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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2017

Golpe tras golpe, en la destruccin del presente y del futuro

Juraima Almeida
Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico


Brasil vive momentos trascendentes: Dilma Rousseff destituida no se sabe bien por qu; Michel Temer al borde del abismo; Lula, que tiene la mayor intencin de votos, condenado. Mientras, aparecen nuevos jugadores en el mercado presidencialista: el diputado Rodrigo Maia e incluso el juez Sergio Moro. Brasil est a la deriva y sin orden, sin instituciones en las que la gente confe, con un poder judicial que es una fuente de inseguridad jurdica.

Henry Kissinger, el legendario armador del actual sistema de dominacin mundial sola decir que hacia donde vaya Brasil se inclinar toda la regin. No le faltaba razn a este genio del mal: la regin anda a los tumbos y Brasil su nave insignia- no sabe para qu lado agarrar. Sin orden ni progreso, navega a la deriva, con el palo mayor destartalado y las velas desquiciadas.

El mircoles 12 de julio el juez de primera instancia Sergio Moro (con plenos poderes!) sentenci al ex presidente Luis Inacio Lula da Silva a nueve aos y seis meses de crcel por un supuesto acto de corrupcin en el que ste habra recibido un departamento de lujo a cambio de favorecer a un contratista, vivienda que, adems, pertenece a la Caixa Econmica Federal.

La condena no sorprende, ya que Moro no se ha pronunciado no como un juez justo e imparcial, sino como un justiciero, desobedeciendo las normas del Estado de Derecho y del debido proceso legal. Todo deja al descubierto que no es sino una continuacin y un intento de consumar la interrupcin del orden institucional abierta con el golpe de Estado parlamentario contra la mandataria democrticamente electa Dilma Rousseff un ao atrs.

Pero lo ms preocupantes es que la sentencia, que ya fue apelada por Lula, tambin lo inhabilita para ocupar cargos pblicos durante 19 aos, cuando tendra 90 aos. Tras el fallo judicial, el lder histrico del Sindicato de Metalrgicos, de la Central nica de Trabajadores y del Partido de los Trabajadores (PT) reafirm su inocencia y ratific su voluntad de contender en la eleccin presidencial del ao entrante, en la cual es sealado ampliamente como favorito por todos los sondeos.

Si la Cmara interviniente lo confirmara no solo ira preso sino que se acabara su carrera hacia la presidencia. Habr que ver si dicho fallo es condenatorio y si se produce antes de las prximas elecciones. De mantenerse los actuales plazos sera en una fecha muy cercana a las mismas. Por ello el nombre del candidato a vice de Lula ser muy significativo.


"Elecciones sin Lula son un fraude",
se puede leer en el cartel que sostiene uno de los asistentes al mitin de Lula

(Fuente: CLAE)

Srgio Moro est haciendo su parte en el golpe. En la guerra contra el ex presidente intenta enterrar la posibilidad de retorno de las polticas de igualdad social, distribucin de la renta, desarrollo nacional y de insercin soberana, altiva e independiente de Brasil en el mundo que la eleccin de Lula representa. La prioridad de la oligarqua brasilea es impedir, por todos los medios, la presencia del ex presidente en la prxima eleccin. La decisin de Srgio Moro es coherente con este objetivo.

Ya la presentacin de la denuncia contra Lula por el equipo del procurador Deltan Dallagnol el 15 de setiembre de 2016 haba sido un show meditico en el que mesinicos fiscales con conducta panfletaria, se ocuparon nicamente de presentar a Brasil, en transmisin en vivo por la televisin, la teora de que el Partido de los Trabajadores (PT) es una organizacin criminal y Lula, el comandante supremo de esta organizacin. Casi un centenar de testigos, varias pericias tcnicas, laudos de investigacin y documentos demostraron la fragilidad de las acusaciones del Ministerio Pblico.

Lava Jato es una operacin jurdica y policial desencadenada en marzo de 2014 con el supuesto propsito de investigar esquemas de corrupcin instalados hace dcadas en Petrobrs. La lucha contra la corrupcin se ha revelado en realidad como un pretexto para el plan estratgico de liquidar al PT y herir mortalmente la imagen del ex presidente Lula. A medida que avanzaba el calendario electoral de 2014, result evidente que la operacin del Lava Jato estaba siendo dirigida por fiscales, policas federales y jueces que tenan posicin partidaria y manifestaban en las redes sociales su simpata a uno de los candidatos, el opositor Acio Neves, del PSDB.


