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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-07-2017

Ochenta y un aos de infamia

Lidia Falcn
Pblico


Se han cumplido treinta aos del asesinato de Miguel ngel Blanco, aniversario que se ha conmemorado esplendorosamente por el PP, partido al que perteneca, y por muchas instituciones, parlamentos y ayuntamientos, no nicamente el de Rentera del que era concejal, sino incluso por el de Madrid, con actos y homenajes en los que, justamente, se conden la violencia etarra y los crmenes que cometi, y unnimemente todos los partidos se han manifestado condenando a ETA.

Pero no ha sido suficiente para los ultras de este maltratado pas, porque para ellos, las facciones de la derecha que capitanea el PP, nunca reciben bastantes homenajes, ni tienen suficiente protagonismo en los medios de comunicacin- como se le concedi a Mari Mar Blanco, la hermana del concejal asesinado- ni se utilizan suficientes adjetivos de elogio a sus vctimas ni bastantes insultos y crticas a sus enemigos. Nunca son bastante reconocidos sus mritos ni comprendidos sus sufrimientos, y por tanto, a pesar de que la alcaldesa de Madrid estuvo en todos los homenajes, presentaciones y entrevistas apoyando a la familia y al partido que haba sufrido la prdida, an pretendan que el Ayuntamiento de la capital luciera una enorme pancarta con la imagen de Miguel ngel Blanco. Por no haber accedido a su exigencia Manola Carmena recibi crticas e insultos que repitieron comentaristas, polticos y periodistas con una abundancia y generosidad inigualables.

Este 18 de julio se cumplen 81 aos del golpe de Estado fascista que ensangrent nuestro pas, con medio milln de vctimas masacradas literalmente en todos los pueblos y ciudades, arruin Espaa y nos sumi en las tinieblas de una dictadura, la ms larga de las que sufri Europa.

Esta noche del 17 al 18 de julio en Sevilla se ha celebrado una vela en conmemoracin de los trgicos acontecimientos que supusieron el triunfo del golpe militar en esa ciudad. Los historiadores sealan Sevilla como la provincia donde se produjeron ms represalias de toda Espaa, seguida por Badajoz. El que capitane la entrada a sangre y fuego en la ciudad fue el general Gonzalo Queipo de Llano. Un monstruo que saci su insania ordenando asesinar a todo republicano varn; a las mujeres republicanas sus soldados deban violarlas primero. Sus tropas, comandadas por l, arrasaron barrios enteros de la ciudad, matando y mutilando a las personas, caoneando los edificios, saqueando las pocas pertenencias de las casas obreras. Los barrios ricos quedaron intactos puesto que eran ellos quienes haban pagado aquella masacre.

Ese personaje indescriptible, nicamente comparable con los criminales hitlerianos, reposa en la Baslica Menor de la Macarena en Sevilla. Una de las iglesias ms veneradas y visitadas de la ciudad. En olor de santidad, puesto que el Arzobispado lo acoge y protege, como personaje al que hay que honrar.

Cuando la Plataforma de Asociaciones Andaluca Republicana se dirigi al arzobispo para pedirle que se retiraran de tan sagrado acogimiento los restos de ese criminal, dada la catadura moral del personaje, no contest. Cuando se le ha instado, por escrito, que reconozca la implicacin de la Iglesia catlica en el bando de los facciosos durante la Guerra Civil, a la que lleg a calificar de Santa Cruzada, y pida perdn a las vctimas, no ha contestado. En la vigilia de la noche del 18 de julio en la acera del Arzobispado de Sevilla, el Palacio permaneca cerrado y alguien haba informado a la Plataforma que tanto el arzobispo como el vicario estaban de vacaciones. Aqu se acababa toda explicacin.

Como ninguna ms han recibido los familiares de los 150.000 hombres y mujeres asesinados en todas las cunetas, carreteras, plazas y calles de los pueblos de Espaa, que estn reclamando, desde hace 40 aos, que se busque y exhume sus restos para enterrarlos como desean. Como tampoco se han anulado los juicios amaados y falseados con que se conden al fusilamiento y a la prisin a 250.000 personas ms por el delito de ser republicanos, masones, socialistas, anarquistas, comunistas, librepensadores. Como tampoco se ha indemnizado a los encarcelados y torturados durante los cuarenta aos de dictadura. Qu habran dicho los exaltados defensores de Miguel ngel Blanco si se pidiera que el Ayuntamiento de Madrid exhibiera pancartas en su fachada con las fotos de los asesinados por las tropas facciosas y de los represaliados de la dictadura? Por supuesto, tendra que ser una cadena de pancartas que durara varios aos. Pero, Sera acaso injusto, desproporcionado?

En los memoriales que en varios pases se les ha dedicado a las vctimas del Holocausto, constan interminables listas de nombres. Se les han rendido constantes homenajes y por supuesto se les ha ofrecido una sepultura digna cuando era posible. A la vez que se juzgaba a los criminales.

Pero en Espaa a las vctimas tambin se las discrimina por bandos. Un asesinado de ETA vale mucho ms que los que los militares franquistas y los sicarios de la dictadura dejaron regados en todos los campos de Espaa.

Que no olvidemos que todava hay clases, y las que organizaron el golpe militar del 18 de julio, arrasaron el pas durante tres aos, con los bombardeos a la poblacin civil, llenaron de cadveres las tapias de los cementerios, y encarcelaron y torturaron a los antifascistas, son los mismos, y sus hijos y nietos, que hoy presumen de demcratas y representan en el Parlamento y en los Ayuntamientos al Partido Popular. Y sus amigos y lacayos y voceros en todos los medios de comunicacin, que han orquestado la infame campaa contra la alcaldesa de Madrid, fingiendo que lo hacan en defensa de los derechos humanos. Pero para ellos los republicanos no tienen derechos humanos.

Como tampoco para el arzobispo de Sevilla.

Sevilla, 18 de julio de 2017.

Lidia Falcn ONeill. Presidenta del Partido Feminista de Espaa.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2017/07/18/ochenta-y-un-anos-de-infamia/



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