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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2017

Una tradicin de calumnias contra Rusia

Manuel E. Yepe
Diario Por esto! (Mrida)


Un enjundioso trabajo periodstico de Edward S. Herman, que public la revista Monthly Review en su edicin de julio-agosto de 2017, proporciona abundantes datos acerca de la campaa por la demonizacin de Rusia que ha sido un objetivo central del NYT y de la prensa de Estados Unidos en su conjunto desde hace un siglo.

Falsear noticias sobre Rusia es una tradicin que se remonta, al menos, a los tiempos de la Revolucin de Octubre de 1917. En un estudio acerca de la cobertura del New York Times y la prensa convencional (mainstream media o MSM) de Estados Unidos, sobre la revolucin rusa, los entonces prestigiosos periodistas Walter Lippmann and Charles Merz, ambos conservadores, escribieron en el neoyorquino New Republic en marzo de 1920, que "desde el punto de vista del periodismo profesional, la divulgacin sobre la revolucin rusa ha sido poco menos que un desastre.

Lippmann y Merz demostraron que el fuerte sesgo editorial en las noticias evidenciaba que los editores queran la derrota de los comunistas y en funcin de esa imagen denunciaron atrocidades que no ocurrieron y pronosticaron el derrumbe inminente de los bolcheviques por lo menos 91 veces. Hubo una acrtica aceptacin de los partes oficiales y de confianza en las declaraciones de unas no identificadas "autoridades superiores".

Esta manipulacin mentirosa de las noticias que se hizo prctica habitual en el NYT entre 1917 y 1920 fue repetida a menudo en los aos subsiguientes. La Unin Sovitica se convirti en el objetivo enemigo hasta la Segunda Guerra Mundial, y el NYT fue siempre hostil a Rusia. Al finalizar la II Guerra Mundial y siendo ya la Unin Sovitica una importante potencia militar que pronto habra de ser rival de EEUU en materia del uso de la energa nuclear para fines blicos, se inici la guerra fra.

Segn el profesor emrito de la Universidad de Pennsylvania Edward S. Herman, El anticomunismo se convirti en la religin estadounidense y la Unin Sovitica comenz a ser acusada de aspirar a conquistar el mundo y necesitada de contencin. Con esta ideologa puesta a punto y bien establecidos los planes de Estados Unidos para su propia expansin global, la amenaza comunista ahora servira para justificar el sostenido crecimiento de su complejo militar-industrial y de sus repetidas intervenciones, para hacer frente a las supuestas agresiones del imperio del mal".

Uno de los primeros y ms flagrantes casos de mentiras sobre este tipo de amenaza rusa fue la utilizada para justificar el derrocamiento del legtimo gobierno progresista de Guatemala en 1954 por un ejrcito mercenario financiado, organizado y dirigido por Estados Unidos que invadi el pas desde Nicaragua, entonces gobernada por la dictadura de los Somoza, fieles lacayos de Estados Unidos.

Herman explica que la accin fue provocada por las reformas del gobierno de Jacobo Arbenz que tuvo la osada de aprobar una ley que permita la formacin de sindicatos, y planeaba comprar (en valoraciones de la tasa de impuesto) y distribuir a los campesinos algunas tierras no explotadas que eran propiedad de la United Fruit Company y otros grandes terratenientes. Estados Unidos, que haba apoyado la anterior dictadura de Jose Ubico durante sus 14 aos de duracin, no pudo soportar este desafo democrtico y el gobierno electo, encabezado por Jacobo Arbenz, fue enseguida acusado de una serie de villanas, y acosado por haber propiciado la toma del gobierno de Guatemala por Mosc.

Tras el derrocamiento de Arbenz y luego de la instalacin de una dictadura de derecha fiel a los dictados de Washington en el pas, el historiador Ronald Schneider, tras estudiar ms de 50.000 documentos incautados de fuentes supuestamente comunistas en Guatemala, demostr ante una corte que no slo los comunistas nunca controlaron el pas, sino que la Unin Sovitica estaba demasiado preocupada por sus problemas internos para preocuparse por los de Amrica Central.

En 2011, ms de medio siglo despus, el Presidente del pas, lvaro Colom tuvo que pedir disculpas por el "gran crimen del derrocamiento violento del gobierno de Arbenz en 1954 pero jams ha habido disculpa o incluso reconocimiento de Estados Unidos por su papel en el gran crimen, ni de los editores del NYT por su complicidad. En los tiempos de la guerra contra Vietnam hubo infinidad de noticias falsas y engaosas en el NYT y la prensa estadounidense en general, cuyas lneas editoriales eran sistemticamente de apoyo a la poltica de guerra.

La situacin recientemente creada en torno a supuestos nexos con Rusia de la campaa de Trump indica que el Pentgono, la CIA, los liberal-demcratas y el resto de los que integran el partido guerrerista han ganado una importante escaramuza en la lucha a favor o en contra de la guerra permanente, afirma Herman.

http://manuelyepe.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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