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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2017

Morena: el costo de la silla presidencial

Ricardo Orozco
Rebelin


Luego de las elecciones locales, en las que el Movimiento de Regeneracin Nacional se coron con una victoria indiscutible en trminos de su potencial para movilizar estructuras de base, el partido que lidera Andrs Manuel Lpez Obrador se ha mostrado con una actitud conciliadora que, por lo menos en lo que respecta a primeras impresiones, ha sorprendido a adeptos y detractores. Y es que, si bien es cierto que las alianzas polticas de las que se vale Morena, en general; y Lpez Obrador, en particular; siempre se han desplazado entre la izquierda y la derecha por igual, tambin lo es que pocas veces en la historia del dos veces presidenciable, y an menos en la del partido, la visibilidad y lo explcito de los acuerdos que ambos establecen con polticos de otras nomenclaturas o empresarios es escasa.

Dos aspectos, no obstante, revisten especial importancia para el anlisis de la presente coyuntura. El primero de ellos, sin duda, es el hecho mismo de que Morena est buscando hacer las paces con la mayor cantidad de actores posible. Y lo es, de entrada, porque Lpez Obrador parece haber comprendido luego de dos campaas presidenciales en las que su moneda de uso corriente fue la afrenta directa con sus opositores, que aunque lo contestatario de su discurso resulta atractivo para determinados sectores de la poblacin, desencadena efectos repelentes en esos otros segmentos que, sin ser parte del vulgo, deciden resultados electorales y la instrumentacin de polticas pblicas especficas por la va financiera.

Pero tambin, porque, de un lado, las personalidades que se van sumando al proyecto de Lpez Obrador que de manera tan pomposa se decidi nombrar Acuerdo Poltico de Unidad para la Transformacin del Pas, dan muestra de las fortalezas con las que Morena llegar a los comicios de 2018; y del otro, porque esas mismas figuras visibilizan (aunque no de manera tan expresa), lo mismo la descomposicin interna de las estructuras dentro de las cuales haban encontrado la plena satisfaccin de sus intereses que las debilidades de los mismos para (re)organizarse en sus coaliciones tradicionales.

No es un dato menor, por ejemplo, que entre los nuevos estrategas de Morena se encuentren representados por igual los intereses de los tres principales monopolios en materia de radiodifusin y telecomunicaciones; por intermediacin, claro, de las personas de Marcos Fastlitch, suegro del presidente de Grupo Televisa, Emilio Azcrraga; de Esteban Moctezuma, presidente de Fundacin Azteca; y de Miguel Torruco, consuegro de Carlos Slim. As como tampoco lo es que Mara Asuncin Aramburuzabala, Alfonso Romo Garza, Jaime Bonilla y Ral Elenes Angulo se hayan sumado a la lista de beneficiarios/benefactores del Movimiento de Regeneracin Nacional.

Sobre los primeros dos personajes, el dato importante es que apersonan la bsqueda de beneficios propios, pero, al mismo tiempo, haciendo las veces de vocera de las dos empresas que en 2006 y 2012 se encargaron de fungir como caja de resonancia para la campaa meditica con la que se atac a Obrador. Respecto del tercero, trasciende que se suma a los ya varios adeptos que el Morenismo ha extrado de las huestes formadas en Grupo Carso. Los dems, por su parte, resultan ser aliados peculiares por sus nexos, muy prximos, a las figuras de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari y Vicente Fox Quezada; circulo en el que se introduciran a las ms recientes adquisiciones de Morena: Manuel Bartlet, funcionario central en los hechos de la cada del sistema, en los comicios de 1988; y Lino Korrodi, principal operador financiero de la campaa panista en 2000, a travs de Amigos de Fox.

Del lado de la izquierda ideolgica, las dos personalidades que ms hacen ruido son las de Porfirio Muoz Ledo e Ifigenia Martnez; ambos, cofundadores del Partido de la Revolucin Democrtica (junto con Cuauhtmoc Crdenas, quien niega a sumarse a la propuesta de Morena). Y es que si bien el PRD ya destaca ms en el imaginario colectivo nacional por su asimilacin a la agenda programtica del prismo y del panismo que por las nulas banderas ideolgicas con las que navega luego de su adhesin al Pacto por Mxico, la captacin de talentos partidistas en la que se ha traducido el proselitismo Morenista de Martnez y Muoz Ledo representa una ventaja que se traduce, principalmente, en la captacin de recursos y movilizacin de las bases de apoyo locales.

Suponiendo que todos sepan para quin trabajan, y que cada uno trabaje para quien dice hacerlo, el dato revelador de las recientes alianzas firmadas por Lpez Obrador es que dan seas de que las cosas no estn bien en algunos de los principales crculos del prismo de la vieja guardia por parte del perredismo, es claro que las cosas no transitan desde la resaca de 2006. Es significativo, en este sentido, que las agendas de Enrique Ochoa, lder nacional del PRI, y de Aurelio Nuo, titular de la SEP y suspirante presidencial, van en sentidos divergentes. Pero tambin, que una fraccin del Partido Verde (PVEM) en el Sur de la Repblica ya est buscando su emancipacin (slo en trminos electorales) para los siguientes comicios, o que el Grupo Sonora origen ideolgico del prismo, del caudillaje, el corporativismo y el clientelismo contemporneos del sistema poltico mexicano se encuentre desalineado de las directrices del partido.

