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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2017

Entrevista a Esther Solano, profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal de So Paulo (Unifesp)
Por dnde andan los manifestantes vestidos de verde y amarillo?

Rafael Tatemoto
Brasil de Fato

Para la investigadora Esther Solano, los movimientos de la derecha usaron el discurso anticorrpcin como un pretexto para imponer su agenda neoliberal


En medio de escndalos de corrupcin que involucran directamente al presidente Michel Temer (PMDB), una pregunta ronda la cabeza de muchas personas: por qu las manifestaciones callejeras contra la corrupcin cesaron?

Algunas respuestas ya aparecieron. En declaraciones al diario Valor Econmico, el alcalde de So Paulo, Joo Doria (PSDB), fue objetivo al comparar el escenario actual con la coyuntura pasada: No es la misma circunstancia. Es diferente. El PSDB tiene cuatro ministros de Estado. El PSDB no tena ministros en el gobierno del PT.

El cantante Lobo, uno de los conos de las manifestaciones en defensa del golpe contra Dilma Rousseff (PT), avanz en la misma lnea: Aunque (Temer) haya cometido fraude, est todo ligado a la red de corrupcin, respeten la sustitucin. La economa por primera vez tiene inflacin negativa, despus de 11 aos. Entonces dejen al tipo terminar, dijo a Folha de So Paulo.

Donde, entonces, fue a parar el discurso no tenemos ladrones privilegiados de las protestas convocadas por movimientos de derecha? Para Esther Solano, profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal de So Paulo (Unifesp), que realiz investigaciones sobre las manifestaciones en Brasil desde las protestas de junio de 2013, organizaciones como el Movimiento Brasil Libre (MBL) y Vem Pra Rua utilizaron el discurso sobre la corrupcin slo como pretexto para alcanzar sus objetivos polticos. Segn ella, la movilizacin de este argumento, en el contexto actual, ha generado dificultad para que estos colectivos tomen posicin.

Supongamos que la corrupcin era el lema principal de la lucha de ellos. Despus de concretado el impeachment de Dilma Rousseff, se comprob que no era, afirma, con base en investigaciones de campo conducidas en la universidad. Un dato apuntado a partir de tales levantamientos indica que, actualmente, hay divergencias entre las direcciones de los movimientos y los participantes de las manifestaciones.


El pato de la Federao das Indstrias do Estado de So Paulo (Fiesp), en la avenida Paulista de So Paulo,
fue el smbolo de las manifestaciones a favor del
impeachment contra Dilma Rousseff
(Fuente: Ayrton Vignola/Fiesp/Divulgao. Tomado de Brasil de Fato)

Rafel Tatemoto.- Pasado el proceso de impeachment, cmo es posible calificar el posicionamiento de aquellos favorables a la salida de Dilma en relacin al gobierno de Temer?

Esther Solano.- Lo que ahora observamos en los datos es que hay una divergencia muy clara entre los movimientos que convocaron las manifestaciones y las personas que fueron. Lo ms importante para m es que los movimientos que convocaron son claramente a favor de una agenda neoliberal. Es claro que no van a posicionarse muy en contra del gobierno de Temer, ya que l est realizando lo que ellos quieren: reforma de trabajo, de los fondos de previdencia, PEC 241 (que defini un techo para los gastos pblicos). Estos movimientos defienden el Estado mnimo. Los datos indican que las personas que van a la calle quieren esas reformas. Es posible ver la diferencia entre el objetivo poltico de estos movimientos, su programa neoliberal, y las personas que van a la calle indignadas con la corrupcin, pero que no quieren reformas.

Se trata de grupos con agenda poltica definida y que supieron capitalizar estratgicamente el sentimiento de la poblacin. Hubo un potencial muy grande en 2013 que ellos canalizaron. Por otro lado, hay un escenario internacional que favorece el discurso de austeridad. Fueron varios factores (que llevaron a su xito).

Rafel Tatemoto.- Hay diferencias entre estos movimientos?

Esther Solano.- Vem Pra Rua es neoliberal, pero ya percibi que no puede presentarse as en pblico, defiende detrs de los bastidores. Simplemente ignora aquello y persiste en la cuestin de la corrupcin.

El MBL opera en sentido contrario. Defiende las reformas, las privatizaciones, el Estado mnimo. l coloca esto en su pgina: los propios seguidores reaccionaron muy mal y lo cuestionaron. Lgicamente, porque impacta a la clase media.

Rafel Tatemoto.- Es eso lo que explica la ausencia de manifestaciones callejeras contra Temer por parte de estos sectores?

Esther Solano.- Hay una cosa bien interesante, que es el antipetismo. Nosotros preguntamos: por qu razn van ustedes a la calle? Muchas personas, en las encuestas, repiten hasta el hartazgo que se denominan antipetistas. Inclusive aunque la persona sepa que Temer es corrupto, el PSDB tambin, piensa que los partidos son corruptos, pero el sentimiento fundamental es el de rechazo al PT. Fue un sentimiento muy bien explotado por los movimientos.
Nosotros observamos, en 2013, mucha indignacin social. La izquierda, en mi opinin, no supo interpretarlo del todo, canalizarlo. Los movimientos de derecha supieron canalizar muy bien ese desencanto, esa insatisfaccin, en el antipetismo, que fue, sin querer, la fuerza movilizadora que los unific.