Operacin Lava Jato
(Fuente: CLAE)

Con el paso del tiempo, qued claro que el activismo de los fiscales, policas federales y jueces estaba ms relacionado con un proyecto de poder que con el efectivo combate a la corrupcin. Lo cierto es que los sectores reaccionarios de la clase dominante brasilea nunca ocultaron la intolerancia histrica con las polticas de distribucin de renta, de inclusin social y de desarrollo nacional soberano e independiente concretadas por los gobiernos progresistas y de izquierda.

Esta es la esencia de la elite nacional, siempre lista a destruir el Estado de Derecho, y atacar la Constitucin y la democracia si es necesario, para sacar del poder a los gobiernos progresistas y populares, como se observa en la historia reciente del pas: en 1954, llevaron a Getlio Vargas al suicidio, en 1964 derribaron a Juan Goulart e instalaron la dictadura que dur 21 aos, hasta 1985, y en 2016 desencadenaron el golpe a travs del juicio politico fraudulento de la presidenta Dilma, seala Jeferson Miola.

La elite brasilea promueve una guerra ideolgica permanente. En 2005, Jorge Bornhausen, el oligarca que apoy la dictadura y despus habit todas las coaliciones conservadoras que se sucedieron en Brasil desde 1985 a 2002 (gobiernos de Jos Sarney, Collor de Melo y Fernando Henrique Cardoso), dijo que era preciso poner fin a la raza de los petistas. Este es el marco histrico en el que se enmarca la condena del ex presidente Lula en primera instancia.

Moro es un actor clave en la estrategia golpista. As como el 4 de marzo de 2016, cuando secuestr a Lula para obtener un testimonio forzado, y 12 das espus cuando intercept y divulg criminalmente conversaciones telefnicas de la presidenta Dilma para complicar el nombramiento de Lula para la Casa Civil. El 12 de julio de 2017 dio nueva muestra del sincronismo de su actuacin con el emprendimiento golpista, agrega Miola, quien fue coordinador del V Foro Social Mundial.

En nombre de la democracia y la decencia

La declamada democracia liberal ha tocado fondo en Amrica Latina. Todos la esgrimen como justificativo de sus acciones u omisiones, denuncian y buscan respaldo internacional y se erigen como impolutos defensores de sus sacrosantos valores.

Luego de las dictaduras, las guerras, los coroneles, los Planes Cndor, las Escuelas de las Amricas, los golpes de Estado, los desaparecidos y los asesinados, varios dirigentes populares llegaron, por las vas constitucionales, al gobierno. Cremos ingenuamente que la derecha, representante poltica de los que siempre han tenido la sartn por el mango, se avergonzara de esos aos oscuros, recapacitara y aceptara las reglas de juego del sistema que decan defender, seala el guatemalteco Rafael Cuevas.

El progresismo, la izquierda, lleg al poder y eso era increble, imposible, inaguantable para las derechas vernculas y sus mandantes. Haba que corregir la plana, enmendar ese espejismo que cada vez ms gente se estaba creyendo. Y a eso march la derecha latinoamericana, a corregir los entuertos en los que haba cado la democracia que, sin ella, no es democracia; es otras cosa, cualquier cosa pero democracia no.

La derecha tiene mucha prctica en artimaas y descalabros; en manejar los vericuetos del Estado que ellos mismos fundaron y fueron construyendo y que los gobiernos progresistas no lograron desarmar-; a travs de un andamiaje clave para moldear las conciencias de la prensa hegemnica los monopolios y oligopolios locales y trasnacionales- y soldados prestos (fiscales, jueces, policas) a defender esa democracia cacareada.

Y cuando nada de eso les funciona, patean el tablero enfurecidos, apelando a golpes suaves o duros, desestabilizacin financiera y econmica, subversin del orden constitucional, dice Cuevas. Porque las instituciones en pases donde no se logr una reforma constitucional- les pertenecen. Es una farsa todo eso de si esto es legal, democrtico, constitucional o legtimo, porque lo que a la derecha le interesa es volver a apropiarse de los resortes que le permiten llenarse los bolsillos y explotar los recursos naturales de nuestros pases para ellos y las empresas trasnacionales. A veces saben que con elecciones no lo lograrn, y entonces sacan la caja de herramientas del terror.

Muchos de los liderazgos progresistas entraron en el juego y ah los tienen; Dilma fuera de Planalto por una movida sucia comandada por una caterva de corruptos que no le llega ni a los tobillos. Y ahora Lula condenado, mientras el jefe de los gnsteres brasileos se refocila en su silln presidencial y gasta sus millones mal habidos.

