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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2017

Sobre la despenalizacin del aborto

Franco Morales Lara
Rebelin


Es tpico de gobiernos reformistas que ante su renuencia a transformar la estructura socioeconmica pretendan hacerlo a plan de decretos y leyes. Por ello es que siguiendo su coherencia ideolgica mediante el nuevo cdigo penal boliviano, que se encuentra todava como proyecto de ley, se procure conseguir ciertos cambios que intenten darle a la justicia un rostro nuevo para captar la atencin del ciudadano y crea ste que aquel ideal tan anhelado conocido como justicia, le permitir vivir en paz y armona.

Dentro de estos cambios en el cdigo penal, se encuentran las propuestas de las nuevas causales que admiten recurrir al aborto sin que se incurra en alguna forma de delito, nueve casos en total, tres de los cuales ya son reconocidos por la actual legislacin boliviana. El proyecto contempla que las mujeres con menos de ocho semanas de gestacin puedan abortar en caso de pobreza extrema o no cuenten con recursos propios para la manutencin de su familia. Pero esta situacin debe ser demostrada Cmo? me imagino que se manejarn criterios que permitan delimitar pobreza de extrema pobreza, o tal vez se deje simplemente a criterio del juez quien deber aplicar la sana crtica. Pero lo indudable es que el creciente nmero de nios abandonados que vemos en las calles de nuestras ciudades es la muestra indiscutible de la penosa situacin de la madre boliviana. Por lo tanto, como publicaba hace muchos aos el Pravda el nacimiento de un hijo es para muchas mujeres una seria amenaza mientras se encuentre en situacin de miseria y opresin familiar, de ah que en la revolucin rusa, la mujer consigui el derecho al aborto, claro que despus el estalinismo en 1936 nuevamente lo ilegaliz salvo en casos extremos.

No se vaya a confundir o creer que a los socialistas les gusta abortar, no es as, incluso el mismo Trotsky mostraba su pesar cuando se refera a ste como un triste derecho muy peligroso en una sociedad estratificada en clases sociales, pues este derecho es transformado por la desigualdad social en un privilegio. Cada ao muchas mujeres eran mutiladas en la URSS por abortos mal practicados, porque no existan instalaciones sanitarias en condiciones adecuadas para proporcionar esta prctica mdica a las mujeres que se vean obligadas a recurrir al aborto, salvo por supuesto las que podan pagar un buen servicio.

En Bolivia, la salud es un tema pendiente postergado permanentemente por los gobiernos de turno que nunca lo consideraron seriamente como una poltica de estado, por la lgica razn que para ellos la salud pblica no es rentable, por eso, lamentablemente estas distan mucho del servicio que prestan los centros de salud privados. Esta problemtica se hace visible frecuentemente, en largas filas desde altas horas de la madrugada que tienen que hacer los pacientes para obtener, si es que tienen suerte, una ficha de atencin mdica, pero esto solamente es la punta del iceberg, pues tambin se manifiesta en la falta crnica de medicamentos, en los precarios equipos mdicos, en la insatisfaccin por el trato recibido, en el insuficiente presupuesto destinado y otras muestras de ineficiencia e insuficiencia que derivan finalmente en ineficacia en los servicios que se prestan.

Por ejemplo actualmente el hospital de nios Germn Urquidi de la ciudad de Cochabamba se encuentra saturado de pacientes a la espera de atencin mdica, de acuerdo a los medios de comunicacin existen 300 nios en lista de espera para ser intervenidos quirrgicamente, muchos de ellos desde el 2014. Ya el alcalde de esta ciudad manifest que su municipio no est en condiciones de dar atencin a todos esos nios, por lo que pidi la colaboracin de la gobernacin, se prev destinar un presupuesto para que muchos de estos nios sean atendidos en clnicas particulares, medida que es un parche pues obviamente no dar solucin al problema estructural de la salud.

Cabe deducir entonces que en estas condiciones la vida de muchas mujeres estar en riesgo, no todas podrn efectivizar su derecho al aborto, pues el que una mujer pueda acceder o no a un aborto va a depender de los ingresos econmicos con los que cuente. Por ende la gran mayora de mujeres trabajadoras, campesinas, estudiantes que conforman el conjunto de mujeres empobrecidas, sern quines continen en riesgo de perder sus vidas; si bien ya no por abortos clandestinos, pero si por abortos realizados en condiciones precarias, pues no encontrarn en los servicios pblicos de salud las condiciones necesarias para hacerse practicar el aborto, o estarn en lista de espera lo que llevar que clnicas particulares ofrezcan este servicio que indudablemente no estar al alcance de aquellas mujeres que se encuentran en situacin de extrema pobreza, sino de aquellas que puedan pagarla.

Asombra esta situacin? No, pues al igual que hay cientos de nios en nuestro pas que no pueden ser atendidos, cientos de mujeres que mueren por complicaciones en el parto, cientos de ciudadanos que se endeudan con los desorbitantes costos por la atencin mdica que reciben, que en muchos casos cuando fallece el enfermo se ven dificultados a retirar el cuerpo porque no logran pagar la elevada cuenta hospitalaria incluso en centros hospitalarios pblicos, de la misma manera habrn varias mujeres que se ven obligadas a abortar a esperar su turno sin la seguridad de ser atendidas en condiciones adecuadas, o al verse imposibilitadas de recurrir a clnicas privadas se vern obligadas a acudir a mtodos caseros que pondr en riesgo su salud y vida. Por lo tanto el derecho a un aborto seguro en nuestra sociedad tan marcada por la desigualdad de clases sociales, ser un privilegio para aquellas que puedan pagarlo, y las que se encuentran en extrema pobreza tendrn que arreglrselas como lo han venido haciendo hasta ahora para subsistir.

La emancipacin verdadera de la mujer, la materializacin justa del derecho al aborto, no sern posibles mientras subsistan las condiciones sociales, culturales y econmicas que siguen privilegiando a unos pocos en desmedro de la mayora.

Ya Trotsky lo haba previsto: el poder revolucionario debe dar a la mujer el derecho al aborto, como uno de sus derechos cvicos, polticos y culturales esenciales mientras duren la miseria y la opresin familiar, pero que este triste derecho es transformado por la desigualdad social en un privilegio.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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