Porque ms all de la previsible candidatura de Antonio Meade para el 2018, lo que parece estar en el fondo del asunto no es, precisamente, la designacin del candidato Oficial, sino que el tradicional sistema de cuotas y redistribucin de las ganancias al interior del rgimen no est siendo tan democrtico como se habra esperado que fuese al asumir la presidencia de la Repblica el Grupo Atlacomulco. As que, de continuar con la tendencia hasta ahora observada en las firmas que se van sumando al Acuerdo Poltico de Unidad, lo que quedar cada vez ms claro es en dnde se encuentran y qu tan profundas son las fracturas internas del prismo que Lpez Obrador podr explotar para conseguir mayores dividendos electorales el prximo ao.

Ahora bien, respecto del segundo punto de inters para el presente anlisis, lo que no deja de inquietar es que Morena est buscando aliarse, primero, con miembros del empresariado al que el mismo lder de Morena no ha dudado en nombrar Mafia del poder; y luego, con polticos de todas las identidades partidistas a las que por doce aos declar estar enfrentando. Porque, ms all de que Morena disponga solicitar una carta de arrepentimiento o de desafiliacin de los partidos que se oponen a Morena, o de que Lpez Obrador tenga razn al afirmar que todos los humanos erran y siempre son susceptibles de corregir su destino; esas amistades le pueden cobrar una factura muy cara a Morena en las urnas.

Es claro que, como en algn espacio coment Paco Ignacio Taibo II, uno de los principales idelogos del Morenismo, la alianza del partido con los ciudadanos, con sus fuerzas de base, ya est fincada, luego de construirse y consolidarse durante doce largos aos en los que se atravesaron dos agresivas campaas presidenciales. Y es claro, asimismo, que las coaliciones con empresariado y figuras polticas de otra extraccin partidista tienen en la mira reducir al mnimo la resistencia institucional, de los tres rdenes de gobierno y los tres poderes pblicos, al proyecto obradorista; adems de enfocarse en la captacin de recursos.

El problema es, no obstante, que esa alianza de la que Taibo II presume no est fincada en pilares lo suficientemente slidos como para no quebrarse. Si los resultados que mostraron los sondeos realizados en las elecciones de junio pasado (en los que se determin que el ncleo duro del voto Morenista proviene, en general, de los sectores medios con niveles considerables de escolaridad y cultura poltica), son representativos de algo, la consecuencia lgica de las recientes adhesiones al Acuerdo de Unidad de Obrador es que se rechacen: en la tnica de equiparar al partido con sus similares por el puro hecho de utilizar las mismas estrategias electoreras.

Despus de todo, uno de los principales atractivos del discurso de Morena, en general; y de Obrador, en particular, a lo largo de poco ms de doce aos, era que en su agenda programtica planteaba, de manera explcita, una diferencia sustancial respecto de la tendencia al amasiato a la que son propensos el resto de los partidos polticos nacionales. De aqu que, aunque se entiende que sumar adeptos abona a la consecucin de la victoria poltica, el costo es atizar la percepcin de que esa victoria debe ser alcanzada con independencia de los medios. Cmo olvidar, por ejemplo, el orgullo y la euforia que le representaba a los integrantes del partido el que ste estuviera constituido por figuras emblemticas de la academia, la sociedad civil, las comunidades obreras, la cultura, etctera?

Las preguntas centrales aqu, por tanto, redundan en determinar cules son los criterios ticos a los que se est apelando al interior de Morena para determinar en qu momento concede la absolucin a quienes fueron sus opositores con anterioridad, por un lado; y por el otro, en saber si esos lmites se extendern (en el supuesto de que se llegue a la presidencia) de manera tal que el costo de la alianza deba ser pagado justo en los mismos trminos en los que el PRI, el PAN y el PRD suelen pagarlos. Y es que no debe pasarse por alto que la adhesin de estos personajes al Morenismo no es un cheque en blanco, tiene un precio predeterminado. Adems, la cosa no funciona admitiendo la alianza en este momento para romperla despus de obtener el triunfo. Las consecuencias que enfrentara Morena para gobernar, si traiciona las alianzas que construye ahora, seran tan nefastas como las que enfrentan los gobiernos de oposicin en algunas entidades: incremento de la delincuencia comn, de la violencia, del desempleo, etctera. Qu precio estuvo dispuesto a pagar Obrador para consentir la accin?

En ltima instancia, no debe perderse de vista que si los intereses que aglutina Obrador en torno de su propuesta poltica son lo suficientemente slidos y densos, stos no perdern la oportunidad de condicionar y/o determinar los rumbos que Morena y su proyecto partidista toma en lo sucesivo. Y lo cierto es que Lpez Obrador se acerca, sin mucha precaucin, a este escenario.

Publicado originalmente en: https://columnamx.blogspot.mx/2017/07/morena-el-costo-de-la-silla-presidencial.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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