El mismo Sergio Moro jug un papel central en el golpeteo poltico que hace un ao llev a la destitucin de Dilma Rousseff y puso al frente de Brasil al impresentable (entonces vicepresidente) Michel Temer, envuelto desde antes de convertirse en Yo el Supremo, en interminables escndalos de soborno y uso indebido del poder.

La lectura de la extensa manifestacin de Srgio Moro, de 218 pginas, es una pieza de acusacin, lo que evidencia que no actu como juez imparcial y justo, sino que asumi el papel de promotor de la acusacin.

Adems de distraer a la ciudadana de los mltiples abusos del rgimen de Temer, esta conjura para impedir que el PT vuelva al gobierno constituye un asalto al poder por parte de intereses oligrquicos y corruptos, empeados en consolidar mediante un uso descaradamente mafioso de las instituciones el giro neoliberal que fue cuatro veces derrotado en las urnas por da Silva y Rousseff.

La administracin del estado brasileo a cargo de los polticos que rinden tributo al poder fctico- tambalea. Al sistema de poder le interesaba producir algunos de estos cambios pero entiende que ya es hora de normalizar la situacin, despus que la mayora de la dirigencia poltica est presa, condenada o procesada. Parece que ya han definido la persona que se hara cargo de esa normalizacin, sera Rodrigo Maia, Presidente de la Cmara de Diputados, un conservador de 47 aos y sin experiencia ejecutiva, pero de confianza de los ejecutantes.

Michel Temer -el actual Presidente- quien reemplazara a Dilma Rousseff, cuando fue destituida, est acorralado y con escasas posibilidades de sobrevivir en su cargo. Esta semana el Senado dio media sancin a una Ley que flexibiliza el derecho laboral, quitndole derechos a los trabajadores, Temer -con ello- le est prestando uno de sus ltimos servicios al sistema y est en condicin de ser descartado.

Hace un par de semanas el Fiscal General defini el futuro de Temer, lo acus por corrupcin. Con ello qued en manos del Supremo Tribunal Federal, el momento y la decisin para ponerlo fuera de gobierno.

El mismo verso

Frente a este entramado local no puede obviarse un inocultable componente geoestratgico en el que intereses forneos buscan desterrar de manera definitiva el proyecto nacionalista, de redistribucin de la riqueza, y de cooperacin e integracin que los mandatarios emanados de la lucha social echaron a andar en la mayor economa del subcontinente. El triundo electoral de Mauricio Macri y el golpe en Brasil hicieron posible comenzar el proceso de desintegracin regional y de sumisin a los tratados de libre comercio.

Para el diario mexicano La Jornada, resulta inevitable trazar un paralelo entre la conspiracin judicial y legislativa en Brasil y el intento de desafuero contra Andrs Manuel Lpez Obrador, impulsado sin el menor recato legal por el presidente panista Vicente Fox cuando el entonces gobernante de la Ciudad de Mxico encabezaba todas las encuestas rumbo a las elecciones de 2006.

Al igual que sucede en la persecucin contra Lula, amplias franjas de la clase poltica y la prctica totalidad de los medios de comunicacin brindaron entonces apoyo entusiasta a una acusacin construida sobre bases fraudulentas y sin mnimo sustento jurdico.

Ms all de las evidentes irregularidades en el caso Lula, a escala regional asistimos al creciente recurso, por parte de grupos de intereses ilegtimos e inconfesables, de las vas judiciales para excluir de los procesos electorales a fuerzas de diversos signos, pero que comparten la aspiracin de modificar el modelo econmico depredador imperante. Esta prctica, incontestablemente espuria y vergonzosa, supone una obstruccin de la institucionalidad democrtica que desvirta lo judicial y lo electoral con el fin ltimo de remplazar la voluntad ciudadana por los juzgados.

Habr que analizar esta fiebre de honestidad que ha atacado a la Justicia de la regin, que tambin lleg a Per, donde se orden la detencin del ex Presidente Ollanta Humala. Esta actividad de la Justicia no est mal, pero lo hace sin meterse entre sus causas: la relacin estructural entre nuestros sistemas de poder institucional y su financiamiento poltico; el modelo econmico imperante y la corrupcin.

Juraima Almeida es investigadora brasilea del Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE).


Fuente: http://estrategia.la/2017/07/17/brasil-golpe-tras-golpe-en-la-destruccion-del-presente-y-del-futuro/


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