Rafel Tatemoto.- No es posible decir que hay un aspecto material, de la dinmica de clases, en esta toma de posicin?

Esther Solano.- Tiene aspectos materiales y aspectos, dira, incluso psicolgicos de la clase media. Cuando realizamos la entrevista, muchas veces aparece el argumento: Nosotros, la clase media, somos los que pagan impuestos siempre est esa visin clientelista del Estado-, pero el PT gobern para quin? Para los ricos y los ms pobres. Yo digo que hay un sentimiento de orfandad de la clase media.

Otra cosa importante es que en las manifestaciones verde y amarillo, nos preguntamos muchos sobre las polticas de la movilidad social: cuotas, Bolsa Familia. Preguntamos incluso sobre el Mis Medicos. Cerca del 80% de las personas estaban en contra de estas polticas. Ah es posible observar que hay un componente de clase, de hecho. Por qu estar en contra de estas polticas? Existe la idea de rechazar la movilidad social de quien est debajo. La clase media no se sinti contemplada, se sinti traicionada. Ah hay una cuestin muy emocional tambin.

Rafel Tatemoto.- An con esta divergencia, no hay, por otro lado, una referencia en estos grupos que permanece?

Esther Solano.- Totalmente. Ellos son la referencia. Ya me preguntaron y si la izquierda emprendiera actos contra la corrupcin de Temer? No valdra. Para ellos, un acto encarnado por la CUT, por las Frentes, no sera una referencia. Quien sali de verde y amarillo no va a salir a la calle en una manifestacin convocada por la CUT. An con esas divergencias, estos movimientos son la referencia para la movilizacin. Cuando estos no convocan manifestaciones, ellos no salen a la calle, no reconocen otros movilizadores como legtimos.

Los propios seguidores del MBL criticaron mucho la proximidad con Temer. Pero a la hora de convocar marchas, parece que ninguno est logrando mucho.
Hay otra cuestin: las personas no quieren ms salir a la calle en nombre de la estabilidad, porque, para ellos, Temer sera el nico capaz de encarrilar un poco al pas hasta 2018. Ellas tienen ese argumento: es mejor no salir a la calle ahora y (seguir) hasta 2018. No era un argumento con Dilma, pero ahora lo es.

Rafel Tatemoto.- En resumen, puede afirmarse que hay un cambio en el discurso de estos nuevos grupos de derecha luego del impeachment?

Esther Solano.- Cambi. Supongamos que la corrupcin era el lema principal en su lucha. Despus de concretado el impeachment a Dilma Rousseff, se vio que no lo era. El nivel de movilizacin cay mucho. La ltima manifestacin fue en marzo, en defensa del Lava Jato, y fue mucho ms a favor de la operacin que contra el PMDB de Temer. Son cosas sutiles, pero importantes. El nivel de movilizacin es prcticamente inexistente.

La gente dice que fue un populismo de derecha, que se basaba en la lucha contra la corrupcin, una cosa muy vaca. Qu significa luchar contra la corrupcin? Es un mantra, llama la atencin y es apelativo, pero en el fondo es vaco. Estos grupos se apropiaron de ese populismo de derecha para alcanzar objetivos claramente polticos. Yo lo resumira de esa manera.

Rafel Tatemoto.- El manifestante verde-amarillo piensa que todo el mundo es corrupto, pero es pragmtico. Hay alguna tendencia de cmo ir a comportarse en 2018?

Esther Solano.- El tipo que piensa que todo el mundo es corrupto, pero acta pragmticamente, tiene una buena chance de votar a personas que se presenten como outsiders, por fuera de la poltica. Por ejemplo (el alcalde de So Paulo Joo) Doria o (Jair) Bolsonaro.

La idea de la corrupcin siempre existi. La diferencia es que hoy ella est explotada poltica y electoralmente por un discurso antipoltico. No soy poltico, soy gestor. El sentimiento de que ninguno se aprovecha. Desemboca en un sentimiento antipoltico, que beneficia a los polticos que se presenten como nuevos o diferentes, aunque no lo sean. Tal vez la tendencia en 2018 sea favorecer este tipo de polticos, lo que tambin es una dinmica electoral global.

Rafel Tatemoto.- Inclusive con esa resistencia en atacar a Temer, el discurso anticorrupcin no permanece de alguna manera en el debate poltico brasilero?

Esther Solano.- Ms all del populismo poltico, hay tambin un populismo jurdico. Nosotros sabemos cmo se est organizando el Lava Jato. En verdad, tenemos un poder poltico y un poder jurdico que se vale de la lucha contra la corrupcin como instrumento para obtener sus objetivos polticos.

Traduccin: Lucas Benielli

Fuente: https://www.brasildefato.com.br/2017/07/11/por-onde-andam-os-manifestantes-vestidos-de-verde-e-amarelo/


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