico literario.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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